La basílica del Espíritu Santo es una iglesia de la ciudad de Nápoles, en Italia. Se encuentra ubicada en la Piazza Sette Settembre, a lo largo de la Via Toledo, frente al Palazzo Doria d'Angri.
Historia
En 1562 se construyó, en el área donde se encontraba el palacio del duque de Monteleone, una pequeña iglesia anexa a dos conservatorios musicales situados a ambos lados de la misma: uno había surgido de las congregaciones de los Bianchi (Real Compañía y Archicofradía de los Bianchi del Espíritu Santo) y el otro de los Verdi. Así eran denominadas las cofradías por los hábitos, blancos o verdes, que vestían las alumnas acogidas: en uno de los complejos se encontraban las muchachas pobres de la ciudad y en el otro, las hijas de las prostitutas.
Entre 1572 y 1576 se realizaron obras de ampliación de todo el complejo bajo la dirección de Pignaloso Cafaro y Giovanni Vincenzo Della Monica. En esta ocasión, el conjunto conventual que albergaba a la congregación de los Bianchi, del que solo se conserva el oratorio homónimo, quedó integrado en el cuerpo de la iglesia, que entretanto había aumentado considerablemente sus dimensiones.
izquierda|miniaturadeimagen|La cúpula de la basílica vista desde la Cartuja de San Martino; es la cúpula sobre tambor más alta de la ciudad y eleva la altura de la basílica a más de 70 metros
En 1748 Nicola Tagliacozzi Canale diseñó la sacristía y en 1754 Luigi Vanvitelli eligió, entre cuatro proyectos, el de Mario Gioffredo para la reforma de la iglesia, aunque las obras no comenzaron hasta 1758. El proyecto de Gioffredo buscaba conservar los portales del del convento y de la basílica, así como sus capillas laterales, que databan del , al tiempo que renovaba el espacio central mediante la construcción de una cúpula más alta capaz de iluminar la nave. Las obras terminaron en 1775, año en que el edificio, junto con el conservatorio y el convento, aparece representado en el mapa del duque de Noja; la comparación de esta cartografía con la del siglo siguiente pone de manifiesto un área que todavía no estaba completamente edificada, como sí aparece en el plano de Schiavoni, donde se observan nuevas construcciones alrededor del convento.
En 1929 se llevaron a cabo obras de restauración de la iglesia. Después de la Segunda Guerra Mundial, el convento fue parcialmente demolido y reconstruido por Marcello Canino, alterando la relación entre las estructuras preexistentes y las nuevas edificaciones. En 1990 se realizaron nuevas restauraciones tanto en la iglesia como en los locales anexos como consecuencia de los daños provocados por el terremoto de 1980.
Con motivo de su reapertura, fue donada a la comunidad de la Renovación Carismática Católica, denominada Comunidad Jesús Resucitado.
Descripción
Exterior
El exterior de la iglesia se caracteriza por una fachada barroca sobria e imponente, de cuyo cuerpo se eleva una de las cúpulas más grandes y elegantes de la ciudad. A la izquierda de la fachada se encuentra el palacio del Conservatorio del Espíritu Santo, que conserva como elementos originales de su arquitectura el monumental portal barroco, el patio interior y el Oratorio de la Confraternidad de los Verdes del Espíritu Santo situado a la derecha, donde sobre el altar se encuentra una Natividad, tradicionalmente atribuida a Farelli, pero que en realidad se considera obra de Paolo De Matteis. A la derecha de la iglesia se conserva, en cambio, en el callejón que discurre junto al edificio, el Oratorio de la Confraternidad de los Bianchi del Espíritu Santo, donde sobre el altar mayor se encuentra una Maestà d'Ognissanti de Girolamo Imparato.
Interior
miniaturadeimagen|El interior
miniaturadeimagen|Altar mayor
El interior está formado por una única y amplia nave de 80 metros de longitud, con transepto, tribuna y diez capillas laterales, cinco a cada lado. A la derecha y a la izquierda de la entrada se encuentran respectivamente los monumentos funerarios de Ambrogio Salvio y Paolo Spinelli, ambos realizados por Michelangelo Naccherino. La nave, desprovista de elementos decorativos en la bóveda y en las paredes, adquiere una especial solemnidad gracias a catorce grandes columnas corintias que evocan el gusto de Luigi Vanvitelli en la Basílica de la Santísima Anunciada Mayor; cerca de la entrada se encuentran, en cambio, dos pilas de agua bendita datables entre los siglos y . La cúpula también carece de decoración pictórica en su interior, ya que durante su reconstrucción por Mario Gioffredo se perdieron los ciclos anteriores de Luigi Rodriguez y Giovanni Bernardo Azzolino. Situada sobre un nuevo tambor, confiere monumentalidad a la estructura. La altura de la basílica supera los 70 metros.
El presbiterio está compuesto por un altar mayor de 1773, obra de Antonio di Lucca, que rehízo el diseñado por Andrea Falcone y que presenta decoraciones escultóricas de Paolo Persico de 1774; detrás, en la zona absidal, se encuentra un lienzo de la Pentecostés de Francesco De Mura. A lo largo del muro del presbiterio se encuentra además la entrada a la sacristía, diseñada y ejecutada íntegramente por Tagliacozzi Canale: en ella se encuentran un altar mayor, mobiliario del , lienzos de la misma centuria de Nicola Cacciapuoti y un pavimento de barro cocido y mayólica.
El transepto carece de capillas y presenta, en los muros frontales de sus brazos, dos grandes altares de mármol. A la derecha se encuentra el retablo de Fedele Fischetti que representa la Virgen y santos, de 1773, y a la izquierda la Asunción de Francesco Celebrano, también de 1773; dentro de una hornacina situada detrás se encuentra asimismo la Virgen, santos y Pentecostés de Fabrizio Santafede.
Las capillas laterales albergan obras de la escuela napolitana de los siglos y . Según el historiador del arte y biógrafo Bernardo De Dominici, en esta basílica fue enterrado en 1586 el pintor barroco Massimo Stanzione. La quinta capilla de la derecha contiene una Virgen con san Francisco de Asís y san Francisco de Paula, realizada por Girolamo Imparato en 1598, y una Asunción del de Nicola Cacciapuoti. Las capillas de la izquierda conservan en la primera una Purificación de 1760 en el muro frontal y, en los laterales, la Caída de Simón Mago y la Conversión de san Pablo, fechadas en 1759, todas ellas obras de Fedele Fischetti. La cuarta capilla, propiedad de la familia Riccardi, está decorada con mármoles commessi de comienzos del realizados por Costantino Marasi; en el muro central se encuentra la Virgen del Socorro de Fabrizio Santafede, mientras que en el izquierdo está adosada la tumba de Cesare Riccardo, de Michelangelo Naccherino. La quinta capilla conserva un Bautismo de Cristo de Pietro Torres y una Anunciación de Giovanni Vincenzo da Forlì de 1602. Entre los restantes elementos decorativos de las capillas laterales se encuentran también obras de Matteo Bottiglieri, activo en la basílica con el busto de Ferdinando Cammarota; de Tommaso de Rosa, autor de un Martirio de san Erasmo; y de Orazio Frezza, que realizó el Adiós de Cristo a su madre (post 1691).
Notas
Bibliografía
Véase también
Barroco napolitano
Enlaces externos
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