Operación Buena Vecindad (en hebreo: שכנות טובה, Shkhenut Tova; en inglés: Operation Good Neighbor) fue una operación de asistencia humanitaria llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para proporcionar ayuda médica, civil y de infraestructura a habitantes del suroeste de Siria afectados por la Guerra civil siria. La operación se desarrolló principalmente entre 2016 y 2018 en las proximidades de la frontera entre Israel y Siria, en la zona de los Altos del Golán.

La operación fue establecida oficialmente en junio de 2016 por el Comando Norte de las Fuerzas de Defensa de Israel, después de varios años en los que Israel ya había proporcionado asistencia médica a civiles sirios heridos. Las primeras actividades coordinadas por la estructura de la operación comenzaron en agosto de 2016.

La asistencia comprendió el tratamiento de personas heridas y enfermas en Israel, medicamentos y equipamiento médico, alimentos, leche maternizada, pañales, ropa, combustible, generadores, tiendas de campaña, productos de higiene y materiales destinados a infraestructura civil.

La Operación Buena Vecindad terminó oficialmente el 13 de septiembre de 2018, después de que las fuerzas del Gobierno sirio recuperaran el control de gran parte del suroeste de Siria.

Antecedentes La asistencia israelí a civiles sirios comenzó antes del establecimiento formal de la Operación Buena Vecindad. Según las FDI, en 2013 un civil sirio herido llegó hasta la frontera israelí solicitando atención médica. Un comandante israelí tomó la decisión de atenderlo, y posteriormente se estableció un sistema para recibir y tratar a otros civiles sirios heridos.

La asistencia médica continuó durante los años siguientes y fue ampliándose a medida que aumentaban las necesidades humanitarias provocadas por la guerra. En junio de 2016, el Comando Norte de las FDI estableció los cuarteles generales de la Operación Buena Vecindad para coordinar y ampliar las actividades de asistencia.

Las primeras actividades coordinadas por los nuevos cuarteles generales comenzaron en agosto de 2016. Para julio de 2017, las FDI habían contabilizado más de 110 operaciones de ayuda de distintos tipos.

Objetivos Las FDI describieron la Operación Buena Vecindad como una misión humanitaria destinada a proporcionar asistencia al mayor número posible de civiles sirios afectados por la guerra.

Según la descripción oficial de las FDI, la operación se desarrolló manteniendo la política israelí declarada de no intervención en el conflicto sirio.

La ayuda estaba dirigida principalmente a habitantes de la región de Haurán, en el suroeste de Siria. En 2017, las FDI estimaban que aproximadamente 200.000 personas vivían en la zona a la que estaba destinada la asistencia. Cerca de 400 familias vivían en campamentos de tiendas próximos a la frontera, mientras que otras personas residían en aldeas o en espacios abiertos. Según las FDI, aproximadamente un tercio de los beneficiarios eran personas desplazadas o refugiadas y la mitad tenía menos de 18 años.

El entonces comandante de la operación señaló que la asistencia tenía como objetivo atender las necesidades humanitarias más urgentes de la población civil.

Asistencia médica La atención médica constituyó uno de los principales componentes de la operación. Las FDI trasladaron a civiles sirios heridos y enfermos a hospitales del norte de Israel y proporcionaron medicamentos y equipamiento médico para pacientes del otro lado de la frontera.

En julio de 2017, las FDI informaron que más de 4.000 personas habían sido trasladadas a Israel para recibir tratamiento, incluidos cientos de niños.

La asistencia médica también se extendió a personas que no habían resultado heridas directamente en los combates. Las FDI establecieron programas para tratar enfermedades y otras afecciones médicas entre niños sirios que no disponían de acceso adecuado a servicios sanitarios.

En 2017, 685 niños sirios recibieron atención médica como parte de la Operación Buena Vecindad. Durante ese año las FDI informaron haber proporcionado 2.124 contenedores de medicamentos y 400 dispositivos médicos.

El programa también permitió que niños sirios con enfermedades cardíacas recibieran atención especializada en hospitales israelíes. La revista Hadassah Magazine documentó el caso de un bebé sirio con una cardiopatía congénita grave que fue trasladado a Israel para recibir tratamiento y posteriormente cirugía cardíaca.

El tratamiento de estos niños se realizó en distintos centros médicos israelíes, entre ellos el Centro Médico Baruch Padeh de Poriya y el Centro Médico Hadassah. Parte de las intervenciones especializadas contó con la colaboración del Centro Peres para la Paz y la Innovación y de organizaciones médicas y filantrópicas.

Clínica Mazor Ladach Uno de los principales proyectos médicos asociados con la operación fue la clínica de campaña Mazor Ladach, cuyo nombre significa «ayuda al que sufre». La instalación se encontraba en un puesto militar israelí del sur de los Altos del Golán, cerca de la frontera con Siria.

La clínica comenzó a funcionar en 2017 y fue establecida por las FDI junto con organizaciones humanitarias internacionales. La organización estadounidense Frontier Alliance International proporcionó el hospital de campaña y médicos estadounidenses participaron en la asistencia.

La instalación permitió proporcionar atención médica a civiles sirios sin necesidad de trasladar a todos los pacientes a hospitales del interior de Israel. La clínica atendía a personas con distintas enfermedades y necesidades médicas y proporcionaba medicamentos y productos básicos a las familias.

Según las FDI, aproximadamente 6.000 civiles habían recibido tratamiento en la clínica hasta junio de 2018.

En el balance final comunicado en septiembre de 2018, las FDI señalaron que alrededor de 7.000 personas habían recibido tratamiento en la clínica Mazor Ladach.

Atención a niños y familias Los niños recibieron una atención particular dentro de la operación. Las familias que acudían a las instalaciones médicas podían recibir alimentos, productos de higiene y medicamentos además de la atención médica.

Según las FDI, las jornadas de atención en la clínica incluían una comida caliente y actividades para los niños en una sala de juegos. Las familias también recibían kits con alimentos, productos básicos de higiene y medicamentos.

El programa de atención pediátrica incluyó tratamientos especializados para enfermedades crónicas y otras afecciones que requerían atención médica inexistente o limitada en las zonas afectadas por la guerra.

Ayuda humanitaria Además de la asistencia médica, la operación proporcionó productos de primera necesidad a comunidades sirias próximas a la frontera.

Entre los suministros distribuidos se encontraban alimentos, harina, leche maternizada, pañales, ropa, calzado y productos de higiene.

Durante 2017, según las FDI, la operación proporcionó:

694 toneladas de alimentos; 14.138 cajas de leche maternizada; 6.351 paquetes de pañales; 174 toneladas de ropa; 12.329 productos de higiene.

En una etapa anterior de la operación, las FDI habían registrado el envío de 40 toneladas de harina para panaderías, 225 toneladas de alimentos, 12.000 paquetes de leche maternizada, 1.800 paquetes de pañales, 12 toneladas de calzado y 55 toneladas de ropa de abrigo.

Las diferencias entre las cantidades de estos balances se deben a que corresponden a distintos momentos del desarrollo de la operación.

Infraestructura La operación también incluyó ayuda destinada a servicios e infraestructura básica.

Durante 2017, las FDI informaron haber proporcionado 13 generadores eléctricos y aproximadamente 542.797 litros de combustible para ayudar a las comunidades a cocinar y calefaccionar sus viviendas.

La asistencia energética respondía a los daños sufridos por la infraestructura eléctrica durante la guerra. También se suministraron materiales para infraestructura hídrica y estructuras móviles destinadas a reemplazar edificios dañados, incluidos espacios utilizados para actividades educativas.

En el primer balance publicado en julio de 2017, las FDI habían informado el traslado de combustible para calefacción, pozos de agua y hornos de panaderías, además de generadores, tuberías de agua y equipamiento para una escuela temporal.

Participación de organizaciones humanitarias La operación se desarrolló con la participación de organizaciones humanitarias y médicas internacionales. Entre ellas estuvo Frontier Alliance International, que contribuyó al establecimiento del hospital de campaña Mazor Ladach y proporcionó médicos estadounidenses.

También participaron profesionales médicos y organizaciones israelíes e internacionales en la atención especializada de niños sirios.

La cooperación permitió complementar la capacidad de las instalaciones israelíes y proporcionar atención médica especializada a pacientes que requerían tratamientos que no estaban disponibles en las zonas de Siria afectadas por la guerra.

Ayuda de ciudadanos israelíes La asistencia no se limitó a los suministros proporcionados directamente por las instituciones estatales.

En julio de 2018, residentes israelíes de los Altos del Golán organizaron una campaña de recolección de ropa, juguetes y otros artículos para niños sirios desplazados por los combates. Las donaciones fueron trasladadas por las FDI a campamentos de desplazados próximos a la frontera.

La iniciativa fue impulsada por el Consejo Regional del Golán. Los paquetes contenían, entre otros artículos, juguetes, juegos, ropa y productos destinados a niños.

Asistencia durante la ofensiva de 2018 Durante la ofensiva del Gobierno sirio en el suroeste del país en junio y julio de 2018, miles de civiles se desplazaron hacia zonas próximas a la frontera israelí.

El 28 de junio de 2018, las FDI realizaron una operación nocturna de asistencia destinada a campamentos de desplazados. Fueron trasladadas 300 tiendas de campaña, aproximadamente 28 toneladas de alimentos, incluidos alimentos para bebés, y unas 30 toneladas de ropa y calzado.

Durante la semana siguiente se realizaron nuevas operaciones de asistencia. Según las FDI, en seis operaciones fueron trasladadas 72 toneladas de alimentos, aproximadamente 70 tiendas de campaña, 9.000 litros de combustible y suministros médicos, ropa y juguetes.

La asistencia continuó durante el mes de julio mientras aumentaba el número de personas desplazadas por los combates en el sur de Siria.

Operación médica del 29 de junio de 2018 El 29 de junio de 2018, seis civiles sirios, incluidos cuatro niños, fueron trasladados a Israel después de resultar heridos durante los combates en el sur de Siria.

Según las FDI, los heridos fueron atendidos inicialmente por personal médico israelí en la frontera y posteriormente trasladados a un hospital del norte de Israel para recibir tratamiento.

La operación fue realizada durante la noche por personal médico del Comando Norte y de la 210.ª División. Las FDI describieron a los pacientes como personas con heridas de moderadas a graves.

Balance de la asistencia Los balances publicados por las FDI durante y después de la operación permiten observar la evolución de la asistencia proporcionada.

En junio de 2018, las FDI informaron que desde junio de 2016 habían proporcionado:

1.524 toneladas de alimentos; 250.308 galones estadounidenses de combustible; 7.933 paquetes de pañales; 54 toneladas de alimentos para bebés; 24.900 cajas de medicamentos y equipamiento médico; 775 unidades de equipamiento médico; 250 toneladas de ropa; 13.920 productos de higiene; 300 tiendas de campaña.