Hajji Amir Ibrahim Bey (; antes de 1357 - 1386) fue, entre 1357 y 1364, el gobernante del beylicato al que los investigadores denominan por su nombre: el Beylicato de Hacıemiroğulları.

Biografía

Hajji Amir era hijo de Bayram Bey, fundador del Beylicato de Hacıemiroğulları con centro en la aldea de Kale (cerca de Mesudiye). Las fuentes no especifican la fecha ni el lugar de nacimiento de İbrahim, y tampoco existen datos sobre sus primeros años de vida. La primera mención sobre él en las fuentes se remonta al periodo en que ya gobernaba el beylicato tras la muerte de su padre. Según el relato de Miguel Panareto, la familia Gran Comneno celebró en 1357 la Navidad en Cerasunte y la Epifanía en Yosun-burnu (el cabo Yason). Como resultado de un incidente ocurrido durante las celebraciones —el cual no se describe en las fuentes—, catorce turcomanos fueron ejecutados. En respuesta, el 13 de noviembre de 1358, Hajji Amir atacó los territorios del Imperio de Trebisonda al mando de un numeroso contingente de guerreros desde las faldas de las montañas Canik. A raíz de esta campaña, fue ocupada la región que se extiende al este desde Cerasunte hasta Matzuka: los cultivos y almacenes fueron destruidos y saqueados, muchas personas fueron capturadas como prisioneras y el ganado fue robado. Alejo III, en busca de medios para coexistir con los turcomanos, llevó a Cerasunte a su hermana Teodora (hija de Basilio I) y el 29 de agosto de 1358 la dio en matrimonio «a Hajji, hijo de Bayram» (o según la interpretación de A. Bryer, al hijo de Hajji, Suleimán). De este modo, el emperador trapezuntino intentaba prevenir nuevas incursiones de Hajji Amir en sus tierras. Tres años después, en diciembre de 1361, el emperador, acompañado por Miguel Panareto, regresó a Cerasunte para visitar a su hermana y, tras ser recibido por Hajji Amir (o Suleimán), retornó a Trebisonda. Tiempo después, el emperador, descontento con las relaciones con Hajji Amir al no haber cumplido este con sus expectativas, decidió utilizar contra él a su rival turcomano Taj al-Din, quien gobernaba un beylicato vecino. Alejo III convenció a su hija Eudoxia de casarse con Taj al-Din, celebrándose el matrimonio el 8 de octubre de 1379. De esta forma, el emperador estableció con Taj al-Din un lazo de parentesco y una alianza dirigida contra Hajji Amir.

Astarabadí escribió que Taj al-Din quería apoderarse de las tierras de Hajji Amir y realizaba incursiones contra ellas. Según algunas fuentes, en 1364 Hajji Amir enfermó gravemente. Esperando su muerte, convocó a sus parientes y a los nobles del principado para anunciar que deseaba elegir a la persona que lo reemplazaría. Esto se hizo con el fin de prevenir una lucha por el trono entre sus hijos y garantizar la defensa del beylicato frente a Taj al-Din. Hajji Amir cedió el emirato a su hijo mayor y maduro, Suleimán, sobre quien Astarabadí escribió: «En su frente había signos de grandeza y nobleza, y en su rostro, la luz de la madurez y la valentía». Al mismo tiempo, Hajji Amir prometió que, si llegaba a recuperarse, no retornaría al gobierno y pasaría el resto de sus días dedicado a la oración. Los presentes aprobaron la decisión y Suleimán Bey se convirtió en emir. Sin embargo, tiempo después, Hajji Amir se recuperó de su enfermedad. Por razones no especificadas, discutió con su hijo y decidió reasumir el mando. Esta disputa engendró una profunda enemistad y el propio Hajji Amir desencadenó la guerra civil por el trono que tanto había querido evitar. Aunque algunas personalidades destacadas del principado respaldaban a Hajji Amir, otros consideraban que Suleimán era el legítimo gobernante. Las divisiones internas en el beylicato continuaron intensificándose. A medida que el conflicto avanzaba, sus enemigos buscaron aprovechar la situación. Taj al-Din, su vecino occidental, observó el desorden en el emirato de los Hacıemiroğulları y atacó el beylicato en dos ocasiones a través de la región de Terme. Aunque no obtuvo avances de gran magnitud, la incursión dejó en evidencia el debilitamiento del principado debido a las luchas intestinas. En 1386, Suleimán Bey se impuso en la contienda y tomó el control absoluto del poder, tras lo cual Hajji Amir dejó de ser mencionado en los registros históricos. Es probable que haya fallecido en el transcurso de estos acontecimientos.

Según los bizantinistas S. Karpov y R. Shukurov, la enfermedad de Hajji Amir y la posterior transferencia del poder a su hijo Suleimán ocurrieron en 1386.

Matrimonio y descedencia

Esposa: Teodora, hija de Basilio I (el matrimonio se celebró el 29 de agosto de 1358). Hijos: Suleimán Bey, Hajji Amir (II) e Innayet. Estos dos últimos aún residían en las posesiones territoriales de la familia como súbditos otomanos en 1455.

Referencias

Bibliografía

Categoría:Emires de Calibia