El título Las bicicletas son para el verano es una obra de teatro escrita por Fernando Fernán Gómez en 1977. En 1978 consiguió el Premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid.
Estreno de la obra Se estrena con éxito de crítica y público en el Teatro Español de Madrid el 24 de abril de 1982, con dirección de José Carlos Plaza, escenografía de Javier Navarro y vestuario de Pedro Moreno. Fueron sus principales intérpretes: Agustín González (Don Luis), Berta Riaza (Doña Dolores), Gerardo Garrido (Luisito), Enriqueta Carballeira (Manolita), Pilar Bayona (María), María Luisa Ponte (Doña Antonia), Mari Carmen Prendes (Doña Marcela) y Sandra Sutherland (Maluli).
En 1984 Lola Salvador Maldonado firma el guion de la versión cinematográfica. El productor Alfredo Matas y el director Jaime Chávarri conservan únicamente a Agustín González del reparto original, se incorporan Amparo Soler Leal, Victoria Abril y Gabino Diego, entre otros.
Vuelve a representarse en 2003, con dirección de Luis Olmos e interpretación de Gerardo Malla (Don Luis), Enriqueta Carballeira (Doña Antonia), Charo Soriano, Gloria Muñoz, Julián González, Lucía Quintana y Sandra Ferrús. Este montaje se hace merecedor de cuatro Premios Max de las Artes Escénicas.
El 18 de julio de 2011, la cadena de radio SER emite una representación, en versión radiofónica, de la obra de Fernán Gómez, en conmemoración al 75.º aniversario del inicio de la guerra civil. La adaptación corre a cargo de Emma Cohen, que dirige también la grabación. En ella intervienen actores como Ginés García Millán, Ana Labordeta, Tina Sainz, Sara Rivero, Jaime Cano y Carolina Lapausa. A ellos se unen también voces tan reconocibles de la SER como las de Iñaki Gabilondo, Gemma Nierga o Ángeles Afuera.
Se repone en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, en 2017, dirigida por César Oliva e interpretada por Llum Barrera, Patxi Freytez, Esperanza Elipe, Álvaro Fontalba, Teresa Ases, Agustín Otón, María Beresaluze, Adrián Labrador, Ana Caso y Lola Escribano.
Análisis del título El título de la obra, Las bicicletas son para el verano, se refiere a que inicialmente el joven protagonista quiere una bicicleta para salir con una chica. Sin embargo, al final de la obra, la necesita para llevar a cabo su trabajo de chico de los recados, que consiguió durante la posguerra.
Argumento En el verano de 1936 estalla la guerra civil. En la ciudad de Madrid, vive la familia formada por don Luis, su esposa Dolores y sus hijos, Manolita y Luisito. Luisito, a pesar de haber sido suspendido, quiere que su padre le compre una bicicleta para salir con una “amiga”. Pero la situación va a obligar a postergar la compra. Y el retraso, como la propia guerra, durará más de lo esperado.
Estructura de la obra La obra se divide en dos partes. La primera consta de un prólogo y siete cuadros; la segunda, de ocho cuadros y un epílogo. A su vez, contiene una introducción, que explica el contexto histórico y presenta los personajes que aparecerán a lo largo de la obra, y un apéndice, que fue publicado luego del estreno de la obra, y donde el autor relata lo que fue de las vidas de los personajes durante los años de posguerra.
Como el prólogo y el epílogo transcurren en el mismo lugar, se puede decir que la obra tiene una estructura circular, ya que termina donde comenzó. Sin embargo, esto supone un contraste. La ingenuidad de dos adolescentes con la que comienza la obra se ve opacada por destrucción y pena, al ser sus vidas desbaratadas por lo que ellos creían al principio un juego, una utopía: la guerra civil. Por esta razón también se puede decir que la estructura refleja degradación, al demostrar cómo la vida de los personajes y sus alrededores se ven negativamente influenciadas por la lucha armada.
Esta atenuación y oposición se acentúa también en la división entre los cuadros de la primera y la segunda parte. La primera transcurre en 1936, y presenta a los personajes, sus sueños y aspiraciones, y las preocupaciones acorde a la edad de cada uno. Por ejemplo, Luis quería una bicicleta para dar vueltas con sus amigos en verano, pero su padre no se la quería comprar hasta que no aprobara Física, la asignatura que le quedaba por aprobar para terminar el bachillerato. Gradualmente, la guerra se va infiltrando cada vez más, tanto en las casas como en las vidas de cada uno, y sus efectos se van acentuando más a medida que avanza la segunda parte, que transcurre entre enero de 1937 y abril de 1939. Durante este período, predominan problemas como el frío, la muerte, la escasez de comida y los bombardeos.
Este contraste estructural es marcado por estas complicaciones, que se van introduciendo progresivamente dentro de la historia. Por ejemplo, en un principio, cuando se pensaba que la guerra no duraría mucho tiempo, la cantidad de víveres que le proveía María, la sirvienta, a la familia parecía suficiente para abastecerse por un año. Sin embargo, tiempo después, el hambre que padecen los personajes es tal que cada uno de los miembros de la familia termina robando furtivamente cucharadas de la olla donde se prepara la cena incluso antes de que esta esté servida. Esta decadencia se ve también en Doña Dolores, que siempre recibía a sus invitados en casa con una copa de anís, y que al finalizar la obra, se lo terminan obsequiando a ella.
Finalmente, el contraste también se ve reflejado en la frase final de la obra, «Sabe Dios cuándo habrá otro verano» (pág.170). Al decir esto, Don Luis se refiere no simplemente a la estación de verano, sino a los sentimientos de alegría y tranquilidad que esta provoca. El tono con el que dice la frase refleja melancolía y nostalgia, y da a entender que los tiempos que les quedan por afrontar no van a ser fáciles, sino que van a estar cargados de sufrimiento y sacrificio. Esto también se insinúa en la frase «No ha llegado la paz, ha llegado la victoria» (pág. 169), donde Don Luis expresa que el hecho de que los republicanos fueran vencidos en la guerra no significó que la armonía había llegado a España.
Análisis de los personajes Los personajes de la obra viven en un edificio en la ciudad de Madrid en el barrio de Chamberí durante la guerra civil española. Al principio de la obra, los que están con contra de la República sufren injusticias, y al final los que no estaban a favor del bando nacionalista terminaron perjudicados por la guerra. En la obra hay una ausencia de maniqueísmo ya que no hay personajes que sean malos, el mal se presenta como un factor externo que amenaza a la ciudad de Madrid, además estos son antihéroe, es decir que son reales y se comportan de manera creíble. Los que poseen un perfil más desarrollado son Luis y Don Luis, el resto no se muestran con tanta claridad al lector.
Luis thumb|Árbol genealógico de los personajes
Luis es uno de los personajes principales de la obra, es el hijo de 14 años de Don Luis y Doña Dolores. Tiene una gran imaginación y es amante de la literatura, le gustaban en especial las novelas relacionadas con la guerra. En la obra se puede ver la evolución del mismo, que empieza comportándose como un niño infantil y luego atraviesa la pubertad, con todos los cambios hormonales que esto implica, para terminar siendo un hombre mucho más maduro. Su comportamiento infantil se puede observar con claridad en el comienzo de la obra en el que Luis aparece jugando con su amigo Pablo, imaginando escenarios de guerras que en ese entonces les parecían imposibles que pudieran suceder en Madrid. Se puede capturar su inocencia en la idea superficial que tenían de la guerra, característica en los niños. Veían la guerra como una simple batalla entre dos bandos, sin tomar conciencia de las desastrosas consecuencias que estas conllevan (muertes, hambrunas, destrozos en las ciudades). La onomatopeya "tatatata..." muestra cómo los chicos juegan, como si tuvieran ametralladoras, sin poder comprender la gravedad del contexto histórico.
A Luis se lo puede ver afectado por la pubertad y los cambios hormonales cuando empieza a sentir atracción sexual por las mujeres que lo rodeaban. Esto se refleja en sus encuentros con María (la criada), Maluli (la hija de la casera) y Charito; a las dos últimas Luis les escribe poesías. Asimismo, Luis le pide una bicicleta a su papá para poder salir con una chica y para jugar y ser aceptado por sus amigos, esto es un comportamiento típico de un chico que está atravesando la pubertad.
Al final de la obra Luis se muestra como un hombre más maduro que fue forzado a crecer en las deplorables condiciones de la guerra civil española. La bicicleta, que antes era un símbolo de su pubertad, se transforma en un símbolo de madurez ya que al final de la obra la necesita para trabajar como el chico de los recados para poder mantener a su familia, "compréndelo. Hay que llevar dinero a casa", "para este empleo te vendría bien una bicicleta que te iba a comprar cuando pasase esto".
Luis soñaba con ser escritor. Sin embargo al final de la obra estos sueños parecen ser más distantes e imposibles de cumplir dada su condición al terminar la guerra. A su papá lo despiden de la bodega y tal vez lo encarcelen y él tiene que empezar a trabajar. Al mismo tiempo, su amigo Pablo, quien tenía más afinidad con el bando nacionalista, se ve beneficiado y obtiene la posibilidad de terminar el Bachillerato e ir a la escuela de ingenieros. La familia de Pablo tras la victoria de Franco, se muda a un piso más amplio y al padre lo ascienden a director de Correos en La Coruña.
Don Luis Don Luis es el padre de Luis y Manolita y el esposo de Doña Dolores. Se caracteriza por ser un personaje con buen sentido del humor, irónico y directo con un gran sentido de la ética y de la libertad. Por momentos se toma las cosas a la ligera, ya que es un hombre abierto de mente, un ejemplo de esto es cuando Manolita le dice que quiere ser actriz "¿a ti te gusta eso?", "entonces, ¿qué pasa?","la profesión de cómico es una profesión como cualquiera". Sin embargo, también se muestra como un hombre serio y directo al momento de despedir a María (la criada). Al comienzo de la obra Don Luis trabajaba en una bodega y cobraba un buen sueldo, pero era un republicano y había fundado un sindicato lo que lleva a que luego pierda su trabajo y posiblemente sea encarcelado. Al igual que su hijo le atrae la literatura y le hubiera gustado ser escritor. Existe un paralelismo entre Don Luis y Luis, estos personajes no solo comparten los gustos por la escritura y la literatura, sino que además Luis parece seguir el mismo camino que su padre.
Doña Dolores Doña Dolores es la esposa de Don Luis y la madre de Luis y Manolita. Es exagerada y tradicionalista y a diferencia de Don Luis no parece ser tan abierta de mente, esto se ve cuando Manolita le pregunta que pensaba con respecto al trabajo de actriz y ella contesta "(con evidente hipocresía.) A mí qué va a parecerme... Es un trabajo...". En el comienzo de la guerra se muestra muy alterada, sin embargo, a medida que pasa el tiempo se va calmando. Se preocupa por el bienestar de su familia y quiere que Luis se enfoque en sus estudios.
Manolita Manolita es la hermana de Luis. Ella quiere ser actriz y se anota en una compañía de teatro. Conoce a un miliciano republicano con el que tiene un bebé, pero lamentablemente él muere, dejándola sola con el niño en medio de una guerra. Luego se casa con Julio, quien también muere cuando un obús estalla en su trabajo. Aquí también se puede ver que los pertenecientes a una familia con ideologías republicanas terminan en desgracia.
María