Melocactus perezassoi es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica de la zona central de Cuba, concretamente de la provincia de Villa Clara. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.
Descripción Melocactus perezassoi es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo varía de subgloboso a ovoide, con la epidermis de color verde claro a amarillento. Mide de 11 a 16,5 cm de altura, sin incluir el cefalio, y de 10,5 a 15 cm de diámetro. Si el cefalio se desprende del ápice del tallo, pueden desarrollarse hijuelos vegetativos o nuevos cefalios jóvenes.
El tallo presenta de 12 a 13 costillas verticales, con un borde agudo entre las areolas. Estas miden de 2,2 a 3 cm de altura y de 1,8 a 2,6 cm de anchura cerca de la parte más ancha del tallo, mientras que en la base del cefalio miden de 0,9 a 1,6 cm de altura y de 1,3 a 2,1 cm de anchura. Sobre ellas se disponen areolas de forma elíptica longitudinal a oblongo-elíptica, de 6 a 8 mm de longitud y de 4 a 6 mm de anchura, separadas entre sí de 0,9 a 1,5 cm. En vista lateral se observan de 9 a 15 areolas por costilla, hundidas en muescas de 2 a 4 mm de profundidad.
Cada areola presenta de 17 a 24 espinas de 0,5 a 3 cm de longitud, bastante delgadas y teretes, de color amarillo pálido, que adquiere tonalidades córneas o ligeramente parduscas con la edad. Apenas se solapan con las espinas de las areolas de las costillas adyacentes. Se distinguen de 3 a 5 espinas centrales, comúnmente de 2 a 3 cm de longitud y de hasta 0,7 a 0,9 mm de grosor, divergentes, algo curvadas hacia arriba o rectas. También presenta de 14 a 19 espinas radiales, ligeramente curvadas hacia arriba, de 0,5 a 2,5 cm de longitud y de 0,4 a 0,8 mm de grosor. Las 1 a 4 superiores suelen ser cortas y delgadas, mientras que las 1 a 5 inferiores son de mayor tamaño; las restantes disminuyen gradualmente de longitud.
Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio de forma hemisférica a cilíndrica alargada, cuya anchura supera la mitad de la del tallo vegetativo. Mide comúnmente de 4 a 9 cm de altura y, ocasionalmente, de 12 a 14 cm de altura, con un diámetro de 6,8 a 8,3 cm. Está compuesto por lana densa y grupos de cerdas finas separados entre sí de 2 a 4 mm. Las cerdas miden de 2,3 a 3 cm de longitud y sobresalen de 3 a 7 mm. Son de color salmón a rojo anaranjado pálido o rojo pardusco. La lana del ápice es de color crema y posteriormente adquiere una tonalidad grisácea-blanca. Con la edad, el cefalio no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años.
Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color rosa pálido, miden de 2,8 a 3,4 cm de longitud y de 1,2 a 1,5 cm de anchura, y sobresalen hasta 6-8 mm por encima de la superficie del cefalio. Se abren a las 15:00 h y se cierran después de las 18:30 h. El pericarpelo mide de 6 a 7 mm de longitud y de 3,5 a 4 mm de anchura. La cámara nectarífera mide de 3,2 a 3,9 mm de longitud y de 3 a 3,5 mm de anchura, mientras que el resto del tubo floral mide de 9,1 a 10,3 mm de longitud y de 4,3 a 5,2 mm de diámetro. El perianto presenta de 21 a 29 segmentos, de los cuales de 15 a 22 son visibles desde arriba. Estos se encuentran completamente extendidos y forman un ángulo de 40-50°, son lineares y presentan el ápice ampliamente redondeado. La serie externa es apenas más larga que los segmentos internos, y cada segmento mide de 4 a 7 mm de longitud y de 1,2 a 2 mm de anchura. Las anteras son oblongas y forman un cinturón de 6,5 a 7,5 mm de altura alrededor del estilo y el estigma. El estilo es recto y blanco, incluido el estigma, y mide hasta 15-16,5 mm de longitud. El estigma presenta 7 lóbulos blanquecinos, subulados, de 2 a 2,5 mm de longitud, que no sobresalen por encima de los estambres.
Los frutos son débilmente rosados a rosa pálido en el ápice y se vuelven de color blanco puro por debajo de la mitad o en la base. Son claviformes y teretes, con la base frecuentemente plegada transversalmente en 2 o 3 pliegues. Miden de 2,3 a 2,8 cm de longitud y de 6 a 8 mm de anchura, y presentan en el ápice un resto floral marchito de 15 a 18 mm de longitud.
Las semillas son normalmente de 19 a 23 por fruto, casi globosas, negras y lisas. Miden de 1,3 a 1,4 mm de longitud y de 1,1 a 1,3 mm de anchura. Las células de la testa son apenas convexas y algo alargadas en los laterales, más alargadas y estrechas en la periferia, y mucho más reducidas, isodiamétricas y no elevadas en el extremo del hilo.
Especies similares Esta especie presenta similitudes con Melocactus harlowii, aunque ambas especies se distinguen por varios caracteres morfológicos. M. perezassoi presenta areolas más separadas entre sí y con un mayor número de espinas. Estas son algo menos robustas y tienen un color amarillo pálido cuando son jóvenes, en contraste con el tono rojizo de las espinas jóvenes de M. harlowii. También se diferencia por el crecimiento marcadamente vertical del cefalio y por sus flores de mayor tamaño, con segmentos del perianto lineares y ampliamente redondeados en el ápice. Además, presenta un estilo más corto y un estigma que no sobresale por encima de los estambres superiores.
Los frutos también permiten distinguir ambas especies. En M. perezassoi son largos y claviformes, en lugar de alargados, y presentan una coloración débilmente rosada o rosa pálido hacia el ápice, en contraste con el color rosa a rojo intenso de los frutos de M. harlowii. Asimismo, M. perezassoi presenta semillas de mayor tamaño.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en la zona central de Cuba, en las elevaciones septentrionales de la cordillera de Guamuhaya, también conocida como Escambray, en los alrededores de la localidad de Jibacoa, provincia de Villa Clara.
Habita principalmente en zonas de clima tropical con una estación seca, a unos 500 m s. n. m.. Crece sobre esquistos calcáreos en el farallón del Guanajo, un paredón rocoso muy escarpado, casi vertical y fuertemente erosionado, de unos 50 m de altura. Este ambiente presenta condiciones de elevada temperatura y aridez, que limitan el establecimiento de otras especies vegetales y permiten la supervivencia de esta especie.
Taxonomía Melocactus perezassoi fue descrita por el botánico Alberto E. Areces-Mallea y publicada por primera vez en la revista científica Phytologia 74: 421 en 1993. Etimología
Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. perezassoi: epíteto específico otorgado en honor a A. Pérez Asso, quien descubrió la especie a comienzos de la década de 1980.
Usos La especie se cultiva principalmente como planta ornamental. Su cultivo requiere cierta experiencia, debido a sus necesidades específicas de riego, temperatura y sustrato. Requiere un aporte de agua relativamente elevado durante el periodo de crecimiento, aunque no tolera los periodos prolongados de sequía ni el exceso de humedad. Sus raíces son débiles y presentan dificultades para absorber agua cuando el sustrato permanece húmedo, lo que puede favorecer la pudrición. Por ello, conviene dejar que el sustrato se seque antes de cada riego. Durante el invierno, los ejemplares cultivados en climas templados entran en reposo, aunque necesitan riegos ocasionales, aproximadamente una vez al mes. No se recomienda el abonado durante esta estación.
Los Melocactus son sensibles al frío y no toleran bien las temperaturas bajas. Se recomienda mantenerlos por encima de los 8-12 °C, ya que pueden sufrir daños graves o morir a temperaturas que otros cactus toleran sin dificultad. Su sistema radicular es débil y presenta poca tolerancia a los trasplantes, por lo que la recuperación puede resultar lenta. El sustrato debe ofrecer un drenaje muy rápido. Requieren abundante luz, aunque una intensidad algo menor que la necesaria para los cactus propios de ambientes áridos.
La propagación se realiza mediante semillas y, con frecuencia, mediante injerto. Las semillas se siembran en un sustrato ligero, arenoso y poroso, que debe conservar una humedad suficiente durante la germinación para evitar su desecación. Una cubierta de vidrio puede ayudar a mantener esta humedad. Las temperaturas comprendidas entre 18 y 22 °C favorecen la germinación.
Referencias
perezassoi Categoría:Flora endémica de Cuba Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1993 Categoría:Especies epónimas