Francisco de Isásaga (San Sebastián, c. 1500 - Lima 1576) fue un conquistador, escribano y funcionario de la administración colonial española del siglo XVI, conocido principalmente por haber participado en la expedición de Francisco de Orellana que realizó el primer descenso europeo conocido del río Amazonas entre 1541 y 1542. Durante el viaje fue nombrado escribano de la expedición y, posteriormente, ejerció como tesorero de Potosí.
Biografía
Orígenes y primeros años en América Francisco de Isásaga era natural de San Sebastián, en Guipúzcoa. José Toribio Medina, en su estudio sobre los compañeros de Francisco de Orellana, lo identificó expresamente como natural de San Sebastián.
No se conocen con seguridad su fecha de nacimiento ni los detalles de su juventud en San Sebastián.
La presencia de Isásaga en América, sin embargo, es anterior en casi dos décadas a la expedición amazónica. La documentación estudiada por el historiador Teodoro Hampe Martínez permite situarlo en La Española en 1523. Su llegada al continente americano parece estar relacionada con la trayectoria de su padre, Pedro de Isásaga, quien había desempeñado funciones vinculadas a la administración de la Corona y a la Casa de la Contratación de Indias.
Pedro de Isásaga pasó al Caribe en 1519 para ejercer funciones de fiscalización y contabilidad relacionadas con los oficiales reales de La Española, Puerto Rico y Cuba. La presencia de Francisco junto a este entorno administrativo pudo proporcionarle desde joven experiencia en escritura, contabilidad y procedimientos de la Real Hacienda, conocimientos que resultan relevantes para explicar su posterior nombramiento como escribano de Orellana.
Francisco de Isásaga aparece nuevamente documentado en Panamá en 1531. En esos años Panamá constituía uno de los principales puntos de partida de las expediciones españolas hacia el sur y, especialmente, hacia el Perú, donde las campañas de Francisco Pizarro estaban abriendo nuevas oportunidades para conquistadores, pobladores y funcionarios.
Su presencia en Panamá indica que Isásaga participó en los movimientos de población que conectaban el Caribe con las nuevas conquistas del Pacífico sudamericano.
Presencia en el Perú y Charcas Durante la década de 1530 Isásaga se trasladó al ámbito peruano. La documentación disponible lo sitúa ya vinculado a los territorios andinos antes de la expedición de Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana.
Hacia 1535 aparece relacionado con encomiendas en la provincia de Carangas, en la región de Charcas, particularmente con los repartimientos de Colquemarca y Andamarca. Su nombre vuelve a aparecer asociado a estos territorios hacia 1540, situándolo en una región estrechamente vinculada a las primeras campañas de conquista del sur andino.miniaturadeimagen|396x396px|Expedición de Gonzalo Pizarro / Francisco de Orellana
Expedición de Gonzalo Pizarro La expedición en la que participó Isásaga tuvo su origen en la empresa organizada por Gonzalo Pizarro, gobernador de Quito, que partió en 1541 para explorar los territorios situados al este de los Andes.
Uno de sus principales objetivos era localizar el llamado País de la Canela, del que se decía que poseía grandes cantidades de esta especia, así como buscar las supuestas riquezas relacionadas con las leyendas de El Dorado. La expedición también pretendía reconocer nuevos territorios y ampliar el dominio de la Corona española.
Francisco de Orellana, que actuaba como lugarteniente, fue enviado en diciembre de ese año río abajo en busca de alimentos con 57 hombres, entre los que estaba Isásaga, a bordo de un bergantín y varias canoas.
La imposibilidad de remontar el río llevó al grupo a continuar la navegación, dando comienzo al viaje que culminaría con el primer descenso europeo conocido del Amazonas.
La marcha hacia el este resultó extremadamente dura. Los expedicionarios atravesaron los Andes y posteriormente regiones de selva tropical, donde padecieron hambre, lluvias, enfermedades y en algunos lugares, enfrentamientos con las poblaciones indígenas
El supuesto País de la Canela no proporcionó las riquezas esperadas y tampoco se encontró El Dorado.
Aparia y nombramiento como escribano El 4 de enero de 1542, en la región de Aparia (en la cuenca del río Napo), Orellana nombró a Francisco de Isásaga escribano de la expedición.
Isásaga quedó encargado de registrar los acontecimientos del viaje y dar fe de las decisiones adoptadas por Orellana y sus hombres.
Certificó diversas tomas de posesión realizadas en nombre de la Corona y las declaraciones mediante las cuales los expedicionarios justificaron la imposibilidad de regresar río arriba para reunirse con Gonzalo Pizarro.
Construcción del segundo bergantín Durante su estancia en las tierras de Aparia, Orellana ordenó construir un segundo bergantín.
Los hombres fabricaron clavos y piezas metálicas con el hierro disponible y participaron colectivamente en la construcción.
El nuevo bergantín recibió el nombre de Victoria.
Desde entonces la expedición contó con dos embarcaciones principales, el San Pedro y el Victoria, además de diferentes canoas.
Descenso del Amazonas La expedición continuó navegando durante varios meses.
En distintas regiones los españoles fueron atacados desde canoas y desde las orillas. Las fuentes mencionan numerosos heridos y el uso de flechas, algunas de ellas posiblemente envenenadas.
Según la reconstrucción de José Toribio Medina, durante el descenso tres expedicionarios murieron en enfrentamientos con indígenas y al menos once fallecieron por enfermedades.
A estas bajas se sumaron los efectos del hambre, las infecciones, las heridas y el agotamiento. Entre los fallecidos durante la expedición se encontraba Sebastián de Fuenterrabía, cuyo nombre sugiere una probable vinculación con la localidad guipuzcoana de Fuenterrabía.
Durante uno de los enfrentamientos del descenso, Gaspar de Carvajal menciona a un arcabucero conocido como Perucho, al que identifica como oriundo de Pasajes, en Guipúzcoa.
Llegada al Atlántico Después de varios meses de navegación, los expedicionarios alcanzaron la desembocadura del Amazonas y llegaron al océano Atlántico en agosto de 1542.
Los supervivientes continuaron posteriormente hasta Cubagua, cerca de la costa de la actual Venezuela.
La expedición había realizado la primera navegación europea conocida de prácticamente toda la longitud del Amazonas.
Regreso al Perú Francisco de Isásaga sobrevivió al viaje y regresó posteriormente al Perú.
Años más tarde aparece como tesorero de Potosí, cargo que ejerció al menos entre 1549 y 1555.
José Toribio Medina consideró probable que Francisco de Isásaga fuera el mismo personaje denominado Isásiga por el Inca Garcilaso de la Vega.
Según esta interpretación, habría sido apresado en Potosí por Egas de Guzmán y sus partidarios durante las luchas políticas del Perú colonial.
En sus últimos años residió en Lima. El 6 de junio de 1576, encontrándose enfermo, otorgó testamento en su casa. Falleció pocos días después y fue sepultado el 9 de junio de 1576 en la iglesia de San Agustín de Lima.
Importancia histórica Francisco de Isásaga destaca principalmente por haber sido el escribano de la expedición de Orellana.
Sus actas complementan la relación narrativa de Gaspar de Carvajal y permiten conocer la dimensión jurídica y administrativa del viaje.
Su trayectoria anterior y posterior muestra además un perfil más amplio: pertenecía a una familia vinculada a la administración de la Corona, estaba en América desde al menos 1523, había pasado por Panamá y los Andes, había estado relacionado con encomiendas en Charcas y finalmente ejerció como tesorero de Potosí.
Referencias
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