Patagomaia es un género extinto de mamífero del Cretácico Superior de la Patagonia argentina. Su única especie conocida, Patagomaia chainko, procede de niveles del Maastrichtiano temprano de la Formación Chorrillo, en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, Argentina. Fue descrito en 2024 a partir de restos postcraneanos asociados, principalmente de la pelvis y el miembro posterior, recuperados en la estancia La Anita, cerca de El Calafate.

Los autores de la descripción original interpretaron a Patagomaia como un miembro de Theria, el clado que incluye a metaterios y euterios, basándose en caracteres de la pelvis, el fémur y la tibia. Sin embargo, su posición filogenética es objeto de debate. Püschel y colaboradores propusieron posteriormente que podría tratarse de un gondwanaterio, e incluso plantearon una posible relación con Magallanodon, mientras que los autores originales rechazaron que esa hipótesis estuviera demostrada. Debido a que el taxón se conoce únicamente por elementos postcraneanos fragmentarios y carece de cráneo y dientes, su afinidad sigue siendo incierta.

Las estimaciones publicadas para el holotipo abarcan aproximadamente entre 2,6 y 26 kg, con una media cercana a 14 kg obtenida a partir de catorce regresiones. Bajo esa estimación media, Patagomaia fue propuesto como uno de los mamíferos mesozoicos de mayor tamaño conocidos, por encima de formas como Repenomamus y Vintana. Un estudio posterior de los mamíferos de la Formación Chorrillo mantuvo una estimación cercana a 14 kg y lo consideró el mayor mamífero conocido dentro de esa asociación.

Descubrimiento e historia de estudio Los restos de Patagomaia chainko fueron recuperados durante las exploraciones paleontológicas argentino-japonesas desarrolladas en afloramientos de la Formación Chorrillo en la estancia La Anita, al sudoeste de El Calafate, Santa Cruz. Estas campañas formaron parte de una serie de trabajos que, desde 2019, ampliaron considerablemente el registro de vertebrados fósiles del extremo austral de Patagonia, incluyendo dinosaurios, aves, lepidosaurios, tortugas, peces óseos y varios linajes de mamíferos.

El material tipo fue encontrado en una localidad denominada posteriormente sitio Patagomaia, ubicada aproximadamente en 50°30′39,88″S, 72°33′18,04″O. El yacimiento se encuentra geográficamente próximo y en un nivel estratigráfico comparable al sitio Isasicursor 2, dentro de niveles del Maastrichtiense temprano de la Formación Chorrillo. El holotipo y el primer ejemplar referido fueron recuperados dentro de un área aproximada de 20 × 30 m. En las inmediaciones se encontraron también madera fósil y restos postcraneanos indeterminados de hadrosáuridos.

La descripción formal fue publicada por Nicolás R. Chimento, Federico L. Agnolín, Jordi García-Marsà, Makoto Manabe, Takanobu Tsuihiji y Fernando E. Novas en febrero de 2024 en la revista Scientific Reports. El nuevo taxón fue reconocido sobre la base de una combinación particular de caracteres de la pelvis y del miembro posterior, y fue interpretado originalmente como un terio. Esta asignación provocó una discusión filogenética publicada ese mismo año.

En 2025, Chimento y colaboradores describieron nuevos restos procedentes exactamente del mismo sitio del holotipo. El nuevo lote, MPM-PV-23515, comprende un fragmento de vértebra torácica, la mitad posterior de una vértebra caudal y 38 fragmentos óseos indeterminados. Debido a su procedencia puntual y asociación, los autores consideraron probable que estos materiales pertenezcan al mismo individuo representado por el holotipo.

Etimología El nombre genérico Patagomaia combina Patago, en referencia a Patagonia, con maia, «madre» en griego. El epíteto específico chainko deriva del idioma de los Aonikenk o tehuelches meridionales: chaink, «grande», y ko, «hueso». De este modo, el nombre específico alude al gran tamaño de los elementos óseos conservados en comparación con la mayoría de los mamíferos mesozoicos.

Material fósil El holotipo, MPM-PV-23365, se encuentra depositado en la Colección de Paleontología de Vertebrados del Museo Regional Provincial Padre Manuel Jesús Molina, en Río Gallegos. Consiste en restos postcraneanos asociados que incluyen:

el extremo distal de la ulna izquierda; dos fragmentos del ala preacetabular del ilion izquierdo; la región acetabular de la hemipelvis izquierda; un fragmento de la lámina del isquion; el extremo proximal del fémur derecho; el extremo distal del fémur izquierdo; el extremo proximal de la tibia izquierda; y varios fragmentos óseos indeterminados.

El material MPM-PV-23366 fue referido originalmente a la misma especie y comprende un acetábulo izquierdo parcial con parte del isquion y un fragmento incompleto de la diáfisis del fémur derecho.

En 2025 se agregó MPM-PV-23515, integrado por una vértebra torácica incompleta, una porción posterior de vértebra caudal y 38 fragmentos óseos indeterminados. Los autores indicaron que el material procede del mismo punto que el holotipo y probablemente corresponda al mismo individuo.

La ausencia de cráneo, mandíbulas y dentición constituye una limitación importante para establecer la posición taxonómica del género, ya que gran parte de las matrices filogenéticas de mamíferos mesozoicos están dominadas por caracteres craneanos y dentarios. En los análisis originales pudo codificarse menos del 2,5 % de los caracteres disponibles para Patagomaia.

Descripción

Pelvis El ala preacetabular del ilion posee una cresta acetabular definida que separa una fosa glútea dorsal de la fosa ilíaca ventral. Delante del acetábulo se observa una superficie engrosada vinculada con el origen del músculo recto femoral.

El pubis, el isquion y el ilion se encuentran fuertemente fusionados en la región acetabular. El acetábulo es profundo y subesférico y, según la descripción original, presenta un borde completo sin la escotadura dorsal característica de numerosos mamaliaformes no terios. La superficie semilunar es amplia y la fosa acetabular se continúa posteroventralmente con una escotadura acetabular estrecha.

La morfología pélvica fue uno de los principales argumentos empleados para incluir originalmente a Patagomaia dentro de Theria. No obstante, la interpretación de varios de estos caracteres y su distribución entre mamíferos no terios —especialmente el gondwanaterio Adalatherium hui— forma parte del debate filogenético posterior.

Fémur El extremo proximal del fémur conserva una cabeza subesférica claramente diferenciada del resto del hueso y provista de una fóvea de la cabeza femoral. La cabeza se conecta con la diáfisis mediante un cuello definido y orientado medialmente, que forma un ángulo aproximado de 55° con el eje principal del hueso.

El trocánter mayor es robusto, ancho en sentido anteroposterior y proyectado posteriormente, alcanzando aproximadamente el mismo nivel proximal que la cabeza femoral. El trocánter menor es relativamente pequeño y está desplazado hacia la superficie posteromedial o posteroventral de la diáfisis. Una cresta gruesa se extiende posterodistalmente desde la base del trocánter mayor; los autores originales interpretaron que esta estructura podría estar asociada con un tercer trocánter, aunque esa región no se conserva completamente.

La fosa trocantérica es amplia y bien definida. En el extremo distal, los cóndilos femorales son relativamente bajos y casi simétricos, separados posteriormente por un surco intercondíleo profundo y estrecho. Una de las características más distintivas propuestas para el género es una cresta intercondílea gruesa, bien desarrollada y orientada oblicuamente, que delimita una depresión profunda en el extremo distal del fémur.

La superficie patelar está representada por una depresión poco profunda delimitada por crestas bajas. Precisamente la presencia y codificación de este surco patelar fue uno de los caracteres revisados por Püschel y colaboradores en su reevaluación filogenética.

Tibia y ulna La porción proximal de la tibia muestra facetas articulares aproximadamente simétricas para los cóndilos femorales. La superficie posterior de la diáfisis presenta una fosa longitudinal profunda y bien definida, mientras que la tuberosidad tibial anterior es baja y se prolonga distalmente como una cresta.

La ulna está representada en el holotipo por su extremo distal. Debido a su conservación fragmentaria, aporta menos caracteres diagnósticos que la pelvis y el miembro posterior.

Vértebras Los nuevos restos descritos en 2025 ampliaron el conocimiento axial de Patagomaia chainko. La vértebra torácica MPM-PV-23515 se encuentra muy erosionada y conserva principalmente parte del centro vertebral. El centro mide aproximadamente 21 mm de ancho transversal y 18,2 mm de altura dorsoventral, posee contorno subtriangular en sección transversal, superficie dorsal aplanada y una quilla longitudinal ventral ancha. En ambas caras laterales se reconocen forámenes vasculares.

La porción conservada de la vértebra caudal mide aproximadamente 11,5 mm de ancho y 8,1 mm de alto a nivel de la superficie articular posterior. El centro es subcilíndrico, con una superficie articular posterior cóncava y ovalada, un canal neural estrecho y dos quillas longitudinales en la superficie ventral. Los procesos transversos se proyectaban sólo moderadamente hacia los lados.

Los autores compararon estas características con vértebras de otros mamíferos mesozoicos, entre ellos Vincelestes, Adalatherium y Vintana, y mantuvieron la asignación del material a Patagomaia por su asociación directa con el sitio del holotipo.

Tamaño corporal derecha|miniaturadeimagen|300x300px|Comparación de tamaño de las dos especies conocidas de Repenomamus, uno de los mayores mamíferos mesozoicos conocidos y empleado como comparación en la descripción de Patagomaia. El gran tamaño de los restos fue uno de los aspectos más destacados de la descripción original. Las dimensiones disponibles fueron comparadas con mamíferos actuales y fósiles; en términos generales, los elementos conservados son comparables a los de un cánido de tamaño mediano como el culpeo (Lycalopex culpaeus).

Chimento y colaboradores aplicaron catorce regresiones previamente utilizadas para estimar la masa corporal de mamíferos fósiles. Los resultados abarcaron aproximadamente entre 2,6 y 26 kg, mientras que la media de las ecuaciones fue cercana a 14 kg. La amplitud del intervalo refleja la incertidumbre de estimaciones basadas en un esqueleto incompleto y en ecuaciones desarrolladas a partir de distintos elementos postcraneanos.

La estimación media situaría a Patagomaia por encima de Repenomamus, un eutriconodonto del Cretácico Inferior de China con estimaciones cercanas a 10 kg, y de Vintana sertichi, un gondwanaterio del Cretácico Superior de Madagascar estimado alrededor de 8,9 kg. Los autores remarcaron, sin embargo, que incluso el extremo inferior de 2,6 kg lo situaría entre los mamíferos mesozoicos relativamente grandes.

El estudio de 2025 sobre los mamíferos de la Formación Chorrillo estimó una masa media aproximada de 10,3 kg para Magallanodon baikashkenke y continuó considerando a Patagomaia, con alrededor de 14 kg, como la forma de mayor tamaño conocida en la asociación.

Paleohistología El tejido cortical del fémur y la tibia fue estudiado mediante paleohistología. La corteza está compuesta principalmente por tejido óseo de fibras paralelas y tejido lamelar, con una densidad baja a moderada de canales vasculares longitudinales.

En las secciones histológicas se reconoció un sistema fundamental externo (External Fundamental System, EFS), estructura asociada con una marcada reducción del crecimiento óseo al alcanzar la madurez somática. Los autores interpretaron que el individuo holotípico había alcanzado o se encontraba muy próximo a su tamaño adulto, por lo que las dimensiones observadas no corresponderían simplemente a un juvenil de una especie todavía mayor.