María Bolognesi (21 de octubre de 1924 - 30 de enero de 1980) fue una católica italiana. Con una salud frágil toda su vida, según se cuenta, fue víctima de diversas posesiones demoníacas. Llegó a tener numerosas visiones de Jesucristo y recibió los estigmas. Formó parte de Acción Católica y fue catequista parroquial.
Biografía Nacida como María Samiolo fue hija ilegítima de José Samiolo, él cuál no quiso casarse con su madre y las abandonó. Su abuela materna, Corneto Cesira, fue quizás la persona más influyente en su infancia, inculcándole una educación religiosa y el amor a Dios. Su madre volvió a casarse con José Bolognesi en 1930, recibiendo el apellido de su padrastro;The Devotion and Promotion of Stigmatics in Europe, c. 1800-1950: Between Saints and Celebrities, (Tine Van Osselaer, Andrea Graus, Leonardo Rossi, Kristof Smeyers, eds.) Brill, 2020, p. 296 estableciéndose en San Cassiano y de quién tendría cinco medios hermanos.
En 1932, enfermó con fiebre alta de la que se recuperó, al mismo tiempo, su madre contrajo meningitis, estando a punto de morir. En ese momento, Bolognesi había comenzado a prepararse para su Primera Comunión, la monja que la instruía le dijo que Jesucristo le concedería un deseo. Ella pidió que su madre se recuperara, y así fue; haciendo su Primera Comunión el 22 de mayo de 1932, con gran emoción. En su diario escribió:
La vida familiar fue difícil ya que su padrastro solía golpear a su madre debido a su carácter. Al ser pobres, sólo pudo terminar el segundo grado de primaria, siendo marginada por sus compañeros. Dejó la escuela y trabajó como jornalera agrícola para ayudar en la economía familiar, así como costurera y pequeños trabajos de albañilería. La pobreza era tal que incluso comía las cáscaras de papas que sus amigas tiraban sobre estiércol de vaca, luego de lavarlas tan sólo un poco. Poco después, María comenzó a experimentar lo que se consideraron ataques diabólicos. No podía entrar en una iglesia, ya que las bendiciones de los sacerdotes no parecían aliviarla. Bolognesi fue llevada a un hospital psiquiátrico para ser evaluada, pero el obispo de Rovigo, Guido Maria Mazzocco, la bendijo desde la ventana de su residencia antes de que la llevaran allí. Los médicos no detectaron ningún trastorno psicológico.
Bolognesi tuvo su primera visión de Jesucristo la noche del Jueves Santo 1 de abril de 1942. Según lo que dijo, el señor le aseguró que aprendería a leer y le entregó un anillo de rubí, símbolo de los estigmas. Su director espiritual en ese entonces era el sacerdote Bassiano Paiato, quien le aconsejó llevar un diario espiritual, logrando escribir a máquina 1800 páginas de su vida espiritual, hasta el 10 de julio de 1967, fecha en que su director espiritual la eximió de hacerlo.
Poco después y con el permiso expreso de Paiato, comenzó a usar un hábito negro. Fue objeto de burlas por su piedad. En enero de 1944, se mudó a la casa de la señora Piva, donde tuvo otra visión durante la cual Cristo le concedió el don de sudar sangre, lo cual ocurrío todos los viernes a las 3:00 p. m.
En marzo de 1948, tres delincuentes la atacaron, dejándola herida e inconsciente. Debido al escepticismo de la gente, el sargento de policía la llevó ante el juez y la acusó de haber falsificado la declaración, aunque posteriormente fue absuelta de estos cargos en octubre.
Durante la década de 1940, comenzó a sufrir de problemas de salud como artritis, colitis y apendicitis, estando en 1950 a punto de perder la visión. En julio, se trasladó a Rovigo. Para recibir tratamiento, a menudo tenía que viajar a Padua. Su nuevo director espiritual, a partir de junio de 1951, fue Rodolfo Barbieri.
Regresó a Rovigo y comenzó a cuidar huérfanos y visitar frecuentemente a los enfermos en los hospitales. En julio de 1951 sufrió la flagelación del Señor. En agosto de 1954 residió con unas monjas agustinas en Ferrara. Fue hospitalizada en febrero de 1955 y tuvo una visión que le decía que debía dejar Rovigo. Fue a un retiro espiritual en Sperlinga en abril. De regreso a casa, se detuvo en San Giovanni Rotondo, donde tuvo fiebre y sus zapatos se llenaron de sangre. Mientras se encontraba hospedada en una posada, tuvo una visión de Cristo el Viernes Santo 8 de abril de 1955.
A pesar de la gran curiosidad que causaba por parte de extraños y conocidos, por parte de conocidos: Bolognesi siempre fue muy sobria, intentando no llamar la atención ni hizo alarde de los dones que había recibido, considerándolos signos de la Pasión de Cristo a la que estaba asociada no por mérito propio, sino por gracia. Su espiritualidad se caracterizaba por su deseo de participar en la Santa Misa, el rezo del Rosario y la oración de intercesión, llegando a tener una confianza con el Señor.
Monseñor Adelino Marenga se convirtió en su director espiritual en septiembre de 1956. Desde la primavera de 1958 hasta 1959, estuvo postrada en cama. El 29 de septiembre de 1959, fue a Lucca, donde visitó la tumba de Santa Gema Galgani, de quien era muy devota. En las décadas de 1950 y 1960, colaboró Olinto Marella (también beato) en el cuidado de huérfanos y niños de escasos recursos. Tras la muerte de Marenga en 1964, su director espiritual pasó a ser Aldo Balduin. Su salud continuó deteriorándose, sufriendo neumonía, bronconeumonía, oftalmia crónica (sequedad extrema de los ojos por ausencia de lágrimas), oxiuros, vómitos, anemia, reumatismo, ciática, laringitis crónica y faringitis, dextrocardia (el corazón está en la mitad derecha del tórax), los cuáles debilitado su organismo. Sufrió un primer infarto en 1971 y murió tras sufrir un segundo el 30 de enero de 1980 a las 2:00 de la mañana. Fue enterrada en el cementerio de Rovigo, donde su tumba pronto se convirtió en un lugar de peregrinación, siendo visitado por cientos de personas cada año, finalmente fue trasladada a la iglesia parroquial de San Sebastián Mártir en su natal Bosaro.
Visiones Según su diario, su primera visión tuvo lugar la noche del 1 al 2 de abril de 1942, en la que se le apareció Jesús, el cual habló de cinco asuntos: Le dijo que necesitaba su ayuda; Le pidió amor, oraciones y penitencia; Le dijo que aprendería a leer y escribir; Anunció su compromiso con ella y le colocó un anillo de compromiso con cinco rubíes, que simbolizaba su pasión, en el dedo anular. Añadió que un día el anillo volvería a ser suyo, es decir, que lo cambiaría por un anillo de bodas; Le predijo grandes sufrimientos que le esperaban en un futuro no muy lejano.
María le dijo a Jesús que no podía acceder a esas peticiones porque «no sé rezar, no soy nada, soy una avara». Además, le dijo que le sería imposible aprender a leer y su madre blasfemaba por lo que no podía hacer ahí. Entonces le pidió a Jesús convirtiera a su madre. Él le aseguró que aprendería a leer y le prometió que su madre algún día se volvería buena, lo cuál se dio.
Durante esta primera visión, también le pidió a Jesús una prueba de su presencia, solicitándole que sanara a la cuñada de una amiga, que estaba enferma. Jesús le respondió de una manera que caracterizaría sus futuras peticiones: Sí, puedo sanarla, pero debes orar mucho.
Tras este primer encuentro con Jesús, María escribió: Estoy realmente aterrada. Llevo un anillo en el dedo. No entiendo nada. No entiendo nada. Su segunda visión tuvo lugar el 8 de mayo de 1942, fiesta de Nuestra Señora de Pompeya. En esta ocasión, Jesús anunció cinco cosas que sucederían: Le dijo que habría una gran guerra en la región de Crespino. Le dijo que le concedería una segunda gracia: la curación de otra persona enferma, que María le había pedido como señal de que no estaba siendo engañada por el diablo. Jesús le dijo: Claro, María, sé que tienes miedo. Sí, te concederé lo que pidas. Para el primero de junio, tu amigo enfermo estará curado. Jesús también le anunció que abriría una escuela privada, lo cual ocurrió el 12 de marzo de 1947. Le dijo que comenzaría a usar un hábito especial como señal de la consagración que había hecho al hacer voto de penitencia. Comenzó a usar un hábito negro el 11 de abril de 1943 con permiso de su director espiritual. Finalmente, Jesús le dijo que imitaría la vida de una joven desconocida para ella. Esta joven resultó ser Santa Gema Galgani, y la fecha en que comenzó a usar el hábito negro -igual que el que usaba Gema- fue el día de su fiesta (11 de abril de 1943).
Mientras tanto, su confesor, quien sabía que ella estaba poseída, insistía en que todo lo que le sucedía era obra del diablo. Por lo tanto, María le pidió a Jesús una última sanación para confirmar que sus visiones eran reales. Él le concedió esta tercera sanación el 2 de marzo de 1943, cuando sanó a una mujer con parálisis. Después de eso, María concluyó: Solo debo agradecer a Jesús. De ahora en adelante no le pediré nada más. Que Él ponga su cruz sobre mi espalda y siempre lo seguiré sin temor.
Jesús aceptó esta oración y el 2 de enero de 1944 se le apareció, sufriendo y sudando sangre, y le explicó: María, esto es por la conversión de las almas. Ahora mi azote será también el tuyo. Tu cuerpo también sudará sangre. Mi sudor es tuyo.
En ese momento, María exclamó: ¡Dios mío, qué dolor! Si Jesús no estuviera cerca, no podría soportarlo. María sudó sangre durante cinco minutos y, después, su sábana quedó empapada.
Beatificación izquierda|miniaturadeimagen|Su tumba. El proceso de beatificación se inició bajo el pontificado de Juan Pablo II el 18 de febrero de 1992, siendo declarada Sierva de Dios tras la declaración oficial del nihil obstat por parte de la Congregación para las Causas de los Santos, que permitió su apertura a nivel diocesano. El proceso diocesano se inició el 21 de octubre de 1992 y concluyó el 8 de julio de 2000. Posteriormente, la Congregación para las Causas de los Santos (CCS) validó el proceso en Roma el 25 de mayo de 2001 y recibió el expediente oficial de la postulación en 2007.
El consejo de teólogos se reunió en dos ocasiones: el 19 de febrero de 2010, fecha en la que se solicitó otra reunión para debatir sus escritos y experiencias religiosas, y el 24 de junio de 2011, cuando se dio la aprobación definitiva a la causa. El CCS se reunió el 6 de marzo de 2012 y también la aprobó. El 10 de mayo de 2012 fue proclamada Venerable después de que el Papa Benedicto XVI confirmara que había vivido una vida cristiana ejemplar, con virtudes heroicas.
El proceso del milagro requerido para la beatificación -la curación de un hombre llamado Marcos ahora sacerdote, que con sólo dos años, se curó por su intercesión del síndrome de Lyell- fue investigado desde el 23 de septiembre de 2004 hasta el 13 de diciembre de 2005 y recibió validación el 18 de mayo de 2007, antes de obtener la aprobación de una junta médica el 5 de julio de 2012. Los teólogos también aprobaron este milagro el 17 de noviembre, al igual que la CCS el 9 de abril de 2013, siendo aprobada por el Papa Francisco el 2 de mayo y firmó el acta de beatificación, siendo la ceremonia en la plaza XX de septiembre en Rovigo el 7 de septiembre, presidida por el cardenal Ángel Amato en nombre del Papa, del cual leyó una carta que decía:
El postulador actual de la causa es Rafael Talmelli, quién la conoció en persona y escribió un libro sobre su vida.
Referencias
Bibliografía Giuseppina Giacomini: Beata Maria Bolognesi. Una voce dentro l'anima. Editrice Velar, Bergamo 2015, ISBN 88-6671-166-7. P. Tito M. Sartori OSM: Maria Bolognesi. Tanto povera ma ricca di Dio. Editrice Velar, Bergamo 2013, ISBN 88-01-04232-9.
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