Museo de la Revolución Nacional El Museo de la Revolución Nacional (conocido también como Monumento de la Revolución Nacional o Mausoleo de la Revolución Nacional) es un conjunto arquitectónico, escultórico y pictórico ubicado dentro de la Plaza Villarroel, en la zona de Miraflores de la ciudad La Paz Bolivia. Fue erigido durante la década de 1950 bajo el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con el objetivo de rendir homenaje a los sucesos de la Revolución de 1952. En su interior custodia un conjunto patrimonial de murales monumentales de Miguel Alandia Pantoja y de Walter Solón Romero. Asimismo, alberga una cripta con los restos mortales de Juan José Torres y Juan Lechín Oquendo.
Historia
Concepción y concurso arquitectónico Tras las jornadas insurreccionales del 9 al 11 de abril de 1952, el gobierno de Víctor Paz Estenssoro impulsó la edificación de un monumento para rendir tributo a los caídos de la contienda y plasmar las conquistas sociales y económicas del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). En enero de 1953, el Ministerio de Educación y Bellas Artes emitió las bases para un concurso público de proyectos.
En 1954, la propuesta presentada por el arquitecto Hugo Almaraz resultó ganadora, adjudicándose el diseño y construcción junto con el arquitecto Emilio Villanueva.Se escogió la plaza Villarroel por su amplitud, proyectada como un «Campo de Marte» destinado a albergar grandes concentraciones cívicas y populares.
Inauguración (1964) La construcción se extendió a lo largo de una década. El complejo fue inaugurado oficialmente el 23 de agosto de 1964, durante el tercer mandato presidencial de Víctor Paz Estenssoro y coincidiendo con la conmemoración de los 25 años del fallecimiento del presidente Germán Busch Becerra.
Ocupación militar, clausura y uso represivo (1964–1982) Apenas tres meses después de su apertura, el 4 de noviembre de 1964, un golpe de Estado militar encabezado por el general René Barrientos Ortuño derrocó a Paz Estenssoro. Al día siguiente, el 5 de noviembre, las Fuerzas Armadas ocuparon la plaza Villarroel y clausuraron el monumento.
El régimen militar resignificó el entorno de la plaza, empleándolo de manera continua para desfiles castrenses y paradas militares (como los actos de la Jura de la Bandera del 7 de agosto y aniversarios patrios). Durante los regímenes militares, y de acuerdo con investigaciones y testimonios orales de exconscriptos, militantes y vecinos, la estructura del monumento permaneció custodiada, sirviendo como depósito de tropas y, de manera clandestina durante el régimen de Hugo Banzer Suárez, como centro de detención, golpizas y tortura de opositores políticos y sindicales. Con el retorno a la democracia en 1982 y durante años posteriores, el edificio cayó en abandono físico y deterioro, siendo utilizado ocasionalmente por pandillas juveniles del sector circundante de Villa Fátima.
Reapertura como museo municipal (1994–presente) En 1994, el inmueble pasó formalmente al Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. Tras labores de restauración y acondicionamiento museográfico, el edificio reabrió sus puertas en 1995 en calidad de museo y centro cultural.
Arquitectura El monumento destaca por un diseño de inspiración prehispánica y líneas geométricas monumentales. Emplea como revestimiento exterior e interior materiales nobles como la piedra (comanche), mármol y bronce.
En el frontis del cuerpo superior se emplaza un mural en altorrelieve esculpido en piedra por el propio Almaraz en 1956, el cual plasma alegorías del proceso revolucionario cobijadas bajo la figura de un monumental cóndor. Este tratamiento escultórico enlaza formalmente con otras obras conmemorativas del autor en La Paz, tales como el monumento funerario al presidente José Manuel Pando y el basamento del monumento a Alonso de Mendoza.
La edificación está distribuida en dos niveles, una planta superior y un nivel subterráneo destinado a la cripta y mausoleo.
La obra es considerada por la crítica arquitectónica como un punto culminante en la trayectoria de Hugo Almaraz y un ejemplo de la búsqueda de una identidad arquitectónica nacional. La iluminación del interior proviene de dos grandes lucernarios cenitales diseñados para realzar los murales interiores sin distorsionar el recogimiento del espacio.
Colecciones y espacios
El recinto está estructurado en dos niveles principales:
Sala de murales Ocupa las cuatro paredes superiores del recinto y alberga obras de dos de las principales figuras del muralismo revolucionario nacional, con la colaboración de artistas como Lorgio Vaca:
Murales de Miguel Alandia Pantoja: Dedicados a la trayectoria histórica y el proceso de liberación social. Destacan La Lucha del Pueblo por su Liberación y Reforma Educativa y Voto Universal. En la superficie principal, Alandia representó las luchas anticoloniales y republicanas culminando en la insurrección de 1952, personificada por un gran cóndor que vence a las fuerzas de la opresión, junto a alegorías de la alfabetización (una mujer levantando una letra), la reforma agraria boliviana de 1953 y la nacionalización de las minas. Mural de Walter Solón Romero: Titulado El Triunfo de la Revolución, o también llamado El fututro de la Revolución Nacional, proyecta el futuro constructivo de la nación a través de una danza celebratoria que simboliza la unidad de las clases populares, con referencias al desarrollo minero y la naciente industria del petróleo.
En esta sala también se resguardan y exhiben las herramientas de trabajo originales empleadas por los muralistas. miniaturadeimagen|Fotografía de la cripta
Sala de mausoleo (cripta) Ubicada en el sótano del monumento, fue proyectada originalmente como cripta de honor. Contiene: Restos mortales: Alberga los restos del expresidente Juan José Torres, del líder sindical de la Central Obrera Boliviana Juan Lechín Oquendo, del muralista Miguel Alandia Pantoja y del presidente Gualberto Villarroel. Urnas conmemorativas y simbólicas: Conserva una urna conmemorativa en memoria del expresidente Germán Busch Becerra. Galería escultórica: Reúne una serie de bustos escultóricos de personalidades de la historia boliviana (desde Simón Bolívar hasta mandatarios y mártires del siglo XX), realizados por el escultor paceño Víctor Hugo Barrenechea Villegas.
El museo custodia además un archivo fotográfico documental que abarca desde la Guerra del Chaco y la fundación de la Escuela Ayllu de Warisata hasta hitos como la promulgación del voto universal y el decreto de nacionalización de las minas.
Véase también Revolución boliviana de 1952 Miguel Alandia Pantoja Walter Solón Romero
Referencias
Categoría:Museos de La Paz