Alfredo Muñoz Arcos nace en Guadalcanal, provincia de Sevilla, el día 20 de agosto de 1920 y muere el 25 de enero de 2015 en Linares (Jaén). Conoce al escultor José Rodríguez Fernández-Andes en 1937 y va a trabajar con él a Sevilla. Época muy constructiva para el joven aprendiz, trabajando en un taller en pleno auge, en el que sería testigo y actor de la ejecución de la obra más conocida de Fernández-Andes, el Cristo de los Gitanos de Sevilla, además de otros trabajos realizados bajo la dirección de su maestro. miniaturadeimagen|Santo Entierro de La Carolina. Fotografía realizada en el año 2011. Pocos meses antes de que acabe la Guerra Civil es llamado a filas para hacer el servicio militar y lo cumple en el regimiento Granada 6 hasta que se licencia a finales de 1941. En 1939, después de estar en el frente, es destinado a la provincia de Jaén, donde residirá la mayor parte del resto de su vida. Pasa, entre otros municipios, por Jaén, La Carolina y Carboneros. Y es en este último donde conoce a Mariana Ming Ming con quien se casa el 22 de junio de 1942.

En el año 1940 le es cedido un espacio en el Hospital Provincial, también llamado Hospital de San Juan de Dios de Jaén, la  sala redonda baja, en la que trabaja restaurando y esculpiendo cuantiosas imágenes hasta aproximadamente 1944. Durante estos años, en cuanto a trabajos para Jaén capital, restaura a la Magdalena (Obra de Mateo de Medina del ), posiblemente gubia la imagen de la Virgen del Mayor Dolor, ambas de la Cofradía de la Clemencia, y construye la Soledad para la Cofradía de San Ildefonso. Además, durante esta época, realiza sendas Vírgenes de los Dolores, tanto para Guarromán como para Carboneros, dos imágenes homónimas.

Se asienta entonces en La Carolina donde establece un taller de imaginería en el que seguirá produciendo trabajos. De este taller en la calle Calvo Asensio 19 (Hoy Calle Profesor Manuel Gabriel López Páyer) sale el Santo Entierro de La Carolina en 1946, único cristo, de cuerpo entero, del escultor.

Después de un periodo de cuatro o cinco años en La Carolina (no podemos concretar) se muda a Jaén (probablemente en 1949) y continúa trabajando en esculturas de madera, restauraciones y trabajos de talla en establecimientos situados en la calle Tinajeros primero y en la calle Mesones después.

En 1966, reclamado por sus hijos, que se encontraban en Barcelona, donde habían montado un taller de decoración en madera policromada, acude a aquella ciudad en la que reside hasta 1978, año en el que regresa definitivamente a la provincia de Jaén e instala su residencia en Linares.

Estuvo tallando y trabajando hasta el final de su vida, ejemplo de ello es el retablo de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de  Carboneros, inaugurado en abril de 2008, momento en el que el imaginero contaba con 88 años de edad.

Referencias

Categoría:Imagineros Categoría:Semana Santa Categoría:Jaén Categoría:Guerra civil española Categoría:La Carolina Categoría:Escultura