La primera guerra del Alto Karabaj se refiere al conflicto armado que ocurrió entre febrero de 1988 y mayo de 1994 en el pequeño enclave armenio del Alto Karabaj (o Nagorno Karabaj), en la región sureste del Cáucaso, una antigua provincia soviética poblada por una minoría azerí y una mayoría de armenios, rodeada completamente por la República de Azerbaiyán. El parlamento del enclave votó a favor de la unión con Armenia, lo cual fue ratificado en un plebiscito que contó con una aplastante mayoría de la población favorable a la independencia. Las demandas de unificación con Ereván, las cuales proliferaron a lo largo de la década de 1980, se desarrollaron en un comienzo de manera pacífica, aunque la presión autonomista generada ante el colapso de la Unión Soviética a finales de la década llevó aparejado un incremento de la violencia en la región entre ambos grupos étnicos, lo que finalmente derivó en sucesos de limpieza étnica por ambas partes. A lo largo del conflicto, tanto Armenia como Azerbaiyán se vieron envueltos en una progresiva guerra no declarada en las zonas montañosas de Karabaj por la intención de Azerbaiyán de reprimir a los secesionistas e irredentistas del antiguo óblast autónomo.

El orden geopolítico derivado de este conflicto, que se tradujo en una victoria militar armenia y en la consolidación de la República de Artsaj como un Estado de facto independiente, se mantuvo con relativa estabilidad durante casi tres décadas. Sin embargo, este statu quo fue revertido por completo en los años 2020 y 2023 tras la segunda guerra del Alto Karabaj y una posterior ofensiva relámpago por parte de Azerbaiyán. Estos eventos culminaron con la reintegración total del territorio bajo la soberanía azerí, el éxodo de la población armenia y la disolución formal de las instituciones de Artsaj, alterando definitivamente las consecuencias demográficas y políticas originadas en la guerra de 1988-1994.

Este conflicto se transformó en el más grave de todos aquellos que se dieron tras la desintegración de la URSS en diciembre de 1991. Los combates interétnicos se iniciaron poco después de que el Parlamento local votara a favor de la unión con la RSS de Armenia, el 20 de febrero de 1988. Esta declaración de secesión de la RSS de Azerbaiyán fue considerada como el resultado de «un resentimiento de larga duración en la comunidad armenia del Alto Karabaj contra las serias limitaciones a su cultura y libertad religiosa por las autoridades centrales soviéticas y azeríes».

Junto con los movimientos secesionistas de las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, el conflicto significó uno de los más importantes elementos en la desintegración de la Unión Soviética. La proclamación de independencia de Azerbaiyán, seguida de la persecución masiva y asesinatos de armenios, conocidos como «Enero Negro», significaron la cooptación de los poderes ejercidos por el gobierno central en manos de la administración de Bakú. Una de las primeras medidas tomadas por la naciente república fue la de eliminar el gobierno provincial autónomo del Alto Karabaj, lo que provocó como reacción que la mayoría armenia de la provincia votase masivamente en favor de la creación de la República de Artsaj.

La escalada de la violencia se acentuó a lo largo del invierno de 1992, pese a los intentos de mediación internacional patrocinados por la OSCE, los cuales fallaron en una resolución del conflicto y una solución concordada de las partes. En la primavera de 1993 las fuerzas armenias ocuparon regiones fuera del enclave, en un intento de involucrar a otros países de la zona como Rusia o Georgia. Para 1994 los armenios del Alto Karabaj no solo controlaban el territorio propio de la República, sino también cerca de un 14 % del territorio nacional de Azerbaiyán. Un alto al fuego acordado en 1994, bajo el auspicio de Rusia, puso término a la parte armada del conflicto, mientras que un organismo llamado Grupo de Minsk, supeditado a la OSCE, fue establecido para poder realizar las respectivas negociaciones de paz.

Antecedentes

Independencia del Imperio ruso La soberanía sobre el territorio de Alto Karabaj ha sido objeto de una larga disputa entre Armenia y Azerbaiyán, tanto que pervive hasta nuestros días. La región, conocida como Artsaj por los armenios, es un territorio poblado por armenios desde los tiempos prehistóricos, siendo a veces prácticamente la última fortaleza de la identidad y cultura armenia durante repetidas conquistas. Los problemas respecto a la soberanía, sin embargo, son relativamente recientes. Poco después de la capitulación del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial se produjo la Revolución de Octubre, por medio de la cual los bolcheviques accedieron al poder en un colapsado Imperio ruso en 1917. Tres naciones del Cáucaso: Georgia, Armenia y Azerbaiyán proclamaron su independencia de Rusia y se organizaron en la República Democrática Federal de Transcaucasia, la cual tuvo una corta vida (10 de febrero a 28 de mayo de 1918).

Guerra entre Armenia y Azerbaiyán (1918-1920) Poco después de que se disolviera la Federación transcaucásica, graves disputas territoriales y étnicas entre armenios y azeríes desembocaron en una guerra abierta entre las recién formadas repúblicas democráticas de Armenia y Azerbaiyán. La guerra se extendió a los distritos de Qazaj, Syunik, Najicheván y el propio Karabaj. La disputa se centró en el establecimiento de la frontera entre ambos países en las mencionadas provincias. Los armenios de Karabaj intentaron proclamarse en una república independiente, pero fallaron al no poder contactarse con Armenia. Después de la derrota otomana en la Primera Guerra Mundial, tropas británicas ocuparon la zona de Transcaucasia en 1919, colocando a la zona de Karabaj y Zangezur bajo el mandato de Khosrov bey Sultanov, mientras que la decisión definitiva acerca del futuro de la región era tomada por la Conferencia de París de 1919.

Intervención soviética right|thumb|250px|Mapa de Alto Karabaj como provincia autónoma. Pese a estar la decisión pendiente, una joven Unión Soviética intervino en el Cáucaso y en el plazo de tres años organizó a los diferentes países en la República Socialista Federativa Soviética Transcaucásica, integrándolos en su territorio. Inspirándose en la organización del Estado soviético, los bolcheviques crearon entonces un Buró Caucásico conformado por siete miembros, supervisados por el entonces Comisario del Pueblo para las Nacionalidades, que era Stalin. Pese a que el Buró votó 4 a 3 a favor de colocar Alto Karabaj bajo la autoridad de la recién creada República Socialista Soviética de Armenia, las protestas de los líderes del Partido Comunista de Azerbaiyán, incluyendo a su líder Nariman Narimanov, y un alzamiento antisoviético en Ereván en 1921 complicaron las relaciones entre Armenia y Moscú. Esos factores condujeron a que el Comité revisara su decisión, para que en definitiva se resolviera incorporar al recién creado Óblast Autónomo del Alto Karabaj (OAAK) dentro de la RSS de Azerbaiyán en 1923, dejando a su población –compuesta en un 94 % de armenios– bajo el gobierno de otra nacionalidad. La capital fue trasladada de Shusha a Khankendi (rebautizada como Stepanakert al poco tiempo).

Historiadores armenios y azeríes han especulado durante largo tiempo sobre las razones de esta decisión, manejándose como probable motivo la aplicación de la regla «divide y vencerás». Esto puede observase, por ejemplo, por el extraño emplazamiento del enclave de Najicheván (tierra también perteneciente a Armenia hasta la década de 1940), el cual está rodeado por Armenia al norte e Irán al sur, pero pertenece a Azerbaiyán.

Otro posible motivo de esta decisión es el intento de realizar un gesto político de buena voluntad por parte de la URSS hacia la Turquía de Atatürk, un gobierno central que descuartizó Armenia anexionándose 12 provincias armenias, entre ellas Erzurum y Van, dos centros culturales de vital importancia para el pueblo armenio. Armenia, por su parte, siempre se negó a reconocer la legalidad de tal decisión, y continuó a lo largo del tiempo protestando dentro del sistema soviético por ello.

El resurgimiento de la cuestión de Alto Karabaj La elección de Mijaíl Gorbachov como Secretario General del PCUS en 1985 trajo consigo la implementación de sus dos grandes planes de reforma, conocidos como perestroika y glásnost. Mientras que los fines de la reforma económica se cristalizaban en la perestroika, la glásnost permitió que los ciudadanos soviéticos disfrutaran de una relativa libertad de prensa, especialmente en cuanto se pudo por primera vez criticar abiertamente a los gobernantes. Dentro de este marco, los líderes soviéticos de Karabaj capitalizaron tal apertura consiguiendo obtener un voto del parlamento regional a favor de la unión del OAAK con la RSS de Armenia el 20 de febrero de 1988. Los dirigentes armenios del óblast se quejaban porque la región no contaba con textos escolares ni canales de televisión que transmitieran en armenio. En el mismo sentido que el Secretario General del Partido Comunista de Azerbaiyán, Heidar Aliev, había intentado realizar una «azerificación» de la zona, incrementando la presencia, número e influencia de los azeríes que vivían en Alto Karabaj, al mismo tiempo que la población armenia estaba en declive. Para 1988 la población armenia que vivía en la región había disminuido a cerca de las tres cuartas partes.

El movimiento autonomista había sido liderado por diversas figuras populares armenias, al igual que por miembros de la «intelligentsia», como el conocido disidente y premio Nobel de la Paz Andrei Sajarov. Antes de la declaración del 20 de febrero, los armenios habían comenzado a protestar, en un conjunto de huelgas por parte de los trabajadores de Ereván que demandaban la unificación con el enclave. Estas protestas fueron contestadas en términos similares en manifestaciones realizadas en Bakú. Como reacción a las protestas, Gorbachov afirmó que las fronteras entre las repúblicas soviéticas no serían modificadas, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 78 de la Constitución de la URSS. El líder soviético afirmó también que otras nacionalidades y pueblos de la URSS estaban solicitando cambios territoriales, y que una nueva fijación de límites en Alto Karabaj constituiría «un peligroso precedente». Los armenios veían con desdén la decisión de 1921, considerando a su vez que sus esfuerzos estaban destinados a corregir un error histórico bajo el principio de la autodeterminación, un derecho asimismo contemplado en la Constitución soviética para sus repúblicas conformantes. Los azeríes, por otro lado, calificaban tales demandas, que implicaban el abandono de una importante región de la República, como inaceptables y se alinearon con la postura de Gorbachov.

El Pogromo de Sumgait

Los conflictos étnicos entre miembros de las comunidades que vivían en Alto Karabaj estallaron al poco tiempo. El 22 de febrero de 1988, una confrontación directa cerca de Askerán (en Alto Karabaj, en la carretera entre Agdam y Stepanakert), entre un grupo militar azerí y grupos de ciudadanos armenios terminó en violentos incidentes que dejaron como saldo cerca de 10 armenios muertos y heridos. Durante los combates, un agente local de la Policía, supuestamente armenio, mató a dos jóvenes azeríes. El 27 del mismo mes, mientras hablaba en la televisión central de Bakú, el fiscal soviético Alexander Katusev mencionó la nacionalidad de los heridos.