El vestido azul de Martha Vasconcellos es el traje de gala que la exmodelo lució en los certámenes Miss Brasil y Miss Universo 1968.

Historia Contexto Nacida en Salvador en 1948, Martha Vasconcellos, quien a los 12 años empezó a trabajar como profesora particular, tuvo su primera interacción con los certámenes de belleza a temprana edad; con apenas 14 años, fue invitada a tomar parte en un concurso, a lo que su padre, Ivo de Sá Vasconcellos, un abogado al servicio del Gobierno (jefe del departamento de Policía según otras fuentes), reaccionó mostrando una profunda desaprobación e impidiendo que su hija se inscribiera en el certamen puesto que consideraba sexista y del todo inapropiado que una adolescente exhibiese su figura, aparte de que los padres de Martha tenían otros planes de futuro para ella. Inicialmente, Vasconcellos se sometió a la voluntad paterna hasta que su interés por los concursos de belleza llegó a tal punto que, en secreto, y auspiciada por una prima de su madre, se anotó en Miss Bahía, concurso celebrado en junio de 1968 en el Gimnasio de Deportes Antônio Balbino, popularmente conocido como «Balbininho», certamen que a la postre acabaría ganando. Su paso por este pequeño evento la llevaría a participar en Miss Brasil 1968, certamen celebrado el 29 de junio en Río de Janeiro, en el que se inscribió únicamente por diversión y que también terminó ganando, todo lo cual supondría una gran sorpresa para Martha, quien nunca creyó que llegaría a lograr la victoria, circunstancia que provocó un gran disgusto en su padre y que Vasconcellos interpretaría décadas más tarde como una manera de rebelarse contra la estricta moral de su progenitor. Su participación en Miss Brasil estuvo a punto de no llevarse a cabo debido a la férrea oposición de Ivo; Martha, entonces profesora de alfabetización, tuvo serias dificultades para convencer a su padre de que le permitiese viajar a Río de Janeiro, debiendo intervenir el propio gobernador de Bahía, Luiz Viana Filho, para conseguir el permiso paterno. Por otro lado, la madre de la joven, Irene Cordeiro, pese a apoyar a su hija, no estaba conforme con acompañarla y hacer de chaperona, de modo que Vasconcellos tuvo que viajar con la secretaria de la esposa del gobernador, detalle que otorgó cierto nivel de libertad a Martha por el hecho de no tener que estar sometida a ningún tipo de presión familiar durante el concurso.

Creación El traje de gala que Martha lució en Miss Brasil, y que reciclaría para Miss Universo, fue diseñado por Jérson Paiva Karl, popularmente conocido como Gerson, famoso diseñador de alta costura natural de Niterói (donde vivía una tía de Martha), cuyas clientas eran, por lo general, importantes damas de la alta sociedad brasileña, como Sarah Kubitschek, Risoleta Neves y Martha Rocha, 1.° finalista en Miss Universo 1954. Gerson sintió predilección por el mundo del diseño desde la infancia tal y como relató durante una entrevista en 1996, en la que reconoció que su madre le inspiró a convertirse en modisto: «Mi madre era viuda, con dos niños pequeños y poseedora de una habilidad manual poco común. Si yo tuviera el 50 por ciento de su talento, sería la más feliz de las criaturas. Pero creo que solo heredé un 20 por ciento. ¡Cómo cosía y lo bien que le quedaba todo!». A mayores, otra de las personas que influyó en él desde joven fue su abuela, quien lo crio: «Fui bien criado por mi abuela y mi abuelo, durmiendo entre los dos. Fue mi abuela quien despertó en mí el otro lado de la moda. La parte más fantasiosa, en la que la imaginación infantil viajaba, principalmente a través de la historia de Francia, de Brasil (la guerra de Paraguay tuvo un aspecto especial, porque mi tatarabuelo había sido uno de los héroes y sus fotos cubiertas de medallas me enorgullecían y me hacían pensar en crear trajes maravillosos). Permanecía sumergido con mi abuela, leyendo mucho, y el libro Memorias de un médico, fue decisivo en mi formación».

Según Gerson, tanto a mediados como a finales del siglo , sus clientas solían caracterizarse por hacer gala de una tendencia típicamente infantil consistente en lucir un traje de etiqueta en tan solo una ocasión, un comportamiento que desde el principio llevó al diseñador a procurar imprimir en cada una de sus creaciones destalles llamativos que hiciesen destacar a sus usuarias con el fin de convertirlas en el centro de atención, un aspecto primordial en los certámenes de belleza al ser imprescindible que una candidata destaque del resto para atraer la atención del jurado. En lo concerniente a este tipo de eventos, Gerson manifestó que su etapa profesional predilecta fue la época dorada de los concursos de belleza debido a la ingente cantidad de ropa que se facturaba para las participantes y la inmensa profusión de materiales como tul y lentejuelas, así como el empleo de diseños con largas colas, si bien el propio modisto consideraba que el triunfo de Vasconcellos tanto en Miss Brasil como en Miss Universo no se debía esencialmente al traje que confeccionó para ella sino a la dulzura de su rostro, según él de gran agrado para el público estadounidense. En la creación de esta prenda el diseñador pudo haber plasmado algunos de sus gustos personales, entre los que se encontraban las obras de Pablo Picasso, las antigüedades, la platería y el cristal opalino, aspectos que solían estar presentes en las creaciones más exclusivas de Gerson, quien de acuerdo con Maria Estela Kubitschek, hija del expresidente Juscelino Kubitschek, tenía por costumbre «esculpir la ropa sobre los cuerpos de sus clientas».

En lo tocante a Miss Brasil, este no fue el único certamen en el que intervino Gerson, formado en Casa Canadá y en Maison Jacques Heim, pues también confeccionó atuendos para, entre otros, los certámenes Miss Botafogo y Miss Bangu, si bien sus atuendos para Miss Brasil, y en especial el de Martha, terminarían por convertirse en sus creaciones más famosas, llegando Zacharias do Rego Monteiro, jurado en Miss Brasil 1968, a declarar que el traje de gala de Vasconcellos era el vestido más bello que había visto en toda su vida, con el propio Gerson afirmando que el cuerpo de la exmodelo era el más perfecto que había vestido jamás. En la creación del atuendo de Martha, quien sentía preferencia por las minifaldas, el diseñador apostó por un escote palabra de honor con transparencias, decantándose en lo que al cromatismo se refiere por el color azul, tal vez inspirado en el traje de la primera ganadora brasileña de Miss Universo, Iêda Maria Vargas, si bien este último era de un tono celeste, mientras que para Vasconcellos escogió un intenso azul hortensia, haciendo resaltar este cromatismo con hileras de lentejuelas en color plateado bordadas a lo largo de la tela, lo que resultó en un diseño en cierto modo similar al del sinh mostrado por Apasra Hongsakula, Miss Universo 1965, durante una sesión de fotos en Nueva York pocos días después de su triunfo. Con el fin de romper el patrón del traje, Gerson, quien dejó de lado el verde pese a ser este el color de ojos de Vasconcellos, recurrió a la inclusión de un gran lazo en la cintura, recurso que ya había empleado en el traje de gala de Maria De Andrade para Miss Brasil y Miss Universo 1965, similar al atuendo de Martha al contar con escote palabra de honor, lentejuelas y transparencias. Aunque Gerson es frecuentemente nombrado en solitario como el autor del vestido de Vasconcellos, en 2022 una usuaria de Instagram, Nicelene Boccanera, declaró que el traje había sido elaborado por su abuela Maria da Glória Carvalho Boccanera, natural de Feira de Santana; de ser cierta esta información, y teniendo en cuenta que el diseñador contaba con un equipo de costureras encargadas de la creación de las prendas, Boccanera habría sido una de las sastras a su servicio, de modo que el diseño correspondería a Gerson y la labor de costura a Boccanera.

El atuendo, pese a ser elegante y hasta cierto punto recargado, lucía un escote un tanto provocativo que se disimulaba en cierta forma con una capa de tul transparente desde el escote hasta el cuello, lo que no evitaba que la prenda fuese sugerente y atrevida, sobre todo en blanco y negro ya que la gama de grises creaba sensación de desnudez, aspecto que pudo haber supuesto la censura del vestido de acuerdo con los estrictos estándares de Miss Universo y de la televisión estadounidense, algo que saldría a relucir precisamente en 1968 con el escandaloso traje de gala que Monica Fairall (Miss Sudáfrica) lució durante la preliminar. Este atuendo, en principio recatado en el frente al estar el torso cubierto hasta el cuello, y con solo ambos costados al descubierto, resultaba muy provocador en la parte posterior al dejar la espalda expuesta hasta justo por encima de los glúteos, detalle que los organizadores del certamen consideraron del todo inapropiado, llegando en consecuencia a pedirle a Fairall que para la final reemplazase su traje de gala por un vestido más conservador pese a que durante la preliminar, a la que asistieron 2100 espectadores, el público aplaudió el atuendo, el cual, más revelador incluso que el traje de baño, estaba hecho a mano con materiales por valor de $400 y había llegado por correo desde Sudáfrica apenas unas horas antes del inicio de la preliminar. Debido a las presiones de la organización (tanto el director ejecutivo Herbert Landon como Sylvia Hitchcock, ganadora de la pasada edición del certamen, le habían pedido desechar el atuendo), Fairall aceptó sustituir el vestido por otro de cara a la final, en la que no clasificó.

Miss Brasil thumb|Miss Brasil 1968. El certamen Miss Brasil 1968, primera ocasión en que el traje de gala fue mostrado al público, fue celebrado el 29 de junio en el monumental Gimnasio Gilberto Cardoso, con aforo para 40 000 personas y popularmente conocido como Maracanãzinho, ubicado junto al Estadio de Maracaná y el Parque Acuático Júlio Delamare como parte del Complejo Deportivo de Maracaná. Con un total de veinticinco candidatas, Martha, quien lució como traje típico una creación de Evandro de Castro Lima en color amarillo inspirada en la mujer bahiana, y al igual que el resto de participantes un traje de baño de la firma Catalina, fabricado por una empresa con licencia situada en Petrópolis, fue coronada por su predecesora Wilza Rainato, quien había asumido el título de Miss Brasil 1967 tras la renuncia de Carmen Silvia Ramasco, mientras que el puesto de 1.° finalista fue para Ângela Stecca (Miss Minas Gerais), quien representaría a Brasil en Miss Mundo, y el puesto de 2.° finalista para Maria da Gloria Carvalho (Miss Guanabara), a cargo de representar al país en Miss Internacional, siendo el evento presentado por Paulo Max y Marly Bueno. Además de obtener la corona de belleza nacional, Martha ganó la banda de Miss Fotogénica, mientras que la banda de Miss Simpatía fue otorgada a María Anunciada Cunha (Miss Goiás), hallándose el jurado compuesto por los propios Andrade y Castro Lima; María Aparecida Pedrossian, primera dama de Mato Grosso; Teresinha Silveira; Adalgisa Colombo, Miss Brasil 1958; Dalal Achcar, director del cuerpo de baile del Teatro Municipal; Bibi Ferreira, actriz; Antonio Manoel Silveira, director de la aerolínea TAP Air Portugal; Nei Cidade Palmeira, presidente del Tribunal de Apelaciones de Guanabara; Mário Moraes, periodista de O Cruzeiro; Justino Martins, periodista de Manchete; Oscar Ornstein, director del Copacabana Palace; Orlando Zancani, secretario de turismo de São Paulo; Donatelo Griecco, diplomático; y Bem Novack, propietario del Fontainebleau Hotel de Miami Beach. Cabe destacar que al haber sido el certamen retransmitido en blanco y negro, los telespectadores no supieron de qué color era el traje de gala de Vasconcellos, mientras que muchos brasileños ni siquiera pudieron ver cómo era el vestido puesto que en aquel entonces los televisores eran un artículo de lujo y, por tanto, accesibles solo a una pequeña parte de la población.