miniaturadeimagen|Mineros en la Mina Rosario de Cerro Rico, Potosí, Bolivia El jukeo o también llamado juk'eo es una práctica de extracción y sustracción ilegal de minerales que se realiza en operaciones mineras del occidente de Bolivia, principalmente en los departamentos de Oruro y Potosí. Consiste en el robo sistemático de mineral, sobre todo estaño, realizado a yacimientos formales, empresas estatales y del sector privado, para su posterior comercialización en circuitos informales. Quienes la ejercen son conocidos como jukus. El fenómeno se asocia a condiciones estructurales de desempleo y marginalidad en zonas mineras tradicionales, y ha derivado en conflictos sociales, pérdidas económicas para el Estado boliviano y las empresas, e impactos ambientales.

Origen del término El término jukeo proviene del quechua y del aimara, lenguas andinas en las que designa al búho, un ave rapaz de hábitos nocturnos, como juk'u. En Bolivia, la misma palabra adquirió un segundo significado y pasó a nombrar a la persona que roba mineral en el interior de las minas. El Diccionario de americanismos, elaborado por la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), recoge ambas acepciones, la del ave y la del ladrón de mineral.

El traslado del significado suele explicarse por la analogía con la conducta nocturna del búho. Así como el ave aparece durante la noche, quienes practican el jukeo ingresan a los socavones durante la noche para sustraer el mineral sin ser detectados.

Historia miniaturadeimagen|Página inicial de la "Historia de la Villa Imperial de Potosí" de Bartolomé Arzáns de Orzúa y Vela, obra escrita en el siglo XVIII El origen del jukeo se remonta a la etapa colonial en Bolivia, ligado al inicio mismo de la actividad minera en el Alto Perú. El cronista Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela, en sus crónicas de "Historia de la Villa Imperial de Potosí", relata que tanto indígenas como españoles se internaban en las profundidades del Cerro Rico para kajchear, es decir, extraer mineral fuera del control de los dueños de las minas y de la Corona.

Según el historiador Enrique Tandeter en su libro "La minería de la plata en el Potosí colonial", se toleraba que los mitayos retiraran para sí un q'ipi, equivalente a unos 23 kilogramos de mineral, como compensación por los bajos salarios que percibían. De acuerdo con esta interpretación, aquella práctica permitida se fue desnaturalizando con el tiempo y dio origen a la figura de los jukus.

Durante el , las crisis mineras y los despidos masivos convirtieron el jukeo en un medio de subsistencia para extrabajadores, jóvenes sin empleo estable y pobladores de comunidades cercanas a los centros mineros. En esa etapa, la actividad operaba en los márgenes del sistema productivo, sin contratos ni acceso legal al mineral, y se considera que tenía un impacto estructural relativamente bajo.

Actualidad Con el paso del tiempo el jukeo pasó de ser una actividad individual y se transformó en una actividad organizada que moviliza grupos numerosos y redes ilegales de comercialización, lo que dificulta el rastreo del mineral. A diferencia del juku tradicional, que recogía mineral residual, el juku contemporáneo busca concentrado listo para comercializar, de mayor valor y salida inmediata, lo que requiere financiamiento previo, contactos de venta y redes capaces de colocar la carga sin dejar rastro. Según diversas fuentes, esta modalidad participa en ataques armados a ingenios, plantas de procesamiento y rutas de transporte. miniaturadeimagen|Complejo minero de gran tamaño en Huanuni Un antecedente citado por la prensa boliviana es la explosión ocurrida en 2018 en Huanuni, atribuida a jukus, que dejó ocho mineros fallecidos. Tras ese hecho, el entonces ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó que al menos treinta clanes dedicados al robo de mineral operaban solo en ese distrito, descritos como grupos con estructura y liderazgo definidos y anunció que serían identificados públicamente, aunque la lista no se difundió.

Entre 2025 y 2026, distintos medios reportaron alrededor de una veintena de asaltos en centros mineros de Potosí, Oruro y La Paz, caracterizados por el ingreso coordinado de grupos numerosos y el uso de explosivos o armas de fuego.

En agosto de 2026 autoridades nacionales, departamentales de Bolivia y representantes del sector de mineros de la región como la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y acordaron ocho medidas de acción conjunta para combatir la sustracción ilegal de minerales en el cerro Posokoni, principal yacimiento de la Empresa Minera Huanuni (EMH), en el departamento de Oruro.

Impacto económico El jukeo es considerado uno de los principales desafíos para la sostenibilidad económica y fiscal de la minería boliviana. Su efecto no se limita a la pérdida de mineral, sino que alcanza la recaudación estatal, la competitividad de las operaciones formales y la capacidad productiva del sector. La minería tuvo un peso importante en la economía nacional, según estimaciones representó cerca de una cuarta parte de las exportaciones del país en 2023, por lo que la sustracción sistemática de mineral repercute en los ingresos por exportación y en la recaudación fiscal.

De acuerdo con estimaciones difundidas por la prensa, las pérdidas atribuidas al jukeo habrían superado los 100 millones de dólares entre 2024 y 2026. Entre las operaciones más afectadas se menciona a la Empresa Minera Huanuni, la principal productora de estaño de Oruro, que perdería alrededor de 20 millones de dólares al año y alcanzaría solo entre el 60 % y el 65 % de sus metas de producción a causa de los robos; se han reportado incursiones mensuales de hasta un centenar de personas que sustraen mineral valorado en cientos de miles de dólares. Por su parte, la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) habría registrado pérdidas cercanas a los 52 millones de dólares anuales, equivalentes a entre el 10 % y el 15 % de su producción.

Asimismo, la coexistencia de minería formal e ilegal genera competencia desleal, ya que los operadores informales no asumen costos regulatorios, tributarios ni ambientales, lo que puede desincentivar la formalización y la inversión en el sector.  

Véase también Minería ilegal en Bolivia Referencias

Categoría:Ética ambiental Categoría:Minería de Bolivia