Carlos José Pérez (Guatraché, 7 de julio de 1906-Buenos Aires; 30 de octubre de 1990), conocido popularmente como Charlo o Carlos Pérez de la Riestra, fue un cantante, músico, pianista, actor y compositor argentino.

Infancia

Charlo nació un 7 de julio de 1906Emilio Fernández: CHARLO – LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO, Charlo – Yo nací por Guatraché en la estancia familiar "El Avestruz", ubicada en la provincia de La Pampa, entre las estaciones ferroviarias Guatraché y Avestruces. Al no existir registro civil en el lugar, su nacimiento fue asentado en la localidad de Puán, en la provincia de Buenos Aires. Allí asistió a la escuela primaria al mismo tiempo que realizaba sus estudios de solfeo y piano en el conservatorio Santa Cecilia, teniendo como maestro a Alejandro Leone.

Una vez terminados los estudios primarios fue enviado a un internado de La Plata para cursar el colegio secundario, y en 1922 la familia se instaló en el barrio porteño de Belgrano.

Perfeccionó sus estudios de piano, armonía, contrapunto y composición en el conservatorio de Rafael Ortega y posteriormente en el de Orestes Castronuovo. "... Lo primero que toqué fue el violín, de oído; después la guitarra, y chapurreaba el piano. Yo lo que quería era tocar el piano, pero lo maltrataba. Por eso me hicieron estudiar... " (Charlo, en un reportaje).

Inicios thumb|Afiche de época sobre un show de Charlo. Durante una fiesta de fin de curso realizada en 1924 en el cine General Belgrano de la avenida Cabildo, tuvo la tarea de acompañar en piano a los diferentes cantantes de la gala, e incluso se animó fuera del programa, a cantar. En dicha fiesta se encontraban presentes el Ingeniero Enrique Del Ponte y el Sr. De Bari, ambos dueños de Radio Cultura, quienes impresionados por su carisma y calidad de pianista decidieron invitarlo a participar en la emisora, que era la más escuchada en ese entonces, por los pocos poseedores de aparatos a galena. Enrique del Ponte fue quien le sugirió el seudónimo artístico Charlo, derivado de Charles (Carlos), ya que los oyentes no podrían retener lo extenso de sus nombres y apellidos. Al poco tiempo Charlo se convirtió en el cantor y pianista figura de Radio Cultura. "Y en un fin de curso, acá en Buenos Aires, se hizo una fiesta en el cine General Belgrano, donde toqué el piano y canté; estaban los dueños de Radio Cultura, un señor De Bari, que era diputado, y un señor Del Ponte. Nos hicieron una invitación a mí y a otros de los muchachos que habían actuado, para visitar la radio. Un día me picó la curiosidad y fui. Toqué el piano y canté. Empezaron a llamar por teléfono. El caso es que me vinieron a buscar para actuar y grabar. Ahí empezó mi carrera." (Charlo, en el mismo reportaje).

Actor, cantor y compositor

Su elegante presencia junto a un registro de barítono, con tendencia a tenor en sus inicios, y su virtuosismo en la música le abrieron camino a una meteórica carrera artística.

En el año 1925 un vecino de San Cristóbal llamado Américo Fazzari, a la sazón de inspector municipal de teatros, lo conectó con el empresario Alberto J. Ballesteri, quien luego de escucharlo lo contrató como cantor, actor y compositor de uno de los cuadros de una revista musical en el teatro "Comedia" de la calle Carlos Pellegrini. En esa revista estrenó su tango «Pinta brava» con letra de Mario Battistella y su fox-trot «"Pim...pum, rataplán"». "En el teatro Comedia, que ya no existe, sin saber que era una primera figura, lo fui, actuando como actor, cantor y autor. Ahí estrené mis dos primeros temas como compositor”. ”El fox-trot era el único tema de la obra que se bisaba. Allí tuve mi primera frustración; yo anhelaba que se bisara el tango, pero lo que hacía furor era el fox. Lo escuchaba tanto que le tomé fastidio y lo castigué: nunca lo edité." (Charlo, en el mismo reportaje).

En ese momento no actuaba ni en radio ni en teatro pero grababa discos para el sello Electra. El señor Améndola, tío de Juan D´Arienzo, era el dueño de esa grabadora, donde quedaron registrados veinte temas, entre ellos cuatro con letra y música del propio Charlo, acompañado en guitarras por Vicente Spina y Miguel Correa. En ese mismo año es contratado por RCA Victor, y en su primer disco dejó registrados dos tangos suyos: con letra de Celedonio Flores, «Costurerita», con letra de Francisco Brancatti, y «Pobre varón».

A partir de 1927, ya abandonada su carrera de abogado, debutó como galán cantor en las famosas revistas, género muy en boga por aquel entonces. Esas obras estaban escritas y dirigidas por tres grandes del teatro y del tango: Manuel Romero, Ivo Pelay y Luis Bayón Herrera.

Mientras se desarrollaba la temporada, fue a buscarlo el representante Miguel Bucino, quien le informó que Francisco Canaro quería grabar con él en el sello Disco Nacional Odeón, dado que Charlo se había desvinculado de la casa Víctor y ya había grabado para Odeón con la orquesta de Roberto Firpo, aunque esos discos nunca salieron a la venta. La propuesta de Canaro, quien –según Charlo– fue a verlo para que reemplazara Roberto Díaz como estribillista de su orquesta, fue que le pagarían treinta pesos por cada estribillo cantado, y su nombre no figuraría en las etiquetas, tal como era costumbre hasta los primeros años de la década de los cuarneta. Recién cuando se reeditaron esas grabaciones en formatos distintos a los discos de 78 RPM, pudo rescatarse en algunos casos los nombres de los estribillistas. Lo primero que grabó con Canaro fue el célebre vals «Ramona» y el tango «Lindo tipo de varón». Charlo también realizó grabaciones con la orquesta de Francisco Lomuto, que era artista del mismo sello. Su producción discográfica llega a mil cien registros.

En su faceta como compositor a lo largo de su carrera, Charlo produjo un caudaloso repertorio de canciones que marcaron la década de 1930. Entre sus más importantes composiciones se pueden citar:

Horizonte Ave de paso Tormento Sin lágrimas Fueye La barranca Rondando tu esquina Zorro plateao Rencor

Los concursos de la casa "Max Glucksmann"

Paralelamente, con la orquesta de Francisco Canaro, cantaba los versos de los temas presentados en los concursos que organizaba la Casa Max Glucksmann en el Gran Palace Theatre. Algunos de los tangos cantados por Charlo fueron «Duelo criollo», de Lito Bayardo y Juan Razzano; «Piedad», de Carlos Percuocco y Luis De Biasse; «Te aconsejo que me olvides», de Pedro Maffia y Jorge Curi, y «Alma en pena», de Anselmo Aieta y Francisco García Jiménez.

Trabajo intenso

El año 1926 fue de una intensa actividad, ensayaba diariamente durante cinco horas, y practicaba vocalización con su maestro de canto Enrico Castronuovo. Además grababa con Francisco Canaro, con Francisco Lomuto y como solista. Tres veces a la semana actuaba en radio, y en los fines de semana se presentaba en los principales cines de la Capital Federal y sus alrededores.

Trayectoria

Contribuyó a establecer un estilo emocional pero austero, exento de efectismos, de perfecta afinación y cuidada musicalidad. Como compositor desplegó su gran talento de melodista, creando obras importantes en la línea del tango romanza.

El estilo Charlo

Se inició con un estilo completamente gardeliano (escúchese, por ejemplo, su grabación de «Las vueltas de la vida», de 1928), del que fue desprendiéndose para llegar a un estilo propio. Era además ejecutante de piano, acordeón, violín y guitarra, y compositor que a veces escribió también sus propias letras. "Muchas cosas tenía para escuchar, lógicamente a Gardel. Y era caer en una huella muy trillada (..)" (Charlo, en el mismo reportaje).

Como aditamento a su figura como cantor, actor y compositor, su afinidad por la moda lo convirtieron en un paradigma de la moda masculina de la década de 1930: la moda Charlo marcó tendencia. La misma incluía lucir moño mariposa, sombrero con guantes de cuero, chaqueta cazadora, boquilla de oro para los cigarrillos. Este fenómeno no sólo incrementó su fama, sino que contribuyó al avance del tango de salón en la sociedad porteña.

Proyección internacional

Gracias a la difusión de sus discos su voz se hizo muy popular en toda América, especialmente en los países limítrofes. Esto le abrió las puertas al exterior, y supo aprovecharlo. En 1932 viajó por primera vez a Uruguay, contratado el empresario por la Casa "Max Gluscksmann" para inaugurar el cine "Rex" de Montevideo. De allí en más Uruguay fue permanentemente visitada por Charlo, así como el Teatro Solís y la Radio Sarandí, quienes siempre lo tuvieron de invitado. En 1935 viaja a Río de Janeiro para una actuación en el Casino donde compuso sobre los versos de Cadicamo su tango «Ave de paso». También se presentó en la radio Mayrink Veiga de Río de Janeiro. Su primera gira importante comenzó en 1938, actuando con suceso en Chile. "Esta es tu oportunidad, vestite y cantá como sabés, y vas a ver que vas a matar", le había pronosticado su mánager José Razzano, y tuvo razón. Actuó luego en Bolivia, Venezuela, Panamá, Cuba y Estados Unidos. Principalmente en La Habana, Caracas y en Lima su éxito fue tal que lo catapultó a la fama, consagrándolo como sucesor de Gardel. En sucesivas giras siguió ampliando su éxito. En Brasil, como en los países anteriormente citados, entonó tangos, boleros y folklore. En 1955 se instala en Lisboa, Portugal. Su espectáculo "Estampas de Hispanoamérica" tuvo gran suceso en la televisión local, en el Casino Estoril. También actuó el Hotel Embajador y en la célebre boite de entonces Bico Dourado. Luego visitó España y de allí pasó a actuar en Francia y Bélgica, y por último, en 1956, visitó Colombia, donde fue recibido con gran suceso no sólo el músico y cantor de tangos, sino un Charlo universal intérprete de ritmos melódicos y tropicales. En esa gira compuso unos de los últimos éxitos: su «"Tango en Colombia"».

El accidente en el Amazonas

En 1945 Charlo estuvo al borde de la muerte cuando el avión trimotor con el que había iniciado su gira debió hacer un aterrizaje forzoso. Junto a él se encontraban los tres guitarristas de su conjunto, Olmedo, Arana y Torres. Todos ellos regresaban, luego de tres años de gira, a Argentina desde Acapulco, sin embargo en la frontera entre Brasil y Venezuela el trimotor prácticamente quedó sin combustible; sólo tenían bencina para una hora de vuelo. El piloto debió hacer un aterrizaje de emergencia en el Río Negro, un afluente del Amazonas. Se perdieron los equipajes, alhajas y guitarras, pero lograron salir con vida.

El compositor

Charlo compuso música que versificaron los más importantes poetas de su tiempo, como Luis César Amadori, José María Contursi, Esteban Celedonio Flores, Cátulo Castillo, Francisco Bohigas, Homero Manzi, Enrique Cadícamo, y algunos de la generación anterior como José González Castillo, para el tema "El viejo vals".

Músicos que lo secundaron

Actuó primeramente, en forma simultánea, con Francisco Canaro y con Francisco Lomuto, ya que los tres estaban contratados por el mismo sello grabador. Habiendo cantado anteriormente con Roberto Firpo; posteriormente con Adolfo Carabelli, con Salvador Ruiz de Luna en España, con Héctor Stamponi, Roberto Pansera, Jaurés Lamarque Pons, Demare-Vardaro y la «Orquesta Típica Victor».

En 1939 hizo una gira acompañado por un trío compuesto por Osvaldo Pugliese, Federico Scorticati y Juan José Gallastegui, tocando, respectivamente el piano, el bandoneón y el violín. También cantó acompañado por la orquesta de Osvaldo Requena, y tuvo además entre sus más calificados guitarristas a Rafael Yorio (apodado Rafael Iriarte), Ángel Iglesias, Héctor Besedas y Andrés Arrieta, además de Edmundo Rivero, Roberto Grela y Vicente Spina como integrantes de su conjunto.

Su última actuación