El Libro de los entierros (en chino tradicional, 葬書; chino simplificado, 葬书; pinyin, Zàngshū), conocido también en épocas posteriores como Clásico de los entierros (葬經, Zàngjīng), es un tratado chino de geomancia funeraria y uno de los textos fundamentales en la historia del feng shui. Tradicionalmente se atribuye al erudito y adivino Guo Pu (276-324), de la dinastía Jin Oriental, aunque la autoría y la fecha de composición del texto conservado son discutidas.
La obra expone principios para seleccionar emplazamientos funerarios favorables atendiendo a la circulación del qi, la disposición de las montañas, los cursos de agua y otras características del paisaje. Es particularmente conocida por contener una formulación clásica del concepto de feng shui (風水, literalmente «viento y agua»), al relacionar el viento y el agua con la dispersión o concentración del qi.
Título
El título 葬書 (Zàngshū) significa literalmente «Libro de los entierros» o «Libro de la sepultura». El catálogo del Siku Quanshu señala que Zangshu era el título registrado en las fuentes bibliográficas de la dinastía Song. Posteriormente, autores relacionados con las artes geománticas comenzaron a denominarlo Zangjing (葬經), «Clásico de los entierros», al otorgarle una categoría doctrinal superior.
Los compiladores del Siku Quanshu consideraron esta segunda denominación una modificación posterior y restauraron el título tradicional Zangshu.
Algunas fuentes modernas han relacionado la obra con un supuesto Clásico de los entierros anterior y perdido, cuyas enseñanzas habría transmitido o comentado el Zangshu. Sin embargo, esta reconstrucción no coincide plenamente con la tradición bibliográfica recogida en el Siku Quanshu, por lo que la relación exacta entre ambos títulos es incierta.
Autoría y datación
miniatura|Guo Pu, a quien tradicionalmente se atribuye el Libro de los entierros.
El Zangshu se atribuye tradicionalmente a Guo Pu, destacado literato, comentarista y especialista en artes adivinatorias de la dinastía Jin Oriental. Esta atribución ha llevado a fechar tradicionalmente el origen de la obra en torno a los siglos IV o V.
Sin embargo, existen importantes dificultades para considerar demostrada la autoría de Guo Pu. Según el estudio bibliográfico incluido en el Siku Quanshu, su biografía relata que recibió de Guo Gong de Hedong nueve volúmenes del Qingnang Zhongshu (青囊中書), cuyo estudio le habría proporcionado conocimientos de astronomía, las cinco fases y adivinación, pero no menciona que escribiese un Zangshu.
Los catálogos de época Tang registraron obras tituladas Zangshu Dimai Jing (葬書地脈經) y Zangshu Wuyin (葬書五陰), ambas de un volumen, pero tampoco las atribuyeron a Guo Pu. Solo en los catálogos bibliográficos de la dinastía Song aparece explícitamente un Zangshu de un volumen atribuido a él.
Los compiladores del Siku Quanshu concluyeron por ello que no existían pruebas suficientes para asegurar que la obra conservada procediese directamente de la mano de Guo Pu. Consideraron posible que su reputación como especialista en la elección de lugares de enterramiento hubiese provocado una atribución posterior del tratado a su figura.
Por consiguiente, la historiografía moderna suele distinguir entre la atribución tradicional a Guo Pu y la autoría histórica del texto actualmente conservado.
Transmisión textual
La versión mencionada en los catálogos de la dinastía Song constaba originalmente de un volumen. En los siglos posteriores, los especialistas en técnicas geománticas incorporaron materiales adicionales y llegaron a circular versiones de hasta veinte capítulos.
Durante la dinastía Song, el filósofo y erudito Cai Yuanding (1135-1198) consideró que buena parte de aquellas ampliaciones eran materiales tardíos o poco fiables. Eliminó doce capítulos y conservó ocho.
Durante la dinastía Yuan, Wu Cheng (1249-1333) realizó una nueva revisión de la obra y organizó sus materiales en tres partes:
Capítulos internos (內篇, nèipiān), que consideraba los materiales más puros y fiables. Capítulos externos (外篇, wàipiān), que combinaban materiales que juzgaba de distinta calidad. Capítulos misceláneos (雜篇, zápiān), compuestos por materiales considerados menos fiables pero que decidió conservar.
La edición posteriormente incorporada al Siku Quanshu conservó fundamentalmente esta estructura.
Contenido
El texto desarrolla una concepción de la sepultura basada en la relación entre los restos de los antepasados, sus descendientes y la circulación del sheng qi (生氣), literalmente «qi vital».
Según esta doctrina, la tierra contiene y transmite qi, y determinadas configuraciones del paisaje permiten que este se concentre. La elección adecuada de un lugar de enterramiento permitiría aprovechar esa concentración y transmitir sus efectos favorables a los descendientes del difunto.
El tratado examina por ello la disposición de montañas, valles, corrientes de agua y formas del terreno como manifestaciones visibles de la circulación del qi.
El qi
miniatura|Carácter tradicional chino qi (氣), concepto fundamental en el Zangshu.
El qi ocupa una posición central en la doctrina del Zangshu. El texto concibe la tierra como un medio atravesado por esta fuerza vital, cuyo movimiento puede reconocerse mediante las formas del paisaje.
Stephen L. Field ha señalado la importancia del tratado para comprender las antiguas concepciones chinas sobre la circulación terrestre del qi. En él, las cadenas montañosas y otras formas topográficas permiten identificar las rutas por las que se supone que circula y los lugares donde puede concentrarse.
Estas ideas tuvieron una notable influencia sobre las corrientes del feng shui posteriormente agrupadas bajo la denominada escuela de las formas, que presta especial atención a la configuración física del terreno.
El concepto de feng shui
miniatura|Brújula geomántica china.
Uno de los pasajes más célebres de la obra explica el nombre feng shui mediante la relación entre el qi, el viento y el agua:
El sentido general del pasaje es que el qi se dispersa cuando es transportado por el viento y se detiene cuando encuentra agua; los antiguos buscaban concentrarlo para impedir que se dispersase y dirigirlo hacia lugares donde pudiera detenerse, de donde procedería la expresión «viento y agua».
Field considera el Zangshu uno de los textos fundamentales para la historia del término feng shui y para la formulación clásica de la relación entre paisaje, agua y circulación del qi.
De acuerdo con esta doctrina, el agua desempeña una función favorable porque permite detener o concentrar el qi, mientras que una exposición excesiva al viento favorece su dispersión.
Paisaje y geomancia funeraria
La elección del lugar de enterramiento depende de la interpretación del paisaje. Las montañas muestran las rutas por las que circula el qi y determinados puntos del terreno representan lugares especialmente favorables para su concentración.
Con el desarrollo posterior de la geomancia china, las cadenas montañosas fueron descritas metafóricamente como dragones (龍, lóng), mientras que los lugares de concentración del qi fueron denominados puntos o «cavidades» (穴, xué).
La relación entre montañas, orientación y cursos de agua terminó convirtiéndose en uno de los principios fundamentales de numerosas escuelas posteriores de feng shui.
Recepción e influencia
El Libro de los entierros se convirtió en una de las obras más influyentes de la geomancia tradicional china. Su importancia no depende únicamente de su posible antigüedad, sino de la autoridad que adquirió durante las dinastías posteriores y de la influencia que ejerció sobre diversas escuelas de selección de emplazamientos.
La reputación de Guo Pu como maestro de la geomancia aumentó considerablemente después de su muerte. El Siku Quanshu recoge que los practicantes posteriores terminaron considerándolo uno de los grandes fundadores de la disciplina, pese a las dudas sobre la autenticidad del texto que llevaba su nombre.
El mismo catálogo describe dos grandes tradiciones posteriores de geomancia. Una se basaba principalmente en correspondencias entre estrellas, trigramas y orientaciones, mientras que otra, asociada particularmente con Yang Yunsong y sus continuadores, concedía mayor importancia a las formas del terreno, los «dragones», los puntos favorables, las elevaciones circundantes y el agua. Ambas tradiciones reivindicaron posteriormente a Guo Pu como antecedente.
La obra mantuvo así su autoridad incluso entre los estudiosos que reconocían que el texto transmitido había sido modificado y ampliado durante siglos.
Relación con el I Ching
Algunos autores chinos modernos han interpretado los principios cosmológicos del Zangshu como derivados o influidos por el I Ching o Libro de los cambios, especialmente por las concepciones relativas a la interacción entre fuerzas naturales y transformaciones del entorno.
Esta relación forma parte de una interpretación más amplia que sitúa el feng shui dentro del sistema tradicional chino de correspondencias entre el qi, el yin y yang, las cinco fases y los cambios observables en la naturaleza.
Ediciones y recensiones
Las principales etapas conocidas de la transmisión textual son:
una versión de un volumen registrada en los catálogos Song; versiones posteriormente ampliadas hasta unos veinte capítulos; la recensión de Cai Yuanding, que conservó ocho capítulos; la reorganización de Wu Cheng en capítulos internos, externos y misceláneos; la edición incluida durante el siglo XVIII en el Siku Quanshu.
El Chinese Text Project ofrece una reproducción digital de la versión vinculada al Siku Quanshu, incluyendo el estudio bibliográfico imperial y las tres divisiones principales de la obra.
Véase también
Feng shui Guo Pu Qì I Ching Geomancia Luopan Wu Xing Taoísmo
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Zangshu (葬書) en el Chinese Text Project. Zangshu, edición del Siku Quanshu] en Wikisource. The Zangshu or Book of Burial, traducción de Stephen L. Field.
Categoría:Textos clásicos chinos Categoría:Textos taoístas Categoría:Feng shui Categoría:Geomancia Categoría:Libros del siglo IV Categoría:Libros del siglo V