El Convenio de Taubaté firmado el fue un acuerdo firmado entre los gobernadores de los estados de São Paulo (Jorge Tibiriçá Piratininga), Minas Gerais (Francisco Antônio de Sales) y Río de Janeiro (Nilo Peçanha) estableciendo la recolección de una cosecha récord. Enmarcado dentro de los principios de la política de los gobernadores, se acordó una intervención del gobierno federal en beneficio de la clase de los cafetaleros de determinadas regiones del Brasil.

El convenio establecía precios mínimos para la compra del excedente por los gobiernos, que la exportación de tipos de inferiores de café sea desalentada, que se mejorara la propaganda en el exterior, que se estimulase el consumi interno y se restringiese la expansión de las hectáreas dedicadas a su cultivo. Las compras serían financiadas por emisiones garantizadas en préstamos externos. Además, el gobierno federal se comprometía a la creación de la Caja de Conversión con la finalidad de estabilizar la tasa de cambio, y así, la renta de los caficultores en moneda doméstica. El convenio dio inicio a la primera operación de defensa del café, que estuvo compuesta por una política de valorización del producto y otra de estabilización cambiaria. Historia Antecedentes thumb|276px|Mapa ilustrativo de la distribución del cultivo del café en 1901 en el estado de São Paulo. A inicios del , cuando se configuró la crisis de la superproducción de café en Brasil, su precio en el mercado internacional cayó sensiblemente. La sensibilidad internacional de los precios del café a la producción brasileña era posible gracias a su domino en la producción internacional, donde el país, sólo, controlaba tres cuartos de la oferta mundial. Ya a partir de la crisis de 1893, que alcanzó particularmente a los Estados Unidos, principal comprador del café brasileño, el precio del café perdió un tercio de su valor de aquel año: de 4,09 libras por saco a 1,48 libras en 1899. En 1902, el gobierno del estado de São Paulo prohibió el establecimiento de nuevas plantaciones, temiendo más caídas del precio. La crisis movilizó a los caficultores que se reunieron para la creación de una estrategia que mantuviese el precio del producto valorizado en momentos de crisis. Esta estrategia se estableció en el Convenio de Taubaté.

El Convenio de Taubaté En febrero de 1906, se reunieron en Taubaté los gobernadores de los estados de São Paulo, Jorge Tibiriçá Piratininga, de Minas Gerais, Francisco Antônio de Sales, y de Río de Janeiro, Nilo Procópio Peçanha (posteriormente sustituido en el cargo por Alfredo Backer), y como resultado firmaron, el noveno día de ese mes, un convenio que estableció las bases de una política conjunta de valorización del café, condicionado a la aprobación del presidente de la república. Mientras tanto, el presidente Rodrigues Alves se abstendría de firmar el acuerdo que fue ratificado, entonces, por su sucesor, Afonso Pena.

Celso Furtado, en su obra Formación Económica del Brasil, resumió así estas medidas: Buscando establecer un equilibrio entre la oferta y la demanda, el gobierno intervendría en el mercado adquiriendo los excedentes de los caficultores; El financiamiento de las adquisiciones se efectuaría mediante el recurso a capitales obtenidas por préstamos en el extranjero; La amortización de los impuestos de esos préstamos sería efectuada mediante un nuevo impuesto cobrado en oro sobre cada saco de café exportado; Buscando solucionar a medio y largo plazo el problema del excedente de la producción, los gobernadores de los estados productores adoptarían medidas buscando desalentar la expansión de las hectáreas dedicadas al cultivo.

Con eso, los precios del producto eran mantenidos artificialmente altos, garantizando el ingreso de los caficultores. Estos, en vez de disminuir la producción de café, continuaron produciendo en larga escala, obligando al gobierno a pedir más préstamos para continuar adquiriendo esos excedentes. El Estado adquirió el producto para reventa en momentos más favorables hasta 1924, año en que se creó el Instituto del Café de São Paulo, a partir de lo cual esa intervención pasó a darse de forma indirecta. Consecuencias También según Celso Furtado, el mayor error de esa política de valorización artificial del café fue no haber incentivado la diversificación de exportaciones brasileñas por medio de subsidios para aliviar así la presión de la oferta interna sobre la tendencia de caída de precios verificada en la época. Con todo, el mismo concuerda que tal acto gubernamental habría sido bastante difícil por no corresponder a los intereses políticos predominantes de la época, vinculados a la exportación del café.

Para Rodrigo Goyena, a través de ese medio se daba la socialización de las pérdidas: mientras que los ingresos permanecían en manos privados, el país era privado de otras inversiones para sustentar a los cafetales.

El Convenio de Taubaté fue una forma utilizada para enriquecer a los mismos propietarios de café, algunos de los cuales invirtieron en la industrialización de São Paulo, ya que la producción tenía venta garantizada. Viendo la imposibilidad de pagar las deudas que el gobierno paulista contrajo en el exterior luego de la crisis de 1929, en 1930, el gobierno nacional de Getúlio Vargas asumió todas las deudas, nacionanlizándolas.

Ver también Ciclo del café Referencias

Bibliografía

Ligações externas

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