Melocactus ferreophilus es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del noreste de Brasil, específicamente del centro del estado de Bahía. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.

Descripción Melocactus ferreophilus es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo varía de globoso a cilíndrico, alcanza de 9 a 30 cm de altura, ocasionalmente hasta 45 cm, y de 14 a 20 cm de diámetro. La epidermis es de color verde a verde grisáceo, nunca glauco, y presenta raíces ramificadas.

El tallo presenta hasta 10 costillas rectas, ocasionalmente hasta 12, dispuestas verticalmente. Son bastante agudas y de sección transversal triangular, con un relieve más pronunciado entre las areolas, y alcanzan unos 4 cm de anchura en la base. Las areolas son ovaladas, de aproximadamente 1 cm de longitud y 0,7 cm de anchura. Al principio están cubiertas de lana gris clara, que desaparece con la edad, y no están hundidas o solo ligeramente hundidas en las costillas. Se encuentran separadas entre sí por una distancia de 1,5 a 2 cm. miniaturadeimagen|Planta en el estado de Bahía, Brasil Las espinas son muy robustas y rígidas, rectas o ligeramente curvadas, de unos 2 mm de grosor. Inicialmente son de color pardo rojizo, con la base más clara, y adquieren una tonalidad grisácea con la edad, mientras que el extremo permanece negro. Presentan de 1 a 3 espinas centrales. La inferior alcanza hasta 3,7 cm de longitud y se dispone casi perpendicularmente respecto al tallo. Las dos superiores, que no siempre están presentes, alcanzan hasta 3 cm de longitud, son más gruesas en la base y se dirigen oblicuamente hacia los lados y hacia arriba. También presentan de 7 a 11 espinas radiales, entre ellas una dirigida hacia abajo que alcanza hasta 4,5 cm de longitud. Por encima de esta se disponen tres a cada lado; los dos pares inferiores alcanzan hasta 3,3 cm y el par superior hasta 2,5 cm. En la parte superior de la areola suele aparecer además una espina de hasta 2,2 cm de longitud. Todas las espinas presentan cierto engrosamiento en la base.

Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio, una estructura lanosa formada por numerosas areolas densamente dispuestas y cubierta de lana blanca y cerdas rojas que sobresalen notablemente de su superficie. El cefalio mide de 3,5 a 12 cm de altura y de 7 a 10 cm de anchura. Con la edad, no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años.

Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color rosa a magenta y se producen desde la primavera hasta finales del otoño. Miden de 1,5 a 2,3 cm de longitud y de 0,4 a 1,1 cm de diámetro. Presentan una constricción entre el pericarpelo y el receptáculo, de color carmín, y aproximadamente 25 segmentos del perianto visibles desde la parte superior. Los tépalos externos son estrechamente lanceolados, de 1 a 1,1 mm de anchura y unos 1,4 cm de longitud, con el margen liso, y descienden por la pared externa del receptáculo. Son de color carmín, algo más claros hacia el ápice. Los tépalos internos también son estrechamente lanceolados, de 0,8 a 1 mm de anchura y unos 1,5 cm de longitud, con el margen liso y de color carmín, igualmente algo más claros hacia el ápice.

El pericarpelo mide 3 mm de longitud y 2,5 mm de anchura, es alargado y redondeado, glabro y de color rosa claro. La cavidad carpelar mide 2,5 mm de longitud y 1,2 mm de anchura, es algo alargada y presenta forma de corazón, con los rudimentos seminales dispuestos sobre la pared. El receptáculo alcanza hasta 1 cm de longitud, es glabro y de color carmín claro, mientras que su superficie interna es muy clara, de color blanquecino rosado. Presenta algunas escamas pequeñas y aisladas, de 0,9 a 2 mm de longitud y de 0,4 a 0,8 mm de anchura.

La cámara nectarífera mide hasta 3 mm de altura, es de color blanco amarillento y permanece abierta. Los estambres miden 3,2 mm de longitud; los superiores son más cortos y se disponen alrededor del estigma. Se distribuyen en seis series sobre la pared interna del receptáculo. La serie inferior, formada por los estambres primarios, se inserta a 1,5 mm por encima de la cámara nectarífera. Los filamentos son blancos y terminan en una prolongación muy fina de la que penden las anteras, de color amarillo y unos 0,7 mm de longitud. El estilo mide 11,5 mm de longitud y 0,25 mm de diámetro y es de color blanco. El estigma presenta hasta 6 lóbulos blancos y papilosos, de aproximadamente 1 mm de longitud.

Los frutos miden de 1,5 a 2,9 cm de longitud y de 0,3 a 1 cm de anchura y son de color blanco rosado a blanco. Las plantas son autoestériles, por lo que no producen frutos cuando crecen aisladas.

Las semillas presentan una forma que varía de globosa a semejante a un gorro, miden de 1 a 1,7 mm de longitud y de 0,9 a 1,5 mm de anchura, y están aplanadas por el lado del hilo y engrosadas en forma de cresta en el lado dorsal. El hilo es ovalado, de unos 0,6 mm de longitud, hundido y cubierto por tejido estrofiolar de color ocre. El funículo y el micrópilo se sitúan en el centro de orificios redondeados, crateriformes y blanquecinos. La testa está formada por verrugas alargadas a cuadrangulares, muy planas y lisas, que son más pequeñas en el borde del hilo. El embrión carece de perispermo y presenta cotiledones no diferenciables.

Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en el noreste de Brasil, en el estado de Bahía. Se concentra en la cuenca alta del río Jacaré y sus afluentes, entre los municipios de América Dourada, Barro Alto y Souto Soares.

Habita principalmente en el bioma tropical con estación seca, a altitudes comprendidas entre los 700 y 850 m s. n. m. Crece sobre afloramientos elevados y expuestos de roca caliza, en formaciones de caatinga.

Taxonomía Melocactus ferreophilus fue descrita por los botánicos neerlandeses Albert Frederik Hendrik Buining y Arnold J. Brederoo, y publicada por primera vez en el libro Die Kakteen 52 en 1973. Etimología

Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. ferreophilus: epíteto específico derivado del término latino ferrĕus (que significa ‘hecho de hierro’) y de la palabra griega philos (que se traduce como ‘amante’). El nombre hace referencia a la afinidad de la especie por hábitats asociados a rocas o sustratos ricos en óxidos de hierro.

Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “En Peligro Crítico (CR)”, una categoría que refleja un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. Esta clasificación responde principalmente a su reducida área de distribución, inferior a 100 km², a la existencia de pocas subpoblaciones y a la disminución progresiva del número de individuos maduros y de subpoblaciones. Entre las principales amenazas se encuentran la actividad minera, la construcción de carreteras y la recolección de ejemplares con fines ornamentales. Asimismo, la extracción de roca caliza en canteras y la transformación del entorno provocan la degradación de su hábitat.

Usos La especie se cultiva principalmente como planta ornamental. Su cultivo requiere cierta experiencia y no resulta especialmente adecuado para principiantes. En condiciones favorables presenta un crecimiento relativamente rápido. Necesita un sustrato muy poroso y con buen drenaje. Su sistema radicular es débil y sensible al trasplante, por lo que puede tardar en recuperarse. Prefiere una iluminación intensa, aunque algo menos fuerte que la de los cactus propios de ambientes áridos. La exposición a una luz intensa puede favorecer la floración y la producción de espinas.

Durante el periodo de crecimiento, entre abril y octubre, requiere riegos regulares, aunque el sustrato debe secarse bastante antes de cada riego. No tolera bien ni la sequía prolongada ni el exceso de humedad, que puede provocar la pudrición de las raíces. Durante el periodo de reposo, necesita menos agua, aunque no conviene mantener el sustrato completamente seco durante periodos prolongados.

La fertilización debe limitarse a la época de crecimiento y puede resultar innecesaria si la planta dispone de un sustrato nuevo y rico en nutrientes. No conviene abonar demasiado, ya que un crecimiento excesivo puede aumentar la vulnerabilidad de la planta durante los meses fríos. La especie es muy sensible a las bajas temperaturas y requiere un ambiente cálido durante todo el año. Se recomienda mantenerla por encima de 8-12 °C, especialmente durante el periodo de reposo, aunque puede soportar descensos ocasionales hasta unos 4 °C durante periodos breves. También conviene evitar una humedad ambiental elevada durante el reposo.

En condiciones adecuadas, las plagas suelen constituir un problema menor. Puede sufrir ataques de araña roja, cochinillas harinosas y cochinillas de escudo. Las moscas de la esciara representan un riesgo especialmente importante para las plántulas. La pudrición constituye uno de los principales problemas de cultivo y suele relacionarse con el exceso de humedad y la ventilación insuficiente.

La propagación se realiza exclusivamente mediante semillas. Estas se siembran en un sustrato ligero, arenoso y poroso. La germinación resulta más favorable a temperaturas de 18-22 °C y requiere mantener una humedad elevada durante las primeras etapas de desarrollo.

Referencias

ferreophilus Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Flora endémica de Brasil Categoría:Plantas descritas en 1973 Categoría:Taxones descritos por Albert Frederik Hendrik Buining Categoría:Taxones descritos por Arnold J. Brederoo