Las venas abiertas de América Latina es un libro publicado en 1971 por el escritor uruguayo Eduardo Galeano. En la obra, el autor opina de modo global sobre la historia de América Latina desde la colonización hasta la América Latina contemporánea, argumentando con crónicas y narraciones el constante saqueo de los recursos naturales de la región por parte de los imperios coloniales entre los siglos XVI y XIX, y los Estados imperialistas, como España, Portugal, el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el en adelante. La obra recibió mención honorífica del Premio Casa de las Américas.

Trasfondo La publicación del libro (1971) coincide con una época plagada de enfrentamientos sociales, políticos e ideológicos en América Latina, en el contexto mundial de la Guerra Fría. Entonces, Galeano trabajaba como periodista, editando libros, y estaba empleado en el Departamento de Publicaciones de la Universidad de la República. Según Galeano, tardó «cuatro años de investigación y recolección de la información que necesitaba, y unas noventa noches en escribir el libro»."Writer Without Borders". 14 de julio de 2006 In These Times (en inglés)

La obra es, en síntesis, un reconto de antecedentes, argumentos, datos y referencias sistematizadas de aproximación a cada uno de los temas sociopolíticos del contexto latinoamericano; y en la discusión metódica de los fundamentos del mismo.http://www.casa.co.cu/premios/literario/honoríficos/Arguedas/2011/autor.htm

En 1973, poco después de la publicación, tuvo lugar el golpe de Estado en Uruguay, con la consiguiente instauración de una dictadura cívico-militar, la cual forzó a Galeano al exilio. Como resultado de la perspectiva de izquierda del libro, fue censurado durante las dictaduras militares de Chile (de Augusto Pinochet), Argentina (de Jorge Rafael Videla) y el mismo Uruguay. En todas estas dictaduras, en extremo violentas se hallaba la mano y el respaldo de uno de los imperios denunciados por Galeano: los Estados Unidos de América. Según contó, escribió el libro “en 90 noches plagadas de cafeína”, en las que trabajó para interconectar las historias que ya se habían contado antes por separado y en el lenguaje codificado de los historiadores, economistas o sociólogos. “Traté de escribir de una manera tal que pudiera ser leído y disfrutado por cualquier persona”.

Según Galeano, él no tenía la formación suficiente para rematar aquella tarea en aquella época. “[Las Venas Abiertas] intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la formación necesaria”, expresó. “No me arrepiento de haberlo escrito, pero es una etapa que, para mí, está superada”.

Esta obra marcó la época en la que se escribió, causando honda huella en los sectores juveniles críticos. Numerosos intelectuales han llegado a considerar a este libro como La Biblia Latinoamericana.La Biblia latinoamericana, en el sitio web La Capital Net. El libro convirtió a Galeano en un blanco de las dictaduras militares. Fue encarcelado en Uruguay y tras su liberación comenzó una vida en el exilio. Se radicó en Argentina, gobernada por Juan Domingo Perón, donde fundó y editó una revista cultural llamada Crisis. Después del golpe militar en ese país en 1976, el nombre de Galeano se agregó a la lista de los condenados por los escuadrones de la muerte.

Estructura y sinopsis El libro consta de dos partes: "La pobreza del hombre como resultado de la riqueza de la tierra" y "El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes". Además, también posee una Introducción ("Ciento veinte millones de niños en el centro de la tormenta") y una especie de conclusión denominada "Siete años después", escrita justamente siete años después (1977) de la primera edición del libro, en la cual Galeano hace notar que las cosas, lejos de mejorar, habían empeorado.

Prólogo, por Isabel Allende

Señala la trascendencia personal del libro para generaciones de latinoamericanos, incluida ella misma, por validar sus luchas y "rescatar la memoria secuestrada". A pesar de su brutal temática, Allende destaca el enfoque de Galeano en la solidaridad y la resiliencia, argumentando que el texto "denunciaba la explotación con una ferocidad inflexible" al tiempo que honraba la "capacidad humana de supervivencia". Concluye contextualizando su publicación en 1971 en medio de dictaduras respaldadas por Estados Unidos, subrayando su poder subversivo: prohibido en Chile, Argentina y Uruguay, se convirtió en un manifiesto de resistencia.

Introducción: 120 millones de niños

El subdesarrollo se debe a 500 años de saqueo orquestado. Argumenta que la "independencia" de las colonias americanas se utilizó para legitimar el robo de territorios de los indígenas, con la excusa de que el nuevo país independiente es diferente al orden anterior siendo que las elites coloniales europeas pasaron a ser elites criollas locales, pero la opresión de indígenas y afroamericanos continuó. Las nuevas élites adoptaron modelos occidentales (e.g., liberalismo, capitalismo) que continuaron marginalizando a los indígenas. La independencia consolidó un sistema económico dependiente de potencias occidentales (como Inglaterra o EE. UU.), perpetuando la extracción de recursos y la opresión de los pueblos originarios bajo nuevas banderas nacionales. En algunos casos se incrementó el despojo de territorios y la destrucción de culturas indígenas con la excusa de la unión nacional y la "modernidad". El "libre comercio" posterior a la "independencia" simplemente actualizó los métodos de extracción, con corporaciones extranjeras (como la United Fruit) e instituciones (como el FMI) reemplazando a los conquistadores. La introducción establece temas centrales: economías forzadas a dependencia de las monoexportaciones (p. ej., azúcar cubana, cobre chileno). El subdesarrollo como consecuencia directa del desarrollo de otros. La resistencia como imperativo: figuras históricas como Túpac Amaru encarnan la lucha contra la opresión. Las líneas finales de Galeano condenan las políticas neoliberales como vías modernas para el drenaje de la riqueza, instando a los lectores a confrontar un pasado que «se vacía en las arcas del poder».

Primera parte: La pobreza del hombre como resultado de la riqueza de la tierra "Fiebre del oro, fiebre de la plata": Galeano comienza con una imagen impactante: Latinoamérica es un continente cuyas "venas" (recursos) se han extraído durante 500 años. Detalla cómo las conquistas españolas y portuguesas, impulsadas por la codicia del oro y la plata, devastaron las civilizaciones indígenas. El Cerro Rico de Potosí (Bolivia) se convirtió en un símbolo de horror: millones de indígenas murieron extrayendo plata para construir palacios europeos y financiar guerras, mientras que Latinoamérica quedó empobrecida. Los conquistadores destruyeron culturas, lenguas y sistemas de conocimiento avanzados. La Iglesia justificó las atrocidades mediante la conversión forzada. Este capítulo plantea la pregunta central de Galeano: ¿Por qué una tierra tan rica en recursos alberga una pobreza tan profunda? La respuesta: su riqueza fue extraída sistemáticamente para impulsar el desarrollo de otros. "El rey azúcar y otros monarcas agrícolas": A medida que menguaban las riquezas minerales, la explotación agrícola tomó el relevo. El azúcar se convirtió en el nuevo "rey", cultivado en plantaciones masivas en Brasil y el Caribe. Esto requirió una brutal esclavitud africana, descrita como un sistema de "fábrica en el campo" donde las vidas humanas eran insumos prescindibles. El azúcar enriqueció a Europa, pero dejó a regiones como el noreste de Brasil en la miseria perpetua. Galeano examina luego otros "monarcas" destructivos: el café en Centroamérica (controlado por corporaciones estadounidenses y élites locales), el cacao en Ecuador y el caucho en la Amazonía (que diezmó a las poblaciones indígenas para empresas como Ford). Estos monocultivos concentraron la propiedad de la tierra, destruyeron la biodiversidad y vincularon las economías a los volátiles mercados globales. Fundamentalmente, la independencia política en el cambió poco; las élites locales simplemente reemplazaron a los amos coloniales, manteniendo el modelo extractivo. Ante la independencia de imperios coloniales europeos, se consolidó la posesión de los territorios en manos no indígenas al mantenerse su posición en manos del nuevo estado independiente. "Las fuentes subterráneas del poder": Galeano explora la transición hacia la minería y la industrialización temprana en los siglos y . Recursos vitales como el cobre chileno, los nitratos chileno-peruanos y el petróleo venezolano-mexicano atrajeron a nuevas potencias imperialistas: Gran Bretaña y, especialmente, Estados Unidos. Empresas como Anaconda Copper (Chile) y Standard Oil (Venezuela) extrajeron inmensas riquezas, pagando impuestos mínimos y obteniendo ganancias en el extranjero. Galeano detalla cómo estas corporaciones socavaron activamente la soberanía, apoyando golpes de Estado (como el del presidente guatemalteco, Árbenz, en 1954 por las tierras de la United Fruit Company) e imponiendo políticas. Los intentos de industrialización local a menudo se vieron obstaculizados, al depender de tecnología extranjera y aumentar la deuda. Esta "estructura de saqueo" enriqueció al Norte Global, mientras que dejó contaminación, desplazamientos y gobiernos corruptos en América Latina.

Segunda parte: El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes "Historia de la muerte temprana": Este capítulo analiza cómo las potencias extranjeras sabotearon activamente el desarrollo independiente de América Latina. Galeano cita el intento de Paraguay en el de construir una economía industrial autosuficiente. Este intento fue aplastado por la guerra de la Triple Alianza (Brasil, Argentina, Uruguay), respaldada secretamente por intereses comerciales británicos. Posteriormente, analiza la "deuda" como una herramienta moderna de control. Los préstamos de bancos estadounidenses (a menudo forzados o corruptos) atraparon a naciones como Cuba y Nicaragua, exigiendo medidas de austeridad que perjudicaron a los pobres. Iniciativas estadounidenses como la "Alianza para el Progreso" (1961) fueron expuestas como intentos de prevenir revoluciones socialistas como la de Cuba, y no como ayuda genuina. El capítulo argumenta que los modelos de "desarrollo" impuestos externamente condujeron sistemáticamente a la "muerte prematura" del progreso local y a una mayor desigualdad. "La estructura contemporánea del despojo": Galeano se centra en las políticas neoliberales impuestas entre las décadas de 1970 y 1990. Las armas clave fueron la privatización y el libre comercio. Los gobiernos, a menudo presionados por el FMI/Banco Mundial o por dictaduras (apoyadas por Estados Unidos), vendieron recursos esenciales (petróleo, agua, electricidad, minas) a corporaciones extranjeras como Repsol o Exxon. Esto despojó a los estados de ingresos y control vitales. Acuerdos comerciales como el TLCAN inundaron los mercados (por ejemplo, el maíz subsidiado por Estados Unidos en México), destruyendo a los agricultores locales. Galeano acuña el término "especialización en pérdidas": América Latina exporta materias primas baratas (mineral de hierro, soja, café) e importa productos terminados costosos elaborados con esas materias. Esto atrapa a la región en la pobreza, enriqueciendo a las corporaciones y a los consumidores extranjeros, mientras que los locales soportan los costos ambientales y sociales.

Conclusión "Siete años después",