Louis Thomas Villaret de Joyeuse (Auch, 29 de mayo de 1747 – Venecia, 24 de julio de 1812) fue un almirante y político francés que desempeñó un papel destacado en la Marina francesa durante la segunda mitad del siglo XVIII y comienzos del XIX. Sirvió inicialmente en la Marina Real francesa y adquirió experiencia durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, especialmente bajo las órdenes del almirante Pierre André de Suffren.
Durante la Revolución francesa, permaneció al servicio de Francia y ascendió rápidamente dentro de la marina. En 1794 recibió el mando de la escuadra de Brest, con la que participó en los combates navales de mayo y junio de 1794 contra la Royal Navy al mando de Richard Howe. Aunque la flota francesa sufrió importantes pérdidas en el combate del 13 Prairial, Villaret consiguió mantener la protección de un importante convoy de cereales procedente de América.
En 1795 volvió a enfrentarse a los británicos en la Batalla de Groix, que terminó con una nueva derrota francesa y la captura de varios navíos. Posteriormente tuvo una breve carrera política como diputado del Consejo de los Quinientos, donde se vinculó al Club de Clichy. Tras el Golpe de Estado del 18 de Fructidor, fue condenado a la deportación, aunque logró evitar su traslado a la Guayana Francesa y permaneció exiliado en la isla de Oléron.
Rehabilitado durante el Consulado, volvió al servicio activo y comandó las fuerzas navales destinadas a transportar la expedición francesa a Saint-Domingue en 1801-1802. Posteriormente fue nombrado capitán general de Martinica y Santa Lucía, cargos que ejerció entre 1802 y 1809. Durante la invasión británica de Martinica capituló después de la defensa de la isla y posteriormente fue objeto de una investigación. En 1811, Napoleón Bonaparte puso fin a su periodo de desgracia y lo nombró gobernador general de Venecia. Murió allí al año siguiente.
Primeros años
Louis Thomas Villaret de Joyeuse nació en Auch, en Gascuña, en el seno de una familia de la pequeña nobleza. Algunas fuentes sitúan su nacimiento en 1750, aunque los registros citados por estudios posteriores y la documentación parlamentaria francesa sitúan la fecha en 1747.
Inicialmente fue destinado por su familia a la carrera eclesiástica. Sin embargo, mostró una marcada inclinación hacia la vida militar y entró posteriormente al servicio de la Casa Militar del Rey de Francia. Abandonó este cuerpo y se incorporó a la marina como voluntario.
En 1773 sirvió como teniente en la fragata Atalante, destinada a las aguas del océano Índico. Su servicio en esta región le permitió adquirir experiencia en navegación y operaciones navales.
Guerra de Independencia de los Estados Unidos
Sitio de Pondicherry
En 1778, mientras se encontraba en Pondicherry, Villaret ofreció sus servicios durante el ataque británico contra la ciudad. Su actuación durante la defensa le permitió obtener reconocimiento y un ascenso en la marina.
Posteriormente pasó a servir bajo las órdenes del almirante Pierre André de Suffren, uno de los principales comandantes navales franceses de la guerra en el océano Índico.
Servicio bajo Suffren
Villaret se convirtió en uno de los oficiales de confianza de Suffren. En 1781 recibió el mando del brulote Pulvériseur y posteriormente sirvió en diferentes buques de la escuadra francesa.
Tras la Batalla de Cuddalore de 1783, Suffren confió a Villaret el mando de la fragata Bellone y posteriormente de la corbeta Naïade.
En abril de 1783, mientras comandaba la Naïade, Villaret recibió la misión de advertir a una escuadra francesa situada frente a Madrás de la llegada de una fuerza británica superior. Durante la navegación encontró al navío británico Sceptre, de mayor tamaño, y se produjo un combate prolongado. Finalmente Villaret tuvo que rendirse y fue hecho prisionero.
Fue liberado tras la paz de 1783. Su actuación durante las campañas de la India había consolidado su reputación entre los oficiales franceses. Suffren continuó apoyando su carrera y Villaret recibió la Orden de San Luis.
Antes de la Revolución
De regreso en Francia, Villaret continuó su carrera naval. En 1784 alcanzó el grado de teniente de navío y posteriormente recibió nuevos destinos. En 1787 contrajo matrimonio con Thérèse Félicité de Villars de Roche.
La carrera de Villaret estuvo marcada por su relación con oficiales reformistas de la marina y por la experiencia adquirida durante las campañas del océano Índico.
Revolución francesa
Servicio en Saint-Domingue
En 1791 Villaret recibió el mando de la fragata Prudente y fue destinado a Saint-Domingue, donde la situación política y social se había deteriorado como consecuencia de la revolución de Saint-Domingue.
A diferencia de numerosos oficiales de la antigua marina real, Villaret permaneció al servicio de Francia durante la Revolución y no emigró. En 1793 recibió el mando del navío Trajan, integrado en la escuadra francesa del Atlántico.
Ascenso al almirantazgo
En 1793 fue ascendido a contralmirante. La reorganización de la marina revolucionaria llevó a Villaret a ocupar posiciones de creciente importancia. El representante Jeanbon Saint-André apoyó su nombramiento pese a sus antecedentes aristocráticos, debido a su experiencia y capacidad profesional.
En 1794 Villaret recibió el mando de la escuadra de Brest. Su buque insignia fue el navío Montagne, antiguo Océan.
Villaret colaboró con Jeanbon Saint-André en la reorganización de la flota y en la mejora de la formación de los marinos y artilleros navales. Durante este periodo se establecieron nuevas instituciones destinadas a mejorar la preparación técnica de los oficiales y las tripulaciones.
Campaña del Atlántico de 1794
Combates de Prairial
En mayo de 1794 Villaret salió de Brest al frente de la principal escuadra francesa del Atlántico. Su misión era proteger un gran convoy de cereales procedente de América y evitar que la flota británica pudiera interceptarlo.
La escuadra británica, comandada por el almirante Richard Howe, localizó a los franceses en el Atlántico. Los combates comenzaron el 28 de mayo y continuaron durante los días siguientes.
El enfrentamiento culminó el 1 de junio de 1794 en el combate del 13 Prairial del año II, conocido en la historiografía británica como Glorious First of June. La flota británica obtuvo una victoria táctica y capturó varios navíos franceses, pero Villaret logró mantener la presión suficiente para impedir que Howe interceptara el convoy de cereales.
La acción tuvo un importante significado estratégico para Francia, ya que el convoy consiguió llegar a puerto y aliviar parcialmente la escasez de alimentos que afectaba a la República.
En septiembre de 1794 Villaret fue ascendido a vicealmirante.
Campaña de 1795
Campaña del Gran Invierno
Durante el invierno de 1794-1795, Villaret continuó al frente de la escuadra de Brest. La marina francesa intentó aprovechar las condiciones meteorológicas para operar contra el bloqueo británico, pero la campaña provocó importantes pérdidas y puso de manifiesto las dificultades materiales de la flota republicana.
Batalla de Groix
En junio de 1795 Villaret volvió a hacerse a la mar con la escuadra de Brest. Su objetivo inicial era proteger las comunicaciones navales francesas y hacer frente a las fuerzas británicas que operaban frente a la costa francesa.
El 23 de junio tuvo lugar la Batalla de Groix, frente a la isla de Groix, en el golfo de Vizcaya. La escuadra francesa se enfrentó a una fuerza británica superior dirigida por el almirante Alexander Hood.
La batalla terminó con una victoria británica. Tres navíos franceses fueron capturados y la flota francesa sufrió varios centenares de bajas.
La derrota debilitó aún más la posición de Villaret dentro de la marina. A pesar de ello, continuó siendo uno de los oficiales navales franceses de mayor experiencia.
Expedición de Irlanda
En 1796 Villaret fue considerado para dirigir la expedición francesa destinada a apoyar una insurrección en Irlanda. La operación pretendía desembarcar fuerzas francesas bajo el mando del general Lazare Hoche.
Villaret no mostró entusiasmo por el proyecto y sostuvo que la marina francesa debía atender otras prioridades estratégicas. Finalmente fue sustituido por el almirante Justin Bonaventure Morard de Galles.
La expedición partió finalmente de Brest en diciembre de 1796, pero las condiciones meteorológicas y diversos problemas de coordinación impidieron que alcanzara su objetivo.
Carrera política
En 1796 Villaret fue elegido diputado por el departamento de Morbihan al Consejo de los Quinientos.
En la asamblea se vinculó al Club de Clichy, grupo político asociado a posiciones conservadoras y monárquicas. Villaret defendió los intereses de la marina y adoptó posiciones favorables al mantenimiento del sistema colonial francés.
Sus posiciones políticas terminaron enfrentándolo con el gobierno republicano.
Golpe del 18 de Fructidor
Después del Golpe de Estado del 18 de Fructidor en septiembre de 1797, Villaret fue considerado próximo a los sectores monárquicos y condenado a la deportación a la Guayana Francesa.
Logró evitar inicialmente la deportación y permaneció oculto. Posteriormente aceptó trasladarse voluntariamente a la isla de Oléron, donde permaneció hasta el establecimiento del Consulado.
Regreso al servicio
Napoleón Bonaparte puso fin al exilio de Villaret durante el Consulado y le permitió regresar al servicio activo. En 1801 recibió nuevamente un mando naval.
Su rehabilitación permitió al gobierno aprovechar la experiencia de uno de los oficiales navales franceses con mayor conocimiento de las operaciones oceánicas.
Expedición de Saint-Domingue
Preparativos
En 1801 Bonaparte decidió organizar una gran expedición para recuperar el control de Saint-Domingue, donde el gobierno de Toussaint Louverture había consolidado una amplia autonomía. El mando terrestre correspondió al general Charles Victoire Emmanuel Leclerc, mientras que Villaret recibió el mando de las fuerzas navales destinadas a transportar y apoyar la expedición.
La escuadra de Villaret se reunió en Brest. Estaba formada por numerosos navíos y fragatas franceses y españoles y transportaba varios miles de soldados. Otras fuerzas navales procedentes de Lorient y Rochefort debían incorporarse a la expedición.
Napoleón confió personalmente a Villaret la misión de transportar las tropas y cooperar con las operaciones de Leclerc.
Llegada a Saint-Domingue
La expedición partió a finales de 1801 y llegó a Saint-Domingue a comienzos de 1802. Villaret permaneció al frente de las fuerzas navales y colaboró con el ejército expedicionario.
La operación permitió el desembarco de las tropas francesas y el comienzo de la campaña contra las fuerzas de Toussaint Louverture.
Después de la expedición, Villaret recibió un nuevo destino colonial.
Capitán general de Martinica y Santa Lucía
En abril de 1802 Villaret fue nombrado capitán general de Martinica y Santa Lucía. La restitución de Martinica a Francia estaba vinculada al Tratado de Amiens.
Villaret asumió la administración de las islas durante un periodo de creciente tensión internacional. La ruptura de la paz de Amiens en 1803 volvió a convertir las Antillas en un escenario de enfrentamiento entre Francia y Gran Bretaña.
Durante su administración se reorganizaron las fuerzas de seguridad y las defensas de Martinica. También tuvo que hacer frente a las dificultades económicas provocadas por el bloqueo británico y a las tensiones sociales derivadas de la situación colonial.
En 1805 cooperó con las fuerzas navales francesas que operaron en el Caribe durante las operaciones relacionadas con la campaña naval de Trafalgar.
Invasión británica de Martinica
A comienzos de 1809 una importante fuerza británica desembarcó en Martinica. Las tropas británicas avanzaron hacia las principales posiciones francesas y sitiaron las defensas de Fort-de-France.