thumb|280px|Distribución aproximada de idiomas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la colonización española. miniaturadeimagen|Caciques tehuelches, ubicados en la provincia de Santa Cruz en el sur de Argentina.
Los tehuelches, aonikenk o patagones son una comunidad indígena de la Patagonia en América del Sur que viven principalmente en Argentina.
El nombre complejo tehuelche ha sido utilizado por investigadores en sentido amplio para agrupar a un conjunto de comunidades amerindias de la Patagonia y la región pampeana. Diversos especialistas, misioneros y viajeros han realizado propuestas para agrupar esta comunidad teniendo en cuenta la similitud de sus rasgos culturales, su vecindad geográfica y sus idiomas, aunque entre estas personas se hablaban idiomas que no estaban emparentados entre sí, y su distribución geográfica ha sido extensa.Colonización, resistencia y mestizaje en las Américas (siglos XVI-XX), por Guillaume Boccara. Página 277 - (Consultado el 15/08/2017)
Nombre Según el cronista Antonio Pigafetta, de la expedición de Fernando de Magallanes en 1520, este llamó «patagoni» a los indígenas que conoció en la bahía San Julián. En su Historia general y natural de las Indias el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo en 1535 explicó que ...nuestros españoles les llaman patagones por sus grandes pies, con lo que está de acuerdo el historiador Francisco López de Gómara en 1552. De esta forma, el primer nombre que usaron los españoles para referirse a los tehuelches fue el de patagones. Sin embargo, algunos investigadores sin bases verificables especularon que Magallanes podría haberse inspirado en el monstruo con cabeza de perro de la novela Primaleón de 1512, llamado «Pathagon», lo cual denota una perspectiva supremacista blanca en un contexto de colonización en el .Crónica de la Patagonia y tierras australes. Desde el descubrimiento hasta la colonización, compilado por Antonio Alvarez, de Zagier & Urruty. Publications.Martinich, Mateo: Historia y geografía de Magallanes.
De acuerdo a la opinión más difundida oralmente fuera de la comunidad "aonikenk", la palabra tehuelche proviene del mapudungún chewel che, cuyo significado sería «gente bravía», «gente arisca» o «gente de tierra estéril».) Otra versión sugiere que podría derivar del nombre de una de sus parcialidades, los teushen, más la palabra mapuche che, que significa ‘persona'.
El término "aonikenk" es una castellanización del nombre que se dan a sí mismos, aonek'enk, "sureño".
Clasificaciones
thumb|250px|Grupo de patagones en puerto Peckett. Dibujo de 1832 realizado durante el viaje de Jules Dumont d'Urville.
La clasificación de los pueblos indígenas que habitaron la región pampeana y la Patagonia es confusa a causa de los distintos términos que se utilizaron para denominar a los grupos poblacionales nativos de esas regiones del sur de Sudamérica. Son varias las causas que dificultan el establecimiento de una clasificación única y acabada. Entre estas circunstancias cabe mencionar la extinción de algunos de estos pueblos, sumado a las vastas extensiones que impidieron que los exploradores españoles que los reconocieron tomaran contacto con todos los grupos o, en otros casos, que las migraciones estacionales que solían practicar recorriendo grandes distancias hicieran que quienes los observaban sobreestimaran el número de individuos de un pueblo o el rango de distribución de un idioma. Conjuntamente con todas estas causas, la irrupción de los mapuches o araucanos desde el oeste transformó profundamente su realidad cultural, mixogenizando y absorbiendo a las etnias de la pampa y centro y norte de la Patagonia, produciendo la araucanización de gran parte de los antiguos habitantes. Finalmente, la posterior Conquista del Desierto llevada a cabo por el Ejército Argentino condujo a la casi extinción de estas comunidades indígenas. A todo este panorama se suma el desacuerdo entre los investigadores.
A fines del los exploradores como Ramón Lista y George Chaworth Musters los llamaron “tsóneka”, “tsónik” o “chonik”. La mayoría de los especialistas están de acuerdo en que el río Chubut separaba a dos grandes subdivisiones: los «tehuelches meridionales» y «tehuelches septentrionales», y que los primeros se extendían por el sur hasta el estrecho de Magallanes, mientras que los segundos llegaban por el norte hasta los ríos Colorado y Negro. La presencia o no de tehuelches en la región pampeana es motivo de desacuerdo entre los investigadores, que tampoco se han puesto de acuerdo sobre la existencia de una subdivisión separada denominada «pampa», y de cuál es la relación y límites que tenían con los mapuches.
Idiomas thumb|200px|Manto tehuelche. Museo de La Plata. thumb|253px|Clasificación de los idiomas tshon, según Roberto Lehmann-Nitsche.
Las diferentes etnias conocidas con el término amplio de «tehuelches» hablaban idiomas cuyo número y relación han sido objeto de opiniones distintas. Para Roberto Lehmann Nitsche las lenguas de la Pampa y la Patagonia se dividían en dos grupos, las lenguas tshon y las lenguas het. La evidencia disponible distingue entre seis lenguas en el complejo: las de la familia chon (teushen, aoenek’enk, selknam y haush), el idioma de los gününa küne y el idioma de los querandíes.
La lengua de los aonek'enk parecería más estrechamente relacionada con la de los teushen (tshon centro-oriental), estas a su vez guardan un parentesco más cercano con los idiomas de la isla Grande de Tierra del Fuego (tshon meridional). Se ha propuesto que existe una relación entre estos cuatro idiomas y el idioma de los gününa küne. Escalada, en su libro El complejo tehuelche, consideró que éste tenía un tronco lingüístico común, que denominó ken (‘gente’).
Hasta el se reconocían los siguientes idiomas: los gününa küne hablaban el gününa yajüch (o günün a'ajech, o puelche, o gününa küne), cuya relación con los demás idiomas del grupo es discutida y a menudo se lo considera una lengua aislada a falta de más información; los «tshoneka centrales», es decir, los ubicados en la actuales provincias del Neuquén, Río Negro y el norte de la del Chubut (entre los gennakenk al norte y los aonekenk al sur), hablaban el idioma llamado pän-ki-kin (peénkenk).
En la Patagonia central existía asimismo un antiguo idioma de transición entre el penkkenk y el aonekkenk, llamado tehuesh (tewsün, téushenkenk o teushen) y fue paulatinamente suplantado por las voces aonekenk. Sin embargo, gran parte de la actual toponimia de la meseta central conserva aún hoy sus raíces tewsün, como por ejemplo el vocablo «chupat» del cual proviene el nombre de la provincia, Chubut.
Finalmente los aonekenk ("sureños") hablan el idioma conocido habitualmente como tehuelche o tshoneka o aonekenk, que constituye el idioma actualmente más estudiado del grupo y el único que continúa siendo usado. Existe un grupo de gente que intenta recuperar su lengua a través del programa "Kkomshkn e wine awkkoi 'a'ien (No me da vergüenza hablar en tehuelche). Se ocupan de la difusión de la lengua y su cultura a través de la organización Wenai sh e pekk, que cuenta con un blog de difusión.
Estudios del gününa yajüch En 1864 Hunziker registró un vocabulario y fraseario del idioma que llamó genakenn en el área de Viedma. En 1865 el explorador Jorge Claraz recorrió desde el sur de la provincia de Buenos Aires hasta el Chubut siendo guiado por algunos guías hablantes del gününa iajëch, recogiendo topónimos, léxico y frases en su Diario de viaje de exploración al Chubut (1865-1866).
En 1913, Lehmann Nitsche utilizó los datos recogidos por Hunziker y por Claraz para crear un vocabulario comparado de idiomas tehuelches: El grupo lingüístico tschon de los territorios magallánicos.
En 1925 Harrington recogió algunas palabras de hablantes bilingües tehuelches que publicó en 1946 en su Contribución al estudio del indio gününa küne, afirmando que llamaban a su idioma gününa yájitch o pampa. En los años cincuenta, Rodolfo Casamiquela recogió de varios ancianos un vocabulario, canciones y oraciones, esbozando un análisis morfosintáctico.
En 1960 Ana Gerzenstein realizó una clasificación fonética-fonológica en su Fonología de la lengua gününa-këna.
En 1991 José Pedro Viegas Barros esbozó una proyección morfosintáctica en Clarificación lingüística de las relaciones interculturales e interétnicas en la región pampeano-patagónica, y en 2005 desarrolló una descripción fonológica en Voces en el viento.Orden, María Emilia: «La frase nominal en gününa iajëch», artículo en el sitio web Lenguas (Universidad Nacional de La Pampa).
El puelche es una lengua muerta. Casamiquela da nombre y apellido del último hablante de este idioma: el señor José María Cual, muerto en 1960 a la edad de 90 años.«Los mapuches son chilenos: no tienen derecho sobre la tierra» , artículo en el sitio web Bolsón Web (El Bolsón).
Organización social
En los tehuelches, aunque móviles, sus movimientos grupales solían ser circuitos, predominantemente de oeste a este y viceversa. Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados aik o aiken por ellos y tolderías por los españoles y criollos.
Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. En caso de que una agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los recursos de sus territorios; una transgresión a esta norma solía implicar guerra.
De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas.
Religión
Como en el caso de muchas otras etnias que no desarrollaron una estructura estatal, los tehuelches no poseían un sistema religioso organizado (liturgia y estructura vertical). Sin embargo, como todos los pámpidos, tenían un corpus de creencias basadas en mitos y ritos propios, los cuales eran narrados y actualizados por los chamanes quienes también ejercían la medicina con la ayuda de los espíritus evocados en los mismos, tocando la quena San Gregorio.
Los tehuelches creían en diversos espíritus telúricos, además de una deidad suprema creadora del mundo pero que no interviene en él. Una de las versiones cosmogónicas del mito de creación es aquel según el cual la deidad llamada Kóoch ordenó el caos creando los elementos diferenciados. De manera similar, los selknam de Tierra del Fuego narraban un mito análogo según el cual el Creador del mundo, una deidad conocida como Kénos (variante de Kóoch a través de una raíz común), habría enviado a la actual Patagonia, por medio de Temáukel; a El-lal, hijo del gigante Nosjthej, quien creó a los humanos, y les enseñó el uso del arco y las flechas.
En esta cultura se aceptaba la existencia de un espíritu maligno, llamado Gualicho.
En el la mayoría de los tehuelches se consideran cristianos.
Historia Época prehispánica Hace 6000 años surgió la industria Toldense, caracterizada por puntas de proyectil sub-triangulares bifaciales y raspadores laterales y terminales, cuchillos bifaciales y herramientas de hueso. Más tarde, entre los 4000 y 3000 años a. C., aparece la industria Casapedrense, caracterizada por una mayor proporción de instrumentos líticos confeccionados sobre láminas, probablemente como una muestra de la especialización en la caza del guanaco, lo cual también está presente en los desarrollos culturales posteriores de los tehuelches.