El Camino de Santiago en Pontevedra es el tramo del Camino de Santiago Portugués que atraviesa la ciudad española de Pontevedra de sur a norte en su itinerario hacia Santiago de Compostela. Su recorrido urbano discurre por los barrios de Gorgullón, Ensanche, Centro histórico y O Burgo.

La ciudad de Pontevedra está estrechamente vinculada al Camino, siendo la capital del Camino Portugués en España. En ella se venera a la Virgen Peregrina, patrona del Camino Portugués y de la provincia de Pontevedra. Una de las singularidades del tramo pontevedrés es que recorre cerca de tres kilómetros por la ciudad a través de un itinerario peatonal en su práctica totalidad, atravesando algunos de sus principales espacios monumentales y patrimoniales.

Historia Los orígenes del Camino Portugués se remontan a antiguas vías de comunicación que cruzaban el territorio de la actual ciudad de Pontevedra, en particular a la vía romana XIX del Itinerario de Antonino, que articulaba las comunicaciones del noroeste de la península ibérica.

Pontevedra está vinculada al Camino de Santiago desde los orígenes de las peregrinaciones jacobeas en la Edad Media a partir del , y su evolución urbana conserva numerosos testimonios de esta tradición. El Camino Portugués adquirió una relevancia creciente a partir del , especialmente tras la peregrinación a Santiago de la reina Isabel de Portugal, cuya devoción y apoyo contribuyeron al desarrollo de las infraestructuras destinadas a la acogida de los peregrinos.

La importancia del paso jacobeo por la ciudad quedó ya reflejada desde el inicio en diversos elementos de su patrimonio urbano. La Porta do Camiño (Puerta del Camino), una de las puertas de la antigua muralla medieval, marcaba la entrada en el centro histórico de Pontevedra de los peregrinos procedentes de Portugal. Entre 1537 y 1554 se construyó la fuente de la Herrería para abastecer de agua a peregrinos y pontevedreses. La ciudad contó asimismo con varios establecimientos asistenciales destinados a la atención de peregrinos. Entre ellos destacó el Hospital de San Juan de Dios, dedicado al cuidado de enfermos y caminantes hasta su derribo en 1896, así como un hospitalillo situado junto a la antigua capilla de la Virgen del Camino, desaparecida en la década de 1930.

A finales del se erigió el principal símbolo jacobeo de Pontevedra, la iglesia de la Virgen Peregrina, cuya construcción comenzó en 1778. Dedicada a la patrona de la provincia de Pontevedra y del Camino Portugués, el templo quedó estrechamente vinculado a la protección y acogida de los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela.

Aunque la peregrinación por este itinerario experimentó un declive entre los siglos XIX y buena parte del XX en comparación con el Camino Francés, la tradición jacobea permaneció viva en Pontevedra. En 1954 se incorporaron al puente del Burgo las conchas jacobeas esculpidas sobre sus arcos como referencia simbólica a su relevancia histórica de paso del Camino de Santiago. En 1963, un documental del NO-DO presentó a la ciudad como la «capital espiritual del Camino Portugués», reflejando el reconocimiento de su importancia dentro de esta ruta.

La recuperación de la trascendencia del Camino Portugués en la ciudad y en Galicia estuvo estrechamente ligada a la labor de Celestino Lores Rosal (Tino Lores), profesor y posteriormente concejal del ayuntamiento de Pontevedra, quien, tras estudiar el trazado histórico de la ruta a partir de los trabajos de Casto Sampedro y Xosé Filgueira Valverde, impulsó desde 1991 su recuperación y promoción desde el ámbito municipal de Pontevedra. En 1993 fundó, junto con otros peregrinos, la Asociación de Amigos del Camino Portugués, entidad que desempeñó un papel decisivo en la investigación, señalización, difusión y revitalización del itinerario.

La apertura en 1999 del albergue público de peregrinos Virgen Peregrina, gestionado por dicha asociación, reforzó la función de Pontevedra como ciudad de acogida. Desde finales del , el crecimiento sostenido de las peregrinaciones y la consolidación de un recorrido peatonal en su práctica totalidad por la capital pontevedresa han afianzado a Pontevedra como la principal ciudad del Camino Portugués en España y uno de los enclaves más representativos de toda esta ruta jacobea.

En 2025 pasaron por la ciudad de Pontevedra alrededor de 190000 peregrinos, correspondientes a la suma de los usuarios del Camino Portugués Central y la variante del Camino Portugués por la Costa, itinerarios que confluyen en la capital pontevedresa antes de continuar hacia Santiago de Compostela.

Descripción Pontevedra constituye un enclave muy destacado del Camino Portugués de Santiago. Es final de etapa para los peregrinos procedentes de Redondela y punto de partida hacia Caldas de Reyes. El itinerario entra en el municipio por el puente de Puente Sampayo en la parroquia homónima y lo abandona por las parroquias de Alba y Cerponzones.

A su paso por la ciudad, el Camino se integra en el tejido urbano y patrimonial, donde se suceden numerosos monumentos, espacios e infraestructuras vinculados a la tradición jacobea. El recorrido por el municipio y el casco urbano de Pontevedra corresponde a las siguientes localizaciones:

Puente Sampayo. Destaca en la ruta jacobea el puente de Puente Sampayo, que constituye la entrada del Camino Portugués en el municipio de Pontevedra. De origen medieval, conserva una longitud de 144 metros y diez arcos de piedra, reforzados por grandes tajamares. Canicouva y Tomeza. A su paso por la parroquia de Canicouva, el Camino discurre por la Brea Vella, un pintoresco tramo de poco más de un kilómetro pavimentado con grandes losas que sigue el trazado de la antigua vía romana XIX. Los peregrinos pueden continuar por el sendero del río Gafos, de menor accesibilidad universal, o seguir el trazado por Tomeza. En esta parroquia, el Camino discurre parcialmente por la carretera EP-0002, junto a la que se ha habilitado una senda peatonal para mejorar la seguridad de los peregrinos. Calle Ramón Otero Pedrayo. El Camino entra en la ciudad de Pontevedra por esta calle, que tiene un recorrido aproximado de 280 metros desde su conexión con el itinerario jacobeo. En este tramo se encuentra el Albergue de Peregrinos Virgen Peregrina, inaugurado en 1999, así como el grupo escultórico Dando de comer al peregrino, realizado en 1982 por el escultor José María Acuña e instalado delante del albergue en 1999. right|thumb|220x220px|Mural en la calle Gorgullón. Calle Gorgullón. La calle, con unos 650 metros de longitud, constituye uno de los principales ejes urbanos del Camino Portugués en Pontevedra y su principal acceso al centro de la ciudad desde el sur. Su origen se encuentra en un antiguo camino real y de peregrinación. La calle es peatonal, priorizando el tránsito de peregrinos. El itinerario está señalizado mediante bandas luminosas de color lavanda integradas en el pavimento y concentra diversos albergues y hostales, fundamentalmente para caminantes. Destacan también la escultura Dorna, dedicada al Camino, y los murales del portugués Daniel Eime, con la figura de Tino Lores, y del orensano David Vieira, con diversas imágenes ligadas a la ciudad y a la tradición jacobea. La Dorna, obra del escultor Xaime Quesada Porto, también conocida como Homenaje al Camino de Santiago es una escultura dedicada al Camino, inaugurada en 2001. Representa una tradicional dorna gallega de hierro fundido, con la proa orientada hacia Santiago de Compostela y la vela desplegada al viento. La obra simboliza al peregrino en su camino hacia Santiago y, al mismo tiempo, pone de relieve la estrecha relación de Pontevedra con el mar. right|thumb|220x220px|Punto kilométrico 64,500 del Camino en la calle Virgen del Camino. Calle Virgen del Camino. Esta calle peatonal de 250 metros es uno de los principales tramos urbanos del Camino en la ciudad. Su denominación procede de la antigua capilla de la Virgen del Camino, demolida en 1936, junto a la que existió un hospitalillo destinado a peregrinos. La calle conserva diversos elementos vinculados a la ruta jacobea: en su tramo central, un indicador kilométrico en forma de bolardo señala la distancia de 64,5 km hasta Santiago de Compostela, mientras que el pavimento incorpora guías luminosas que acompañan el itinerario. En la plazuela donde la calle enlaza con la avenida de Eduardo Pondal se conserva, además, un crucero procedente del antiguo entorno de la capilla, testimonio de la tradición jacobea del lugar. Calle Sagasta. La calle forma parte del trazado del Camino durante un breve tramo de aproximadamente 30 metros. Es un pequeño desvío respecto del recorrido histórico que se debe a la construcción, en 1964, de un edificio promovido por la Obra Sindical del Hogar sobre el trazado original del camino, lo que obligó a modificar su recorrido y conducirlo por esta vía. Calle Peregrina y Glorieta de Compostela. El Camino transcurre por esta calle comercial durante 285 metros. En el centro del trazado de la calle Peregrina se abre la Glorieta de Compostela. Esta plaza circular debe su denominación al histórico paso del Camino Portugués por este enclave, que marcaba antiguamente la entrada de los peregrinos al núcleo urbano de Pontevedra. En su espacio central se encuentra una fuente monumental con un conjunto escultórico que evoca la tradicional hospitalidad de la ciudad hacia los caminantes. La fuente incorpora la inscripción «Pontevedra é boa vila, dá de beber a quen pasa» (Pontevedra es una buena ciudad, da de beber a quien pasa), una conocida expresión popular que simboliza la acogida dispensada a los peregrinos y viajeros a lo largo de los siglos. Plaza de la Peregrina. En la plaza se alza la iglesia de la Virgen Peregrina, construida entre 1778 y 1792 para acoger a los peregrinos y dedicada a la Virgen Peregrina que, según la tradición, los guiaba hasta Santiago de Compostela. Situada a pie del itinerario jacobeo, su singular planta en forma de concha de vieira, símbolo universal de la peregrinación, la convierte en el templo más representativo del Camino en Galicia. En la fachada principal destacan las imágenes de la Virgen Peregrina, Santiago Apóstol y San José, representados con indumentaria de peregrinos. En lo alto presenta un frontón partido en el centro del cual está una escultura que es la imagen alegórica de la Fe. En el interior sobresalen las vidrieras decoradas con conchas de vieira y una concha gigante de tridacna, traída del océano Pacífico por el almirante Casto Méndez Núñez, que sirve como pila de agua bendita. right|thumb|260x260px|Fuente de la Herrería. Plaza de la Herrería y Calle Soportales. En el sector occidental de la plaza de la Herrería, junto a la calle Soportales (de 105 metros de longitud), se encontraba originalmente la fuente de la Herrería, construida en el junto al itinerario jacobeo con el propósito de abastecer de agua a los peregrinos que accedían a la ciudad por la cercana puerta de Trabancas o del Camino. La fuente, concebida específicamente para el Camino, incorpora una iconografía para los peregrinos y dio origen a la popular expresión «Pontevedra é boa vila e dá de beber a quen pasa», símbolo de la tradicional hospitalidad de la ciudad hacia los caminantes.