La Academia de Matemáticas de Madrid (1582-1634) fue una institución científica fundada por el rey Felipe II sirviendo de institución dedicada a las ciencias exactas, la cosmografía y otras disciplinas científicas relacionadas con el ámbito militar.
Historia izquierda|miniaturadeimagen|170x170px|Medalla de con el retrato de perfil de Juan de Herrera, primer director de la Academia, por Jacome da Trezzo (1578)
De acuerdo con la correspondencia del propio Juan de Herrera, arquitecto de Felipe II, la Academia se estableció según su propia iniciativa. Felipe II emitió las reales cédulas para el nombramiento del profesorado de la Academia en Lisboa en diciembre de 1582. La Academia iniciaría su actividades en octubre del año siguiente, según una carta de Juan de Herrera fechada en 1584. En este año fue el propio Juan de Herrera el autor del libro que servía como desarrollo concreto del proyecto, publicado bajo el título: Institvcion de la Academia Real de Mathematica.La Academia también sirvió para fomentar los libros científicos en castellano, por ejemplo, en 1585 publicó Pedro Ambrosio de Ondériz su traducción de La perspectiva y especularia de Euclides.En esta edición, el propio Ondériz explica sobre esta dimensión de la Academia que:[...] como su Majestad ordenó que en esta su Corte se leyesen las Matemáticas en lengua castellana, trayendo para ello a Juan Bautista Labaña, profesor eminente en ellas, fue necesario traducir este libro al romance por haberse de leer. Y habiéndolo yo hecho por habérsele encomendado a mí por orden de su Majestad el sacar libros para esta nueva Academia, lo cual me movió a poner en este, como lo haré en los demás, la diligencia posible.Inicialmente la institución tuvo su sede en una casa alquilada a las beatas de Santa Catalina de Siena, cerca de la Puerta de Valnadú. Posteriormente, pasó a tener una sede temporal en el Palacio del Marqués de Leganés y después en la Casa del Tesoro, edificio contiguo al Real Alcázar.
Tras el fallecimiento de Juan de Herrera, sus sucesores en el cargo de arquitecto real fueron los encargados de la dirección de la Academia.
En 1634 la Academia fue absorbida por los Reales Estudios fundados por Felipe IV y regidos por la Compañía de Jesús en el marco de su Colegio Imperial. Los Reales Estudios se hicieron también con el instrumental y patrimonio de la Academia.
Descripción La supervisión de la Academia estuvo a cargo de los sucesivos arquitectos reales. Entre sus profesores más significados se encontraron los siguientes: el cosmógrafo portugués, Juan Bautista de Labaña, encargado de la navegación; Pedro Ambrosio Ondériz, traductor de tratados científicos griegos y latinos; Giuliano Ferrofino y su hijo, Julio César Firrufino, encargados de la artillería y geometría; el capitán Cristóbal de Rojas, encargado de las lecciones de fortificación; y Juan Cedillo Díaz, que fue cosmógrafo mayor de Indias y fue catedrático de geografía en la Academia.
La Academia se caracterizó por el uso del castellano en la enseñanza, por expreso deseo de Felipe II, diferenciándose de la enseñanza contemporánea. El plan de estudios incluía disciplinas desde disciplinas científicas hasta disciplinas relacionadas con el ámbito militar. Entre estas destacan: la aritmética, la geometría, la cosmografía, el arte de navegar, la artillería, la fortificación, la arquitectura y la maquinaria.
La institución contó con un importante gabinete de instrumentos que incluía globos terrestres y celestes, esferas armilares, astrolabios, cuadrantes y modelos de maquinaria bélica.
Entre los alumnos de la institución se encuentran: el militar Francisco Arias de Bobadilla, conde de Puñonrostro; el diplomático y militar, Bernardino de Mendoza; Francisco Pacheco, marqués de Moya; o el célebre dramaturgo Lope de Vega.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Instituciones educativas establecidas en 1582