Ballard es un barrio situado en el noroeste de Seattle (Washington, Estados Unidos). Antiguamente una ciudad independiente, los límites oficiales definidos por el ayuntamiento de Seattle lo delimitan al norte con Crown Hill (en la calle N.W. 85th Street), al este con Greenwood, Phinney Ridge y Fremont (a lo largo de la 3.ª Avenida N.W.), al sur con el Canal de navegación del lago Washington y al oeste con la bahía de Shilshole, en el Puget Sound. Al igual que ocurre en muchos barrios de Seattle, sus fronteras no están estrictamente delimitadas; estas son las reconocidas por los departamentos municipales de la ciudad.
Entre los puntos de interés de Ballard destacan las esclusas de Ballard (Hiram M. Chittenden), el Museo Nacional Nórdico, el puerto deportivo de la bahía de Shilshole y el parque Golden Gardens.
El barrio se encuentra íntegramente dentro del Distrito 6 del Concejo Municipal de Seattle, que también abarca los barrios de Green Lake, Phinney Ridge y Greenwood, junto con partes de Magnolia, Fremont, Interbay, North Beach y Crown Hill. Ballard forma parte del distrito de Escuelas Públicas de Seattle y del 36.º distrito legislativo de la Legislatura del Estado de Washington. A nivel federal, está integrado en el 7.º distrito congresional del estado para la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.
Historia
Primeros asentamientos Al igual que en todo el territorio de Seattle, la zona que hoy ocupa Ballard estuvo habitada por los antepasados de los actuales pueblos Salish del litoral desde el final del último periodo glacial, concretamente por la tribu Duwamish. La región contaba con una abundante presencia de salmones y almejas. Con la llegada de los colonos estadounidenses, las inmediaciones de Shilshole y la bahía de Salmon albergaban un asentamiento indígena (llamado šilšul) que ha sido excavado posteriormente; sus objetos arqueológicos forman parte de la colección del Museo Burke en el distrito Universitario. Según la tradición oral previa al contacto europeo, la comunidad que habitaba en Shilshole podría haber estado en declive a causa de una «gran catástrofe». Se cree que esta disminución poblacional se debió a las incursiones del pueblo Haida, procedente de las islas de la Reina Carlota (actualmente Haida Gwaii) en la Columbia Británica, quienes practicaban la esclavitud y cuyas incursiones también alarmaron a los colonos no indígenas. Las escasas familias restantes (unas doce o menos) fueron despojadas de sus tierras por los colonos estadounidenses a mediados del siglo XIX. El último integrante de la aldea de Shilshole, llamado Hwelchteed pero más conocido como «Salmon Bay Charlie», fue desalojado y expulsado por la fuerza en 1914 para permitir la construcción de las Esclusas de Hiram M. Chittenden. miniaturadeimagen|Hogar de Hwehlchtid y Chilohleet'sa en Salmon Bay, alrededor de 1905
El primer residente blanco de la zona, el colono Ira Wilcox Utter, se estableció en su propiedad en 1853. Utter esperaba un rápido crecimiento demográfico, pero al no producirse, vendió los terrenos al juez Thomas Burke. En 1889, el juez Burke, junto con John Leary y el empresario ferroviario Daniel H. Gilman, constituyó la empresa West Coast Improvement Company para urbanizar sus propiedades en la zona. Su plan preveía la construcción de la línea del Great Northern Railway a lo largo de la costa de la bahía de Salmon en dirección a Interbay y al centro de Seattle. Los socios construyeron además un ramal desde la línea principal en Fremont perteneciente al tren Seattle, Lake Shore and Eastern Railway. En la actualidad, un tramo de 5 km de esta línea, que discurre a lo largo de la bahía de Salmon desde la calle N.W. 40th Street hasta la línea principal de BNSF en la N.W. 67th, sigue operativo bajo la gestión del Ballard Terminal Railroad.
A finales del siglo XIX, el capitán William Rankin Ballard, propietario de tierras colindantes a las del juez Burke, se sumó a la sociedad comercial. En 1887, la sociedad se disolvió y sus activos se repartieron, pero como ninguno de los miembros deseaba quedarse con las tierras de la bahía de Salmon, decidieron sortearlas a suerte de una moneda. El capitán Ballard perdió el sorteo y tuvo que quedarse con la «indeseable» parcela de 160 acres (65 hectáreas).
El ferrocarril hacia Seattle finalizaba justo antes de la bahía de Salmon debido a la negativa de la compañía ferroviaria a construir un viaducto para cruzarla. Desde la parada denominada «Ballard Junction», los pasajeros podían cruzar a pie el puente para carruajes y continuar su viaje hacia Seattle. Además de destacar como terminal ferroviaria, la naciente localidad de Ballard se benefició económicamente del tren, ya que facilitaba tanto el abastecimiento de suministros como la exportación de mercancías producidas localmente. Esta dinámica comercial impulsó el desarrollo de numerosos aserraderos e industrias textiles. Tras el Gran incendio de Seattle de 1889, las fábricas de Ballard ofrecieron empleo a quienes lo habían perdido en el siniestro, lo que atrajo a numerosas familias hacia el norte e impulsó la expansión del asentamiento. El primer aserradero de Ballard, construido en 1888 por J. Sinclair, producía madera para la construcción; el segundo, finalizado el mismo año, se especializó en la fabricación de tejas de madera. La madera del cedro rojo occidental autóctono resultaba idónea para este fin, por lo que Ballard se convirtió rápidamente en el principal centro de producción de tejas de la región, ganándose los apodos de «Shingletown» («Ciudad de las tejas») y la «Capital mundial de la teja». De hecho, la mascota de la Escuela Secundaria Ballard fue el Shingle Weaver (tejedor de tejas) hasta la década de 1950, cuando cambió al castor en referencia a la industria maderera en general. Durante esta época, Ballard experimentó una gran afluencia de inmigrantes escandinavos, cuya cultura y tradiciones ejerció una destacada influencia en el desarrollo posterior del barrio.
Ciudad de Ballard miniaturadeimagen|Ayuntamiento de Ballard, fotografiado en 1915. Debido al rápido crecimiento de la población, los vecinos consideraron necesario establecer ordenanzas para la comunidad, proceso que requería constituir un gobierno formal. A finales del verano de 1889 se debatió la incorporación como municipio, pero la propuesta fue rechazada inicialmente. Sin embargo, unos meses después, el 4 de noviembre de 1889, los residentes volvieron a votar sobre la cuestión, aprobando esta vez la incorporación. El primer alcalde de Ballard fue Charles F. Treat. Un censo municipal realizado poco después de la votación reflejó que la nueva ciudad contaba con más de 1500 habitantes, lo que le permitió constituirse como la primera «ciudad de tercera clase» del estado de Washington, incorporado a los Estados Unidos solo una semana después de la votación.
Para el año 1900, la población de Ballard había alcanzado los 4568 habitantes, convirtiéndose en la séptima ciudad más poblada de Washington y afrontando las problemáticas habituales de los núcleos urbanos en crecimiento. En 1904, los problemas derivados del consumo excesivo de alcohol y el juego alcanzaron tal magnitud que el alcalde ordenó el cierre oficial de la ciudad durante una jornada para erradicar las apuestas ilegales. Asimismo, la presencia de ganado suelto motivó la aprobación de la Ordenanza del Ganado de 1903, que sancionaba a quien permitiera el pastoreo de vacas al sur de la actual calle 65th St. Ballard también se enfrentó a deficiencias más graves, como la falta de red de saneamiento y de suministro de agua potable. Debido a su ubicación junto a la bahía de Salmon, la zona carecía de manantiales de agua dulce cercanos, por lo que el abastecimiento dependía de pozos subterráneos. La ausencia de un alcantarillado adecuado provocó la contaminación de los acuíferos, agravando la situación.
La ciudad continuó creciendo hasta alcanzar los 17 000 habitantes en 1907, situándose como la segunda ciudad más poblada del condado de King. Sin embargo, al igual que otras pequeñas localidades periféricas de Seattle, siguió sufriendo graves problemas de suministro de agua. El rápido aumento demográfico desbordó la capacidad del gobierno municipal para prestar servicios básicos, en especial saneamiento y agua potable de calidad, e intentó solventar la crisis sin éxito. Esta precariedad llevó a la ciudadanía a plantearse la anexión a la ciudad de Seattle. En 1905, los residentes votaron en contra de la anexión confiando en hallar una solución propia, pero las deficiencias hídricas persistieron. En julio de 1906, la Corte Suprema de Washington dictaminó que Seattle no estaba autorizada a prestar servicio de agua a los municipios limítrofes. Como Ballard dependía de un acuerdo de distribución con Seattle, la resolución judicial dejó a la ciudad sin recursos hídricos suficientes, forzando un segundo plebiscito sobre la anexión. La incapacidad de la administración local para resolver el problema motivó que una amplia mayoría votara a favor de la integración. El 29 de mayo de 1907 a las 3:45 a. m., la ciudad de Ballard se incorporó oficialmente a Seattle. Ese día, los vecinos manifestaron sentimientos encontrados ante la pérdida de autonomía engalanando el ayuntamiento con crespones negros e izando la bandera a media asta.
Historia moderna miniaturadeimagen|Vista aérea del puerto deportivo de la bahía de Shilshole y el Canal de navegación del lago Washington desde el sur. miniaturadeimagen|El tramo inferior de la Avenida Ballard todavía conserva numerosas empresas de industria ligera.
A comienzos del siglo XX, en Ballard operaba la compañía astillera Ballard Shipbuilding Company, que fabricó embarcaciones tanto civiles como destinadas a la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. La zona también albergaba un número destacado de conserveras y empresas pesqueras. Esta industria marítima constituyó el motor económico de Ballard durante gran parte del siglo XX.
A finales del siglo XX, Ballard comenzó a experimentar un notable auge inmobiliario. Para principios de 2007, en un radio de apenas cinco manzanas en el centro de Ballard, se habían completado o estaban en construcción cerca de 20 grandes proyectos residenciales y comerciales. Este incremento en la densidad urbana fue consecuencia del plan urbanístico impulsado por el exalcalde de Seattle Norm Rice, que buscaba frenar la expansión suburbana promoviendo el desarrollo de alta densidad en áreas estratégicas como Ballard.
Sociedad Histórica de Ballard La Sociedad Histórica de Ballard (Ballard Historical Society) es una organización sin ánimo de lucro gestionada por voluntarios y ubicada en el barrio. Aunque no cuenta con un espacio de exposición permanente, mantiene su presencia comunitaria mediante visitas guiadas por lugares históricos, conferencias, eventos y la gestión de sus fondos archivísticos, que incluyen fotografías, documentos y objetos relacionados con la historia local. Su archivo fotográfico se encuentra disponible en línea. La organización dispone del estatus de exención fiscal 501(c)(3).
Fundada en 1988 con el impulso del Comité del Centenario de Ballard para conmemorar el centenario del estado de Washington en 1989, su creación coincidió con la publicación de Passport to Ballard, un recopilatorio de ensayos sobre la historia del barrio desde la época previa a la llegada europea hasta la década de 1980. En abril de 2007, la entidad instaló placas conmemorativas en diversos edificios del Distrito Histórico de la Avenida Ballard.
Junto con el Museo de la Herencia Nórdica y la Sociedad Histórica Sueco-Finlandesa, la organización coprodujo en 2001 el libro Voices of Ballard: Immigrant Stories from the Vanishing Generation, que recopila historias orales de antiguos residentes afincados en el barrio antes de la década de 1960. Asimismo, diseñó un itinerario autoguiado que recorre 20 puntos de interés histórico en torno a la avenida Ballard.