La Cárcel de mujeres de Trinitat Vella, ubicada en el barrio de Barcelona del mismo nombre, fue inaugurada el nueve de julio de 1963 por el ministro de Justicia Antonio Iturmendi. Se mantuvo en funcionamiento con este fin hasta 1983. Fue el primer centro penitenciario de mujeres que se construyó en Cataluña tras el cierre de la Prisión de Les Corts en 1955.En 1983 pasó a ser un centro penitenciario para menores de 21 años (Centro Penitenciario Abierto 2) y las reclusas fueron trasladadas al Centro Penitenciario de mujeres de Barcelona conocido como Prisión de Wad-Ras.
Historia
En 1954, poco antes del cierre de la Prisión de Les Corts, el Ayuntamiento de Barcelona adquirió un terreno llamado Les Forques de la Trinitat o Pla de les Forques en una zona deshabitada al norte de San Andrés del Palomar. Su nombre era debido a que durante la Edad Media se había instalado allí la quinta horca de Barcelona donde se ajusticiaba a los delincuentes.Tras el cierre de la Prisión de Les Corts, 263 presas y 19 niños y niñas fueron trasladadas a un espacio habilitado dentro de la Cárcel Modelo de Barcelona. Allí estuvieron hasta que en 1963 se inauguró la Cárcel de la Trinitat. Estructura
En lugar del modelo panóptico con una cúpula central y las galerías dispuestas en radial, esta prisión se construyó siguiendo el modelo pal de telégrafo, con un corredor central atravesado perpendicularmente por las dependencias penitenciarias.Contaba con tres zonas diferenciadas: una destinada a la administración, cuerpo de guardia y pabellones, la segunda zona donde se encontraban los locutorios y, por último, la cárcel propiamente dicha de tres plantas. En la planta baja estaban las celdas de aislamiento, los talleres y la zona de lavandería, en la primera planta las celdas, dormitorios y comedor y, en la segunda, la enfermería, la capilla, la escuela y un departamento de pediatría con terraza.Su capacidad era para 250 reclusas con penas cortas, de hasta dos años. Seguía el modelo penitenciario de la época de redención y readaptación social a través del trabajo y la adoctrinación religiosa de la que se encargaron las Cruzadas Evangélicas.
Presas Por esta cárcel pasaron más de 8000 reclusas. El perfil de la mayoría de ellas era: mujeres jóvenes, estudiantes o trabajadoras obreras acusadas de la comisión de delitos comunes relacionados con la propiedad o la moral (prostitución, aborto, abandono del hogar o adulterio). Un diez por ciento aproximadamente eran presas políticas por asociación ilícita, manifestación o por propaganda ilegal.
Movilizaciones en defensa de las presas La primera movilización, por parte de asociaciones de vecinos y de derechos humanos, tuvo lugar el 18 de enero de 1976. Se leyó un manifiesto en la puerta de la prisión pidiendo la amnistía para las presas. Dos meses después se repitió la protesta convocada por la Asociación de Mujeres Universitarias dónde además se demandó la expulsión de las Cruzadas, mejoras de las condiciones de vida de las reclusas, la despenalización del aborto y el adulterio y otras políticas dirigidas contra las mujeres y reguladas por el Código Penal y la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.Las movilizaciones continuaron y ya en 1978, con un nuevo director general de Instituciones Penitenciarias Carlos García Valdés, se iniciaron una serie de medidas para corregir la situación. Las Cruzadas dejaron la regencia de la cárcel al no querer acatar las normas que marcaba la nueva ley de prisiones y fueron sustituidas por funcionarias.
Reconocimientos El documental Vencidas forzadas: la prisión de mujeres de Trinitat Vella, dirigido por Julia Montilla entre los años 2018 y 2020, reúne los testimonios de algunas presas y los movimientos de protesta de colectivos feministas que durante los inicios de la Transición reivindicaban la amnistía de las encarceladas por delitos relacionados con la moralidad o la lucha contra la dictadura franquista.
Las asociaciones Trinitat Uneix y Comissió de la Dignitat, entre otras, impulsaron en 2021 la creación de un espacio de memoria que se ubicaría en la cárcel. En 2025 la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona acordaron preservar partes del edificio, el cuerpo de guardia y otros elementos singulares interiores y de la fachada, de la demolición que estaba prevista. En abril de 2026 el Departament de Cultura de la Generalitat empezó los trámites para que la cárcel de la Trinitat fuera declarada Bien Cultural de Interés Nacional.Se destacó, además de su valor arquitectónico, su relación con la memoria histórica ya que fue un espacio de represión de las mujeres.
Bibliografía
Trinitat. La presó de dones ignorada (1963-1983). Carlota Falgueras I Marsal, César Lorenzo Rubio. Editado por la Generalitad de Catalunya. 2025.
Véase también
Prisión de Les Corts Cárcel de mujeres de Ventas
Referencias
Enlaces externos
Veïnatges Forçats Documental sobre las presas de la Cárcel de Trinitat Vella.
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