El vestido verde de Georgina Rizk es el traje de gala que la exmodelo lució en el certamen Miss Universo 1971.
Historia Contexto Georgina Rizk nació en 1953 en Beirut. Hija de padre libanés (Georges Rizk) y madre húngara (la baronesa Eugénie von Geher), quien ya tenía una hija de un matrimonio anterior, la modelo y diseñadora italiana Felicina Rossi, Georgina se crio en un hogar cristiano maronita y pasó sus primeros años de vida en Beirut, en aquel entonces descrito como el «París de Oriente Medio» debido a su diversidad artística e influencias de occidente. Rizk, instruida por Andrée Acouri, la primera modelo árabe en desfilar en pasarelas internacionales, incursionó en el mundo del modelaje cuando todavía se encontraba cursando estudios en el instituto (su primer trabajo fue como modelo para la boutique de ropa prêt-à-porter Mic Mac del Carlton Hotel de Beirut con apenas 14 años), lo que la llevaría a aparecer en comerciales de televisión y a obtener cierta fama a nivel local, acrecentada por la exitosa carrera de su hermana y el apoyo de sus padres para que Georgina se dedicase a labores creativas, si bien la joven no se sentía cómoda con esta sobrexposición. Pese a ello, la fama de Georgina se fue incrementando en la sociedad multicultural del Beirut de finales de la década de 1960 gracias a su presencia en anuncios y desfiles de moda, produciéndose en 1970 un acontecimiento que marcaría su futuro profesional; en dicho año ganó el título de Miss Televisión, un concurso organizado por cadenas nacionales con el fin de captar a jóvenes talentos para promocionarlas alrededor del país. Su intervención en dicho certamen surgió por casualidad cuando Rizk sustituyó a Rossi, quien entonces participaba en un programa de televisión presentado por Victor Bercin, quien nada más ver a Georgina le pidió que se presentase al concurso, a lo que Rizk se negó dada su falta de interés en este tipo de eventos. No obstante, Bercin insistió, convencido de las posibilidades de la joven de alzarse con la victoria, aceptando Rizk la propuesta bajo la advertencia de que si el concurso estaba amañado, lo denunciaría públicamente.
Este reconocimiento posicionó a Georgina como máxima favorita en el certamen Miss Líbano, marcado ya entonces por fuertes tensiones con Israel y por diversos conflictos internos que llegaron a poner en riesgo la celebración del concurso, el cual tuvo lugar el 30 de junio de 1970 en Beirut e incluyó desfiles en traje de gala y traje de baño así como entrevistas (Rizk, quien poco antes se había cortado el pelo, participó por insistencia de Bercin). Pese a las muchas opciones que Georgina tenía de lograr el triunfo, uno de los miembros del jurado, Raymond Loire, entonces presidente del Comité de Miss Líbano, rechazó de plano otorgar la corona a Rizk por no considerarla la típica muchacha libanesa, declarando que la joven parecía extranjera, más concretamente escandinava, argumento con el que El Jiser, miembro del Comité de elección de Miss Líbano, estaba en total desacuerdo, al punto de afirmar tajantemente que Rizk ganaría el concurso debido a que poseía «atractivo sexual internacional». Coronada Miss Líbano, Georgina compitió en Miss Mundo 1970, una de las ediciones más recordadas del certamen debido al gran ambiente de tensión vivido antes y durante la gala a causa de la explosión de una bomba colocada en una furgoneta de la BBC y de una protesta feminista. La participación de Rizk en este concurso supuso una marcada diferencia con otros países árabes, reacios a darse a conocer a nivel mundial y a interactuar con naciones occidentales, si bien la joven no logró ninguna clasificación en el certamen, aunque al igual que el resto de candidatas, tuvo la oportunidad de desfilar al inicio de la noche de la gala con su traje típico, un conservador atuendo de clara influencia árabe que únicamente dejaba el rostro y ambas manos al descubierto, lo que contrasta fuertemente con la reveladora indumentaria que luciría meses después en Miss Universo.
Creación thumb|Georgina Rizk y Felicina Rossi en el Phoenicia Hotel de Beirut en 1973. Meses antes de la celebración del certamen, en 1970, Rizk empezó a dejarse influenciar por su hermana, quien se convirtió en una suerte de asesora para la joven a lo largo de su preparación para el concurso; Felicina tenía por costumbre reparar en cada detalle de una prenda, prestando especial atención a aspectos como el color, el tejido y si el corte era favorecedor o no, motivo por el que supervisó cada uno de los vestidos que su hermana iba a lucir en Miss Universo así como las pruebas de vestuario. En lo tocante al traje típico, Georgina, quien había expresado su deseo de que sus vestidos fuesen «grandiosos», no recicló el atuendo que había lucido en Miss Mundo tal vez por su aire excesivamente conservador y, por ende, distante de la moda occidental; el nuevo atuendo, un caftán muy revelador al exponer la figura, fue creado por Anna Maria Malek, famosa diseñadora de origen húngaro experta en labores de punto y ganchillo tal y como recordó la propia Felicina durante una entrevista en 2018: «Según las reglas, la concursante debía lucir un vestido de noche inspirado en la tradición nacional. El de Georgina fue diseñado y confeccionado por Anna Maria Malek, una diseñadora húngara especializada en punto y ganchillo. Era una verdadera artista cuya reputación trascendía las fronteras del Líbano y cuyas creaciones se vendían en las principales capitales del mundo». Este nuevo traje típico se alejaba por completo del mostrado en Miss Mundo al contar con un top estilo sostén y un short tejidos ambos con hilo de Lurex dorado, todo ello cubierto por un mono de muselina negra traslúcida con motivos dorados en ganchillo y una abaya de tul negro equipada, según Rossi, con una cola de casi cuatro metros ribeteada en oro, prenda que causó impacto en el certamen por su sensualidad y, sobre todo, por dejar el abdomen al descubierto, detalle entonces muy de moda y presente, a su vez, en los vestidos largos de estilo gitano.Aunque Rossi declaró que la abaya contaba con una cola de alrededor de cuatro metros, en realidad esta prenda no poseía ninguna cola ya que el largo de la misma llegaba hasta los tobillos.
En lo que respecta al traje de gala, este fue creado por Pierre Katra, fundador en 1965 de Pierre Katra Haute Couture y modisto de diversas casas reales arábicas, aunque siguiendo fielmente un diseño de la propia Rossi, consistente, del mismo modo que el traje típico, en un top de tipo sostén y un short estilo hot pants destinados a realzar al máximo la figura de Georgina y a causar el mayor impacto posible en el jurado calificador. El resto de prendas que Rizk lució en los eventos organizados con motivo de Miss Universo fueron también obra de Katra, quien, al igual que el traje de gala, las confeccionó en su taller, ubicado en la calle Pasteur del vecindario de Rmeil, dentro del exclusivo barrio de Achrafieh, mientras que las joyas, concretamente una gargantilla y un cinturón de oro con incrustaciones de ámbar que la joven usó como complementos del traje típico, fueron facturadas por Marie Munier, destacando el hecho de que Georgina no requirió los servicios de ningún estilista ya que prefirió arreglarse ella misma el cabello y el maquillaje mediante el uso de un eyeliner de color verde, sombreado de ojos color topo y pestañas postizas. Al parecer, el traje de gala había sido creado originalmente para ser usado como traje típico ya que el mismo posee fuertes connotaciones ligadas a la tradición libanesa en vez de ser un traje de noche estándar; Rizk habría tomado supuestamente la decisión de utilizarlo como traje de gala en una arriesgada apuesta por diferenciarse de las demás candidatas y por ser la prenda un perfecto reflejo de la moda árabe. Este atuendo, a diferencia del traje típico, resultaba todavía más revelador ya que el vientre, además de quedar completamente expuesto, no contaba con ninguna tela traslúcida que lo tapase parcialmente, lo que en cierta forma lo equiparaba a un traje de baño de dos piezas, algo que en Miss Universo no se vería hasta la edición de 1997.
Censura thumb|Monica Fairall en Miss Universo 1968. Fairall se vio obligada por presiones de la organización a cambiar su traje de gala. El conservadurismo que por años caracterizó a la organización contrasta fuertemente con los estándares de Miss Mundo, pues ya en su primera edición, celebrada en 1951, la ganadora fue coronada luciendo un bikini, si bien la prenda, que en principio iba a ser promocionada por el concurso, desató tal nivel de polémica que los trajes de baño de dos piezas pasarían a ser sustituidos en las siguientes ediciones por trajes de una sola pieza. Sumado a esto, la creación por parte de Rossi y Katra de una prenda tan atrevida constituía un riesgo ya que la organización gozaba de total libertad para impedir la aparición de un vestido si consideraba que el mismo era inapropiado; apenas tres años antes, en Miss Universo 1968, la representante de Sudáfrica, Monica Fairall, fue requerida por los organizadores para que reemplazase su traje de noche tras la preliminar por otro más conservador para la gala final ya que este dejaba su espalda completamente al descubierto, a lo que la candidata accedió debido a las fuertes presiones de los directivos y pese a que la prenda había desatado el aplauso del público además de causar gran revuelo en los medios de prensa. A mayores, la sensualidad del traje de Rizk debido a la exposición del abdomen implicaba un alto riesgo de rechazo debido al entonces reciente escándalo provocado por la cantante Raffaella Carrà, quien en 1970 generó una gran controversia en Italia al aparecer en televisión mostrando el ombligo, todo lo cual culminaría con una fuerte campaña de desprestigio orquestada por el Vaticano a finales de 1971, cuando la intérprete volvió a aparecer en televisión enseñando el vientre durante una provocativa actuación.
La censura en el vestuario no solo se hallaba fuertemente presente en Miss Universo sino también en la televisión estadounidense, donde a lo largo de la década de 1960 se vivieron situaciones controvertidas por el hecho de estar en ese entonces estrictamente prohibido que el ombligo quedase a la vista de acuerdo con el Código de Prácticas para las Estaciones de Televisión. Uno de los casos más sonados fue el de la actriz Barbara Eden en la serie Mi bella genio (1965-1970), quien por orden de los censores de la NBC tuvo que lucir pantalones de talle alto y maquillaje para impedir que el público advirtiese esta parte de su anatomía, no pudiendo mostrar el ombligo hasta su aparición en la película para televisión The Woman Hunter (1972). Otro caso polémico fue el de Dawn Wells en la serie La isla de Gilligan (1964-1967), pues la actriz se vio obligada a usar pantalones de talle alto especialmente diseñados para cubrir su ombligo, sucediendo una situación idéntica con Mariette Hartley en el penúltimo episodio de Star Trek (1966-1969), aunque ya en 1964 Yvette Mimieux había enseñado el ombligo en la segunda parte del episodio «Tyger, Tyger» de la serie Dr. Kildare (1961-1966). El diseño del traje de gala de Georgina suponía por tanto la asunción de un gran riesgo a causa del estricto código ético de la televisión estadounidense al estar la desnudez del abdomen y, en particular, la exhibición del ombligo, terminantemente prohibidas, un tabú que la actriz y cantante Cher rompería definitivamente a comienzos de los años 1970 con las atrevidas creaciones de Bob Mackie para el programa The Sonny & Cher Comedy Hour (1971-1974), emitido por la CBS, misma cadena a cargo de la retransmisión de Miss Universo, si bien el Código de Prácticas para las Estaciones de Televisión no sería derogado hasta 1983. miniaturadeimagen|Ursula Andress en Dr. No (1962). La aparición del bikini en esta película incrementó su popularidad entre el público estadounidense.