El Golpe de Estado de Persia de 1921 (en persa: ) fue un golpe de Estado militar llevado a cabo el 21 de febrero de 1921 por unidades de la Brigada Cosaca Persa, dirigidas por Reza Khan, en colaboración con el periodista y político Seyyed Ziaoddín Tabatabaí. El golpe puso fin a varios años de grave inestabilidad política y marcó el comienzo del ascenso de Reza Khan, quien cuatro años más tarde se convertiría en el nuevo sha de Persia bajo el nombre de Reza Shah fundando la dinastía Pahlaví.
El acontecimiento constituye uno de los momentos decisivos de la historia contemporánea de Irán. Aunque el golpe mantuvo formalmente en el trono a Ahmad Shah Kayar, redujo considerablemente la autoridad de la dinastía Kayar y permitió el fortalecimiento del poder militar y administrativo de Reza Khan, que culminó con la abolición de la monarquía kayar en 1925.
La participación del Reino Unido en la planificación del golpe continúa siendo objeto de debate entre los historiadores. Mientras algunos autores consideran que funcionarios británicos facilitaron la operación con el objetivo de estabilizar Persia y proteger sus intereses estratégicos, otros sostienen que el golpe fue principalmente una iniciativa de dirigentes persas aprovechada posteriormente por Londres.
Antecedentes
A comienzos del siglo XX, Persia atravesaba una profunda crisis política, económica y militar. La Revolución constitucional persa de 1905-1911 había instaurado una monarquía constitucional y creado la Asamblea Consultiva Nacional (Majles), pero las instituciones continuaban siendo débiles y el gobierno central apenas ejercía autoridad sobre gran parte del territorio.
La situación se agravó durante la Primera Guerra Mundial. Aunque Persia declaró su neutralidad, el país fue ocupado parcialmente por tropas del Imperio ruso, el Imperio otomano y el Reino Unido, convirtiéndose en escenario de numerosas operaciones militares. La guerra provocó graves daños económicos, hambrunas y una pérdida casi total del control gubernamental sobre amplias regiones del país.
Tras la Revolución rusa de 1917 y la retirada de las fuerzas zaristas del norte de Persia, surgieron diversos movimientos autonomistas y revolucionarios. Entre ellos destacó la República Socialista Soviética de Persia, establecida en la provincia de Guilán con apoyo bolchevique. Al mismo tiempo, numerosas tribus mantenían una amplia autonomía y el gobierno de Teherán carecía de recursos para imponer su autoridad efectiva sobre el conjunto del país.
En 1919, el gobierno persa firmó el Acuerdo anglo-persa de 1919, mediante el cual el Reino Unido pretendía reorganizar las finanzas y las fuerzas armadas persas. El tratado fue ampliamente rechazado por amplios sectores de la población, que lo consideraban una amenaza para la independencia nacional, y nunca llegó a ser ratificado por el Majles.
A comienzos de 1921, el gobierno de Ahmad Shah Kayar se encontraba profundamente debilitado por la crisis económica, la fragmentación territorial y la incapacidad para controlar el ejército. En este contexto, un grupo de oficiales de la Brigada Cosaca Persa, encabezados por Reza Khan, preparó un golpe de Estado con el apoyo político de Seyyed Ziaoddín Tabatabaí, convencidos de que únicamente un gobierno fuerte podría restaurar el orden y preservar la independencia del país.
El golpe de Estado
Preparativos
A comienzos de 1921, la situación política y económica de Persia era extremadamente precaria. El gobierno central apenas ejercía autoridad fuera de Teherán, mientras que diferentes movimientos regionales, jefes tribales y grupos armados actuaban con una amplia autonomía. La Brigada Cosaca Persa, considerada la fuerza militar mejor organizada del país, se convirtió en el principal instrumento para restaurar el orden.
Durante las semanas previas al golpe, Reza Khan, entonces oficial de la Brigada Cosaca, mantuvo diversos contactos con Seyyed Ziaoddín Tabatabaí, periodista y político favorable a la formación de un gobierno fuerte. Ambos acordaron una operación destinada a ocupar la capital y sustituir al debilitado gabinete del primer ministro Sepahdar-e Rashtí.
Aunque la posible implicación británica continúa siendo objeto de debate historiográfico, existe consenso en que los representantes británicos destinados en Persia conocían la creciente importancia de Reza Khan y no se opusieron a la operación, al considerar prioritario el restablecimiento del orden frente a la expansión de la influencia bolchevique en el norte del país.
Toma de Teherán
En la madrugada del 21 de febrero de 1921, aproximadamente entre 2.000 y 3.000 soldados de la Brigada Cosaca Persa, dirigidos por Reza Khan, marcharon desde Qazvín hacia Teherán. La resistencia ofrecida por las fuerzas gubernamentales fue escasa, lo que permitió a los golpistas ocupar rápidamente los principales edificios administrativos y militares de la capital.
Las tropas aseguraron los ministerios, las oficinas gubernamentales, los cuarteles y los centros de comunicaciones. Asimismo, numerosos altos funcionarios y destacados miembros de la aristocracia kayar fueron detenidos temporalmente para impedir cualquier intento de resistencia organizada.
El joven monarca Ahmad Shah Kayar, sorprendido por la rapidez de los acontecimientos y sin fuerzas suficientes para oponerse al golpe, optó por reconocer la nueva situación política.
Formación del nuevo gobierno
Tras el éxito del golpe, Ahmad Shah nombró a Seyyed Ziaoddín Tabatabaí como primer ministro. El nuevo gobierno inició un amplio programa de reformas destinado a restaurar la autoridad del Estado, reorganizar la administración pública y combatir la corrupción.
Por su parte, Reza Khan fue nombrado comandante de la Brigada Cosaca Persa y poco después ministro de Guerra, cargo desde el cual inició la reorganización de las fuerzas armadas persas y sentó las bases del futuro ejército nacional.
Aunque el gobierno de Seyyed Zia únicamente permaneció en el poder durante unos tres meses, el prestigio militar y político adquirido por Reza Khan durante el golpe le permitió convertirse en la figura dominante de la política persa durante los años siguientes.
Tratado de amistad con la Rusia soviética
Pocos días después del golpe, el nuevo gobierno firmó el Tratado de Amistad Perso-Soviético de 1921 con la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. El acuerdo anuló diversos privilegios obtenidos anteriormente por el Imperio ruso y estableció nuevas relaciones diplomáticas entre ambos Estados.
No obstante, el tratado también incluía una cláusula que autorizaba a la Unión Soviética a intervenir militarmente en territorio persa si este era utilizado como base para amenazar su seguridad, disposición que continuó siendo motivo de controversia durante décadas.
Consecuencias
El golpe de Estado de 1921 marcó un punto de inflexión en la historia contemporánea de Persia. Aunque la dinastía Kayar permaneció oficialmente en el trono durante varios años más, el poder efectivo pasó progresivamente a manos de Reza Khan, cuya influencia política y militar aumentó de forma constante tras su nombramiento como ministro de Guerra.
Desde el Ministerio de Guerra, Reza Khan emprendió una profunda reorganización de las fuerzas armadas persas. La antigua Brigada Cosaca fue integrada junto con otras unidades militares en un ejército nacional más moderno y centralizado, destinado a reforzar la autoridad del gobierno sobre todo el territorio del país. Paralelamente, se llevaron a cabo diversas campañas militares contra movimientos separatistas, jefes tribales y gobiernos autónomos establecidos en distintas provincias.
En mayo de 1921, el gabinete de Seyyed Ziaoddín Tabatabaí dimitió tras perder el respaldo del sah y de diversos sectores políticos. Sin embargo, la salida del primer ministro no afectó a la posición de Reza Khan, quien conservó el control del ejército y continuó ampliando su influencia dentro del Estado.
Durante los años siguientes, Reza Khan desempeñó un papel decisivo en la pacificación del país. Sus campañas militares permitieron reducir la autonomía de numerosas tribus y restablecer el control del gobierno central sobre regiones que durante años habían permanecido prácticamente independientes. Estas operaciones facilitaron la creación de un Estado mucho más centralizado que el existente durante la etapa final de la dinastía Kayar.
En octubre de 1923, Reza Khan fue nombrado primer ministro de Irán, mientras Ahmad Shah Kayar abandonó Persia para trasladarse a Europa. El monarca nunca regresó al país, lo que debilitó aún más la legitimidad de la dinastía reinante.
Finalmente, el 31 de octubre de 1925, la Asamblea Consultiva Nacional aprobó la destitución de Ahmad Shah y declaró extinguida la dinastía Kayar. Pocas semanas después, el 12 de diciembre de 1925, Reza Khan fue proclamado Reza Shah, inaugurando oficialmente la dinastía Pahlaví.
Muchos historiadores consideran el golpe de Estado de 1921 como el verdadero comienzo del Irán moderno. El acontecimiento permitió la consolidación de un Estado centralizado, la modernización de las instituciones civiles y militares y el inicio de un amplio programa de reformas económicas, administrativas y sociales que transformaría profundamente el país durante las décadas siguientes.
Legado
El golpe de Estado de Persia de 1921 continúa siendo objeto de un intenso debate historiográfico. Para algunos autores representó el inicio de la construcción del Estado moderno iraní y la restauración de la estabilidad tras décadas de crisis política e intervención extranjera. Otros sostienen que marcó el comienzo de un régimen cada vez más autoritario que redujo el papel de las instituciones constitucionales surgidas durante la Revolución constitucional persa.
La cuestión del grado de implicación del Reino Unido en la planificación del golpe sigue siendo uno de los aspectos más discutidos por la historiografía. Mientras algunos investigadores consideran que las autoridades británicas facilitaron la operación para proteger sus intereses estratégicos en Persia, otros concluyen que el protagonismo correspondió fundamentalmente a Reza Khan y a los sectores nacionalistas favorables al fortalecimiento del Estado persa.
En la historiografía iraní, el golpe suele interpretarse como el acontecimiento que abrió el camino hacia la creación de la dinastía Pahlaví y las reformas modernizadoras emprendidas por Reza Shah, cuya influencia continuó marcando el desarrollo político del país hasta la Revolución iraní de 1979.
Galería
Véase también
Revolución constitucional persa Dinastía Kayar Dinastía Pahlaví Reza Shah Coronación de Reza Shah Estado Imperial de Irán Acuerdo anglo-persa de 1919 Brigada Cosaca Persa
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
El golpe de Estado de 1921 en Iran Chamber Society. Encyclopaedia Iranica, artículos sobre Reza Shah, la dinastía Pahlaví y la Revolución constitucional persa.
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