Electo Urquizo (Monteros, Provincia de Tucumán, 12 de febrero de 1847 - Buenos Aires, 17 de noviembre de 1919) fue un comerciante argentino, fundador de la ciudad de Los Toldos, cabecera del Partido de General Viamonte, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires.
De origen humilde y nacido fuera del matrimonio, de joven se trasladó desde su Tucumán natal hacia la campaña bonaerense, donde trabajó como peón, cigarrero y mercachifle antes de instalarse, en 1872, como pulpero en la toldería del cacique Ignacio Coliqueo. A partir de esa base construyó, a lo largo de las dos décadas siguientes, una red de casas de comercio en el noroeste de la provincia. En 1888 compró las tierras que hasta entonces alquilaba junto al paraje conocido como Tapera de Díaz y, en 1892, cedió parte de ese campo para el tendido de una estación del Ferrocarril Oeste, dando origen el 2 de noviembre de ese año a la ciudad de Los Toldos.
En sus últimos años se retiró de los negocios y se dedicó a la lectura, los viajes y la escritura de sus memorias, tituladas Memorias de un Pobre Diablo, recopiladas y publicadas de manera póstuma en 1983 por el sacerdote benedictino e historiador local Meinrado Hux. Urquizo murió en 1919 en su quinta del barrio porteño de Liniers; ese mismo año nació en Los Toldos Eva Perón, cuya proyección nacional terminaría, con el tiempo, opacando el recuerdo de su fundador.
Orígenes y primeros años Urquizo fue hijo natural (extramatrimonial) de Josefa Urquiza. Firmó siempre como «Urquizo» y no «Urquiza» —el apellido materno—, lo que, según sus propias palabras, buscaba masculinizar su apellido: «Yo soy varón; yo soy Urquizo», escribió en sus memorias. En 1854, a los siete años, su madre lo entregó a un comerciante de Monteros, Telésforo García, para que se ocupara de su formación. Bajo su tutela, el niño combinó tareas domésticas y de tienda con un aprendizaje autodidacta de lectura y escritura, que más tarde le permitió incorporar nociones básicas de cálculo comercial.
Ya adolescente, intentó en varias oportunidades instalar un negocio propio en Tucumán, siempre sin éxito. Tras saldar sus deudas, se trasladó a la provincia de Buenos Aires en 1868 y, a fines de ese año, consiguió trabajo como peón en la cosecha de trigo de Chivilcoy. Allí conoció a Irene Ferreira, nacida en 1845 en un campamento del Regimiento de Blandengues junto a la laguna del Bragado Grande, quien se desempeñaba como costurera y sería su compañera y, más tarde, su primera esposa. Entre 1869 y 1872 la pareja recorrió las zonas de Bragado, Nueve de Julio, Veinticinco de Mayo y Las Flores, mientras Urquizo alternaba changas rurales con la venta ambulante de cigarros y mercadería.
Instalación en la frontera y primeros años como pulpero En 1872, durante una invasión del cacique Calfulcurá que motivó una leva de la Guardia Nacional, Urquizo evitó el enrolamiento por consejo del juez de paz de Veinticinco de Mayo y, con ayuda de los hermanos de Irene Ferreira, se refugió en la toldería del cacique Ignacio Coliqueo, en el paraje conocido como Tapera de Díaz —hoy dentro del partido de General Viamonte—. El 6 de abril de ese año comenzó a administrar allí una pulpería en sociedad con Hipólito Mercado, un conocido de su cuñado. Ese primer negocio, de capital muy reducido, fue el germen de la casa de comercio que más tarde se conocería como «El Argentino».
La actividad comercial en territorio indígena no estuvo exenta de riesgos. El 6 de septiembre de 1872, fuerzas leales al cacique Calfulcurá atacaron la toldería en represalia por el apoyo que los indios de Coliqueo habían prestado a las tropas nacionales; el negocio de Urquizo fue saqueado y los tres hijos de Ignacio Coliqueo —Justo, Simón y Antonino— fueron tomados brevemente cautivos antes de ser rescatados al día siguiente. Urquizo reabrió su comercio el 8 de octubre de 1872 y, en los años siguientes, fue acumulando capital hasta independizarse de su socio y asociarse luego con el comerciante Juan Arzuaga, alcalde del cuartel séptimo.
En 1876 un conflicto sucesorio entre los caciques Justo y Simón Coliqueo derivó en un ataque armado al puesto comercial de Urquizo, que resistió varios asaltos hasta ser socorrido por un batallón de la Guardia Provincial. A raíz de este episodio se trasladó temporalmente a Bragado, donde compró una casa-quinta, y regresó a Los Toldos en enero de 1877, una vez que el cacique Justo Coliqueo murió y la línea de frontera se había corrido más al sur y al oeste. El 20 de enero de 1877 abrió un nuevo negocio bajo la razón social «Urquizo y Cía.», esta vez en sociedad con el comerciante español Ignacio Arzuaga. El 28 de abril de ese año se casó con Irene Ferreira en Bragado, reconociendo en el mismo acto a los tres hijos que la pareja ya tenía en común.
Según sus propias memorias, por esos años se alojó en su pulpería durante quince días el gaucho Juan Moreira, entonces prófugo de la policía, quien trabó amistad con el cacique Justo Coliqueo y protagonizó una célebre carrera cuadrera frente al negocio de Urquizo.
Expansión comercial En febrero de 1880 Urquizo abandonó el antiguo asentamiento junto a la toldería y trasladó su comercio principal a un cruce de caminos estratégico, en el punto donde confluían las rutas entre Bragado y Lincoln y entre Junín y Nueve de Julio. Allí fundó, bajo el nombre de «El Argentino» —para diferenciarse de sus competidores de origen español—, lo que se convertiría en la casa matriz de una red de sucursales. A lo largo de esa década abrió negocios y sucursales en Bragado, en la estancia La Cautiva, en Neild, en el Fuerte Lavalle (actual General Pinto), en Bayauca, en Quirno Costa y en las cercanías de O'Brien, además de adquirir campos, terrenos urbanos y un hotel de comerciantes en Bragado.
En 1888, al vencer el contrato de arrendamiento del campo que ocupaba junto a la toldería, Urquizo optó por comprar directamente esas tierras en lugar de renovar el alquiler. Los historiadores señalan esta operación como la más importante de su carrera, ya que sobre ese campo se asentarían más tarde las bases del pueblo de Los Toldos. En 1890 se instaló con su familia en la ciudad de Buenos Aires, en una quinta del barrio de Liniers adquirida en 1885, y comenzó a delegar la administración de sus negocios para vivir progresivamente de sus rentas.
Fundación de Los Toldos En 1890 la Legislatura de la provincia de Buenos Aires autorizó la prolongación del ramal del Ferrocarril Oeste entre Bragado y Lincoln. Urquizo gestionó ante los ingenieros de la empresa ferroviaria que la nueva estación se emplazara en el campo que había comprado dos años antes, y se ofreció a donar los terrenos necesarios y a impulsar la formación de un pueblo a su alrededor. En octubre de 1892 se confirmó que la estación se construiría en su campo y, el 2 de noviembre de ese año, se colocó la piedra fundamental de la ciudad de Los Toldos. En sus memorias, Urquizo se refirió al pueblo como su «hijo predilecto».
El crecimiento institucional del pueblo fue rápido: en los años siguientes a la fundación se sucedieron la apertura de la oficina de correos (1893), de sociedades de socorros mutuos italiana y española (1895), de las primeras escuelas, de un club social, del registro civil, de la iglesia, de un periódico local y de sucursales bancarias, entre otras instituciones. En 1908 Los Toldos se constituyó en partido autónomo, separándose de la municipalidad de Bragado. Urquizo instituyó además un premio anual —sorteado cada 2 de noviembre— y una distinción escolar para fomentar la identidad del pueblo que había fundado.
La empresa no estuvo libre de resistencias. Urquizo enfrentó la oposición de otros propietarios y comerciantes de la zona, entre ellos Ignacio Arzuaga, Carlos F. Jáuregui, Espíritu Núñez y el entonces intendente de Bragado, Andrés Macaya, en un clima además enrarecido por las tensiones políticas de la revolución de 1893. Una crónica histórica publicada en 1913 por el periodista Sebastián Iturralde sostuvo que la muerte violenta de un comerciante rival en la estación de Bragado había frustrado un proyecto alternativo para fundar un pueblo en el sitio de la futura estación de Los Toldos; Urquizo cuestionó esa versión en sus propios escritos.
Vida familiar Del matrimonio con Irene Ferreira nacieron ocho hijos, de los cuales sobrevivieron tres; entre ellos, Gregorio quedó a cargo de la administración de los negocios familiares en los últimos años de vida de su padre. Según la investigación académica sobre sus memorias, esos negocios atravesaron dificultades financieras bajo la gestión de sus hijos. Irene Ferreira murió en 1908. En 1914 Urquizo contrajo segundas nupcias con Carolina Reinosa, oriunda de O'Brien.
Últimos años, escritos y muerte Hacia 1894 Urquizo se retiró de la actividad comercial activa para dedicarse a las construcciones del pueblo que había fundado. Hasta 1907 viajó por Europa junto a su familia; ese año comenzó a redactar sus memorias, tarea que intensificó tras la muerte de su primera esposa, en 1908. En sus últimos años, dedicados a la lectura y la escritura, produjo —además de sus memorias— otros textos de historia regional, entre ellos Los Toldos, mi pueblo, Recuerdos de Antaño, La Roma pampeana y Recuerdos y memorias de Bragado, cuyos manuscritos se conservan en el archivo del Museo del Indio de Los Toldos.
Electo Urquizo murió el 17 de noviembre de 1919 en su quinta del barrio de Liniers, en Buenos Aires, a los 72 años. Ese mismo año nació en Los Toldos Eva Perón, cuya trascendencia política nacional terminaría, con el tiempo, eclipsando la memoria de quien fundó su pueblo natal.
Legado Sus memorias, escritas entre 1907 y 1919, permanecieron inéditas y en gran parte ocultas por sus propios descendientes hasta que el sacerdote benedictino e historiador local Meinrado Hux (1921-2011) las recuperó a partir de 1956 y las publicó en 1983 bajo el título Memorias de un Pobre Diablo. La obra se convirtió en una fuente primaria relevante para la historia de la frontera bonaerense en el siglo XIX. En 2018, el historiador Gabriel Avalos presentó en la Universidad Nacional de Quilmes una tesis de licenciatura dedicada íntegramente a reconstruir su trayectoria comercial a partir de esas memorias.
En Los Toldos, Urquizo es recordado con un busto y con actos conmemorativos cada 2 de noviembre, aniversario de la fundación, que en años recientes incluyeron una recreación histórica de su vida llamada «La huella de Urquizo»; la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires declaró de interés legislativo el aniversario de la fundación de la ciudad. También es recordado en su Monteros natal, en la provincia de Tucumán, como una de las figuras históricas locales.
Véase también Los Toldos (Buenos Aires) Partido de General Viamonte Ignacio Coliqueo Eva Perón
Referencias
Enlaces externos Memorias de un Pobre Diablo, edición digital completa en Pueblos Originarios Avalos, Gabriel. «Electo Urquizo: el ascenso social de un pobre diablo en la formación de la Argentina moderna» (tesis, UNQ, 2018)
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