La historia de las Islas Salomón se inicia en la época prehistórica con los primeros asentamientos humanos del Pleistoceno en Oceanía Cercana, y con la posterior eclosión de la cultura lapita en el Neolítico. En 1568 llegaron a las islas los primeros europeos pero tras un intento fallido de colonización, los españoles no mostraron más interés. En el , alemanes y británicos se disputaron su posesión hasta que acabaron bajo dominio británico. Durante la Segunda Guerra Mundial fueron ocupadas por el ejército japonés y en su territorio se libraron duros combates de la guerra del Pacífico, como la batalla de Guadalcanal. Tras la guerra fue administrado por Australia hasta que logró su independencia en 1978. En 1999 se produjo un golpe de Estado que desencadenó una guerra civil.

Los primeros pobladores

thumb|250px|Los papúes fueron los primeros pobladores, seguidos por los austranesios. La llegada de los primeros humanos a las Islas Salomón se produce en el Paleolítico, en torno a los años 28000 a. C. Esta primera ola de colonos provenía de Nueva Guinea y pobló solo las islas más occidentales del archipiélago de las islas Salomón sin llegar a alcanzar la provincia oriental de las islas Santa Cruz, demasiado alejadas del archipiélago principal. Su migración se sitúa dentro de la primera expansión demográfica en el océano Pacífico, que abarca el territorio que desde finales del se conoce como Oceanía Cercana. En esa región, la proximidad entre las islas permitió al Homo sapiens navegar de isla en isla sin nunca perder la tierra de vista, por lo que los primeros pobladores de las Islas Salomón, al igual que en otras islas de esta parte de Oceanía, son considerados como los primeros navegadores de la historia del Hombre.

Sobre el 4000 a. C., una ola de pueblos neolíticos, los austronesios, partió de Asia del sureste y pasando por Nueva Guinea emprendió el poblamiento del Pacífico occidental. Su dominio de la navegación de altura les permitió asentarse en todas las islas Salomón hasta las islas de Santa Cruz antes de seguir expandiéndose hacia el este. Los austronesios, cuya cultura más conocida es la cultura lapita, trajeron nuevas tecnologías agrícolas y marítimas. Los lapita, antepasados de los polinesios, llegaron a las islas Salomón entre 1200 y 800 a. C., procedentes del archipiélago Bismarck. Se han encontrado numerosos restos de sus típicas cerámicas en excavaciones arqueológicas repartidas por todo el país.Kirch, Patrick Vinton; On the Road of the Winds ; University of California Press, 2002, ISBN 0-520-23461-8

La mayoría de las lenguas habladas en las islas Salomón provienen de la segunda migración y por lo tanto son del grupo austronesio, pero aún quedan unas treinta lenguas pre-austronesias que se enmarcan dentro de las lenguas papúas orientales.

Las exploraciones españolas

En 1567 partió de El Callao una expedición mandada por Álvaro de Mendaña, llevando como capitanes de los barcos a Pedro Sarmiento de Gamboa y a Pedro de Ortega Valencia en búsqueda de la Terra Australis Incognita y estudiar las posibilidades de una colonización y explotación de sus recursos. El 7 de febrero de 1568 llegaron a la primera de las islas del archipiélago las dos naves de la expedición, Los Reyes y Todos los Santos. La isla fue bautizada con el nombre de Santa Isabel. Durante seis meses exploraron la Isla de Ramos (Malaita), San Jorge (al sur de Santa Isabel), las islas Florecida, Galera, Buenavista, San Dimas, y Guadalupe (grupo de islas Florida o Nggela Sule), Guadalcanal, Sesarga (Savo), islas de San Nicolás, San Jerónimo y Arrecifes (grupo Nueva Georgia), San Marcos (Choiseul), San Cristóbal (Makira), Treguada (Ulawa), Tres Marías (Olu Malua), San Juan (Uki Ni Masi), San Urbán (Rennell), Santa Catalina y Santa Ana.

Los españoles habían oído las leyendas incas que hablaban de unas islas llenas de tesoros y oro, la Tierra de Ofir, donde se encontraban las minas del Rey Salomón. Pese a no haber encontrado oro, las islas fueron bautizadas con el nombre de Islas de Salomón.

Álvaro de Mendaña intentó preparar una segunda expedición a las Salomón para colonizarlas e impedir que sirvieran de refugio a los piratas ingleses que atacaban a los buques españoles que comerciaban con las Filipinas. Fue el virrey del Perú, García Hurtado de Mendoza, quien autorizó y patrocinó la expedición, aportando los efectivos militares, mientras que el mismo Mendaña convenció a mercaderes y colonos para participar en la empresa. Las naves partieron de El Callao en 1595 y tras descubrir las islas Marquesas, así nombradas en honor del virrey y marqués de Cañete, y pasar por las Islas Cook y Tuvalu, llegaron a las Islas Santa Cruz, al sur de las Salomón.

La nave Santa Ysabel se perdió en la isla de Tinakula y finalmente fundaron una colonia en las Islas de Santa Cruz, en la actual provincia de Temotu. Mendaña enfermó de malaria y los colonos entraron en conflicto con los nativos. El 18 de octubre de 1595 murió Mendaña en la isla de Nendö, y se hizo cargo de la colonia su esposa, Isabel de Barreto. Finalmente los colonos decidieron abandonar las islas y dirigirse a Manila.

Tras estas expediciones los españoles perdieron gran parte de su interés por las islas, que fueron visitadas por ingleses, franceses, austriacos y holandeses. Así por ejemplo los ingleses descubrieron las islas de Rennell y Bellona, que fueron descubiertas por Mathew Boyd de Camberwell, Londres, capitán del mercante Bellona, en 1793.

En 1856 la isla de Sikaiana, entonces conocida como Stewart Islands, ahora en la provincia de Malaita, fue anexionada por el Reino de Hawái, hasta que este pasó a manos de los Estados Unidos.

La colonización

thumb|200px|Dos guerreros de las Islas Salomón, fotografiados en 1895. Los nativos mantuvieron sus costumbres y religión hasta bien entrado el . miniatura|derecha|Moneda española de Alfonso XIII con resello conmemorativo de la ocupación alemana en 1899. A mediados del empezaron a llegar misioneros a las islas para intentar convertir a los nativos al cristianismo. Sin embargo, los avances no fueron significativos, en parte debido a que los occidentales secuestraban o se llevaban engañados a los nativos para que trabajaran en las plantaciones de azúcar de las islas Fiyi y de Queensland, en Australia.

Esta trata de esclavos en el Pacífico se conoce como blackbirding, y se estima que entre 1863 y 1904, 62.000 melanesios fueron raptados para ser esclavizados en Australia. A partir de 1880, 13.300 personas fueron llevadas de las Islas Salomón sin que se respetara su derecho a ser devueltas a su país de origen.La esclavitud en los tribunales australianos: casos de blackbirding en 1869-1871, por Reid Mortensen, catedrático de derecho de la Universidad de Queensland, Australia Esa práctica mermó seriamente la escasa población de unas islas que en 1950 sólo contaban con 90.000 habitantes.Según datos del World Resources Institute

En abril de 1885 Alemania estableció un protectorado sobre las Islas Salomón del Norte, mientras que debido a los abusos de los colonos sobre la población nativa y tras un tratado entre Alemania y el Reino Unido firmado en 1886, el Reino Unido estableció un protectorado sobre las Salomón del Sur en 1893, creando el Protectorado Británico de las Islas Salomón. Este protectorado incluía las islas de Guadalcanal, Nueva Georgia, Malaita y San Cristóbal, conocida como Makira. En 1898 el Reino Unido incorporó las islas cercanas de Santa Cruz, Rennell y Bellona al protectorado.

El 14 de noviembre de 1899, se celebró la Convención Tripartita de Samoa, en la que se reunieron Bartlett Tripp en representación de los Estados Unidos, C. N. E. Eliot, C.B. por el Reino Unido, y Freiherr Speck von Sternberg representando a Alemania, y se acordó dividir Samoa en dos partes, quedándose Alemania con Samoa Occidental. En compensación, Alemania transfirió las islas de Choiseul, Santa Isabel, las Shortland y las islas Otong Java al protectorado británico. Sin embargo Alemania retuvo las islas de Bougainville, Buka y las islas adyacentes, que continuaron bajo dominio alemán junto a Papúa Nueva Guinea, hasta el final de la Primera Guerra Mundial, cuando fueron ocupadas por Australia. La medida se hizo efectiva en 1900. A principio del , empresas australianas y británicas empezaron a cultivar grandes plantaciones de cocoteros y palmeras en las islas, que permitieron un lento crecimiento económico del que los nativos poco se beneficiaron.

Las misiones cristianas

Unas vez las islas bajo dominio colonial europeo, la implantación del catolicismo a la que se habían negado hasta entonces los isleños pudo ser llevada a cabo. En 1897, las Islas Salomón del Norte, bajo control alemán, fueron puestas bajo la jurisdicción del vicario apostólico de Samoa, Broyer. En 1898 formaron una nueva prefectura bajo la supervisión de Joseph Forestier, quien residía en Kieta, en Boungaiville. La fiebre afectó sobremanera a los misioneros, la mayoría de los cuales murieron tras enfermar.

En las Islas Salomón del Norte se creó el 23 de mayo de 1898, la Prefectura Apostólica de las Islas Salomón del Norte, separada de la Vicaría Apostólica de Nueva Pomerania, actualmente Nueva Bretaña, en el archipiélago Bismarck. Tras la cesión al Reino Unido la misión continuó prosperando y en 1911 la misión contaba con tres iglesias, tres estaciones, diez miembros de la Sociedad de María, cinco hermanos inactivos, siete hermanas de la Tercera Orden de María, dos catequistas samoanos, cinco escuelas católicas con 140 alumnos, dos orfanatos y varios centenares de católicos. La misión pertenecía a la provincia de Oceanía, cuyo superior residía en Sídney.

La Segunda Guerra Mundial

thumb|left|250px|Los aviones estadounidenses bombardearon las posiciones japonesas en las islas. thumb|right|225px|Las tropas estadounidenses tomaron las islas y establecieron su base en Guadalcanal.

Las tropas japonesas ocuparon las Salomón en enero de 1942 estableciéndose en la isla de Tulagi con intención de construir una base para hidroaviones. Los Estados Unidos lideraron el contrataque aliado y en mayo de 1942 se produjo la batalla del Mar del Coral para recuperar Tulagi y en agosto de ese mismo año la 1.ª División del Cuerpo de Marines logró desembarcar en las islas de Guadalcanal y Tulagi tras la batalla de Guadalcanal. Tulagi pasó a formar parte de Purvis Bay, donde se reparaban los barcos japoneses capturados por los estadounidenses, y sirvió de refugio a las embarcaciones estadounidenses en 1942 y 1943. Las Islas Salomón y las áreas cercanas sirvieron de escenario a una de las mayores serie de batallas en la Segunda Guerra Mundial durante casi tres años. La ciudad de Tulagi, que había sido la capital británica de las islas, fue destruida durante los combates y los estadounidenses situaron su base en Honiara, en la isla de Guadalcanal, y que terminaría convirtiéndose en la capital, ya que contaba con las infraestructuras construidas por los estadounidenses.

La Guerra tuvo consecuencias desastrosas sobre la sociedad y economía de las Salomón. Sin ayudas compensatorias la recuperación fue lenta, ya que los combates habían destruido las plantaciones que eran la base de la economía local. La introducción de nuevos materiales y equipos por parte de las tropas cambió radicalmente la forma de vida de los nativos. Tras la guerra se desarrolló el movimiento de Maasina Ruru que promovía el autogobierno de las islas, e instaba a la desobiediencia civil y huelgas y protestas masivas en las islas. El nombre del movimiento proviene de la lengua 'Are'are, hablada en las Salomón. Los líderes del movimiento fueron encarcelados en 1948. Sin embargo en la década de 1950 aparecieron nuevos grupos similares, que desaparecieron sin haber conseguido ni el apoyo popular, ni sus objetivos.

Papel de los nativos durante el conflicto