miniaturadeimagen|248x248px|Bandera de la República del Perú La polarización política en el Perú se refiere al proceso de fragmentación de la sociedad peruana en dos posturas antagónicas como consecuencia de la interacción de variables de distinto tipo. Al ser un fenómeno estructural, su manifestación entre los ciudadanos deja en evidencia las profundas diferencias existentes en el país y su efecto se combina con la presencia de brechas de clase, educativas, étnicas y geográficas. En todas ellas se puede observar cómo esto genera que la interacción entre la población peruana se encuentre marcada por la desconfianza, el rechazo a ideologías políticas e incluso el desprecio mutuo. miniaturadeimagen|Poder Ejecutivo Aunque el fenómeno ha sido más evidente como consecuencia de la irrupción de las redes sociales y las nuevas tecnologías, su presencia se encuentra más allá de los inicios de la República. Estas tensiones provienen de las jerarquías sociales establecidas durante la época colonial y que se han perpetuado a lo largo de la era republicana como consecuencia de factores como el centralismo y la ausencia de un plan de desarrollo para las regiones más alejadas. En ese sentido, la polarización política ha sido impulsada por la enorme fragmentación de partidos políticos que existe en el Perú, lo cual ha generado una severa crisis de representación en la sociedad peruana. Asimismo, el impacto de este fenómeno ha empeorado como consecuencia de la profunda inestabilidad política que ha azotado al país en los últimos años, marcado por el constante enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo.
Como principal consecuencia, la polarización erosiona la posibilidad de que se llegue a consensos políticos y afecta la convivencia democrática del país sudamericano. Además, este fenómeno tiende a manifestarse con mayor intensidad en épocas electorales, donde las distintas visiones de país tienden a entrar en conflicto y donde es común la propagación de discursos de odio entre los sectores en carrera.
Definición El término polarización política hace referencia al proceso de alineamiento de la sociedad en posiciones extremas y contrapuestas entre sí en función a una identificación partidaria o ideológica. En el contexto peruano del , el sociólogo Mejía Navarrete sostiene que la polarización se manifiesta a través de una tipología tridimensional: polarización ideológica, polarización afectiva y polarización social. Mejía Navarrete, Julio (29 de diciembre de 2024). «Polarización política en el Perú, 2000-2023». Discursos del Sur, revista de teoría crítica en ciencias sociales dela Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Consultado el 3/07/2026. https://doi.org/10.15381/dds.n14.29843
Polarización ideológica: Esta describe el fenómeno mediante el cual sectores de la ciudadanía optan por posturas extremistas de izquierda y derecha. Esto se ve agravado por la fragmentación política y por la propagación de discursos radicales y antisistema. Si bien estas ideas no representan a la totalidad de la población peruana, su accionar afecta a la convivencia política de la nación. Polarización afectiva: Se refiere a la actitud y sentimientos que los simpatizantes de una opción política sienten hacia el bloque contrario. Se argumenta que este comportamiento se manifiesta a través de insultos, desconfianza y con una marcada hostilidad, lo cual lleva a que los adversarios políticos vean deslegitimadas sus propuestas al ser vistos como enemigos. Polarización social: Se enfoca en la presencia de históricas fracturas sociales como las diferencias de clase, etnia, cultura, género y territorio. Esta suele dividir al país en regiones donde domina la preferencia hacia una opción política por sobre otra al considerarla más cercana. En ese sentido, esta apreciación se extiende hacía los estilos de vida del ciudadano dependiendo si este sea del sur, centro o del norte del Perú.
Historia Las variables que influyen en este fenómeno son de larga duración y no se limitan únicamente a dinámicas políticas o sociales recientes. En esa línea, diversos autores argumentan que el país arrastra divisiones procedentes de la era colonial, así como del centralismo de la capital en relación con el resto de las regiones. Esto se puede apreciar en los constante debates que se dieron a lo largo de los siglos y con respecto al rol que jugaría la población indígena en la nación peruana y que relación tendría con la costa.
En el presente siglo, la polarización en el Perú se caracteriza por un constante enfrentamiento entre extremos ideológicos y por una marcada brecha entre la población urbano y rural. Las tensiones históricas entre regiones son una de las causas de estos conflictos, los cuales se ven exacerbados como legado de la profunda crisis que vivió el país durante las últimas décadas del . En ese sentido, la década de gobierno de Alberto Fujimori y su figura se consolidan como los principales catalizadores de la polarización en el país, debido a que, a menudo, la población se divide en posturas como el fujimorismo, que defiende la figura de su gobierno y las decisiones que tomó sobre todo en sectores como lucha contra el terrorismo y la hiperinflación, y el antifujimorismo, postura que rechaza todo lo que representa el gobierno del exmandatario y lo señala como uno de los grandes responsables de la inmoralidad y corrupción que sufre el país.
Causas
Fujimorismo y Antifujimorismo Esto se puede apreciar en las elecciones generales que fueron celebradas en el Perú a partir del año del 2006, donde los debates más comunes giraban en torno a lo que fue el legado del gobierno fujimorista. A partir del 2011, la polarización política se tornó en un debate aún más candente y hostil, debido a que fue en ella donde Keiko Fujimori, primera hija de Alberto Fujimori, postularía a la presidencia buscando que el fujimorismo volviera al poder luego de una década de la caída del régimen de su padre. Ante esto, múltiples sectores mostraron su abierto rechazo y movimientos como el "No a Keiko" nacieron con el objetivo primordial de una vuelta al gobierno del fujimorismo. Esta misma situación se volvió a repetir en las elecciones generales del 2016 y 2021, donde la población peruana se dividió entre los que defendían un retorno fujimorista y entre los que oponían a esto.
Si bien en las tres elecciones mencionadas, Keiko Fujimori perdió en segunda vuelta frente a su adversario, en todas ellas logró mantener un protagonismo político marcado. No fue hasta su cuarta postulación en la elección del 2026 donde Fujimori logró ganar el balotaje frente al candidato de izquierda Roberto Sánchez.
Efectos Conflictividad social e inestabilidad política La fragmentación ha dificultado el establecimiento de una política de Estado estable. Las constantes confrontaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo han ocasionado una elevada rotación de ministros y en el uso frecuente de mecanismos constitucionales como la censura o la vacancia presidencial. Como muestra extrema, el país tuvo nueve presidentes en un lapso de diez años (2016-2026). Esta situación ha impulsado la desconexión entre la ciudadanía y sus autoridades, lo que resultó en la ocurrencia de protestas y paros, también como consecuencia de la creciente inseguridad e ineficacia del Estado.
Autoritarismo La polarización en el Perú amenaza la supervivencia del sistema democrático. Esto es debido a que este ambiente genera liderazgos populistas e incrementa el número de ciudadanos proclives a apoyar salidas autoritarias frente a un régimen democrático que perciben como ineficaz.
Referencias
Categoría:Perú en el siglo XXI Categoría:Crisis políticas en Perú Categoría:Sociología política Categoría:Fujimorismo Categoría:Antifujimorismo