La laguna de Acuitlapilco es un cuerpo de agua dulce continental situado en el sur del estado mexicano de Tlaxcala. Su extensión abarca partes de los municipios de Tlaxcala, Tepeyanco y Santa Isabel Xiloxoxtla. Las precipitaciones constituyen su principal aporte hídrico, por lo que su superficie y profundidad varían de manera estacional.
La laguna alberga diversas especies de aves acuáticas. Un estudio ornitológico realizado entre febrero de 2011 y enero de 2012 registró 36 especies y una abundancia acumulada de 48794 individuos. No obstante, el cuerpo de agua también presenta problemas de contaminación. Una tesis de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla analizó muestras de agua y suelo recolectadas en 2018 y concluyó que el agua mostraba un proceso de eutrofización relacionado con descargas de aguas residuales.
Desde el , la delimitación del vaso lacustre y de la zona federal ha generado disputas entre autoridades, organizaciones civiles y propietarios de terrenos ribereños. Entre 2023 y 2025, dependencias de los tres niveles de gobierno y agrupaciones ciudadanas realizaron trabajos de desazolve, apertura de canales, delimitación y reforestación.
Historia
Antecedentes prehispánicos La laguna constituye uno de los remanentes actuales de los humedales que ocuparon el suroeste de Tlaxcala. El arqueólogo Aurelio López Corral identificó también como vestigios de este sistema a la laguna del Rosario, situada entre Nopalucan y Tepetitla, y a varios espejos de agua cercanos a Zacatelco y Xicohtzinco.
López Corral analizó la antigua ciénega de Tlaxcala como un área de producción intensiva de alimentos durante el Posclásico tardío. Relacionó los humedales de la región con sistemas agrícolas permanentes, el aprovechamiento de recursos lacustres y las denominadas «milpas de guerra». No obstante, señaló que la información disponible no permite determinar con precisión la extensión que alcanzaron durante la época prehispánica.
El investigador tampoco identificó asentamientos urbanos importantes dentro de las zonas pantanosas durante el Posclásico. Los sitios arqueológicos conocidos se ubicaban principalmente en las riberas de la antigua ciénega y en elevaciones como el bloque Xochitécatl-Cacaxtla-Nativitas. A partir de esta distribución, propuso que las poblaciones destinaron las tierras de humedal principalmente a la producción de alimentos, aunque reconoció las limitaciones de la evidencia arqueológica disponible.
En el , Diego Muñoz Camargo describió la laguna como un espacio repartido entre miembros de la nobleza indígena. Según su relato, quienes extraían juncia y pescado entregaban terrazgos a sus respectivos señores.
A partir de documentos de Acuitlapilco y testamentos de nobles indígenas, el historiador Luis Reyes García examinó la organización territorial de la zona. Señaló que el pueblo pertenecía a la cabecera de Ocotelulco, mientras que el barrio de Poyauhtlan se encontraba adscrito a Quiahuiztlán. Con base en estas fuentes, concluyó que las casas señoriales de las cuatro cabeceras tlaxcaltecas se repartieron la laguna y las tierras de aluvión.
Ubicación e hidrología
En cuanto a su ubicación administrativa, un artículo publicado por la revista Huitzil en 2012 situó la laguna entre los municipios de Tlaxcala y Tepeyanco. Nueve años después, en 2021, un estudio de El Colegio de Tlaxcala amplió esta delimitación al incluir también a Santa Isabel Xiloxoxtla entre los municipios que abarca el cuerpo de agua.
La cuenca de captación abarca 10.3 km². A partir de los registros del Observatorio Meteorológico de Tlaxcala correspondientes al periodo 1967-2006, el estudio de 2012 calculó una precipitación media anual de 839.3 mm y un escurrimiento medio anual de 1.97 millones de m³.
Las dimensiones de la laguna varían según la temporada. La superficie del espejo de agua fluctúa entre 30 y 70 hectáreas, mientras que la profundidad máxima alcanza 1.8 m durante la temporada de lluvias y disminuye a 0.8 m durante el estiaje. En periodos secos, el almacenamiento de agua puede desaparecer por completo.
En 2019, el director local de la Comisión Nacional del Agua describió la laguna como el destino final de una cuenca cerrada. El funcionario declaró a La Jornada de Oriente que siete escurrimientos descienden por barrancas de las localidades cercanas y desembocan en el cuerpo de agua durante la temporada de lluvias.
En el entorno inmediato de la laguna se encuentran diversos asentamientos humanos. Asimismo, los cultivos de maíz alcanzan sus límites en distintos sectores de la ribera. Vegetación
El estudio ornitológico de 2012 distinguió tres zonas de vegetación según su ubicación respecto del cuerpo de agua. En el perímetro de la laguna registró principalmente Cynodon dactylon, Cyperus hermaphroditus, Gnaphalium luteo-album, Paspalum distichum y Pennisetum clandestinum. En la franja de transición entre la ribera y el agua identificó Echinochloa holciformis y Polygonum punctatum, mientras que en el interior predominaban Juncus arcticus y Polygonum punctatum.
Avifauna La laguna es el punto de encuentro de múltiples tipos de aves en migratorias. Prueba de ellos, es que entre febrero de 2011 y enero de 2012, un equipo de investigadores realizó censos quincenales de aves acuáticas desde puntos fijos de observación distribuidos alrededor de la laguna. El estudio registró 36 especies pertenecientes a 12 familias, de las cuales clasificó 12 como residentes, 10 como migratorias y 14 como transitorias o accidentales. La abundancia de aves aumentó entre octubre y febrero y alcanzó su máximo en diciembre, cuando los investigadores contabilizaron 8430 individuos. Enero presentó la mayor riqueza mensual, con 26 especies, mientras que mayo registró la menor abundancia, con 534 individuos.
Entre las familias registradas, Anatidae concentró 22321 observaciones durante el periodo de estudio. Dentro de este grupo, Anas clypeata presentó la mayor abundancia, con 12150 registros. El estudio también documentó la presencia de Chen caerulescens, que constituyó el primer registro de la especie en el estado de Tlaxcala. Además, los investigadores observaron polluelos de Oxyura jamaicensis, Anas platyrhynchos, Podiceps nigricollis, Fulica americana y Gallinula galeata. Estas observaciones indicaron que las cinco especies se reprodujeron en la laguna durante el periodo analizado.
Condición ambiental A pesar de ser considerado como el «último cuerpo natural» de agua dulce del estado, su entorno ha registrado periodos de sequía, contaminación y ocupación de terrenos pertenecientes al vaso lacustre. Su cercanía con la ciudad de Tlaxcala y el valor inmobiliario de los predios aledaños han favorecido la expansión urbana en sus inmediaciones.
Durante la sequía de 2023, la superficie cubierta por agua disminuyó aproximadamente a la mitad. Este descenso generó advertencias sobre el riesgo de desecación del cuerpo de agua. La laguna también recibe descargas de aguas residuales sin tratamiento, las cuales han deteriorado la calidad del agua y limitado las condiciones para la fauna acuática.
A estos factores se suma la extracción de agua subterránea destinada al abastecimiento de la zona metropolitana de Tlaxcala. Investigadores de la Universidad Autónoma de Tlaxcala documentaron, entre 2000 y 2019, un descenso medio cercano a tres metros anuales en los niveles del agua subterránea. Asimismo, distintas inspecciones y jornadas de limpieza han registrado botellas de tereftalato de polietileno, neumáticos, latas de aluminio y otros residuos dentro del embalse. Aunque organizaciones civiles han realizado labores periódicas de recolección, las fuentes señalan que la acumulación de basura persiste.
Durante los periodos de sequía, algunas personas han extendido los límites de predios colindantes sobre zonas que forman parte del vaso lacustre y han utilizado esos espacios para depositar residuos. Habitantes de la región también relacionan esta ocupación con la reducción del hábitat disponible para las aves migratorias que utilizan la laguna como sitio de descanso.
Investigaciones Un investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla evaluó la calidad del agua y las características del suelo de la laguna durante 2018. El autor recolectó muestras en seis estaciones de la periferia al final del invierno y al comienzo del verano. En el agua analizó el pH, la conductividad eléctrica, la temperatura, el nitrógeno total, el fósforo total, la dureza, el oxígeno disuelto y diversos elementos metálicos. En el suelo examinó el pH, la conductividad, la materia orgánica, el nitrógeno, el fósforo y la presencia de metales. Los resultados indicaron un proceso de eutrofización en el agua, que el autor relacionó con la materia orgánica proveniente de descargas residuales. El estudio también caracterizó los suelos como moderadamente ácidos y registró en ellos concentraciones elevadas de materia orgánica y nitrógeno. A partir de estos resultados, el autor atribuyó la degradación observada principalmente a las descargas de aguas residuales sin tratamiento. También identificó como factores de deterioro los depósitos no regulados de autopartes y chatarra, los cambios de uso del suelo sin regulación y determinadas prácticas agrícolas.
Acciones de recuperación El 18 de abril de 1983, el Diario Oficial de la Federación publicó un aviso de demarcación para delimitar la zona federal de la laguna de Acuitlapilco. En septiembre de 2010, la diputada federal María Elena Perla López Loyo presentó una propuesta con punto de acuerdo para solicitar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a la Comisión Nacional del Agua la publicación de la delimitación correspondiente.
En abril de 2023, la Secretaría de Medio Ambiente de Tlaxcala presentó una matriz de acciones organizada en tres ejes: el intercambio de información, la protección de la salud ambiental de la laguna y la restauración de sus áreas de influencia. El documento contempló la limpieza de las barrancas y del vaso lacustre, la demarcación física mediante mojoneras, la reforestación con especies nativas y la atención de las descargas de aguas residuales. En julio del mismo año, autoridades estatales, federales y municipales, junto con organizaciones sociales, firmaron un convenio marco para coordinar la recuperación del cuerpo de agua. El acuerdo incluyó trabajos de delimitación, ordenamiento territorial, reforestación y uso de maquinaria.
En noviembre de 2025, la Comisión Nacional del Agua anunció la instalación de una estación hidrométrica para medir en tiempo real los niveles de la laguna. Un mes después concluyó la delimitación de 2.33 km de ribera mediante la colocación de 75 mojoneras.
En febrero de 2026, el Ayuntamiento de Tlaxcala informó sobre trabajos de recuperación de manantiales, limpieza y desazolve de barrancas y canales, clausura de descargas residuales irregulares, reforestación y control de plagas. También señaló que promovía la instalación de biodigestores para reducir las descargas directas de aguas residuales hacia la laguna.
Véase también Santa María Acuitlapilco Referencias
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