derecha|miniaturadeimagen|El cuadro Desesperación de Edvard Munch (1894) captura el desapego emocional que se observa en el trastorno límite de la personalidad.
En psicología, el desapego emocional o distanciamiento emocional (emotional detachment), menos conocido por embotamiento emocional o entumecimiento emocional, es una condición psicológica de una persona en la que carece de conexión emocional con los demás, ya sea debido a una circunstancia no deseada o como una manera intencionada de afrontar la ansiedad. Esta estrategia de afrontamiento, también conocida como afrontamiento centrado en las emociones, se utiliza para evitar ciertas situaciones que podrían desencadenar ansiedad. La persona en esta situación bloquea las conexiones emocionales. Otras denominaciones son afectividad reducida y embotamiento afectivo. En ellas "afecto" no tiene el sentido coloquial de "cariño", sino el psicológico de "emoción" (cualquier emoción, positiva o negativa).
El desapego emocional puede ser una reacción temporal a una situación estresante o una condición crónica como un trastorno de despersonalización. También puede ser causado por ciertos antidepresivos. El embotamiento emocional es uno de los síntomas negativos (pérdidas de funciones normales, mientras que "positivos" se emplea, en este contexto, para calificar acontecimientos anormales, como delirios) de la esquizofrenia.
Signos y síntomas El desapego emocional puede no ser tan evidente externamente como otros síntomas psiquiátricos. Los pacientes diagnosticados con desapego emocional tienen una capacidad reducida para expresar emociones, empatizar con los demás o formar vínculos emocionales fuertes. Los pacientes también tienen un mayor riesgo de padecer muchos trastornos de ansiedad y estrés. Esto puede llevar a dificultades para crear y mantener relaciones personales. La persona puede parecer ausente, preocupada o "no del todo presente", o puede dar la impresión de estar completamente presente, pero exhibir un comportamiento puramente intelectual, cuando el comportamiento apropiado sería el emocional.
El individuo con distanciamiento emocional puede tener dificultades para ser un miembro cariñoso de la familia, o evitar actividades, lugares y personas asociados con traumas pasados. Su estado puede llevarlo a la falta de atención y, por lo tanto, a problemas de memoria y, en casos extremos, a amnesia. En algunos casos, experimenta una dificultad extrema para el comportamiento empático, lo que puede estar relacionado con el espectro del trastorno narcisista de la personalidad. Además, el distanciamiento emocional se correlaciona negativamente con la remisión de la enfermedad que lo causa: es mucho menos probable que otros síntomas desaparezcan cuando un paciente experimenta desapego emocional.
En un estudio con niños de 4 a 12 años, se halló que los rasgos de agresión y comportamiento antisocial estaban correlacionados con el desapego emocional. Los investigadores determinaron que estos rasgos podrían ser signos tempranos de desapego emocional, y sugirieron a padres y médicos que, para evitar problemas mayores (como el desapego emocional) en el futuro, evaluaran a los niños que los presentaban.
Se encontró una correlación entre un mayor desapego emocional y puntuaciones más altas en la Escala de ansiedad y depresión hospitalaria (HADS por sus siglas en inglés) de pacientes varones (aunque la diferencia de frecuencia fue leve).
Es normal el distanciamiento emocional en un bajo grado. Por ejemplo, desconectarse emocional y psicológicamente del trabajo cuando uno no está en el lugar de trabajo es un comportamiento normal y saludable. El distanciamiento emocional se convierte en un problema cuando afecta la capacidad de una persona para funcionar en el día a día.
Escalas Si bien algunas escalas que miden la gravedad de una depresión brindan información sobre los niveles de desapego emocional, muchos síntomas no están adecuadamente cubiertos. Un intento por resolver este problema es el Cuestionario de depresión de Oxford (ODQ por sus siglas en inglés), una escala diseñada específicamente para la evaluación completa de los síntomas de distanciamiento emocional. El ODQ está diseñado específicamente para pacientes con Trastorno Depresivo Mayor (TDM) con el fin de evaluar los niveles individuales de desapego emocional.
Otra escala, conocida como el Cuestionario de Oxford sobre los efectos secundarios emocionales de los antidepresivos (OQESA por sus siglas en inglés), se desarrolló utilizando métodos cualitativos.
Causas Las personas pueden sufrir desapego emocional por diferentes causas:
experiencias adversas en la infancia, como el abuso físico, sexual o emocional traumas psicológicos en la edad adulta, como el abuso experiencias traumáticas como la guerra o accidentes automovilísticos
El desapego emocional es un mecanismo de afrontamiento desadaptativo ante el trauma, especialmente en niños pequeños que aún no han desarrollado estrategias de afrontamiento.
El desapego emocional en la depresión, conocido en ese ámbito como embotamiento emocional (emotional blunting o, menos frecuentemente, emotional numbing) suele ser causado por antidepresivos, en particular los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) utilizados en el trastorno depresivo mayor (TDM) y a menudo como tratamiento complementario en otros trastornos psiquiátricos. Las personas con TDM también suelen experimentar embotamiento emocional. El embotamiento emocional es un síntoma del TDM, ya que la depresión se correlaciona negativamente con las experiencias emocionales (tanto positivas como negativas).
La esquizofrenia suele presentarse con síntomas negativos, signos extrapiramidales (SEP, como temblores y otros) y depresión. Esta última se superpone con el embotamiento emocional y se ha demostrado que es una parte fundamental de los síntomas. La esquizofrenia en general causa anomalías en la comprensión emocional de los individuos, todas las cuales se consideran clínicamente un síntoma de embotamiento emocional. Las personas con esquizofrenia muestran menos experiencias emocionales, exhiben menos expresiones emocionales y no logran reconocer las experiencias o expresiones emocionales de otras personas.
Los cambios en la actividad frontolímbica, junto con la depresión posterior a un accidente cerebrovascular de los ganglios basales del hemisferio izquierdo (ACV-LB), pueden contribuir al embotamiento emocional. Los ACV-LB a menudo son causados por trastornos de los ganglios basales. Dichos trastornos alteran la percepción y las experiencias emocionales del paciente.
En muchos casos, las personas con trastornos de la conducta alimentaria muestran signos de distanciamiento emocional. Esto se debe a que muchas de las circunstancias que suelen desencadenar estos trastornos son las mismas que las que conducen al distanciamiento emocional. Por ejemplo, las personas con estos trastornos a menudo han sufrido abusos en la infancia. Los trastornos de la alimentación, por sí mismos, constituyen un mecanismo de afrontamiento desadaptativo, y para sobrellevar sus efectos, las personas pueden recurrir al distanciamiento emocional.
El duelo o la pérdida de un ser querido también pueden ser causas de desapego emocional.
No se conoce completamente la prevalencia del embotamiento emocional.
Mecanismo conductual El distanciamiento emocional puede ser una estrategia de afrontamiento que permite reaccionar con calma ante situaciones de alta carga emocional. En este sentido, el distanciamiento emocional es una decisión de evitar las conexiones emocionales, más que una incapacidad o dificultad para hacerlo, generalmente por razones personales, sociales o de otra índole. De esta forma, permite a las personas mantener límites y evitar impactos indeseados de los demás, relacionados con las exigencias emocionales. Se trata, por tanto, de una actitud mental deliberada que evita involucrarse en las emociones ajenas. En este caso puede recibir la denominación de anestesia emocional.
Este desapego no implica que la persona que lo practica necesariamente evita la empatía, sino más bien que elige racionalmente si se deja invadir por determinados sentimientos. Un ejemplo de su uso positivo podría ser la gestión de los límites emocionales, donde una persona evita involucrarse emocionalmente con personas que son demasiado exigentes emocionalmente, como compañeros de trabajo o familiares difíciles, o que la persona adopta para ayudar mejor a los demás.
El desapego emocional también puede denominarse "embotamiento emocional", "insensibilidad emocional", es decir, disociación, despersonalización o, en su forma crónica trastorno de despersonalización. Este tipo de embotamiento emocional es una desconexión de las emociones y se utiliza con frecuencia como mecanismo de supervivencia ante eventos traumáticos de la infancia, como el abuso o la negligencia grave. Tras el uso continuo de este mecanismo de afrontamiento, puede convertirse en una respuesta al estrés diario.
El distanciamiento emocional puede propiciar actos extremos de crueldad y abuso, respaldados por la decisión de no conectar empáticamente con la persona afectada. El rechazo social es otro ejemplo en que la decisión de postergar a una persona le genera un trauma psíquico.
Véase también Alexitimia Anhedonia Asocialidad Clivaje (psicología) Contagio emocional Dependencia emocional Desregulación emocional Disociación (psicología) Trastorno reactivo del apego
Referencias
Categoría:Emociones Categoría:Trastornos del estado de ánimo Categoría:Esquizofrenia Categoría:Salud mental