La inmigración siria en Chile hace referencia al movimiento migratorio transcontinental desde la República Árabe Siria, en Medio Oriente, hacia la República de Chile, en Sudamérica.Esta colectividad forma parte, en un sentido más amplio, de la inmigración árabe en Chile.
Historia La inmigración siria en Chile se desarrolló principalmente entre finales del siglo y las primeras décadas del siglo , en el marco del éxodo desde la región histórica de la Gran Siria (País de Sham) hacia el continente americano. Debido a que los territorios de las actuales Siria, Líbano, Palestina y Jordania formaban parte del Imperio otomano en aquella época y hasta 1918, las autoridades migratorias registraron a los recién llegados como súbditos de dicho Estado, lo que popularizó en el país el apelativo genérico de «turcos», confundiéndose a su vez con la inmigración turca, la cual tiene matices etnográficos diferentes. Este flujo migratorio estuvo vinculado a factores económicos, sociales y políticos, tales como la descomposición del régimen otomano, la búsqueda de horizontes mercantiles y la presencia de comunidades árabes cristianas en la región de origen, cuyas redes facilitaron el traslado hacia el escenario americano.
Chile constituyó uno de los principales destinos de este desplazamiento en América Latina. A diferencia de otros contingentes contemporáneos, como los alemanes en el sur del país, los sirios no fundaron colonias agrícolas que dieran origen a nuevas localidades, sino que se asentaron en núcleos urbanos preexistentes. El perfil de la comunidad fue eminentemente comercial; inicialmente se desempeñaron como vendedores ambulantes y pequeños comerciantes, para luego consolidarse como empresarios y propietarios de establecimientos fijos. Las mayores concentraciones se localizaron en Santiago, Valparaíso y Antofagasta, urbes que ofrecían amplias ventajas económicas debido a su dinamismo administrativo, portuario o industrial, este último muy ligado al auge salitrero del Norte Grande y a los circuitos comerciales internacionales con Perú y Bolivia. Desde estos núcleos, algunos inmigrantes extendieron posteriormente sus actividades hacia otras ciudades y localidades del territorio chileno mediante sólidas redes familiares y comunitarias.
Este flujo hacia el cono sur también se vio impulsado por el cierre de fronteras en América del Norte durante las primeras décadas del siglo . Las restricciones migratorias una vez establecido el mandato francés de Siria y el Líbano,sumado a los cambios legales en los Estados Unidos, particularmente la Ley de Inmigración de 1924 y su estricto sistema de cuotas nacionales, desviaron las rutas del Mediterráneo oriental hacia América Latina, posicionando a Chile como un destino alternativo de relevancia dentro de las redes de transporte y comercio internacionales.
Durante la primera mitad del siglo , la colectividad siria desarrolló asociaciones, instituciones y espacios de sociabilidad propios, al tiempo que se integraba de forma progresiva en la sociedad receptora. Aunque formaban parte de una comunidad de inmigrantes árabes más amplia junto a palestinos y libaneses, con quienes compartían un pasado otomano común, los inmigrantes sirios mantuvieron sus particularidades identitarias mientras estrechaban lazos con el entorno local. Con el paso de las generaciones, los descendientes de estos pioneros se incorporaron plenamente a la vida económica, social, cultural y política del país.
Ya el siglo , un primer grupo de 66 ciudadanos sirios llegó a Chile en 2017 en calidad de refugiados de la guerra civil siria, como parte de un programa de reasentamiento coordinado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Gobierno de Chile.
Religión La emigración desde la Gran Siria estuvo compuesta por personas de diversas confesiones, aunque la gran mayoría de quienes se establecieron en Chile pertenecía a comunidades cristianas árabes, principalmente ortodoxas orientales, maronitas y católicas melquitas. Esta filiación compartida facilitó su integración social en el país, de fuerte tradición católica, permitiéndoles establecer vínculos fluidos con las instituciones religiosas y las redes locales, tanto con otros católicos como también con otros cristianos ortodoxos. Asimismo, la matriz cultural cristiana común en el Levante mediterráneo actuó como un factor que agilizó su adaptación a la sociedad receptora.
No obstante, el flujo migratorio fue heterogéneo y también incluyó la llegada de inmigrantes musulmanes de distintas ramas, aunque en menor número. Al igual que el resto de los componentes de la colectividad árabe en Chile, como palestinos y libaneses, estas comunidades articularon sus propias prácticas y espacios de sociabilidad, logrando preservar sus tradiciones e identidades religiosas particulares a la par de su progresiva incorporación a la vida nacional, como una minoría religiosa.
Organizaciones socioculturales 250px|miniaturadeimagen|Equipo de baloncesto del Club Deportivo Sirio en 1952. miniaturadeimagen|250px|Un grupo de hombres bailando dabke en el Club Sirio Unido de Vitacura (2006). Durante las primeras décadas del siglo , la colectividad siria en Santiago consolidó su vida comunitaria a través de diversas instituciones, cuyo origen se remonta a la fundación de la Juventud Homsiense Siria en 1913, puesto que la mayoría provenía de la ciudad siria de Homs. En 1918 fue creada la Liga Patriótica Siria, como una asociación mutualista y cultural árabe. Posteriormente, en 1928, se sumó la creación del Club Deportivo Sirio en Independencia. Con el objetivo de centralizar sus actividades, a mediados de la década de 1950 esta entidad y el Club Sirio de Santiago Centro fusionaron sus esfuerzos; para ello, adquirieron un predio en la comuna de Vitacura, emplazamiento actual del Club Sirio Unido, que unificó el legado de ambas organizaciones predecesoras.
En Valparaíso, la comunidad siria conformó redes asociativas junto a otros inmigrantes de origen árabe de la zona, extendiendo su influencia a la vecina comuna de Viña del Mar con la creación del Club Árabe Unido en el Castillo Ross, además del Club Deportivo Árabe de Valparaíso. En el plano social y benéfico, en 1914 nació la Sociedad Unión Homsenia de Valparaíso, a la que luego se sumó la Sociedad Femenina Homsenia Siria. Ellas se dedicaron a diversas obras filantrópicas, entre las que sobresale el apoyo financiero brindado a la Escuela República Árabe Siria, situada en el cerro Playa Ancha, al hogar de menores administrado por Carabineros de Chile, además de campañas de donaciones para enviar a hospitales y orfanatos en Siria.
En Rancagua, capital de la región del Libertador General Bernardo O'Higgins, se fundó en 1921 la Sociedad Juventud Siria, una organización social, cultural y de beneficencia. Entre sus actividades anuales destaca la conmemoración de la independencia de Siria (1946), hito que recuerda la evacuación de las tropas francesas durante la Primera República Siria. Dicha celebración incluye tradicionalmente una ceremonia religiosa en la Iglesia ortodoxa de San Jorge de la ciudad, junto con diversos actos de camaradería comunitaria.
Véase también Relaciones Chile-Siria
Referencias
Siria Chile Categoría:Relaciones Chile-Siria