La gestión de inversiones (denominada también, en sentido más amplio, gestión de activos) es la administración profesional de distintos valores —acciones, bonos y otros activos, como los bienes inmuebles— con el fin de alcanzar objetivos de inversión concretos en beneficio de los inversores. Estos pueden ser instituciones —compañías de seguros, fondos de pensiones, empresas, entidades benéficas e instituciones educativas— o particulares. Unos y otros pueden invertir directamente, mediante de contratos o mandatos de inversión, o bien a través de instituciones de inversión colectiva como los fondos mutualistas, los fondos cotizados (ETF) o los fideicomisos de inversión inmobiliaria.

El término gestión de inversiones se emplea a menudo para referirse a la administración de fondos de inversión, especializados sobre todo en capital privado y capital abierto, renta variable cotizada, activos reales, activos alternativos o renta fija. La expresión más genérica gestión de activos puede designar también la administración de activos que no se mantienen necesariamente con fines de inversión.

Los clientes de la gestión de inversiones se dividen en institucionales y minoristas, según se trate de una institución o de un particular o patrimonio familiar. Los gestores suelen ser titulados universitarios en finanzas, matemáticas o contabilidad, a menudo con estudios de posgrado o certificaciones profesionales, y adaptan sus servicios a las necesidades de planificación financiera de los clientes de elevado patrimonio, actividad conocida como gestión patrimonial. Su actividad está supervisada por organismos reguladores como la Securities and Exchange Commission (SEC) estadounidense. Muchos profesionales del sector obtienen además certificaciones como la de Chartered Financial Analyst (CFA).

Los gestores de fondos —o asesores de inversión, en los Estados Unidos— son fiduciarios y, como tales, están obligados a actuar en todo momento en el mejor interés de sus clientes.

Los gestores especializados en la gestión discrecional o el asesoramiento a inversores privados —por lo general de elevado patrimonio— suelen encuadrar sus servicios en la gestión de carteras dentro de la banca privada. La gestión patrimonial ofrecida por los asesores financieros adopta una visión más integral del cliente, asignando su patrimonio a estrategias específicas de gestión de activos.

Los cinco mayores gestores de activos concentran el 22,7 % de los activos gestionados externamente;no obstante, la concentración del mercado, medida mediante el índice de Herfindahl, se estimaba en 173,4 en 2018, lo que indica que el sector no está muy concentrado.

Principales problemas en la gestión de este tipo de empresas Los principales problemas incluyen:

Los ingresos están directamente vinculados a las valoraciones de mercado, por lo que una caída significativa en los precios de los activos puede provocar un descenso pronunciado de los ingresos en relación con los costes. Es difícil mantener un rendimiento de los fondos superior a la media, y los clientes pueden carecer de paciencia en períodos de bajo rendimiento. Los gestores de fondosexitosos son costosos y pueden ser fichados por la competencia. El rendimiento superior a la media de los fondos parece depender de las habilidades únicas del gestor del fondo; sin embargo, los clientes son reacios a que sus inversiones dependan de la capacidad de unos pocos individuos, y prefieren ver el éxito a nivel de toda la firma, atribuible a una filosofía única y a una disciplina interna. Los analistas que generan rendimientos superiores a la media suelen acumular suficiente riqueza como para abandonar el empleo corporativo y dedicarse a gestionar sus carteras personales.

Tamaño de la industria mundial de gestión de fondos Los activos bajo gestión convencionales de la industria mundial de gestión de fondos aumentaron un 10% en 2010, alcanzando los 79,3 billones de dólares. Los activos de pensiones representaron 29,9 billones de dólares del total, con 24,7 billones invertidos en fondos de inversión y 24,6 billones en fondos de seguros. Junto con los activos alternativos (fondos soberanos de inversión, fondos de cobertura, fondos de capital privado y fondos cotizados en bolsa) y los fondos de particulares adinerados, los activos de la industria mundial de gestión de fondos ascendieron a un total aproximado de 117 billones de dólares. El crecimiento registrado en 2010 siguió a un incremento del 14% en el año anterior, y obedeció tanto a la recuperación de los mercados de valores durante ese período como a la entrada de nuevos fondos.

Estados Unidos se mantuvo con gran diferencia como la mayor fuente de fondos, representando aproximadamente la mitad de los activos bajo gestión convencionales, es decir, en torno a 36 billones de dólares. El Reino Unido fue el segundo centro más importante del mundo y, con diferencia, el mayor de Europa, con alrededor del 8% del total mundial.

Regulación La gestión de inversiones a nivel mundial está sujeta a diversos requisitos regulatorios destinados a proteger a los inversores y garantizar una conducta ética y profesional por parte de los gestores y las firmas de inversión. Los gestores y las firmas de inversión actúan como fiduciarios de los activos financieros de sus clientes y están obligados a actuar en el mejor interés de estos, anteponiendo los intereses de los clientes a los propios. Esto implica buscar la estrategia más adecuada, aplicando la diligencia debida para comprender los objetivos, metas, restricciones de riesgo y necesidades de los clientes, así como proporcionar una divulgación completa y veraz de los riesgos, beneficios, comisiones y conflictos de interés previstos.

EE.UU En los Estados Unidos, la gestión de inversiones está regulada principalmente por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), que elabora y aplica las normas que rigen la actividad de los asesores de inversiones y de otros participantes del mercado. Conforme a la legislación estadounidense, los asesores de inversiones con activos bajo gestión (AUM) superiores a 110 millones de dólares deben registrarse, por lo general, ante la SEC, mientras que quienes gestionan importes menores suelen hacerlo ante las autoridades reguladoras estatales.

Existen exenciones para determinadas categorías de asesores, entre ellas quienes asesoran exclusivamente a fondos de capital de riesgo, oficinas familiares o fondos privados con menos de 150 millones de dólares en activos bajo gestión. El marco regulatorio de la gestión de inversiones en los Estados Unidos comprende requisitos de divulgación de información, normas de conducta profesional y la supervisión por parte de las autoridades reguladoras.

Dos leyes fundamentales que rigen el sector son la Ley de Asesores de Inversión de 1940 y la Ley de Sociedades de Inversión de 1940, que establecieron la regulación federal de los asesores de inversiones, las sociedades de inversión y las actividades relacionadas.

Reino Unido

En el Reino Unido, la gestión de inversiones está regulada principalmente por la Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés), responsable de autorizar y supervisar a los gestores de inversiones y a determinados vehículos de fondos de inversión. Las firmas que realizan actividades reguladas, como el asesoramiento a clientes en materia de inversiones, la gestión de inversiones o la negociación de inversiones como agente por cuenta de clientes, deben obtener, por lo general, la autorización de la FCA.

El marco regulatorio abarca asimismo ámbitos como las normas de conducta, la información financiera, el cumplimiento normativo y la gestión de reclamaciones. Además, determinados fondos de inversión están sujetos a la supervisión prevista en la Directiva sobre gestores de fondos de inversión alternativos (AIFMD, por sus siglas en inglés), que regula aspectos de la gestión y comercialización de fondos dentro de la Unión Europea.

Países asiáticos Los marcos regulatorios de la gestión de inversiones varían en Asia, reflejando las diferencias entre los sistemas nacionales de regulación financiera. En Japón, diversos aspectos de los mercados financieros y de los servicios relacionados están supervisados por la Agencia de Servicios Financieros (FSA, por sus siglas en inglés). Este organismo supervisa una amplia gama de actividades financieras, incluidas determinadas normas relativas a las criptomonedas y a los servicios de pago.

La regulación de las criptomonedas y de los servicios financieros relacionados difiere entre los demás países asiáticos, con marcos jurídicos y enfoques regulatorios distintos. En el Sudeste Asiático, incluidos los Estados miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la integración económica y las políticas de inversión han sido objeto de análisis en cuanto a su potencial para atraer inversión internacional y fomentar la coordinación de políticas entre los países de la región.

Educación y certificación En el nivel de pregrado, varias escuelas de negocios y universidades de todo el mundo ofrecen «Inversiones» como asignatura dentro de sus planes de estudio;Investment Management y Advanced Investment Analysis, Universidad de Wyoming (en inglés) algunas universidades ofrecen incluso una licenciatura especializada, con título específico en «Gestión de Inversiones», «Gestión de Activos» o «Mercados Financieros».

Quienes aspiran a trabajar como gestores de inversiones necesitan, cada vez más, formación adicional más allá de una licenciatura en administración de empresas, finanzas o economía.

Certificaciones como la de Chartered Financial Analyst (CFA), de ámbito internacional, la de Chartered Investment Manager (CIM) en Canadá o la de Certified International Investment Analyst (CIIA) en Europa y Asia, son cada vez más necesarias para progresar profesionalmente; incluso para acceder a puestos de nivel inicial suele resultar útil haberse inscrito en el programa o haber superado parte de los exámenes. Asimismo, un posgrado —por lo general el MBA, el MSF o el más especializado Máster en Gestión de Inversiones— puede ser igualmente necesario para ascender a puestos de alta responsabilidad, y últimamente también para acceder a puestos de nivel inicial.

Existe un amplio debate en torno a los diversos factores que pueden influir en el rendimiento de un gestor de inversiones, incluidas sus cualificaciones. Algunos estudios concluyenSee e.g. Active Portfolio Management by Grinold and Kahn () que no existe evidencia de que ninguna cualificación en particular mejore la capacidad del gestor para seleccionar inversiones que generen rendimientos superiores a la media. Véase también la investigación relacionada en Chartered Financial Analyst § Eficacia del programa CFA.

Referencias

Bibliografía

Libros

David Swensen, "Pioneering Portfolio Management: An Unconventional Approach to Institutional Investment," New York, NY: The Free Press, May 2000. Rex A. Sinquefeld and Roger G. Ibbotson, Annual Yearbooks dealing with Stocks, Bonds, Bills and Inflation (relevant to long-term returns to US financial assets). Harry Markowitz, Portfolio Selection: Efficient Diversification of Investments, New Haven: Yale University Press S.N. Levine, The Investment Managers Handbook, Irwin Professional Publishing (May 1980), . V. Le Sourd, 2007, "Performance Measurement for Traditional Investment – Literature Survey", EDHEC Publication. D. Broby, "A Guide to Fund Management", Risk Books, (Aug 2010), . C. D. Ellis, "A New Paradigm: The Evolution of Investment Management." Financial Analysts Journal, vol. 48, no. 2 (March/April 1992):16–18.

Enlaces externos

Glosario de términos clave de inversión (en inglés), de PIMCO Sitio web oficial (en inglés) del Investment Company Institute, asociación del sector en los Estados Unidos Sitio web oficial (en inglés) de The Investment Association, asociación del sector en el Reino Unido