María Magdalena de Jesús Sacramentado (nacida como María Josefina Teresa Marcucci; San Gimignano-Ponte Moriano, Lucca, 24 de abril de 1888-Madrid, 10 de febrero de 1960), también conocida por su seudónimo literario J. Pastor, fue una religiosa contemplativa y mística italiana perteneciente a la Congregación de las Monjas de la Pasión de Jesucristo (monjas pasionistas). Es reconocida por su labor como fundadora de monasterios en España, su activa colaboración doctrinal con la escuela mística dominico-tomista española y su copiosa producción de literatura espiritual. Fue declarada venerable por la Iglesia católica en 2014.

Biografía

Primeros años y profesión religiosa María Josefina Teresa Marcucci nació en San Gimignano-Ponte Moriano, una localidad cercana a Lucca, el 24 de abril de 1888. Fue la tercera de cuatro hermanas, hijas de Casimiro Marcucci y Sara Simi. Su infancia se vio marcada por dificultades familiares derivadas de la parálisis progresiva que padeció su padre desde que ella tenía seis años, quien falleció en 1896, poco después de la muerte de una de sus hermanas menores.

A los 17 años, tras discernir su inclinación hacia la vida contemplativa frente a las propuestas de matrimonio y comodidad de su posición social, decidió ingresar en el monasterio de las Monjas Pasionistas de Lucca el 10 de junio de 1906, acompañada de su hermana Elisa (posteriormente sor María Verónica). Su formación espiritual estuvo bajo la guía de monseñor Giovanni Volpi y del sacerdote pasionista Germán de San Estanislao, quienes también habían dirigido a santa Gema Galgani. El 27 de junio de 1907 recibió el hábito religioso.

Misión en México y traslado a España Atendiendo al espíritu misionero de su congregación, el 18 de marzo de 1913 partió de Lucca junto con otras cinco religiosas con el objetivo de fundar el primer monasterio contemplativo pasionista en México. Sin embargo, la inestabilidad política y social provocada por la Revolución mexicana y las persecuciones de las facciones carrancistas impidieron la consolidación de la fundación. En su correspondencia personal de este periodo, describió las dificultades y peligros físicos experimentados como un tiempo de purificación y abandono a la divina providencia.

Ante la imposibilidad de permanecer en territorio mexicano, las religiosas abandonaron el país el 13 de enero de 1916 con destino a España. En relación con este traslado, Marcucci dejó constancia en sus diarios de haber experimentado una moción interior bajo la frase:

«Te espero en España».

Tras una breve estancia en Lezama (Vizcaya), la comunidad se asentó definitivamente en Deusto (Bilbao), donde en 1918 fundaron formalmente el primer monasterio de monjas pasionistas en España.

Colaboración con Juan González Arintero y el seudónimo «J. Pastor» En 1922, durante su estancia en Deusto, conoció al destacado teólogo dominico fray Juan González Arintero, iniciador de la revista La Vida Sobrenatural y figura central en la renovación de la mística española de la época. Arintero, tras examinar la profundidad de las vivencias espirituales de la religiosa, asumió su dirección espiritual y la instó a escribir en su revista para difundir la teología de la vida interior.

Marcucci relata en sus escritos que inicialmente sintió reservas hacia la publicación de sus experiencias, pero que aceptó por obediencia bajo lo que describió como una confirmación espiritual de mediación mariana:

«Hija mía, es Jesús quien lo pide; está contenta de que el Amor se sirva de ti; quien trabaja para el amor recibe en compensación...».

Para salvaguardar el anonimato exigido por su estado de clausura, adoptó el seudónimo de J. Pastor (Jesús Pastor) y, ocasionalmente, M. Sulamitis. La adopción de este nombre estuvo vinculada a su devoción por la figura del Buen Pastor, la cual se vio reforzada tras un coloquio interior durante la oración coral en el monasterio de Deusto, donde sintió la confirmación de su misión de difundir la doctrina del amor misericordioso. Sus artículos doctrinales sobre la oración contemplativa y la santidad alcanzaron una notable difusión en los círculos espirituales españoles.

Retorno a Italia y últimos años en Madrid En 1935, fue designada por la Santa Sede como superiora del monasterio fundacional de Lucca. Durante su mandato (1935-1940), impulsó la construcción del nuevo monasterio de la orden y del Santuario de Santa Gema Galgani en la zona de Fuori Porta Elisa, coordinando a nivel local los preparativos para la canonización de la santa, celebrada en Roma el 2 de mayo de 1940 por el papa Pío XII.

El 15 de julio de 1941 regresó a España, donde fundó un nuevo monasterio contemplativo en Madrid, ubicado en el área de Arturo Soria. Ejerció como superiora y formadora de la comunidad durante las siguientes dos décadas. Falleció en este monasterio el 10 de febrero de 1960, a la edad de 71 años.

Misión y doctrina espiritual: El «Apostolado de la Santidad»

La propuesta teológica y la actividad pastoral de María Magdalena de Jesús Sacramentado se centraron en lo que ella misma denominó el «Apostolado de la Santidad». Esta formulación doctrinal y metodológica buscaba promover la llamada universal a la santidad —anticipando en varias décadas las orientaciones del Concilio Vaticano II y la constitución dogmática Lumen gentium— mediante la vivencia de la vida contemplativa en medio de las ocupaciones del mundo.

La misión epistolar desde la clausura A pesar de su condición de monja de clausura en la Orden Pasionista, desarrolló una activa labor orientadora a través de la dirección espiritual por vía epistolar. Desde su monasterio, mantuvo correspondencia constante con una amplia red de corresponsales que incluía a obispos, sacerdotes, religiosos y, de manera muy significativa, a fieles laicos.

A través de estas cartas, enseñaba que la unión íntima con Dios no requería el aislamiento monástico, sino que era una exigencia del propio bautismo, adaptable a las circunstancias de la vida familiar, profesional y social.

Pilares de su doctrina espiritual La doctrina espiritual de la Madre María Magdalena se caracteriza por su carácter práctico y su realismo teológico, estructurándose en tres ejes fundamentales:

1. Santificación del «deber de estado» Frente a concepciones que asociaban la santidad con fenómenos místicos extraordinarios o penitencias severas, su doctrina sitúa el núcleo de la perfección cristiana en el cumplimiento exacto y amoroso de las obligaciones cotidianas (el «deber de estado»). Sostenía que las tareas ordinarias del trabajo, el hogar o el estudio, si se realizaban en unión con Cristo y por amor a la voluntad divina, poseían un valor redentor y santificador equivalente al de la vida consagrada.

2. Primacía de la caridad y la confianza Su magisterio epistolar supuso una superación de los residuos de rigorismo moral y escrupulosidad aún presentes en la espiritualidad de su época. La doctrina de la Venerable insiste en que la santidad no consiste en la impecabilidad o la ausencia de defectos, sino en la confianza absoluta en la misericordia divina y en la primacía de la caridad. Su pedagogía espiritual buscaba liberar a las almas del temor servil, encauzándolas hacia una relación de filiación amorosa con Dios.

3. Eclesiología del Cuerpo Místico y reparación vicaria Fundamentada en la teología del Cuerpo místico de Cristo y la comunión de los santos, su doctrina subraya la responsabilidad colectiva dentro de la Iglesia. Enseñaba que la santificación personal repercute directamente en la vitalidad de todo el cuerpo eclesial.

Dentro de este marco, promovió la «reparación vicaria», invitando a los fieles a ofrecer los sufrimientos, incomprensiones y contrariedades diarias no solo como expiación personal, sino como una intercesión activa por la santificación del clero y la perseverancia de los sacerdotes, concepto que ella vivía bajo la premisa de la maternidad espiritual.

Obras principales La santidad es amor (1963): Tratado doctrinal editado de forma póstuma por el padre Sabino Lozano, OP. En esta obra sostiene que la perfección cristiana consiste en la conformidad de la voluntad humana con la divina a través de la sencillez en lo cotidiano y la madurez de la caridad, anticipando la doctrina sobre la llamada universal a la santidad. Apóstol del Amor. Autobiografía de J. Pastor (1971): Texto autobiográfico redactado por indicación de sus directores espirituales donde expone su itinerario vital e interior, analizando los estados de oración, las purificaciones pasivas y el desposorio místico bajo el carisma pasionista. La obra ha sido objeto de estudio por teólogos de la Orden de Predicadores debido a su profundidad teológica respecto al amor divino. Epistolarios de dirección espiritual: Su correspondencia con destacados teólogos dominicos fue recopilada en dos volúmenes de alto valor documental para el estudio de la historia de la mística española contemporánea: Hacia las cumbres de la unión con Dios (1968): Recoge su correspondencia con fray Juan González Arintero, documentando el proceso de discernimiento y el contraste entre la teología especulativa y la mística intuitiva. En la cima del Monte Santo (1972): Compila sus cartas con el padre Sabino Lozano, centradas en la madurez contemplativa y en la teología del dolor redentor. Una violeta del jardín de la Pasión (1921): Biografía de su discípula sor María de la Preciosísima Sangre (Basilia González), concebida como un manual de pedagogía espiritual y vida comunitaria en la clausura.

En 1998, la editorial Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) reunió estas obras esenciales en un único volumen titulado La mística del amor, consolidando su estudio dentro de la historia de la espiritualidad contemporánea.

Proceso de beatificación

El proceso canónico orientado a su beatificación se inició en la archidiócesis de Madrid el 10 de marzo de 1989 y clausuró su fase diocesana el 5 de noviembre de 1991. La Congregación para las Causas de los Santos aprobó la validez del proceso diocesano el 12 de diciembre de 1992 y publicó la Positio correspondiente en 1994.

El 3 de abril de 2014, el papa Francisco autorizó la promulgación del decreto que reconoce la heroicidad de sus virtudes, otorgándole formalmente el título de Venerable.

Véase también Monjas Pasionistas Juan González Arintero Gema Galgani Mística cristiana

Referencias

Bibliografía Alonso Lobo, Arturo, OP (ed.) (1971). *Apóstol del Amor. Autobiografía de J. Pastor (M. María Magdalena de Jesús Sacramentado, C.P.)*. Salamanca: Editorial Vida Sobrenatural. Lozano, Sabino, OP (ed.) (1963). *La santidad es amor*. Salamanca. Marcucci, Maria Maddalena (1998). *La mística del amor. Autobiografía. Epistolario. La santidad es amor*. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. ISBN 978-84-7914-367-1. de Sanctis, J. (1988). *Madre María Magdalena de Jesús Sacramentado J. Pastor (pasionista)*. Oviedo: Religiosas Pasionistas.