Ambrosio Carreño y Quirós (Caracas, 11 de diciembre de 1721 - Caracas, 21 de junio de 1801) fue un compositor y maestro de capilla virreinal venezolano.

Vida

Ambrosio Carreño nació en Caracas el 11 de diciembre de 1721, hijo de Adrián Carreño y Antonia Quirós, pertenecientes a una familia de origen español. Fue inscrito por error el día 20 del mismo mes en el libro de bautismos de «negros, mulatos, indios, mestizos y demás gente inferior» de la parroquia del Sagrario de la Catedral de Santa Ana. La familia Carreño, sin embargo, no solicitó la corrección de la partida hasta el 2 de noviembre de 1739, cuando la inscripción fue trasladada al libro de bautismos de blancos: «Clausula a la letra se traslado del libro de mulatos p. haverse errado en ponerse alli por ser blanco y pertenecer a este libro». El traslado coincidió con su acceso a su primer cargo eclesiástico, el de organista de la Catedral, puesto al que no habría podido acceder de mantenerse la inscripción original.

Se desconoce dónde recibió su primera formación musical. A los once años ingresó como monaguillo en la Catedral de Caracas, donde cantaba en el coro sin percibir salario. Allí aprendió a tocar el órgano bajo la tutela del organista de la catedral, el presbítero Jacobo de Miranda. Cuando este fue nombrado maestro de capilla en 1737, Carreño, con apenas dieciséis años, lo sustituyó como organista. En aquella época, la capilla de música de la catedral era muy reducida y estaba integrada únicamente por el órgano, un bajón y dos cantores.

Miranda, que solo había desempeñado el magisterio de capilla de forma interina, cedió el cargo a Andrés Sucre, un nuevo candidato procedente del Virreinato de Nueva Granada. Durante su magisterio, Sucre impulsó la adquisición de un clave, cuya incorporación supuso una importante innovación en la práctica musical de la catedral. Carreño fue el primer músico en interpretar el nuevo instrumento durante la liturgia. El 10 de diciembre de 1748, a los veintisiete años, dejó el cargo de organista al ser nombrado sochantre, siendo sustituido por el presbítero Pedro José de Osío.

En 1750, tras la renuncia de Andrés Sucre al magisterio de capilla, Carreño fue nombrado para sucederle el 30 de octubre. En ese momento, la capilla de música estaba integrada por el organista Pedro José de Osío; el sochantre Alejandro Carreño, hermano de Ambrosio; el bajonista Cayetano de Castro; y los cantores Pedro Vicente Suárez, Francisco Atilano Moreno y Manuel Francisco Pacheco. Desde el inicio de su magisterio trató de mejorar la precaria situación de la institución. Para ello solicitó la adquisición de dos violines y un violón, compra que se materializó en 1753. Asimismo, se aprobaron dos nuevas plazas en la capilla: un teniente de organista y un teniente de sochantre.

En 1758 protagonizó un pequeño incidente con el cabildo al tratar de venderle una colección de partituras que había hecho traer de España. El cabildo rechazó la oferta, al considerar suficientes las obras donadas por Juan Agustín Naranjo, y además reprendió a Carreño por haber realizado la compra sin autorización previa. El episodio ilustra el fuerte carácter del maestro, que con el tiempo provocó la marcha de varios cantantes e instrumentistas de la capilla. Asimismo, faltaba con frecuencia a sus obligaciones, siendo sustituido en tales ocasiones por Pedro José Antonio de Osío. El deterioro de sus relaciones con el cabildo llegó hasta el punto de que fue declarado persona non grata en 1774. Pese a ello, la ausencia de candidatos dispuestos a ocupar el magisterio permitió que permaneciera al frente de la capilla durante casi veintiocho años. Entre sus discípulos se contaron Pedro Nolasco Colón y Bartolomé Bello, padre de Andrés Bello.

El 23 de enero de 1778 presentó su renuncia al magisterio, que fue aceptada por el cabildo. En reconocimiento a sus servicios, la Tribuna Catedralicia le concedió una gratificación de 100 pesos. Le sucedió de forma interina el cantor Juan Gabriel Liendo. Al año siguiente ejercía como sacristán de la iglesia parroquial de San Felipe, en Yaracuy, y en 1780 desempeñaba el mismo oficio en la parroquia de San Sebastián de los Reyes, en Aragua. Regresó a Caracas en 1781 alegando motivos de salud. En 1789, su hermano Alejandro Carreño fue nombrado maestro de capilla.

No se tienen más noticias de Carreño hasta el 31 de mayo de 1801, fecha en la que otorgó su último testamento. Falleció en Caracas el 21 de junio de ese mismo año y fue enterrado en la iglesia de la Santísima Trinidad.

Obra

Debió de componer un amplio repertorio de música destinada al culto religioso, aunque solo se ha conservado una obra, una Misa Cantata de estilo barroco, estructurada en catorce movimientos. Estos son: «Kyrie» I, «Christe», «Kyrie» II; «Gloria», «Qui tolis», «Quoniam»; «Credo», «Et incarnatus», «Crucifixus», «Et resurrexit», «Et in spiritum», «Et unem sanctam»; «Sanctus y Gloria tua».

Referencias

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