Sheila Ortiz-Taylor (Los Ángeles, 25 de septiembre de 1939) es una escritora, poeta, novelista, crítica literaria y ex profesora mexicoamericana. Es lesbiana y chicana lo que se refleja en sus novelas como Faultline (1982), Spring Forward/Fall Back (1985), Southbound (1990) y Coachella (1998).
Trayectoria Ortiz Taylor nació el 25 de septiembre de 1939 en Los Ángeles, California, donde fue criada por su madre, tías y abuela junto con su hermana, Sandra Ortiz Taylor. Sus padres fueron Juanita Loretta Ortiz Taylor, de ascendencia mexicana, y Jack Santay Ortiz, un hombre tejano de ascendencia irlandesa y mexicana. La dinámica familiar de Ortiz Taylor adoptó roles de género no tradicionales. Encontró su inspiración para la escritura y la poesía en la escuela secundaria debido al amor de su familia por el arte como forma de expresión. Los escritos de Ortiz-Taylor se inspiraron en su vida personal y, a menudo, usaba la escritura para expresar sus sentimientos y emociones. Las hermanas fueron apoyadas por su madre en sus intereses individuales aunque rechazaran intereses tradicionalmente femeninos como el maquillaje, los vestidos y las muñecas. La abuela de Ortiz-Taylor la ayudó a ver la literatura y la cocina entrelazadas. Sus tías, Julia y Thelma, participaban en roles y actividades típicamente reservadas para los hombres, lo que influyó en su perspectiva sobre los roles de género y las opciones profesionales. La dinámica familiar poco convencional le inspiró para dedicarse a las artes y la literatura como una forma de expresar sus experiencias y su visión del mundo tras crecer en un hogar mexicoamericano. Además, tanto Sheila Ortiz-Taylor como Sandra Ortiz-Taylor trabajaron en Imaginary Parents (1996), un esfuerzo colaborativo para crear una memoria familiar de sus experiencias de crecimiento.
Tras graduarse en la escuela secundaria, Ortiz-Taylor se matriculó en la Universidad de California (UCLA) como estudiante de inglés con una subespecialización en español. Completó su licenciatura en 1963.
En 1958, se casó y se mudó a Iowa, donde trabajó como secretaria y auxiliar de enfermería para niños discapacitados. Se divorció de su esposo, pero no pudo regresar a su estado natal por las exigencias y restricciones relacionadas con la batalla por la custodia con su exmarido que alegaba que ella no era apta para criar a sus hijos por a su homosexualidad.
En 1960, regresó a Los Ángeles y se matriculó nuevamente en la UCLA, donde ganó la beca Mabel Wilson Richards. En 1961, Ortiz-Taylor se trasladó a la Universidad Estatal de California, Northridge donde se graduó con honores y una licenciatura en inglés en 1963. Fue nombrada estudiante destacada de lengua y literatura. Tras pasar el verano en Europa, Ortiz-Taylor regresó a la UCLA, donde recibió su maestría en 1964 y su doctorado en 1972.
Tras obtener su doctorado en 1972, Ortiz Taylor fue contratada como profesora de inglés en la Universidad Estatal de Florida, donde recibió diversas becas y premios académicos. Entre sus galardones se incluyen la beca del Fondo Conmemorativo Barbara Deming/Money for Women, el Premio del Programa de Incentivos a la Enseñanza, el Premio William R. Jones al Mentor Más Valioso, el Premio a la Docencia Universitaria y el Premio del Programa de Excelencia Profesional. Durante su trayectoria como profesora, también fue Directora de Estudios de la Mujer.
Cuando Ortiz Taylor comenzó a escribir Faultline (1982), se inspiró inicialmente en su propia vida, que incluía a su exmarido y el hecho de que sus hijos crecerían en un hogar lésbico. Su obra fue aclamada por la crítica y se utilizó como punto de referencia en los estudios chicanos sobre género y sexualidad. Aunque era novelista, también trabajó como profesora de inglés. Faultline fue considerada la primera novela lésbica chicana publicada. Esta tendencia de relacionar sus experiencias con sus libros también estuvo presente en su novela Southbound, donde profundizó en su identidad étnica y las tradiciones chicanas.
Ortiz Taylor está casada con Joy Lynn Lewis. El matrimonio tuvo cinco hijos. Residen en el sureste de Estados Unidos, donde nació Joy Lynn Lewis. Ambas están jubiladas del sistema educativo de Florida.
Faultline La novela más conocida de Ortiz Taylor, Faultline (en español: Falla geológica), fue publicada en 1982 por Naiad Press, una editorial lésbica. Faultline se centra en una mujer que corre el riesgo de perder la custodia de sus hijos debido a su orientación sexual por lo que debe acudir a los tribunales. Faultline no fue un éxito inmediato. Sin embargo, a medida que ganó popularidad a nivel mundial, la novela fue traducida al alemán, al italiano y tuvo una edición británica.
Ortiz Taylor comenzó a escribir Faultline como una catarsis hacia la postura de rechazo de su exmarido por su relación homosexual mientras criaba a sus hijos. Cuenta los obstáculos que enfrentó su protagonista Arden Benbow, lesbiana declarada, en una dura batalla por la custodia de sus hijos con su exmarido Malthus. La novela se desarrolla inicialmente en una sala de audiencias, donde Benhow habla ante el juez en su defensa, afirmando que no hizo nada malo como madre, mientras que Malthus condena sus acciones por querer ser una madre lesbiana para sus hijos. A medida que avanza su testimonio de ella, rechaza la posición del tribunal de que solo existe una línea recta que separa las normas aceptadas de las rechazadas. Desafía este punto de vista, reflejo de una sociedad patriarcal, con su evidencia que desvía esta línea recta simbólica de normas hacia una más irregular, como la de una falla terrestre, que alude directamente al título. Faultline concluye con Arden Benbow ganando la batalla por la custodia, lo que redefine cómo puede ser una familia en una sociedad heteronormativa.
Otras obras En 1990, Ortiz Taylor publicó Southbound, una secuela de Faultline. Southbound continúa con Arden Benbow, la protagonista de Faultline, estudiando en un programa de escritura creativa en la UCLA y rememorando su pasado en Los Ángeles al darse cuenta de que tal vez tenga que buscar trabajo fuera de California. Su viaje la lleva a lugares como Texas, México y, finalmente, a Florida. El tercer libro, OutRageous (2006), se centra en Arden Benbow en Florida, donde aunque se enfrenta a la oposición de la administración universitaria por ser lesbiana, recibe el apoyo de su comunidad.
Ortiz Taylor también colaboró con su hermana, Sandra, en la escritura de Imaginary Parents: A Family Autobiography en 1996. Las dos hermanas cuentan su infancia inspiradas en sus experiencias reales y otras de ficción, como el suicidio de miembros de la familia, su relación con su madre, Juanita, y la relación de sus padres. Sandra contribuyó a este libro con ilustraciones que ofrecen una perspectiva diferente de su infancia.
Ortiz Taylor también ha escrito poesía y artículos. Uno de sus artículos, "Women in a Double Bind: Hazards of an Argumentative Edge" (Mujeres en una doble atadura: Peligros de una postura argumentativa), analizaba las dificultades a las que se enfrentan las estudiantes universitarias.
Otras obras son Spring Forward/Fall Back (1985), que también trata sobre una familia lesbiana, Borderlands (1987), Coachella (1998) y Slow Dancing at Miss Polly’s.
Identidad LGBTQ+ Ortiz Taylor refleja su identidad sexual en sus obras literarias, al que enseguida añadió su origen étnico como mexicoamericana. Es lesbiana y utiliza su obra escrita, específicamente Faultline, como vehículo para expresar sus luchas como miembro de la comunidad LGBTQ+. La novela refleja su vida personal, siendo la protagonista su alter ego. Al igual que Ortiz Taylor, es una madre lesbiana chicana que desafía las normas de género y la oposición que enfrentaba de quienes la rodeaban, en particular de su exmarido. Su identidad sexual no solo desafiaba las normas de género en Estados Unidos, sino que también fue una lucha lidiar con esta faceta de sí misma frente a su identidad chicana. Los valores chicanos enfatizan la importancia de una familia unida bajo un matrimonio de un hombre y una mujer. Además de la lucha contra las normas de género, Ortiz Taylor utilizó Faultline para comunicar su creencia de que las personas tienen la libertad de crear una identidad en lugar de heredarla de generaciones anteriores. Más allá de la vaga idea de las “normas de género”, Ortiz Taylor abordó de manera más específica las ideas del patriarcado y la heterosexualidad obligatoria en su novela. El patriarcado en la vida personal de Arden es desmantelado por su identidad lésbica, por su falta de deseo o dependencia de un hombre. La relación amorosa de la protagonista con una mujer al final del libro desafía las construcciones sociales heterosexuales tradicionales en las que se esperaba que encajara durante toda su vida.
Identidad chicana En sus libros, Ortiz Taylor explora su identidad chicana a través de los detalles de sus personajes y su uso de metáforas. En Faultline y Southbound, habla de los antecedentes indígenas de la protagonista, su gusto por la comida tradicional mexicana y tex-mex, que su familia habla español y la incorporación de palabras en español a su vocabulario. En Southbound, Ortiz Taylor describe a Arden pensando en su conexión con ancestros aztecas y México como su patria. Los críticos de Ortiz Taylor consideran superficiales sus referencias a su herencia chicana porque Arden “se burla de su nariz ‘india’”. Además mencionan que su chicanidad no juega un papel central porque se centra principalmente en el lesbianismo en sus obras. En Imaginary Parents, las hermanas Ortiz revelan más sobre su herencia católica mexicana, comiendo y aprendiendo a cocinar comidas tradicionales.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Nacidos en Los Ángeles Categoría:Escritores LGBT de Estados Unidos Categoría:Personas LGBT de California Categoría:Profesores de la Universidad Estatal de Florida Categoría:Alumnado de la Universidad de California en Los Ángeles Categoría:Escritoras de Estados Unidos del siglo XXI Categoría:Escritoras lesbianas de Estados Unidos