miniaturadeimagen|Las obras de Jean-Jacques Rousseau, escritor y filósofo genovés, estuvieron entre la lista de libros prohibidos en la Provincia de Venezuela. La Inquisición en la Provincia de Venezuela fue establecida formalmente en 1611 y extinguida legalmente en 1812-1813, durando dos siglos. Estaba circunscrita como Jurisdicción Inquisitorial a Cartagena, en el Virreinato de Nueva Granada. La mayoría de los sacerdotes que ejercían la profesión en el país eran comisarios de la Inquisición, un tribunal religioso que castigaba delitos contra la fe cristiana.
Se persiguió sobre todo a los seguidores de doctrinas luteranas y a los judíos. La persecución de libros prohibidos demostraba que la Inquisición tenía un carácter político-religioso. Durante la Guerra de Independencia, la Iglesia tomó una postura realista, requisando y censurando especialmente libros relacionados con la Revolución francesa, siendo la Inquisición legalmente abolida por el Primer Congreso y restaurada tras la caída de la Primera República por parte de Domingo de Monteverde, ambos sucesos en 1812, y luego nuevamente abolida por las Cortes de Cádiz en el Imperio español al año siguiente.
El estudio de la Inquisición en Venezuela ha sido un tema complicado debido al lugar secundario de la Provincia de Venezuela como circunscripción de la Inquisición, la escasez de las fuentes y la dificultad de acceder a ellas, entre otras razones.
Contexto histórico
Historia En 1610 se creó un tribunal de la Inquisición en Cartagena, donde quedó circunscrita la Provincia de Venezuela junto con las otras provincias de Tierra Firme, comenzando sus actividades formalmente el 14 de septiembre de 1611. La mayoría de los sacerdotes que ejercían la profesión en el país eran comisarios de la Inquisición. Se persiguió sobre todo a los seguidores de doctrinas luteranas y a los judíos, ejerciendo actividad contra la brujería también en menor grado. Las penas que se aplicaban si se incurría en la lectura, posesión, compra o venta de libros prohibidos era la excomunión, una multa y una amenaza de persecución judicial por sospecha de herejía y desobediencia.
Las largas distancias y el mal estado de las vías de comunicación dificultaban el reporte de incidentes y el traslado de reos a los tribunales. miniaturadeimagen|Juan Vicente Bolívar y Ponte, padre de Simón Bolívar, tenía libros prohibidos por la Inquisición. Los grandes terratenientes y comerciantes solicitaban formar parte de la Santa Inquisición para tener un mejor estatus social; cargos inquisitoriales como alguaciles, notarios y familiares, representaban un ruta de ascenso social. Por otro lado, los criollos de clase alta en Caracas solían leer libros prohibidos.
La Inquisición tuvo mucha actividad durante el siglo XVII en Venezuela, moderando ésta hacia el siglo XVIII. izquierda|miniaturadeimagen|Francisco de Miranda escapó de su orden de captura por parte de la Inquisición. Francisco de Miranda fue vigilado por la Santa Sede; la Inquisición ordenó su captura y la confiscación de sus libros, así como otros bienes, por lo que Miranda escapó a Cuba y luego en 1783 a Estados Unidos.
El médico canario Juan Perdomo, Teniente de Justicia Mayor en La Victoria desde 1778, fue denunciado por poseer libros prohibidos y proferir expresiones heréticas, siendo expulsado de Venezuela por orden de la Inquisición.
Tras la Revolución Francesa, la Inquisición aumentó su actividad.
Después de la muerte del fray Manuel Cándido Torrijos, obispo de Mérida, en 1794, libros prohibidos que estaban en su poder fueron trasladados a Cartagena.
Un holandés fue capturado en los afluentes del río Orinoco con ejemplares de Epístola a los peruleros, que contenía un catecismo calvinista y una invitación a los colonos a desobedecer a España y a unirse al Imperio neerlandés. Se notificó al Tribunal de Cartagena, el cual ordenó la remisión del preso. Sin embargo, para cuando llegó la solicitud de la Inquisición, el holandés se había fugado. miniaturadeimagen|Voltaire, escritor y filósofo francés, estuvo en la lista de autores de libros prohibidos por la Inquisición en Venezuela. Hacia el contexto de la Guerra de Independencia, la Iglesia tomó una postura realista. Los obispos venezolanos atacaban la introducción al país de obras impías y ateístas como las de Jean-Jacques Rousseau, Montesquieu y de los enciclopedistas en general. Voltaire también tenía autoría comprometida como prohibida en Venezuela. izquierda|miniaturadeimagen|El Primer Congreso de Venezuela abolió la Inquisición en Venezuela. Finalmente con el establecimiento de la Primera República de Venezuela, la Inquisición fue abolida el 12 de febrero de 1812 por ley del Primer Congreso Nacional, siendo restaurada por Domingo de Monteverde a mediados de ese año tras la caída de la República y luego nuevamente abolida por las Cortes de Cádiz en España. El Congreso de Cúcuta ratificó su abolición, cuando la Tercera República de Venezuela se unió a la Gran Colombia.
Una investigación llevada a cabo por el Comisario del Santo Oficio en Caracas, Miguel Antonio de Castro y Marrón, emitió un informe donde se nombraba los mantuanos I. Ustáriz, Francisco Javier Yanes, A. Navarrete, Gabriel Ponte (diputado por Caracas al Primer Congreso Nacional de 1811 y firmante del Acta de Declaración de la Independencia), Manuel Ibarra y Juan Vicente Bolívar (padre de Simón Bolívar) como dueños de libros prohibidos.
La mayoría de las investigaciones realizadas sobre la Inquisición en Venezuela se han realizado con documentación proveniente de España, ya que en la actualidad gran cantidad de documentos son inasequibles o desaparecieron de manera misteriosa.
Véase también
Index librorum prohibitorum Iglesia católica en Venezuela Censura en Venezuela Inquisición en América Inquisición peruana Inquisición mexicana Inquisición en Guatemala Inquisición española
Referencias
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