En Paraguay, las personas LGBTQ fueron perseguidas por la policía durante la dictadura militar de Stroessner, capturadas y torturadas como parte de la agenda política más amplia del Estado paraguayo. Al igual que otros grupos perseguidos, como comunistas, académicos y minorías étnicas y religiosas, los miembros de la comunidad LGBTQ+ sufrieron ataques patrocinados por el Estado. Las minorías sexuales y de género fueron consideradas una amenaza para la sociedad y, por lo tanto, experimentaron abusos verbales, físicos, económicos y psicológicos en su vida cotidiana.Comisión de Verdad y Justicia. 2008. Anive Haguä Oiko: Informe Final, Capitulo Conclusiones y Recomendaciones. Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay. Los medios de comunicación (como el principal periódico El País en Paraguay) y las instituciones religiosas, como la Iglesia católica, se convirtieron en aparatos centrales para la propagación de propaganda y odio anti-LGBTQ+ durante la dictadura, lo que impuso un clima de discriminación.Augsten Szokol, Erwing. 2013. Ficha Técnica. 108. Ciento Ocho. Ficha Técnica. Arandura.
Ya en la década de 1930, el gobierno paraguayo comenzó a registrar, vigilar y perseguir a las personas LGBTQ+, y durante la dictadura de Stroessner, estas prácticas se intensificaron significativamente. En 1959, tras el asesinato de Bernardo Aranda, el gobierno de Stroessner ordenó la captura de hombres homosexuales que pudieran haber sido responsables de su muerte, ya que se creía que uno de ellos podría haber cometido el crimen. El número "108" hace referencia a la cantidad de personas LGBTQ+ (en su mayoría homosexuales) capturadas por el Estado durante las redadas de 1959. La cifra se convirtió en un símbolo prominente de la identidad homosexual en Paraguay durante y posterior a la dictadura. Esta redada masiva inicial marcó el comienzo de una creciente persecución, vigilancia y discriminación patrocinadas por el Estado contra las personas LGBTQ+.
Contexto histórico El stronismo —período de 35 años comprendido entre 1954 y 1989 del régimen de Alfredo Stroessner en Paraguay— se caracterizó por un alto grado de represión política. Tras el golpe de Estado de 1954, liderado por Stroessner, el expresidente Federico Chávez se vio obligado a renunciar. Las elecciones se celebraron el 11 de julio de 1954, con un único candidato. Tanto el golpista como el expresidente Chávez pertenecían al Partido Colorado, de derecha, y el nombramiento inicial de Stroessner como presidente en 1954 estuvo marcado por conflictos internos dentro del partido. Como resultado, muchos funcionarios públicos fueron expulsados de Paraguay. La socióloga Lorena Soler ha señalado que “la gran mayoría de las personas torturadas y encarceladas durante los primeros años de Stroessner pertenecían al Partido Colorado y a las Fuerzas Armadas”. En 1958, Stroessner hizo pública una lista con los nombres, direcciones y cargos de funcionarios públicos designados como opositores políticos dentro del Partido Colorado, una táctica que posteriormente se emplearía para exponer a personas LGBTQ+ paraguayas.
En 2003, el estado paraguayo creó la Comisión de Verdad y Justicia para investigar las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen de Stroessner. El informe resultante, publicado en 2008,Comisión de Verdad y Justicia. 2008. Anive Haguä Oiko: Informe Final, Capitulo Conclusiones y Recomendaciones. Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay. reveló que durante el transcurso del régimen de Stroessner 20 090 personas fueron víctimas de violaciones de derechos humanos, incluyendo 50 ejecuciones extrajudiciales, 336 desapariciones y 3470 exilios. Además, se realizaron 19 862 arrestos arbitrarios, de los cuales no menos de 18 772 (94%) implicaron algún tipo de tortura. Entre la población adulta del país (un promedio de 1 250 000 entre 1950 y 1992), una de cada 124 personas fue víctima de una violación de derechos humanos.
Si bien la Comisión de la Verdad y la Justicia informó sobre diversos crímenes cometidos por el estado paraguayo durante el Stronismo, no incluyó información sobre las personas LGBTQ+ detenidas por la policía ni sobre los tipos de violencia que sufrieron durante su detención. En consecuencia, no existe información estadística oficial sobre su represión política durante la última dictadura, y la mayoría de los recuerdos históricos provienen de testimonios individuales y del trabajo de investigación de investigadores independientes. El documental de Renata Costa de 2010, 108 (Cuchillo de Palo), por ejemplo, presenta entrevistas con mujeres y hombres queer que vivieron en Asunción durante el stronismo y que relatan casos de detención y tortura.Costa, Renate, dir. 2010. 108 Cuchillo de Palo. Etudi Playtime.
Durante el período de la dictadura, así como antes de su inicio, las minorías de género y sexuales se encontraban en la clandestinidad debido a la falta de apoyo social y legal. La dictadura intensificó la exclusión social de las personas LGBTQ+, en particular las personas trans /travestis, quienes sufrían discriminación en materia de vivienda y empleo, viéndose obligadas principalmente a ejercer trabajo sexual. Las personas trans/travestis debían esconderse de la policía y eran llevadas rutinariamente a las comisarías para ser interrogadas. En comparación con los hombres homosexuales, existen menos datos históricos sobre las mujeres lesbianas; ellas también sufrieron invisibilización, así como otras formas de abuso y violencia durante la dictadura.Augsten Szokol, Erwing. 2013. Ficha Técnica. 108. Ciento Ocho. Ficha Técnica. Arandura.Comisión de Verdad y Justicia. 2008. Anive Haguä Oiko: Informe Final, Capitulo Conclusiones y Recomendaciones. Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay.
Caso 108
Bernardo Aranza miniaturadeimagen|Foto de Bernardo Aranda tomada por el consulado de Brasil en Asunción, Paraguay. 11 de junio de 1959.
La noche del 1 de septiembre de 1959, el cuerpo de Bernardo Aranda fue encontrado, completamente calcinado, en su domicilio. A sus 25 años, era conocido por su trabajo como locutor de radio en Asunción. Como afirmaron varias ediciones de El País, su muerte fue catalogada como un "asesinato pasional". Si bien al momento de su muerte tenía novia, la policía sospechaba que podía ser homosexual y, un día después, inició una operación para capturar a supuestos homosexuales. Durante los primeros días de esta redada, los medios de comunicación (cómplices y coaccionados por el Estado) afirmaron que no había detenidos, lo cual resultó ser falso.Augsten Szokol, Erwing. 2013. Ficha Técnica. 108. Ciento Ocho. Ficha Técnica. Arandura. El 12 de septiembre se hizo público que 108 personas de "dudosa conducta moral" habían sido detenidas e interrogadas por la policía, muchas de las cuales posteriormente relataron haber sido torturadas y agredidas sexualmente por la policía. El uso de la tortura, así como la agresión sexual, eran técnicas de interrogatorio habituales empleadas por la policía y otros funcionarios estatales para obtener información, pero también para humillar a los interrogados. El abuso físico y psicológico en los centros de detención era común en Paraguay y en otros países que participaron en la Operación Cóndor.
El asesinato de Aranda sirvió de pretexto para perpetrar un ataque organizado contra los miembros de la comunidad, con una justificación para la persecución y captura de personas LGBTQ+, en particular hombres homosexuales, basada en la moralidad, en la que los presuntos miembros eran vistos como inmorales y peligrosos para la sociedad.Augsten Szokol, Erwing. 2013. Ficha Técnica. 108. Ciento Ocho. Ficha Técnica. Arandura. Durante la redada, 108 personas fueron capturadas, una cifra con la que las minorías de género y sexuales están asociadas hasta el presente en Paraguay.
Rol de los medios miniaturadeimagen|El 108 se utiliza por primera vez. Publicado originalmente por el periódico El País, el 12 de septiembre de 1959.
Los medios de comunicación, como El País y la Revista Ñandé, fueron los principales periódicos y medios que abordaron el asesinato de Aranda, así como el de las 108 personas moralmente dudosas. Informaron sobre el tema desde una postura abiertamente homofóbica, contribuyendo a una imagen pública y una narrativa de las minorías sexuales y de género como peligrosas e inmorales. Parte de su trabajo incluyó la publicación de artículos de organizaciones católicas que afirmaban que los homosexuales, o como ellos los llamaban, "desviados", tenían una organización secreta que reclutaba menores para tener relaciones sexuales con ellos.Augsten Szokol, Erwing. 2013. Ficha Técnica. 108. Ciento Ocho. Ficha Técnica. Arandura. Ser parte de la comunidad LGBTQ+ se asoció con formas de crimen organizado. El número "108" se convirtió en un símbolo duradero y controvertido de la homosexualidad en Paraguay. Su primer uso para denotar a un hombre homosexual amoral y abyecto se puede rastrear a una caricatura política publicada por la Revista Ñandé, una revista quincenal que publicaba propaganda humorística en línea con el Partido Colorado. En una ocasión, la revista publicó una caricatura que mostraba una procesión de hombres con nalgas prominentes, cada uno con el número 108 escrito en la espalda, dirigidos por policías que blandían porras. Aquellas personas que formaban parte o estaban asociadas con el número 108 se convirtieron en objeto de burla y discriminación. Se mostraban a hombres afeminados representados en la cárcel con una camiseta “108”, o mostrados regresando para atacar a una ex pareja con gasolina, el método utilizado para asesinar a Aranda. Estos medios perpetuaron imágenes, dibujos e historias estereotipadas que representaban a hombres homosexuales y otros miembros “inmorales” de la sociedad, construyendo y contribuyendo a la violencia cotidiana, simbólica y física contra las personas LGBTQ+.
La carta de un amoral
El 30 de septiembre de 1959, en respuesta a las continuas difamaciones y ataques contra las personas LGBTQ+, un escritor anónimo envió una carta al director del periódico paraguayo El País, Leopoldo Ramos Giménez. El contenido era este:
La misiva se convirtió en símbolo de resistencia, que incluso hasta la fecha los colectivos LGBTQ+ celebran como una forma de activismo contra la violencia de la dictadura.
Mario Luis Palmieri El 22 de marzo de 1982, Mario Luis Palmieri fue secuestrado por alguien que llamó a su escuela y se hizo pasar por su padre para que pudiera retirarse antes. Seis días después, el joven, de 14 años, fue encontrado muerto. Reinaldo Chamorro Chávez fue el único culpable de este crimen. Existen varias teorías, pero Chávez nunca habló al respecto.