Zósimo de Nápoles (; siglo IV) fue un obispo de Nápoles durante la segunda mitad del siglo IV. Su figura está estrechamente vinculada a las controversias doctrinales entre nicenos y arrianos que marcaron la Iglesia durante el reinado del emperador Constancio II. Aunque las fuentes medievales lo incluyeron en las listas episcopales napolitanas, su episcopado es conocido principalmente a través de testimonios procedentes de autores partidarios de la doctrina nicena.
Biografía Las principales listas episcopales de Nápoles, como las Gesta episcoporum Neapolitanorum y el Catalogus episcoporum Neapolitanorum, sitúan a Zósimo como sucesor de Máximo de Nápoles y predecesor de Severo de Nápoles. Estas fuentes le atribuyen un episcopado de catorce años y lo sitúan en tiempos de los papas Milcíades y Silvestre I y del emperador Constantino I.
Sin embargo, los estudios modernos consideran errónea esta cronología. Dado que el destierro de Máximo de Nápoles se produjo hacia los años 355 o 356, el episcopado de Zósimo debe situarse necesariamente en la segunda mitad del siglo IV. Algunos autores de época moderna llegaron incluso a identificarlo con otros obispos llamados Cosme o Cosimo, aunque estas interpretaciones han sido descartadas por la investigación posterior.
La principal fuente contemporánea sobre Zósimo es el Libellus precum ad imperatores, redactado hacia 383-384 por los presbíteros Faustino y Marcelino. Según este texto, tras el destierro de Máximo, el partido arriano de Nápoles promovió la elección de Zósimo como obispo de la ciudad.
Las mismas fuentes presentan a Zósimo como partidario del arrianismo, doctrina rechazada por los defensores del Concilio de Nicea I. Máximo, desde el exilio, habría condenado a Zósimo mediante anatema. Posteriormente, cuando Lucifer de Cagliari regresó de su propio destierro, Zósimo intentó reconciliarse con él, aunque sin éxito.
El Libellus relata asimismo que Zósimo perdió repentinamente el uso de la palabra cuando intentaba celebrar la liturgia en la catedral de Nápoles. Según la narración, recuperaba el habla únicamente al abandonar el templo. Este episodio fue interpretado por los autores nicenos como un castigo divino y habría provocado su retirada de la vida pública y su posterior renuncia al episcopado. Los historiadores modernos consideran este relato una tradición polémica transmitida por fuentes hostiles al obispo.
Según la documentación conservada, Zósimo todavía vivía cuando el Libellus precum ad imperatores fue presentado a las autoridades imperiales hacia los años 383 o 384.
Tradición posterior Diversas tradiciones napolitanas posteriores atribuyeron a Zósimo el traslado de las reliquias de san Jenaro desde la zona de Agnano a las catacumbas de Nápoles. Sin embargo, esta noticia no aparece en las fuentes contemporáneas y su historicidad es discutida.
A diferencia de otros obispos napolitanos de la Antigüedad tardía, Zósimo no figura en el Calendario Marmóreo de Nápoles, elaborado en el siglo IX. Algunos autores han interpretado esta ausencia como una consecuencia del recuerdo negativo conservado sobre su episcopado.
Historiografía La figura de Zósimo presenta especiales dificultades para los historiadores debido a que la mayor parte de la información conservada procede de autores pertenecientes al bando niceno. Por este motivo, resulta difícil distinguir entre los hechos históricos y los elementos polémicos incorporados por las fuentes eclesiásticas posteriores.
Los estudios modernos consideran segura su existencia histórica y su relación con la controversia arriana en Nápoles, aunque muchos detalles de su biografía permanecen inciertos.
Véase también
Archidiócesis de Nápoles Máximo de Nápoles Severo de Nápoles Arrianismo Lucifer de Cagliari
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Adversus Damasum libellus precum ad imperatores en Wikisource
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