Julián Atirahu ( -) fue un compositor y maestro de capilla del Virreinato del Río de la Plata.

Vida

Se desconocen todos los datos biográficos de Atirahu. Se sabe que estuvo activo en Itatí, por entonces una reducción franciscana de guaraníes situada en la provincia del Paraguay y actualmente una ciudad del norte de la provincia de Corrientes (Argentina). En las reducciones la música constituía una parte esencial de la formación de los indígenas, por lo que es probable que Atirahu aprendiese con alguno de los discípulos de Domenico Zipoli, compositor de origen italiano que desarrolló una intensa actividad en las misiones jesuíticas de Sudamérica.

El investigador Ricardo Trecek localizó en el «libro de cuentas» de Itatí una referencia al «maestro Julián que fue de la música anteriormente», identificado con Atirahu. En una anotación se señala que, el día de la Concepción de 1806, «se pagó por su servicio una vara de paño azul, dos varas de angaripola, un sombrero y un poncho».

De su única obra conservada se deduce que ejercía como «maestro de orquesta» de Itatí en 1808. El dato resulta problemático, ya que en el mismo libro de cuentas aparece también el maestro de música Juan Nuario, que recibía pagos durante las mismas fechas. La escasez de fuentes impide aclarar esta aparente contradicción.

Obra

De Atirahu solo se conserva una composición: un canon cancrizante, denominado «rondó» por la mano que copió la música y frecuentemente descrito como un «minueto». En realidad consta de dos fragmentos independientes, posiblemente completos en sí mismos, en los que el primer violín interpreta la pieza de principio a fin mientras que el segundo la ejecuta en sentido inverso, del final al comienzo. De este modo, una única partichela puede colocarse sobre una mesa entre ambos intérpretes para que cada uno la lea de arriba abajo. Las dos secciones presentan rasgos característicos del minueto, como el uso de arpegios, pares de corcheas y tresillos.

La obra está escrita para dos violines, aunque incluye una indicación para ser interpretada también con trompa marina o monocordio, instrumento muy común en la región que se tocaba apoyándolo en los labios para aumentar su sonoridad.

La composición, fechada en 1808, es una de las escasas obras musicales conservadas en Argentina de la época virreinal. Se preserva en el Legajo 35 de la Colección Andrés Lamas, custodiada actualmente en el Archivo General de la Nación de Buenos Aires. Constituye un ejemplo excepcional del nivel de formación y calidad artística que podía alcanzar un músico indígena en la periferia del Imperio español a finales del siglo XVIII o principios del XIX.

Referencias

Categoría:Personas guaraníes Categoría:Compositores en el Imperio Español Categoría:Compositores de España del siglo XVIII Categoría:Compositores de música clásica de España del siglo XIX Categoría:Compositores de música clásica de Argentina Categoría:Compositores de música clásica de Paraguay Categoría:Maestros de capilla virreinales