Julián (en latín, Iulianus; fl. 940-944) fue un obispo de Palencia documentado hacia mediados del siglo X. Es el primer titular de la sede palentina del que se tiene constancia tras la conquista musulmana, después de más de dos siglos sin testimonios del obispado, y se le considera un precedente de la restauración definitiva de la diócesis en 1034. Se le conoce por tres documentos diplomáticos fechados en 940 y 944 y por una fuente andalusí que lo sitúa como embajador en la corte de Córdoba en 941.
Contexto histórico La sede de Palencia era de origen visigodo —su episcopologio antiguo incluye, entre otros, a Conancio (h. 609-639)—, pero tras la caída del reino visigodo a comienzos del siglo VIII su rastro se pierde durante más de doscientos años. La reaparición de un obispo palentino a mediados del siglo X suele relacionarse con la reorganización del territorio tras la victoria cristiana en la batalla de Simancas (939) y la creación del condado de Monzón para la familia Ansúrez, dentro del esfuerzo por dotar a la zona de una estructura eclesiástica. Ante el silencio documental, se ha discutido si su episcopado supuso una restauración efectiva de la sede o si se trató más bien de un obispo itinerante, y es posible que nunca residiera de forma estable en la propia ciudad de Palencia, cuya sede no fue restaurada de manera definitiva hasta 1034, por iniciativa de Sancho III de Pamplona.
Menciones documentales Se conservan tres menciones del obispo Julián, todas en diplomas monásticos:
11 de abril de 940. Como «Julianus, Dei gratia sedis pallentinae episcopus» confirma, junto a los obispos de Oviedo, Zamora, León, Astorga, Viseo, Lugo, Orense, Compostela y Coímbra, la donación que el rey Ramiro II de León hizo de la iglesia de San Martín (valle de Parada y Cebraria, en Astorga) al monasterio de Santiago de Peñalba. Doc. I. 11 de noviembre de 944. Como «Iulianus palentine sedis episcopus» suscribe la donación de Ramiro II de la villa de Pozolos al monasterio de Sahagún. Doc. 93. 22 de noviembre de 944. Como «episcopus Palentia sedis» figura en la ratificación, por el conde Ansur Fernández de Monzón y Castilla, de la venta de Santa Eulalia de Agés al monasterio de San Salvador de Oña. Núm. 2.
Embajada ante el califato de Córdoba (941) El obispo Julián aparece también en las fuentes andalusíes. El cronista Ibn Hayyan, en su al-Muqtabis V, lo incluye entre los testigos y embajadores cristianos presentes en la corte califal de Córdoba con motivo de la tregua acordada tras la batalla de Simancas, entre el 28 de julio y el 26 de agosto de 941. Su participación en esa embajada ha llevado a plantear la hipótesis de que pudiera ser un mozárabe conocedor de la lengua árabe.
Origen e hipótesis sobre su episcopado El historiador Gonzalo Martínez Díez consideró posible que Julián fuera un obispo originario de Sevilla que, emigrado de su diócesis hispalense, habría recibido el encargo del nuevo obispado palentino. Según su reconstrucción, hacia 931 Julián ya regiría la diócesis desde Castro Vivester —despoblado a orillas del río Esgueva—, para instalarse después, probablemente en 937 y con seguridad en 940, en la propia ciudad de Palencia, manteniéndose al frente de la sede al menos hasta 944 y quizá más allá de 950.
Sucesión Se desconoce hasta qué fecha exacta ejerció su episcopado. Después de él vuelve a perderse el rastro de la sede palentina hasta su restauración en el siglo XI; únicamente se documenta a un obispo llamado Sindonio en el cercano monasterio de Dueñas en 974, del que se ignora si fue o no su sucesor. La diócesis fue restaurada de forma definitiva por Sancho III de Pamplona el 21 de diciembre de 1034, encomendándose primero al monje Poncio y, poco después, al obispo Bernardo I.
Véase también Diócesis de Palencia Anexo:Obispos de Palencia Condado de Monzón
Referencias
Bibliografía
Categoría:Obispos de Palencia Categoría:Obispos de España del siglo X Categoría:Obispos católicos del siglo X