La rendición de San Bartolomé tuvo lugar durante la guerra de la segunda coalición. El 19 de marzo de 1801, una flota británica llegó frente a la colonia sueca de San Bartolomé y exigió su rendición. Gran Bretaña había decidido ocupar la colonia como parte del deterioro de las relaciones anglo-suecas tras la decisión de Suecia de unirse a la Segunda Liga de Neutralidad Armada. El gobernador de la colonia, Hans Henrik Anckarheim, convocó un consejo de guerra que acordó por unanimidad rendirse a los británicos, ya que la pequeña guarnición de San Bartolomé no era rival para la flota invasora. Anckarheim entregó la colonia a los británicos el 21 de marzo y San Bartolomé permaneció bajo ocupación británica hasta que terminaron las guerras revolucionarias francesas en 1802.
Antecedentes Cuando Suecia se unió a la Segunda Liga de Neutralidad Armada, y la noticia llegó a Londres, el secretario de guerra británico, Henry Dundas, emitió órdenes secretas a los comandantes británicos en las Islas de Barlotavento para ocupar las Indias Occidentales Danesas y la colonia sueca de San Bartolomé, además de confiscar todos los bienes daneses, suecos y rusos encontrados allí.
Rendición El 19 de marzo, una flota de 16 barcos británicos bajo el contraalmirante John Duckworth llegó frente a la isla. El gobernador de la isla, Hans Henrik Anckarheim, procedió a reunir una fuerza compuesta por 18 soldados regulares (todos enfermos) y 35 milicianos de Gustavia, el campo y la guarnición de la isla. Dos oficiales británicos, el capitán King y el general de brigada Fuller, desembarcaron en la isla para saber si los suecos se rendirían. En respuesta, Anckarheim convocó un consejo de guerra compuesto por varios funcionarios coloniales y ciudadanos destacados de Gustavia (incluido Carl Dreijer), quienes acordaron unánimemente que la isla debía rendirse, ya que no tenía ninguna posibilidad de resistir a los británicos. Al darse cuenta de que sus tropas eran demasiado pocas y enfrentándose a un descontento generalizado y a la falta de leales en la isla, Anckarheim se dispuso a rendirse a los británicos.
Consecuencias El 21 de marzo, la colonia se rindió formalmente al teniente general Thomas Trigge y a Duckworth. Anckarheim fue hecho prisionero de guerra junto con su predecesor, el mayor Georg Henrik Johan af Trolle, y todos los barcos en el puerto de Gustavia fueron incautados por los británicos. Los colonos de la isla debían jurar lealtad a Jorge III, pero se les concedía el derecho a no luchar contra Suecia en futuros conflictos. A Anckarheim se le permitió quedarse en la isla y actuar como place de major, a diferencia de af Trolle, que fue enviado a Antigua junto con otros funcionarios coloniales y militares suecos capturados.Sin embargo, a af Trolle se le permitió regresar en junio de 1801.
Tras la ocupación británica de la isla, el coronel Wilson se convirtió en el nuevo gobernador, manteniendo la administración ocupacional mediante un consejo que utilizaba la ley sueca. Anckarheim solicitó a Wilson que permitiera libertad de movimiento a los colonos de San Bartolomé, lo cual fue concedido. Sin embargo, al día siguiente Wilson emitió nuevas regulaciones que restringían la libertad de movimiento a quienes se convirtieron en súbditos suecos antes de 1794, con el fin de impedir que los comerciantes suecos naturalizados llevaran a cabo el contrabando. La isla fue devuelta a Suecia el 10 de julio de 1802 tras el Tratado de Amiens que puso fin a las guerras revolucionarias francesas.
Referencias
Enlaces externos
Categoría:Batallas y conflictos sin bajas Categoría:Batallas de Suecia Categoría:Conflictos en 1801