La segregación horizontal y vertical parte de la segregación ocupacional, es la distribución desigual de trabajadores a través de diversas ocupaciones o dentro de las mismas.

La segregación ocupacional está basada en características demográficas, principalmente el género. Este fenómeno describe la concentración de determinados grupos sociales en el mercado laboral, generando una representación no proporcional en ciertos trabajos o niveles jerárquicos; fungiendo una dinámica de poder desigual.

Intersección entre ambos ejes: Campos y orden jerárquico

Eje Horizontal (Campos): Establece la concentración de mujeres y hombres en sectores específicos de la actividad económica. En este punto, la sociedad empieza a normalizar profesiones como femeninas: las cuáles están relacionadas a trabajo de ciudad, salud o educación); y masculinas: como ámbitos STEM, construcción o desarrollo tecnológico. Así replicando los roles del ámbito doméstico.

Eje Vertical (Jerarquía): Establece que cuando avanza una estructura jerárquica en cualquier sector, incluso sectores donde hay una mayor representación femenina, la presencia de mujeres se diluye. Es aquí donde el privilegio, la responsabilidad y la remuneración aumentan de manera proporcional a la exclusión de mujeres en puestos de poder y toma de decisiones.

Contexto Históricamente, la configuración de los mercados laborales ha nacido de la idea de que las mujeres constituyen una mano de obra secundaria, donde sus ingresos son vistos como un complemento para la economía del hogar. Esta visión se sustenta en un sistema de reglas establecidas e inconscientes que a la larga delimitan las esferas de actuación de los individuos según su sexo.

Asimismo, la causalidad de esta segregación está vista en la división tradicional de roles productivos y reproductivos:

Actividad productiva: Actividades orientadas al mercado y asignadas a los hombres.

Actividad reproductiva: Actividades ligadas con el trabajo de cuidado y crianza, usualmente delegado mayoritariamente a mujeres y es trabajo no remunerado.

Causas y determinantes La intersección de la productividad y reproductividad visto desde la economía, es un determinante central. Documentalmente, las instituciones laborales han sido diseñadas bajo la idea de que las mujeres constituyen una mano de obra secundaria, donde su rol es el ámbito doméstico y cuidados. +Segregación horizontalSegregación verticalLa toma de decisiones en términos de trayectorias académicas y ocupaciones se ve condicionada por sesgos de género. Guiando a las mujeres hacia ocupaciones que están relacionadas con lo emocional y lo sensible (ej. salud, enseñanza y trabajos sociales), donde estas labores son percibidas como una extensión del trabajo de cuidado hecho en el hogar. La carga de tareas de cuidado genera un suelo pegajoso. Esta barrera mantiene a las mujeres en puestos con jerarquía baja debido a las dificultades para conciliar la vida laboral y la familiar, ante la falta de servicios de cuidado institucionalizados.

Consecuencias de la segregación laboral por género

Principales consecuencias de la segregación horizontal

Brecha salarial de género: Es una de las causas principales de las diferencias en las remuneraciones. Las mujeres suelen trabajar en sectores de baja productividad, como el comercio y los servicios personales. Estos sectores ofrecen salarios más bajos en comparación con sectores que tienen más hombres, como la industria o la tecnología. Perpetuación de estereotipos: La asociación de ciertas profesiones con un género específico refuerza ideas tradicionales sobre los roles masculinos y femeninos, tanto en el ámbito laboral como en el doméstico. Inestabilidad y precariedad: Muchos sectores con alta presencia femenina presentan mayores índices de informalidad, contratos temporales, jornadas parciales y menor acceso a prestaciones laborales o seguridad social. Decisiones educativas sesgadas: Las expectativas sociales y laborales pueden condicionar las elecciones académicas de las nuevas generaciones, limitando la participación de mujeres y hombres en áreas consideradas “no tradicionales” para su género.

Principales consecuencias de la segregación vertical

Limitaciones al desarrollo profesional: Muchas mujeres encuentran obstáculos para ascender laboralmente, aun cuando poseen calificaciones equivalentes o superiores a las de sus colegas varones. Infrarepresentación en la toma de decisiones: La baja presencia femenina en cargos directivos reduce la diversidad de perspectivas dentro de las instituciones y limita la inclusión de enfoques de igualdad de género en la toma de decisiones. Reducción de la productividad profesional: La persistencia de barreras jerárquicas puede afectar la motivación, productividad y expectativas de desarrollo de las trabajadoras. Violencia estructural: Diversos estudios consideran que estas desigualdades forman parte de mecanismos estructurales de discriminación presentes en instituciones y sistemas laborales.

La segregación laboral por género también genera consecuencias a nivel económico y estructural:

Desajuste entre habilidades y puestos: Aunque en muchos países las mujeres alcanzan niveles educativos iguales o superiores a los de los hombres, continúan concentradas en sectores de menor remuneración o con pocas oportunidades de crecimiento. Mal aprovechamiento del capital humano: Cuando la asignación de puestos responde a prejuicios de género y no a las capacidades de las personas, se reduce la eficiencia y productividad general de la economía. Círculo vicioso de la precariedad: La segregación puede impedir que las personas desarrollen plenamente sus capacidades en los puestos donde serían más productivas o competitivas.

Ineficiencia sistemática: En algunos ámbitos, como el académico, los puestos de menor jerarquía ocupados mayoritariamente por mujeres dificultan el acceso a formación avanzada y ascensos, perpetuando las diferencias salariales y profesionales.

Medición de la segregación laboral del género La medición de la segregación laboral de género se basa en el uso de herramientas estadísticas que permiten identificar y cuantificar la distribución desigual de hombres y mujeres dentro del mercado laboral.

Estas metodologías se utilizan principalmente para analizar dos dimensiones: la segregación horizontal, relacionada con la concentración de género en determinadas ocupaciones, y la segregación vertical, vinculada al acceso desigual a puestos de poder y jerarquía.

Índice de Paridad de Género Es el cociente entre la proporción de mujeres y la de hombres en un cargo específico 7. Un IPG de 1 indica paridad; valores inferiores a 1 señalan sobrerrepresentación masculina y superiores a 1, femenina 9. Siguiendo lineamientos de la UNESCO, se suele considerar paridad un rango entre 0,97 y 1,03.

Cociente de localización Utilizado para detectar sobrerrepresentación en estratos específicos (como plantas de edificios en estudios residenciales o niveles de escalafón en estudios laborales) 3. Un CL superior a la unidad indica que el grupo analizado tiene un peso mayor en ese estrato que en el conjunto total del sistema.

Análisis por escalafón El análisis por escalafón consiste en desagregar la plantilla por niveles de jerarquía y dedicación horaria . En el ámbito universitario, por ejemplo, se compara la presencia de mujeres en cargos de base (asistentes) frente a cargos de élite (rectores, titulares o decanos) para visibilizar el descenso de la participación femenina a medida que aumenta el poder.

Técnicas cualitativas complementarias Gracias a la existencia de varios factores culturales que no pueden ser medidos, como las normas sociales y prejuicios, la metodología suele ocupar un componente cualitativo. Esto se refiere a realizar entrevistas a informantes clave y actores del mercado laboral para identificar barreras invisibles que los datos estadísticos por sí solos no se pueden explicar, como los estereotipos en los procesos de contratación.

También se utiliza la triangulación metódica, que pone en diálogo los registros institucionales con anuarios estadísticos nacionales y literatura previa para dar robustez al análisis descriptivo.

Véase también

Techo de cristal Suelo pegajoso Diferencias de género en el capital social

Referencias

Categoría:Feminismo y sociedad Categoría:Desigualdad Categoría:Economía feminista