El Tren Rápido de Pasajeros de la Gran Área Metropolitana (TRP), conocido como TIBI (palabra proveniente del idioma ngäbe que significa «ciempiés») y también como Tren Eléctrico de la GAM, será un sistema ferroviario metropolitano para la Gran Área Metropolitana de Costa Rica. El proyecto es impulsado por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) y contempla la modernización, reemplazo y electrificación total de la red ferroviaria existente entre Paraíso de Cartago y Alajuela, atravesando las provincias de Cartago, San José, Heredia y Alajuela.

El sistema contará con dos líneas ferroviarias, una longitud aproximada de 52 kilómetros y 30 estaciones. La entrada en operación de la Línea 2 entre San José y Alajuela está proyectada para 2030, mientras que la Línea 1 hacia Cartago se prevé para 2031. Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de diseño y preparación de los procesos de licitación.

Historia

Década de 2000

Primeros estudios del TREM

Los primeros antecedentes modernos de un sistema ferroviario eléctrico metropolitano para la Gran Área Metropolitana surgieron durante la administración de Abel Pacheco. Entre 2003 y 2004 se realizó un estudio de factibilidad para el denominado Tren Eléctrico Metropolitano (TREM), impulsado como una alternativa de transporte masivo para conectar sectores de Heredia, San José y San Pedro de Montes de Oca.

Estudios de factibilidad y propuesta de concesión

Durante la segunda administración de Óscar Arias Sánchez, el proyecto recibió continuidad mediante nuevos estudios técnicos y financieros desarrollados entre 2007 y 2009. En 2008, el entonces Consejo Nacional de Concesiones contrató a la empresa brasileña Engevix para la elaboración de estudios de factibilidad y carteles de licitación del TREM.

La propuesta contemplaba la modernización de la infraestructura ferroviaria existente y la implementación de un sistema ferroviario eléctrico metropolitano para reducir la congestión vial en la GAM. El proyecto se planteó inicialmente como una primera etapa de una futura red ferroviaria regional aprovechando el derecho de vía histórico administrado por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER).

Según los estudios realizados por Engevix, el proyecto tendría un costo aproximado de US$350 millones y operaría bajo un modelo de concesión a 30 años, donde el Estado costarricense aportaría parte del financiamiento inicial para hacer viable la inversión privada. Los carteles de licitación fueron concluidos en 2009; sin embargo, el proyecto no avanzó a fase de construcción y eventualmente perdió impulso político en los años posteriores.

Década de 2010

Reimpulso ferroviario y fortalecimiento institucional

Durante la década de 2010, los proyectos de modernización ferroviaria en Costa Rica adquirieron mayor relevancia institucional y política debido al aumento de la congestión vial en la Gran Área Metropolitana (GAM) y la reactivación gradual de los servicios ferroviarios urbanos operados por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER). Tras la reapertura parcial del servicio interurbano iniciada en 2005, el instituto impulsó nuevos planes para transformar la infraestructura ferroviaria existente en un sistema de transporte metropolitano moderno.

Ley de fortalecimiento del INCOFER

En septiembre de 2014, durante la administración de Luis Guillermo Solís, el Gobierno de Costa Rica impulsó el expediente legislativo n.º 18252 denominado «Fortalecimiento del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) y promoción del Tren Eléctrico Interurbano de la Gran Área Metropolitana».

La iniciativa buscaba fortalecer legal y financieramente al INCOFER mediante nuevos mecanismos de financiamiento, alianzas estratégicas y asociaciones público-privadas que permitieran desarrollar proyectos ferroviarios de gran escala. Entre las reformas planteadas se incluían la posibilidad de constituir fideicomisos, adquirir financiamiento nacional e internacional, desarrollar infraestructura complementaria en terrenos ferroviarios y ampliar la red ferroviaria existente.

El proyecto de ley culminó con la aprobación de la Ley n.º 9366, «Fortalecimiento del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) y promoción del Tren Eléctrico Interurbano de la Gran Área Metropolitana», publicada en julio de 2016. La legislación declaró de interés público el desarrollo de un tren eléctrico interurbano para la GAM y otorgó al INCOFER mayores capacidades institucionales para desarrollar proyectos ferroviarios metropolitanos.

Modernización del sistema interurbano

Paralelamente, el instituto continuó ampliando y modernizando parcialmente el sistema ferroviario interurbano existente mediante la rehabilitación de vías y la incorporación de nuevo material rodante. Entre 2009 y 2013 fueron incorporadas unidades automotoras Serie 2400 provenientes de Renfe Operadora de España, conocidas popularmente como «Apolos», las cuales permitieron ampliar servicios entre Heredia, San José, Cartago y posteriormente Alajuela.

Presentación del TRP

Hacia finales de la década, el INCOFER presentó formalmente el proyecto denominado «Transporte Rápido de Pasajeros» (TRP), también conocido como «Tren Eléctrico de la GAM». La propuesta contemplaba la reconstrucción integral de la red ferroviaria metropolitana mediante un sistema ferroviario electrificado, bidireccional y de alta frecuencia, utilizando principalmente el derecho de vía histórico del INCOFER.

La propuesta inicial del TRP contemplaba una red de aproximadamente 84 kilómetros distribuidos en cinco líneas o fases, incluyendo conexiones entre Paraíso, San José, Heredia, Alajuela y sectores industriales del oeste de la GAM.

Etapa Cero de Electrificación

En paralelo, el INCOFER impulsó la denominada «Etapa Cero de Electrificación», orientada a modernizar preliminarmente el sistema ferroviario mediante la adquisición de nuevas unidades diésel fabricadas por la empresa china CRRC Qingdao Sifang. Estas unidades buscaban ampliar la cobertura ferroviaria hacia sectores como Paraíso de Cartago y San Rafael de Alajuela, además de mejorar la capacidad operativa del sistema existente.

Década de 2020

Estudios del BID y cuestionamientos técnicos

A inicios de la década de 2020, el proyecto del Tren Rápido de Pasajeros (TRP) impulsado por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) entró en una etapa de análisis técnico y financiero más profunda mediante la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El proyecto original planteado durante la administración de Carlos Alvarado Quesada contemplaba una red ferroviaria electrificada de aproximadamente 84 kilómetros distribuidos en cinco líneas o fases, incluyendo conexiones entre Paraíso, San José, Heredia, Alajuela y sectores industriales del oeste de la Gran Área Metropolitana.

Sin embargo, diversos análisis técnicos y financieros señalaron preocupaciones relacionadas con el alto costo del proyecto, la sostenibilidad del subsidio estatal requerido y la complejidad de varios componentes de infraestructura contemplados en el diseño original. Los estudios de factibilidad elaborados por la empresa española IDOM también fueron objeto de cuestionamientos públicos relacionados con aspectos técnicos y operativos del proyecto.

Declaratoria de interés público

El 23 de septiembre de 2021, el Gobierno de Costa Rica declaró de interés público el proyecto del Tren Rápido de Pasajeros mediante el Decreto Ejecutivo n.º 43051-MOPT.

El decreto definió al tren eléctrico como un proyecto prioritario para la administración pública debido a su potencial para modernizar el transporte público, reducir emisiones contaminantes y mejorar la movilidad urbana en la Gran Área Metropolitana.

Reformulación del proyecto

Tras el cambio de administración en 2022, el proyecto ferroviario impulsado durante el gobierno de Carlos Alvarado Quesada fue sometido a una nueva revisión técnica y financiera por parte de la administración de Rodrigo Chaves Robles.

El 20 de julio de 2022, el presidente Rodrigo Chaves y las nuevas autoridades del INCOFER anunciaron públicamente que el proyecto impulsado por la administración anterior quedaba descartado y sería sustituido por una nueva propuesta ferroviaria.

Durante el anuncio, Chaves cuestionó el costo total del proyecto, el modelo financiero planteado por la administración anterior y el subsidio estatal requerido para su operación. Posteriormente, el Gobierno indicó que impulsaría una propuesta ferroviaria distinta, enfocada en una reducción significativa de costos y una mayor utilización del derecho de vía ferroviario existente.

En octubre de 2022, el INCOFER confirmó que la nueva administración analizaba un rediseño completo del sistema ferroviario metropolitano, incluyendo modificaciones al trazado y cambios en las prioridades operativas del proyecto.

La reformulación del proyecto priorizó una reducción de la complejidad del diseño original mediante una mayor utilización de la infraestructura ferroviaria existente, la disminución de segmentos elevados y la reducción de expropiaciones necesarias para el desarrollo del sistema.

Redefinición del sistema ferroviario

Durante 2024 y 2025, el proyecto evolucionó hacia un sistema ferroviario metropolitano más enfocado en la integración con otros medios de transporte público de la Gran Área Metropolitana.

Según el INCOFER, el nuevo planteamiento priorizaría la intermodalidad entre el sistema ferroviario y otros medios de transporte, incluyendo conexiones con rutas de autobús, taxis, ciclovías e infraestructura peatonal.

Nacimiento de TIBI

En 2025, el proyecto comenzó a ser presentado públicamente bajo la marca comercial TIBI, nombre utilizado oficialmente para identificar el nuevo sistema ferroviario metropolitano impulsado por el INCOFER.

La nueva imagen del proyecto estuvo acompañada por una simplificación significativa del diseño originalmente planteado durante la administración anterior, priorizando una mayor utilización del derecho de vía ferroviario existente y una reducción de infraestructura elevada.

La propuesta reformulada planteó un sistema ferroviario electrificado de aproximadamente 52 kilómetros distribuidos en dos líneas principales: una entre San José y Paraíso de Cartago, y otra entre San José y el centro de Alajuela.

El proyecto contempla además la construcción de doble vía en gran parte del recorrido, nuevas estaciones, pasos a desnivel y sistemas modernos de señalización ferroviaria.

El sistema también fue concebido como el eje principal de una futura red intermodal de transporte público para la Gran Área Metropolitana, integrando rutas de autobús alimentadoras, infraestructura peatonal y plataformas tecnológicas para información en tiempo real y pago electrónico.

Financiamiento con el BCIE

Paralelamente, el Gobierno de Costa Rica y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) avanzaron en la estructuración financiera del proyecto ferroviario.

El financiamiento contempló recursos destinados al diseño definitivo del sistema, adquisición de infraestructura ferroviaria, preparación de procesos licitatorios y desarrollo inicial del proyecto.

Aprobación legislativa

En mayo de 2026, la Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó el financiamiento internacional requerido para el desarrollo del proyecto ferroviario metropolitano.

Cronograma proyectado (2026-2031)

Tras la aprobación legislativa del financiamiento internacional en 2026, el INCOFER y el Gobierno de Costa Rica presentaron un cronograma preliminar para el desarrollo del sistema ferroviario TIBI.

Según el cronograma oficial, durante 2026 iniciaría el proceso de licitación internacional del proyecto, mientras que la adjudicación se prevé para 2027. Posteriormente, entre 2028 y 2030 se desarrollaría la etapa de diseño detallado y construcción de la infraestructura ferroviaria.