El metropolitanato de Salamina-Constanza , de Salamina o de Chipre () fue una circunscripción eclesiástica de la Iglesia ortodoxa en la isla de Chipre. Se trataba de un metropolitanato bizantino, sede metropolitana y primada de la Iglesia de Chipre. Fue suprimido el 3 de julio de 1260.

Territorio y organización miniatura|Mapa de la diócesis del Oriente que muestra la ubicación de Constantia

El metropolitanato extendía su jurisdicción sobre los fieles cristianos residentes en parte del centro de la isla de Chipre.

La sede del metropolitanato se encontraba originalmente en la ciudad de Salamina, en donde se hallan las ruinas de la basílica Kampanopetra. Salamina pasó a llamarse Constanza tras su reconstrucción tras el terremoto de 342. Luego la sede se ubicó sucesivamente en Arsinoe (hoy Famagusta), Nueva Justiniana (hoy Erdek, en Turquía), Arsinoe nuevamente y Nicosia desde 965.

El metropolitanato tenía como sufragáneas a las diócesis de (según Michel Le Quien): Citio (o Kition), Amatunte, Neápolis, Curio, Pafos, Arsinoe, Solos, Lapithos, Kyrenia, Tamasos, Ledra, Chitri, Tremitunte, Karpasia y Teodosia.(en latín) Michel Le Quien, Oriens christianus in quatuor Patriarchatus digestus, París, 1740, tomo II, col. 1037-1056.

Historia Diócesis de Salamina La Iglesia de Chipre tuvo su origen en los tiempos apostólicos según lo escrito en los Hechos de los Apóstoles tras la muerte de Esteban, los creyentes se dispersaron, huyendo hacia Chipre, Fenicia y Antioquía, anunciando allí el evangelio a los judíos y luego también a los no judíos. También según los Hechos de los Apóstoles (13:4-13) el apóstol Pablo, acompañado por Bernabé y Marcos el Evangelista (pariente de Bernabé), llegaron a Chipre en el año 45 para difundir el cristianismo. Al llegar a Salamina viajaron a través de la isla a Pafos (sede del gobernador romano), en donde Sergio Paulus fue el primer funcionario romano en convertirse al cristianismo. En el año 50 Bernabé regresó a Chipre acompañado por Marcos y estableció su base en Salamina. Se le considera el primer obispo de Chipre y se cree que en tiempos de Nerón fue apedreado hasta la muerte por judíos en las afueras de Salamina, donde también fue enterrado. Durante la revuelta de 116-117, los judíos destruyeron Salamina y mataron a muchos de sus habitantes, por lo que después de que los romanos sofocaron la rebelión decretaron la prohibición de que los judíos residieran en la isla de Chipre.Dion Casio LXVIII,32; André Paul, El Mundo judío en tiempos de Jesús: historia política, p.139, Madrid: Ediciones cristiandad (1982), ISBN 84-7057-320-9

Según Michel Le Quien Bernabé fue sucedido por san Aristón (o Aristión) (según san Papías de Hierápolis fue uno de los 72 discípulos de Jesucristo), y este por san Heráclides, quien estableció su sede en Salamina, ya que hasta entonces se hallaba en las afueras de la ciudad. Salamina era entonces una diócesis en la provincia romana de Chipre y en la diócesis civil de Oriente.

Metropolitanato de Salamina-Constanza El Concilio de Nicea I en 325 aprobó la ya existente organización eclesiástica según la cual el obispo de la capital de una provincia romana (el obispo metropolitano) tenía cierta autoridad sobre los otros obispos de la provincia (sufragáneos), utilizando por primera vez en su canon 6 el nombre metropolitano. Quedó así probablemente reconocido el metropolitanato de Salamina en la provincia romana de Chipre. Además aprobó en ese mismo canon 6 la tradición según la cual los obispos de Roma, Alejandría y Antioquía tenían cierta autoridad sobre más de una provincia, mencionando que Antioquía la tenía sobre "otras provincias" que no fueron especificadas, asumiendo que una de ellas era Chipre.Concilio de Nicea, Nicea (325)

Salamina sufrió dos terremotos en los años 330 (o 332) y 342Según el sitio japonés Iisee.kenken.go.jp que destruyeron la ciudad. La ciudad reconstruida fue llamada Constanza (en latín: Constantia) en honor del emperador romano Constantino II (337-361) que ordenó su reconstrucción.Javier Arce, La fundación de nuevas ciudades en el Imperio romano tardío: de Diocleciano a Justiniano, p.46, Barcelona: Reial Acadèmia de Bones Lletres (2000)

Metropolitanato autónomo/autocéfalo de Salamina-Constanza El Concilio de Constantinopla I en 381 reconoció al metropolitano de Antioquía poderes de inspección sobre los metropolitanatos de la diócesis civil de Oriente, que incluía a Chipre. Hacia finales del el cristianismo se había extendido por toda la isla y en la carta sinodal de Teófilo se mencionan 15 diócesis en Chipre.

La controversia planteada por los arzobispos de Chipre, entre ellos san Epifanio (considerado como uno de los padres de la Iglesia y defensor de la ortodoxia cristiana) respecto de que la Iglesia de Chipre era desde antiguo independiente del metropolitano de Antioquía (que comenzó a usar el título de patriarca desde al menos el ) fue reconocida en 416 por el papa Inocencio I y luego por el Concilio de Éfeso en la cesión de 31 de julio de 431, que antes la queja de obispos chipriotas de que el metropolitano de Antioquía había realizado ordenaciones en Chipre en contra de la costumbre de autonomía de esa Iglesia, dispuso que se mantuviera la antigua costumbre.Правила Святого Вселенского Третьего Собора, Ефесского, пункт 8 // krotov.info Tras esta decisión Chipre se volvió canónicamente una Iglesia autónoma (autocéfala según los ortodoxos) independiente de Antioquía.Gonzalo Fernández, "la autocefalía de la Iglesia Chipriota" en Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, H. Antigua, t. 8, 1995, p. 505

Sin embargo, Pedro de Antioquía intentó revivir la alegación de obediencia de Chipre a la supervisión de Antioquía, por lo que en 478 el metropolitano Antemio de Chipre solicitó al emperador bizantino Flavio Zenón que resolviera oficialmente la cuestión de la autonomía/autocefalía de la Iglesia de Chipre. Poco antes, Antemio había tenido visiones sobre el apóstol Bernabé. Según el Encomio a San Bernabé de Alejandro de Chipre (), el santo apóstol se le apareció a Antemio tres veces en sueños y le indicó dónde buscar su tumba. Siguiendo las instrucciones del apóstol, Antemio descubrió la tumba de Bernabé. Este descubrimiento se convirtió en un argumento importante en la disputa con la Iglesia de Antioquía y sirvió como prueba irrefutable de la validez de la autocefalía de la Iglesia de Chipre. Antemio viajó a Constantinopla y el emperador Zenón ordenó la convocatoria de un sínodo en Constantinopla bajo la presidencia de Acacio de Constantinopla que confirmó el decreto del Concilio de Éfeso y el emperador otorgó a Antemio y a todos sus sucesores los tres privilegios: es decir, firmar en los documentos con su nombre en una tinta color bermellón mediante la adición de cinabrio; usar púrpura tiria en lugar de túnicas negras debajo de sus vestimentas; y para sostener un cetro imperial (es decir, un bastón dorado de plata, coronado por un globo crucífero de oro) en lugar del báculo episcopal regular.

Sede en Arsinoe En 649 los árabes musulmanes liderados por Muawiya ibn Abi Sufyán atacaron Constancia y Muawiya instaló su campamento en la residencia del metropolitano. La llegada de una flota bizantina hizo que los árabes abandonaran Chipre, pero regresaron en 650 o 654 y conquistaron y destruyeron Constanza. Los habitantes se trasladaron a la cercana Arsinoe o Ammochostos (llamada Famagusta desde el ) y la sede del metropolitano se trasladó también allí bajo dominio musulmán durante las siguientes 3 décadas.

Sede en Nueva Justiniana El 688 el califa omeya Abd al-Málik y Justiniano II llegaron a un acuerdo para gobernar Chipre como un condominio y la población cristiana de la isla fue evacuada, estableciéndose a muchos de ellos en una nueva ciudad en los Dardanelos llamada Nueva Justiniana (Νέα Ιουστινιανή), cerca de Cícico. El arzobispo de Chipre fijó su residencia allí y se dio el título adicional de arzobispo de Nueva Justiniana.

En 692 el Concilio Quinisexto volvió a confirmar el estado y los privilegios del arzobispo exiliado.

Retorno a Chipre En 698, cuando los árabes fueron expulsados de Chipre, el arzobispo regresó a Arsinoe y retuvo el título de arzobispo de Nueva Justiniana y toda Chipre, una costumbre que, junto con los tres privilegios continúa hasta hoy en la Iglesia ortodoxa de Chipre. La victoria final del emperador bizantino Nicéforo II Focas (963-969) sobre los árabes inauguró un período de paz durante el cual se reconstruyeron iglesias y monasterios y la capital y sede del metropolitano de estableció en Nicosia.

Tras el Cisma de Oriente de 1054 la Iglesia de Chipre quedó dentro de la Iglesia ortodoxa.

En mayo de 1191 la isla de Chipre fue conquistada por el rey Ricardo Corazón de León de Inglaterra, quien había llegado a la región con el fin de participar en la tercera cruzada y recibió afrentas del gobernante de Chipre. Después, el rey Ricardo vendió la isla a los caballeros templarios, los cuales a su vez, luego de una revuelta la retornaron al rey Ricardo, quien la vendió en 1192 al desterrado rey francés del Reino de Jerusalén, Guido de Lusignan. Lusignan estableció una sociedad feudal occidental en Chipre y una dinastía (el Reino de Chipre) que duró casi 300 años.

Una jerarquía latina fue instaurada en Chipre el 13 de diciembre de 1196, en detrimento de la autóctona jerarquía ortodoxa de la isla. El 3 de enero de 1197 Alain como primer arzobispo latino de Nicosia recibió el palio del papa Celestino III y se establecieron 3 diócesis sufragáneas: Famagusta, Limasol y Pafos. La Iglesia ortodoxa chipriota permaneció en la isla, aunque perdió bastante poder y se vio forzada a ponerse bajo la autoridad del nuevo arzobispo latino de Chipre. Luego del modus vivendi de las primeras tres décadas en las cuales la Iglesia ortodoxa mantuvo su autocefalía, comenzó la política de sumisión de la jerarquía ortodoxa a la latina.Kyriacou, Chrysovalantis. Orthodox Cyprus under the Latins, 1191–1571: Society, Spirituality, and Identities. Lexington Books, 2018. ISBN 1498551165, 9781498551168. p. 6 (en inglés).

El IV Concilio de Letrán en 1215 (canon 9) reconoció la existencia de varios ritos y costumbres bajo una sola fe católica y autorizó el nombramiento de vicarios orientales como asistentes de los obispos latinos, por lo que prohibió más de un obispo al frente de una misma diócesis. Por esta razón el papa Honorio III insistió en la sumisión en Chipre de las jerarquías griega, armenia, maronita, nestoriana y jacobita. En 1222 la reina Alicia de Chipre concluyó un acuerdo con la nobleza y la jerarquía latina de la isla, por el cual se dispuso:Kaffa, Elena (2008). The Greek Church of Cyprus, the Morea and Constantinople during the Frankish Era (1196-1303) pp. 56-58 (en inglés).