Antonio García Conde (Ansaras, Santiago de Breixa, Silleda, Pontevedra, 12 de noviembre de 1889 - Lugo, 20 de agosto de 1966) fue un sacerdote católico, teólogo, historiador, medievalista, archivero, profesor, escritor y canónigo español. Destacó como estudioso del medievo gallego y como especialista en investigación paleográfica e histórica. Fue coautor, junto con el también canónigo Amador López Valcárcel, del Episcopologio Lucense (1991), la obra histórica más completa existente sobre los obispos de la sede de Lugo. En 1964 fue elegido académico de número de la Real Academia Gallega, pero murió antes de pronunciar su discurso de ingreso.

Aunque no llegó a tomar posesión como académico numerario, se le puede incluir en el grupo de sacerdotes que han ejercido su ministerio en la diócesis de Lugo y que formaron parte de la Real Academia Gallega en el siglo XX, junto con Manuel Lago González y Francisco Vázquez Saco, académicos de número; y César Abellás Vázquez y Ramón Sindín Barreiro, académicos correspondientes. Además, también hubo sacerdotes que pertenecieron a otras reales academias, como Manuel Lago González, Manuel Martínez de Caso-López y Francisco Vázquez Saco, académicos correspondientes de la Real Academia de la Historia; y Alfredo Lorenzo López, académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el siglo XIX se encuentra Antolín López Peláez, académico correspondiente de la Real Academia Española, de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Real Academia Gallega. Ya en el siglo XXI se encuentra Nicandro Ares Vázquez, académico correspondiente de la Real Academia Gallega.

Biografía

Nacimiento y familia Nació en Ansares, aldea perteneciente a la parroquia de Santiago de Breixa, en 1889. Fue el mayor de nueve hermanos, cinco mujeres y cuatro varones. El más joven de los varones, Jesús García Conde, fue también sacerdote en la diócesis de Lugo, donde ejerció los cargos de coadjutor y de ecónomo en diversas parroquias.

Estudios y formación Inició sus estudios eclesiásticos en la preceptoría que entonces funcionaba en Sarria a cargo de los religiosos mercedarios, donde estudió un año de latín y de humanidades. Pasó entonces al Monasterio de Samos, en cuya preceptoría estudió dos años más de latín y de humanidades.

En 1905 ingresó en el Seminario Conciliar de Lugo, donde estudió el cuarto año de latín y humanidades, tres años de filosofía —en los que, además de las asignaturas propiamente filosóficas, expuestas conforme a la doctrina neoescolástica, se cursaban también asignaturas propias de las matemáticas y de las ciencias naturales— y dos años de teología, obteniendo la máxima calificación —Meritissimus, equivalente a sobresaliente— en todas las asignaturas.

En 1911, a la vista de su excepcional expediente académico, recibió una beca del beato Manuel Basulto Jiménez, entonces obispo de Lugo, para continuar sus estudios en Roma, como colegial del Pontificio Colegio Español. Prosiguió sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad Gregoriana (1911-1915), donde obtuvo la licenciatura (1914) y el doctorado (1915) en Sagrada Teología con la nota suprema de summa cum laude probatus. Fue ordenado sacerdote el 14 de marzo de 1915 por el cardenal Rafael Merry del Val, secretario de la Sagrada Congregación del Santo Oficio.

Sacerdocio y docencia Regresó a Lugo en septiembre de 1915, siendo nombrado por el obispo Basulto prefecto de disciplina y profesor en el Seminario Conciliar de Lugo, donde impartió las asignaturas de Gramática latina e Historia Sagrada, en el ciclo de estudios humanísticos; y de Lógica, Ontología, Ética, Historia de la filosofía y Lengua griega, en el ciclo de estudios filosóficos; durante cinco años (1915-1920). En septiembre de 1919 quedó vacante la canonjía penitenciaria de la Catedral de Lugo, por lo que García Conde se presentó a las oposiciones para obtenerla, mereciendo la aprobación del tribunal, pero no pudiendo ocupar el oficio por carecer de la edad mínima requerida; se había presentado sólo a título de mérito, para ponerse a prueba.

En 1920 obtuvo, por oposición, el cargo de canónigo prefecto de ceremonias de la catedral lucense, oficio que ocupó durante veintiséis años (1920-1946), sucediendo al difunto Antonio Cedrón Grandas. Dos de los miembros del tribunal examinador fueron el canonista Ángel Garrote Martín, canónigo doctoral —por oposición— de la misma catedral, y el teólogo Ramón Sindín Barreiro, canónigo —por oposición— de la misma catedral. Entonces, García Conde dejó de impartir las asignaturas de los ciclos humanístico y filosófico que venía exponiendo, y pasó a ser profesor en el ciclo de estudios teológicos, donde impartió las asignaturas de Teología dogmática, Propedéutica, hermenéutica y exégesis bíblica, Teología pastoral, Liturgia doctrinal y ceremonial, e Historia eclesiástica, durante ocho años (1920-1928). Entre 1924 y 1937 tuvo bajo sus órdenes en la catedral lucense al sacerdote Alfredo Lorenzo López, entonces beneficiado-maestro de ceremonias de la catedral; y entre 1939 y 1946 tuvo bajo sus órdenes en la catedral al sacerdote Pedro López Rubín, que había sucedido a Alfredo Lorenzo López en el oficio de beneficiado-maestro de ceremonias catedralicio.

En septiembre de 1922, ante la promoción del hasta entonces secretario de cámara, César Abellás Vázquez, al cargo de provicario, García Conde fue nombrado secretario de cámara del nuevo obispo lucense, Fray Plácido Ángel Rey Lemos, oficio que ejerció durante dos años (1922-1924). En 1924 fue nombrado prefecto de estudios del seminario, oficio que mantuvo durante muchos años.

En 1928, con la llegada del nuevo obispo de Lugo, Rafael Balanzá y Navarro, dejó de impartir todas las asignaturas que venía explicando desde hacía ocho años, excepto Historia eclesiástica, que impartió durante cuarenta y seis años (1920-1966); y Liturgia, que impartió durante veintitrés años (1920-1943). En 1933 se hizo cargo también de la asignatura de Patrología, que impartió durante treinta y tres años (1933-1966), y en 1943 asumió la de Arqueología, que impartió durante veintitrés años (1943-1966). Desde el año 1928 se consagró a los estudios históricos, llegando a destacar como estudioso del medievo gallego y como especialista en investigación paleográfica e histórica.

En 1942, al crear el obispo Balanzá y Navarro la Comisión Diocesana de Arte Sagrado, nombró presidente de la misma a García Conde y secretario a Francisco Vázquez Saco; ambos colaboraron estrechamente en el seno de la comisión. Tres años después, en 1945, le nombró también representante del Prelado en la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos. En 1946 cambió su carga de prefecto de ceremonias de la Catedral de Lugo por la carga de archivero de la misma catedral, ocupando el nuevo oficio durante veinte años (1946-1966), hasta su muerte en 1966. Fue sucedido en la carga de prefecto de ceremonias por el canónigo Pedro López Rubín. En 1953, el obispo Balanzá y Navarro le designó delegado diocesano de la Oficina General de Información y Estadística de la Iglesia en España. En 1964 fue elegido académico de número de la Real Academia Gallega, aunque murió antes de pronunciar su discurso de ingreso.

Publicó numerosos artículos en revistas especializadas. Además, fue coautor, junto con el también canónigo Amador López Valcárcel, del Episcopologio Lucense (1991), que recoge las biografías detalladas y documentadas de todos los obispos de Lugo desde Agrestio (siglo V) hasta Ona de Echave (siglo XX). Fue uno de los grandes estudiosos del archivo capitular lucense en el siglo XX, junto con Inocencio Portabales Nogueira y Buenaventura Cañizares del Rey.

Muerte Murió en Lugo en 1966, a consecuencia de una dolencia intestinal. Se encuentra enterrado en el cementerio de la iglesia de su Breija natal. Después de su muerte, fue sucedido en la canonjía con carga de archivero por el sacerdote José Vázquez Abel, que la ganó por oposición al año siguiente.

Distinciones

Academias

Académico de número electo de la Real Academia Gallega (desde 1964).

Obras

Libros

Episcopologio Lucense (Lugo, 1991). Fue coautor, junto con el también canónigo Amador López Valcácel.

Discursos y conferencias editados y publicados en forma de libro Las fundaciones benéfico-docentes del Seminario de Lugo (Lugo, 1916). Discurso inaugural del curso académico 1916-1917 en el Seminario Conciliar de Lugo, con un prólogo del canónigo Teolingo Gallego González. Perseverancia de las vocaciones sacerdotales en el Seminario de Lugo (Lugo, 1924). Discurso inaugural del curso académico 1924-1925 en el Seminario Conciliar de Lugo.

Colaboración en obras colectivas

"Origen de la exposición continua del Santísimo Sacramento en la Santa Iglesia Catedral de Lugo", en: VV.AA. Lugo y su provincia. Libro de Oro, 1929.

Artículos

"El obispo Odoario: datos de su vida a la luz de un documento del 954", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 1, nº 2, 1942, págs. 25-35. "El acróstico de Odoario"; en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 1, nº 5, 1943, págs. 101-109. "En el Concilio de Zaragoza, ¿fueron condenados nominalmente los jefes priscilianistas?", en: Cuadernos de Estudios Gallegos, tomo II, 1946-47, págs. 223-230. "El archivo de la Catedral de Lugo", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 23-24, 1947, págs. 4-21. "El obispo lucense Ermenfredo y la restauración de Samos", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 25-26, 1948, págs. 90-92. "El último obispo de Lugo elegido por el cabildo", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 27-28, 1948, págs. 140-144. "La escuela catedralicia lucense", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 29-30, 1949, págs. 214-227. "Antiguas dignidades de la Catedral de Lugo", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 31-32, 1949, págs. 276-283. "Los tractatus origenis y los origenistas gallegos", en: Cuadernos de Estudios Gallegos, tomo IV, 1949, págs. 27-56. "Laborare de Luco", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 4, nº 33, 1950, págs. 13-17. "Documentos odoarianos", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 4, nº 34, 1950, págs. 84-99. "Diploma de los Votos de Santiago", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 5, nº 39, 1953, págs. 129-133. "Diploma de D. Alfonso III a Flazenzo y Aldoreto Tritóniz", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 6, nº 41-44, 1954-55, págs. 3-8. "Monasterio de Carboeiro: año de su fundación", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 6, nº 45-48, 1956-57, págs. 109-113. "El Roble de San Vicente", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 6, nº 49-52, 1958-59, págs. 284-285. "El concilio compostelano de 1060 o 1061: nuevo estudio de su acta", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 7, nº 53-56, 1960-61, págs. 26-29. "Diploma de don Alfonso VI", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 7, nº 59-60, 1963, págs. 165-170. "Arcedianos de Deza"; en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 7, nº 61-62, 1964, págs. 171-172.