La rivalidad entre Cruz Azul y Universidad Nacional, también conocida como el Clásico de la Obsesión, es uno de los derbis más importantes del fútbol mexicano. Es el enfrentamiento entre dos de los considerados «cuatro grandes del fútbol mexicano» y los clubes más representativos de la Ciudad de México, después del Club América.

Hasta mayo de 2026, ambos equipos han disputado 165 partidos oficiales, con un saldo de 69 victorias para Cruz Azul, 47 empates y 49 victorias para Pumas. En goles, el marcador global es de 230-196 a favor de Cruz Azul.

Cruz Azul ostenta 27 títulos oficiales, mientras que Pumas UNAM suma 14. En el ámbito nacional, Cruz Azul cuenta con 20 trofeos (10 de Primera División de México, 4 de Copa México, 4 de Campeón de Campeones, 1 Supercopa de México y 1 Supercopa de la Liga MX), frente a los 10 de los Pumas. A nivel internacional, Cruz Azul ha conquistado 7 títulos de la Copa de Campeones de la Concacaf, mientras que Pumas acumula 4 trofeos continentales (3 de Concacaf y 1 Copa Interamericana).

Historia

La rivalidad entre Cruz Azul y Universidad Nacional (Pumas UNAM) se remonta al 28 de junio de 1964, cuando ambos equipos se enfrentaron por primera vez en la Primera División de México. En ese encuentro, disputado en el Estadio 10 de Diciembre de Tula de Allende, Cruz Azul se impuso 2-1 a Pumas. Desde entonces, el duelo se convirtió en uno de los clásicos más constantes de la capital mexicana.

Durante la década de 1970, la rivalidad alcanzó su primer gran auge. Ambos clubes vivieron su época dorada: Cruz Azul dominó la liga con varios títulos consecutivos, mientras Pumas UNAM se consolidaba como un equipo competitivo y de gran atractivo. En este periodo se registraron encuentros memorables, como el 6-3 de Cruz Azul a Pumas el 4 de marzo de 1978. La rivalidad se intensificó drásticamente con las tres finales de Liga MX que protagonizaron. En la temporada 1978-79, Cruz Azul se coronó campeón al vencer a Pumas con un global de 2-0. Dos años después, en la final de 1980-81, Pumas tomó revancha al remontar un 1-0 en contra y proclamarse campeón con un global de 4-2 y para el Clausura 2026, el Cruz Azul levantó su décimo título de liga en el Estadio Olímpico Universitario de CU, tras vencer 2-1 en el marcador global a Pumas, siendo esta la primera final que Pumas perdía en CU en toda su historia. Estas tres finales son consideradas el verdadero nacimiento de la enemistad deportiva que ha perdurado más de cuatro décadas.

En las décadas de 1980 y 1990, los enfrentamientos se multiplicaron tanto en la fase regular como en liguillas y torneos de copa. Cruz Azul y Pumas se cruzaron en múltiples ocasiones en instancias decisivas, con resultados alternados y goleadas para ambos lados. La rivalidad se extendió también a torneos internacionales: en 2003 disputaron la Copa Pre Libertadores y en varias ocasiones se enfrentaron en la Liga de Campeones de la Concacaf, donde Cruz Azul logró victorias contundentes, como el 5-0 en 2010.

En las últimas dos décadas, la rivalidad ha mantenido su competitividad y emoción. Han protagonizado series de liguilla en 2002, 2004, 2008, 2010 y 2024, además de duelos de alta intensidad en el Estadio Azteca y el Olímpico Universitario. La cercanía geográfica en la Ciudad de México y el contraste social entre ambos clubes (la tradición obrera de Cruz Azul frente al carácter universitario de Pumas) han convertido cada encuentro en un partido de gran carga emocional. Aunque no siempre se han enfrentado en finales, los duelos directos en fases eliminatorias han mantenido viva la animadversión entre las dos aficiones.

A lo largo de su historia, Cruz Azul y Pumas han disputado partidos en todas las competiciones posibles: liga, liguilla, Copa México, Concachampions, Copa Pre Libertadores e InterLiga. Este extenso historial de enfrentamientos directos ha hecho que el Cruz Azul-Pumas sea considerado uno de los derbis más tradicionales y constantes del fútbol mexicano, caracterizado por su alta competitividad y por los contrastes culturales que representan ambos clubes.

Origen del apodo «Clásico de la Obsesión»

El sobrenombre Clásico de la Obsesión es utilizado principalmente por la afición de Pumas UNAM y se refiere a la supuesta «obsesión» de los cementeros por vencer a los universitarios y viceversa, debido a las caídas dolorosas que ha sufrido Cruz Azul en momentos clave ante Pumas, así como Pumas ante Cruz Azul.

El apodo ganó fuerza y popularidad tras la remontada histórica de Pumas en las semifinales del torneo Guard1anes 2020, cuando Pumas eliminaron a Cruz Azul después de estar 4-0 abajo en el marcador global. Este partido es considerado el momento definitivo que consolidó el mote y generó una fuerte animadversión en la afición celeste.

La rivalidad volvió a intensificarse en el Apertura 2021, cuando Pumas eliminó nuevamente a Cruz Azul tras vencerlo 4-3 en el repechaje, con un gol de Diogo de Oliveira en los minutos finales. En el Clausura 2024, ambos equipos se enfrentaron en cuartos de final, serie en la que Cruz Azul eliminó a Pumas y avanzó a semifinales.

Durante 2025, Cruz Azul utilizó el Estadio Olímpico Universitario como sede local, etapa en la que estableció una racha invicta en dicho inmueble, hecho que aumentó la tensión simbólica con la afición universitaria. Otro episodio relevante ocurrió en noviembre de 2025, cuando el guardameta Kevin Mier sufrió una fractura de tibia tras una entrada de Adalberto Carrasquilla en un partido entre ambos clubes.

En mayo de 2026, Pumas y Cruz Azul disputaron la final del torneo Clausura 2026, la primera final entre ambas instituciones en la era de los torneos cortos. Cruz Azul se consagró campeón tras venir de atrás e imponerse en la serie con gol de Rodolfo Rotondi en el minuto 95 y obtuvo su décimo título de liga, representando esta la primera final que Pumas perdía en CU en toda su historia.

La rivalidad tiene una fuerte connotación social y cultural. Cruz Azul representa históricamente a la clase trabajadora y obrera (por su origen en la Cooperativa Cemento Cruz Azul), mientras que Pumas UNAM simboliza el ámbito universitario, académico y juvenil.

El duelo adquirió gran importancia a partir de la década de 1970, cuando ambos equipos se consolidaron como potencias nacionales. Desde entonces se han enfrentado en casi todas las competiciones posibles, incluyendo dos finales de Liga MX (1978-79 y 1980-81), múltiples fases de liguilla y duelos internacionales.

La rivalidad se intensificó notablemente tras las finales de liga de 1979 y 1981. En la temporada 1978-79, Cruz Azul se coronó campeón al vencer a Pumas en la final (global 2-0). Dos años después, en la final de 1980-81, Pumas tomó revancha y se coronó campeón al remontar un 1-0 en contra (global 4-2). Estos dos duelos marcaron el nacimiento de una enemistad deportiva que ha perdurado más de cuatro décadas.

La prensa deportiva ha contribuido a fortalecer esta rivalidad al destacar constantemente los duelos directos en fases finales y los contrastes sociales entre ambos clubes. Aunque no alcanza la intensidad del Clásico Joven (América-Cruz Azul) ni del Clásico Capitalino (América-Pumas), el Cruz Azul-Pumas sigue siendo uno de los derbis más emotivos, competitivos y tradicionales de la Liga MX.

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