El proceso de institucionalización, denominado a veces de manera más formal «proceso de institucionalización» o «institucionalización de la Revolución Cubana», consistió en una serie de reformas políticas que los historiadores suelen situar entre 1976 y 1985, aunque en ocasiones se considera que comenzó en 1970. Este proceso fue precedido por un período de gobierno gestionado directamente por Fidel Castro sin mucha participación de otros funcionarios, lo que había sido la norma desde la conclusión de la Revolución Cubana. El proceso de institucionalización también fue precedido por una intensificación de las relaciones entre Cuba y la Unión Soviética a principios de la década de 1970, que se habían deteriorado anteriormente en la década de 1960.

La institucionalización se inició con el primer congreso oficial del Partido Comunista de Cuba en diciembre de 1975. En la reunión se aprobó el desarrollo de un «Sistema de Dirección para la Planificación Económica» (SDPE), inspirado en la planificación económica soviética y que priorizaba la obtención de beneficios. La implementación del SDPE duró diez años. En 1976, también se aprobó una nueva constitución. Esta constitución, inspirada en el sistema soviético, introdujo la Asamblea Nacional del Poder Popular como institución de representación indirecta en el gobierno.

Las investigadoras Emily J. Kirk, Anna Clayfield e Isabel Story han comentado que la periodización de la "institucionalización" es imprecisa. Si bien la adopción de una nueva constitución en 1976 se considera un hito de la fase de "institucionalización", no existe un rango de fechas universalmente aceptado sobre cuándo comenzó y cuándo terminó realmente dicha fase. Lo que sí está claro es que, en general, se concluyó que la fase de "institucionalización" finalizó con el proceso de rectificación en 1986.

Contexto

Gobierno provisional de Cuba Tras el triunfo de la Revolución cubana, Castro ostentó un poder de veto de facto durante el proceso de establecimiento de un gobierno provisional. Este poder de facto provenía de su posición como comandante en jefe del ejército rebelde. Los cargos políticos en los dos primeros años posteriores a la Revolución fueron extremadamente inestables y estaban mal definidos en términos legales. A menudo, la lealtad era el factor determinante para ser nombrado para un cargo gubernamental.

El 9 de abril de 1959 Fidel Castro anunció que las elecciones se pospondrían quince meses, utilizando el lema legitimador: «Revolución primero, elecciones después». El Primero de Mayo de 1960 Fidel Castro canceló todas las elecciones futuras, bajo el pretexto de que los ciudadanos legitimaban su gobierno al defenderlo, por lo que las elecciones eran innecesarias. En julio de 1961, Castro fusionó oficialmente el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y un tercer partido más pequeño, para formar un grupo llamado Organizaciones Revolucionarias Integradas. En diciembre de 1961, Castro declaró ser personalmente marxista-leninista.

Relaciones con la Unión Soviética A mediados de la década de 1960 la relación de Cuba con la Unión Soviética se volvió cada vez más tensa. Castro se negó a firmar el Tratado sobre la No Proliferación de Armas Nucleares, declarándolo un intento soviético-estadounidense de dominar el Tercer Mundo. Apartándose de la doctrina soviética, Castro sugirió que Cuba podría evolucionar directamente al comunismo puro en lugar de progresar gradualmente a través de varias etapas del socialismo. A su vez, el partidario de la Unión Soviética Aníbal Escalante comenzó a organizar una red gubernamental de oposición a Castro, aunque en enero de 1968, él y sus partidarios fueron arrestados por supuestamente pasar secretos de Estado a Moscú. Reconociendo la dependencia económica de Cuba respecto a los soviéticos, Castro cedió a la presión de Brezhnev para ser obediente, y en agosto de 1968 denunció a los líderes de la Primavera de Praga y elogió la invasión del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia.

Economía de Cuba miniaturadeimagen|Gente cortando caña de azúcar para la zafra de 1970. En 1968 Cuba inició una campaña política denominada "la Ofensiva Revolucionaria" para nacionalizar todas las pequeñas empresas privadas restantes, que en ese momento sumaban alrededor de 58.000. La campaña impulsaría la industrialización en Cuba y centraría la economía en la producción de azúcar, específicamente con el objetivo de alcanzar una cosecha anual de 10 millones de toneladas para 1970. El enfoque económico en la producción de azúcar involucró a voluntarios internacionales y la movilización de trabajadores de todos los sectores de la economía cubana. No se alcanzó la meta de cosecha de diez millones de toneladas. Otros sectores de la economía cubana fueron descuidados cuando grandes cantidades de mano de obra urbana se movilizaron al campo.

El fracaso de la zafra de 1970 se consideró un revés económico y alentó a Castro a comenzar a descentralizar el control económico y a construir instituciones formales. La Ofensiva Revolucionaria y la zafra de 1970 se construyeron con una filosofía económica guevarista; tras su fracaso, la filosofía económica soviética le pareció más pragmática a Castro.

Historia

Institucionalización temprana Buscando ayuda soviética, entre 1970 y 1972, economistas soviéticos reorganizaron la economía cubana, fundando la Comisión Cubano-Soviética de Colaboración Económica, Científica y Técnica, mientras que el primer ministro soviético Alexei Kosygin visitó Cuba en octubre de 1971. En 1970, el Buró Político del Partido Comunista de Cuba celebró una reunión para iniciar una serie de estudios sobre cómo construir instituciones estatales. Este proceso de estudio se aceleró en 1972, y a finales de año el Consejo de Ministros se reestructuró con un nuevo Comité Ejecutivo. En julio de 1972, Cuba se unió al Consejo de Asistencia Económica Mutua (Comecon), una organización económica de estados socialistas, aunque esto limitó aún más la economía cubana a la producción agrícola. En 1973 el sistema judicial se subordinaba a la toma de decisiones del poder ejecutivo. En 1974 se pusieron en marcha los primeros planes para formar un nuevo sistema de gobierno municipal. Este sistema fue probado en la provincia de Matanzas y finalmente se convirtió en la Asamblea Nacional del Poder Popular.

El 24 de octubre de 1974 se creó una comisión constitucional para redactar una nueva constitución. Los borradores de la constitución circularon entre los centros de trabajo y las organizaciones de la sociedad civil. Tras un debate y una crítica populares, se presentó un borrador final al Partido Comunista para su aprobación.

En 1975 el Partido Comunista de Cuba permitió por primera vez a sus miembros votar por su dirección. A pesar de esta reforma electoral, los cubanos comunes aún no podían afiliarse al partido. La membresía era exclusiva y estaba destinada a personas políticamente ejemplares identificadas por el partido.

Constitución de 1976 El primer congreso del Partido Comunista de Cuba, que se reunió en diciembre de 1975, aprobó la nueva constitución.

La constitución fue ratificada el 24 de febrero de 1976. Según el académico Carmelo Mesa-Lago, la constitución se basaba en un 32% en la constitución soviética de 1936 y en un 36% en la constitución cubana de 1940. La constitución estableció la Asamblea Nacional del Poder Popular como el foro democrático de elaboración de leyes. Si bien los miembros de este órgano son elegidos, solo un partido político es legal (el Partido Comunista de Cuba) y los candidatos solo pueden hacer campaña con base en sus biografías, sin presentar opiniones políticas.

Política económica A partir del primer congreso del Partido Comunista en 1975, la economía debía ser gestionada por el Sistema de Dirección para la Planificación Económica (SDPE). Esto se hizo con el objetivo de fomentar la "conciencia revolucionaria" entre los trabajadores y maximizar la eficiencia. El SDPE reconocía la ley del valor, las transacciones financieras entre empresas estatales, los impuestos definidos y los tipos de interés. Toda la actividad económica se orientaba a maximizar los beneficios, y los gestores exitosos podían retener una parte de estos.

El trabajo por cuenta propia se legalizó en 1978. Los "Mercados Libres Campesinos" se crearon en 1980 para aliviar la crisis económica. Eran mercados donde los agricultores privados y los horticultores domésticos podían vender sus excedentes de producción directamente a los consumidores, en lugar de al Estado. Su creación fue autorizada por el Decreto N° 66 del Consejo de Estado.

Secuelas Una serie de reformas económicas en Cuba, denominadas oficialmente «Rectificación de Errores y Tendencias Negativas», comenzaron en 1986 y se extendieron hasta 1992. Estas reformas tenían como objetivo eliminar las empresas privadas y los mercados comerciales que se habían introducido en Cuba durante la década de 1970. Las nuevas reformas buscaban nacionalizar una mayor parte de la economía y eliminar los incentivos materiales para el trabajo adicional, basándose en cambio únicamente en el entusiasmo moral. Castro justificaba a menudo este retorno a los incentivos morales mencionando los incentivos morales defendidos por Che Guevara, y frecuentemente aludía al guevarismo al promover las reformas.

Historiografía

Estilo de gobierno La historiadora Lillian Guerra afirma que la política del gobierno provisional de Fidel Castro se describe mejor como una «dictadura popular». El gobierno de 1959 a 1968 fue iliberal y se basó en la participación masiva en los programas gubernamentales y en un entusiasmo generalizado por la supresión de las libertades civiles. Según Guerra, la «dictadura popular» del gobierno provisional acabó transformándose en un «estado totalitario» que se arrogó el derecho a dirigir cada detalle de la vida de los ciudadanos. Para la década de 1980, todas las afirmaciones sobre el apoyo masivo hegemónico al gobierno cubano se volvieron inexactas y superficiales.

La investigadora política Yanina Welp ha sostenido que la redacción de la constitución de 1976 no fue un proceso verdaderamente democrático, ya que la participación en su redacción y revisión fue restringida por el gobierno. Welp afirma que cualquier ilusión de un proceso democrático en aquel momento fue una «cortina de humo» para el gobierno cubano, que se asemeja más a un régimen híbrido.

Algunos académicos como Peter Roman, Nino Pagliccia y Loreen Collin han escrito libros que concluyen que el sistema que se desarrolló después de la Constitución de 1976, particularmente con la Asamblea Nacional del Poder Popular, es una democracia altamente participativa. Julio César Guache ofrece una visión crítica de la "democracia" que se desarrolló y argumenta que está controlada informalmente por los Comités de Defensa de la Revolución, quienes examinan a los candidatos. Samuel Farber argumenta que la Asamblea Nacional del Poder Popular tiene prohibido legalmente el debate político y que el verdadero poder de decisión aún reside en los hermanos Castro como líderes del Partido Comunista de Cuba. Farber menciona que el Partido Comunista a menudo aprueba leyes sin ninguna consideración por parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular .

Sovietización