Santa Cruz de la Jara es un despoblado español que pertenece al municipio de La Pueblanueva, en la provincia de Toledo, Castilla-La Mancha. Se encuentra en el valle del Palancar, dentro de la comarca de La Jara.
Toponimia
El nombre «Santa Cruz» hace referencia a la advocación religiosa del lugar. El pueblo también se conoció antiguamente como Santa Cruz del Villarejo o Santa Cruz de los Villarejos. Este último término deriva de la existencia de unos villarejos, pequeños asentamientos rurales que indican un poblamiento anterior hispanorromano del . El apellido «de la Jara» procede del nombre de la comarca, que significa «tierra cubierta de jara», un arbusto muy extendido en la zona.
Geografía
El despoblado se encuentra en el valle del Palancar, al oeste del núcleo urbano de La Pueblanueva, cerca de los arroyos que vierten al río Sangrera. El territorio es de raña, una llanura alta con suelos de cantos rodados, característica de la comarca de La Jara. Lindaba con la dehesa de Castellanos y con Belvís de la Jara.
Historia
Santa Cruz de la Jara fue fundada en 1512. Nueve hombres solicitaron licencia al Concejo de Talavera de la Reina para poblar un paraje llamado El Villarejo, dentro de la Tierra de Talavera. Los primeros pobladores procedían de El Castillo de Bayuela y de Navarcuende. El nuevo núcleo se denominó inicialmente «Santa Cruz del Villarejo» y, más tarde, «Santa Cruz de la Jara».
En el , Santa Cruz de la Jara era cabeza de una dezmería, una demarcación fiscal para la recaudación de diezmos dentro del Arzobispado de Toledo.
En 1597, durante una visita eclesiástica, el lugar contaba con cien vecinos, unos trescientos habitantes. La iglesia, dedicada a San Salvador, se encontraba en construcción, especialmente la torre de campanas. El beneficio curado valía seiscientos ducados. Existían una cofradía de Ánimas y una hermandad de la Caridad de Sangrera de San Marcos. El visitador ordenó la organización de los libros parroquiales y la construcción de un portal de acceso al templo.
Santa Cruz de la Jara fue la cuna de Juan Sánchez Duque de Estrada (1581-1641), quien llegó a ser Obispo de Guadalajara en México.
A lo largo del , la población disminuyó drásticamente. En 1678 solo quedaban treinta vecinos. La iglesia tenía tres naves, varios altares y una torre con dos campanas. El cura era Antonio Vicente de Blasco, nombrado por el cardenal Aragón. Las rentas de la fábrica consistían en trigo, cebada y censos. El visitador mandó poner redes de alambre en las ventanas para impedir la entrada de golondrinas. Se registraban capellanías y cofradías, como la de Nuestra Señora del Rosario y la de la Vera Cruz, aunque carecían de rentas. La ermita de Nuestra Señora de la Antigua y San Marcos se encontraba a media legua del núcleo urbano.
En 1702, Santa Cruz de la Jara era una aldea dependiente de Talavera de la Reina, situada a dos leguas de distancia, con solo veinte vecinos, unos sesenta habitantes, todos ellos labradores pobres. La iglesia era de dos naves, construida en piedra, ladrillo y tierra. El cura era Francisco López Roquero, natural de Navalmoral de Pusa. El sacristán, Juan Dionisio Martín de Jerónimo, era cantor y organista. El visitador le ordenó que abriera una escuela porque no había maestro de niños. El cura propio contaba con seiscientos ducados de renta. Aún existían capellanías, como la de Juan Ruiz de San Bartolomé y la de Ánimas, así como la cofradía del Rosario.
A finales del , el cardenal Francisco Antonio de Lorenzana intentó repoblarlo sin éxito. El despoblamiento definitivo se produjo en algún momento posterior, ya entrado el .
En la actualidad, el territorio de Santa Cruz de la Jara es una finca rústica dentro del término municipal de La Pueblanueva.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Despoblados de la provincia de Toledo Categoría:La Pueblanueva