Lucia Elizabeth Bartolozzi, también conocida como Madame Vestris (Londres, 3 de enero o 2 de marzo de 1797-Londres, 8 de agosto de 1856), fue una actriz teatral, empresaria teatral y contralto británica de ascendencia italiana. El apelativo Madame Vestris derivaba del apellido de su primer marido.

Biografía thumb|Madame Vestris como Don Giovanni en Giovanni en Londres, grabado coloreado a mano, ca. 1820. Fue la primera hija de la pianista alemana Theresa Jansen (ca. 1770–1843) y de Gaetano Stefano Bartolozzi (1757–1821), también músico e hijo del pintor italiano emigrado Francesco Bartolozzi, quien se había consolidado en Londres como grabador obteniendo incluso el título de "Royal Engraver to the King". Gaetano Bartolozzi, por su parte, había hecho fortuna como marchante de arte, pero en 1798, cuando la pequeña Lucia tenía poco más de un año, decidió liquidar sus actividades y trasladarse con la familia a la Europa continental; primero a París, luego a Viena y finalmente a Venecia, donde descubrió que todos sus bienes habían sido saqueados durante la ocupación francesa. La familia tuvo entonces que empezar de cero estableciéndose de nuevo en Londres, donde Gaetano se dedicó a la enseñanza del dibujo, mientras su esposa, tras obtener la separación de su marido, daba lecciones de piano para mantener a sus hijas.

Lucia estudió música destacando por la calidad de su voz y por sus habilidades como bailarina. A la edad de dieciséis años contrajo matrimonio con el bailarín francés Auguste Armand Vestris (1788-1825), entonces maestro de danza en el King's Theatre y miembro de la dinastía de bailarines de origen florentino que se había consolidado en París con Gaetano Vestris; su marido la abandonó después de solo cuatro años de casados. No obstante, Lucia conservó durante toda su carrera el nombre artístico de "Madame Vestris" con el cual la había iniciado.

Carrera operística thumb|left|Como Pandora en las Olympic Revels, or Prometheus and Pandora, grabado coloreado a mano, 1831. En 1815, con solo dieciocho años, su voz de contralto y su aspecto muy atractivo le valieron su primer papel teatral de relevancia: la interpretación, en el King's Theatre, de la ópera italiana de Peter Winter Il ratto di Proserpina, en el rol titular que había sido creado poco más de diez años antes por otra grande del escenario, Giuseppina Grassini. A esta le siguieron, en 1816, su aparición en Una cosa rara de Martín y Soler y los dos importantes roles mozartianos de Dorabella y Susanna en Così fan tutte y Las bodas de Fígaro. Su éxito inicial en Londres fue notable y se extendió pronto a la capital francesa, donde apareció ocasionalmente en el Théâtre Italien y en varios otros escenarios, entre los cuales, según se ha repetido, el del Théâtre Français. Aquí, la leyenda cuenta que interpretó la parte de Camille en el Horace de Corneille junto al divo de la escena francesa François Joseph Talma. La leyenda se remonta al menos a 1847, cuando se publicó la obra de Thomas Marshall Lives of the most celebrated actors and actresses, donde, al acreditar el episodio, el autor hacía referencia errónea a una anécdota según la cual el actor había escandalizado una vez a Madame Vestris presentándose en escena con brazos y piernas desnudas en un vestuario realista de antiguo romano. Sin embargo, el hecho, en los términos en que se recoge en la autobiografía de Talma, había ocurrido casi treinta años antes, en 1790; la "Madame Vestris" a la que se hacía referencia no era la esposa de Auguste Armand, sino su tía abuela política, Françoise-Rose Gourgaud, actriz trágica conocida con el mismo nombre artístico; el drama representado no era el Horace de Corneille, sino el Brutus de Voltaire. La leyenda sobre las apariciones en el Théâtre Français ha sido posteriormente refutada por los principales biógrafos modernos de Madame Vestris.

Sus primeros éxitos en lengua inglesa tuvieron lugar en el Drury Lane de Londres en 1820, a la edad de veintitrés años, en el papel de Lilla, protagonista de The Siege of Belgrade de Stephen Storace; en el papel en travesti de Captain Macheath en The Beggar's Opera de John Gay; y sobre todo en el burlesque Giovanni in London de William Thomas Moncrieff (1794-1857), donde se le confió el papel masculino de Don Giovanni. El succès de scandale de esta interpretación en ropas masculinas, en la cual también tenía ocasión de lucir sus espléndidas piernas, hizo despegar definitivamente su carrera, también como belleza turbadora y comentada; desde entonces permaneció, hasta su retiro en 1854, como la favorita del público, tanto en la ópera italiana (limitado al primer periodo) como en el teatro ligero, principalmente musical, pero también en el de prosa. En el King's Theatre actuó en los estrenos en Inglaterra de varias obras rossinianas, en algunas ocasiones bajo la dirección del propio compositor y junto a Isabella Colbran: La gazza ladra (como Pippo, 1821), La donna del lago (como Malcolm Groeme, 1823), Ricciardo e Zoraide (como Zomira, 1823), Matilde di Shabran (como Edoardo, 1823), Zelmira (como Emma, 1824) y Semiramide (como Arsace, junto a Giuditta Pasta, 1824). De Rossini interpretó también, aunque sin mucho éxito, a Rosina de El barbero de Sevilla. Madame Vestris, que sobresalía particularmente en los papeles en travesti, cantó también en obras de Mozart, como Don Giovanni en 1826 (como Zerlina), Las bodas de Fígaro ese mismo año (de nuevo como Susanna y de nuevo con muchas críticas), y una versión incompleta de El rapto en el serrallo en 1827 (como Blonde). Participó también en estrenos absolutos creando el papel de Felix (otro personaje masculino) en la ópera cómica de Isaac Nathan (1790-1864) The Alcaid or The Secrets of Office (Londres, Little Theatre in the Haymarket, 1824) y, sobre todo, el de Fátima en Oberon or The Elf King's Oath, la gran ópera romántica y fantástica de Carl Maria von Weber, estrenada en el Theatre Royal, Covent Garden, el 12 de abril de 1826. Se le atribuyó además la difusión de nuevas canciones de éxito, como "Cherry Ripe" o "Meet Me by Moonlight Alone". thumb|Madame Vestris, actriz británica, acompañada de spaniels, litografía ca. 1831–1835, Museo de Arte de Filadelfia. En 1825 se produjo, no obstante, el distanciamiento de Madame Vestris de la escena de la ópera italiana en el King's Theatre. La temporada se caracterizaba por la presencia en Londres del último de los grandes castratos en activo, Giovanni Battista Velluti, y el evento del año sería la puesta en escena de Il crociato in Egitto, la ópera que Meyerbeer había escrito específicamente para el cantante el año anterior. Sin embargo, Madame Vestris se negó categóricamente a aparecer en escena a su lado, ofreciendo, según el London Magazine, cualquier cifra a los empresarios con tal de que contrataran a otra persona para cantar con él; fue finalmente reemplazada por una jovencísima Maria García, destinada poco después a ser celebérrima bajo el nombre de Maria Malibran, quien acababa de debutar con gran éxito sustituyendo a Giuditta Pasta en El barbero de Sevilla.

Actividad empresarial y carrera posterior Después de aquello, Vestris salió prácticamente de la compañía del King's Theatre y se orientó gradualmente cada vez más no solo hacia la comedia musical, sino también hacia la de prosa, actuando con éxito tanto en el Covent Garden como en el Little Theatre in the Haymarket. Entre sus interpretaciones destacadas en este segundo ámbito figuran Rosamond y Mrs. Ford en Como gustéis y en Las alegres comadres de Windsor de Shakespeare, así como Julia y Lady Teazle en The Rivals y The School for Scandal de Richard Sheridan.

El Olympic Theatre En diciembre de 1830, habiendo acumulado una notable fortuna con su actividad en el escenario, Madame Vestris decidió tomar la gestión del Olympic Theatre de manos de John Scott (1752–1838), obteniendo a su nombre, por parte del Lord Chambelán, la licencia anual para la producción de "burlettas". El drama clásico, el legitimate drama como se definía en términos jurídicos, seguía siendo monopolio del Covent Garden y del Drury Lane bajo la Licensing Act de 1737; la licencia otorgada a Vestris permitía solo la ejecución de obras teatrales ligeras en rima, necesariamente intercaladas con canciones y piezas musicales. El Olympic Theatre se convirtió en el centro del burlesque o extravaganza, en la nueva forma que dio al género el comediógrafo James Planché, quien entabló con la empresaria-actriz una larga y fructífera relación de colaboración en la que él contribuyó también en el diseño de escenografía y vestuario. En este último campo, objetos reales como mesas, sillas, vajillas y otros muebles pasaron a sustituir a las tradicionales escenografías pintadas, mientras que se usaron ropas de diario en lugar de los "vestuarios excéntricos" característicos hasta entonces de este género. Esta nueva dirección se inauguró en 1831 con la producción de Olympic Revels, or Prometheus and Pandora, escrita por Planché y Charles Dance. El Olympic se convirtió en uno de los locales de mayor éxito de la escena londinense de los años treinta del .

El éxito obtenido le proporcionaba ingresos elevados, pero para financiar su estilo de vida excesivamente costoso, la diva no dudaba en redondearlos manteniendo relaciones con una serie de amantes con quienes cerraba acuerdos provechosos, entre los cuales destacaba el político radical Thomas Slingsby Duncombe. Por el contrario, una relación que mantuvo entre 1833 y 1837 con Lord Edward Thynne (1807–1884), hijo del marqués de Bath, resultó ser un desastre financiero, ya que este la estafó en complicidad con el cuñado de la propia Vestris, causándole un proceso por bancarrota en abril de 1837.

El Covent Garden thumb|Madame Vestris como Fátima en Oberón, grabado coloreado a mano, 1826. La grave crisis que enfrentó influyó probablemente en su actitud; según su biógrafo Pearce, creció en ella la convicción de que el tiempo del libertinaje había pasado. La solución a sus problemas apareció en forma de un nuevo matrimonio, y el candidato ideal surgió en la compañía del Olympic: el actor Charles James Mathews (1803–1878). Se casaron en julio de 1838. Tras una gira fallida por Estados Unidos, decidieron en 1839 hacerse cargo del Covent Garden. Mathews figuraba como arrendatario y Vestris como gerente. La gestión se inauguró con la primera reposición desde 1605 de Trabajos de amor perdidos de Shakespeare. En 1840 se puso en escena una producción casi completa de El sueño de una noche de verano, con Vestris como Oberón, iniciando una tradición de Oberones femeninos que duraría setenta años.

En 1841, Madame Vestris produjo la farsa London Assurance de Dion Boucicault. Muchos autores atribuyen a esta obra el posible primer uso del dispositivo escenográfico conocido como "escena de caja". En el Covent Garden también montó óperas en inglés, como la Norma de Bellini (42 representaciones) o Elena da Feltre de Mercadante, lanzando a la soprano Adelaide Kemble. Sin embargo, la codicia del padre de la cantante, Charles Kemble (copropietario del teatro), quien se negó a renovar el contrato de alquiler, obligó a Mathews a declarar la bancarrota en mayo de 1842.

El Lyceum Theatre y últimos años Después de la crisis de 1842, los Mathews lucharon constantemente contra las deudas. Tras pasar por el Drury Lane y el Haymarket Theatre, en 1847 lograron asumir la dirección del Lyceum Theatre. La nueva gestión se inauguró con la farsa Box and Cox y continuó con trabajos de Planché y colaboraciones con George Henry Lewes, lo que les permitió refinar su estilo "realista" de actuación. La compañía del Lyceum se disolvió por problemas financieros en 1853. Madame Vestris se despidió de los escenarios el 26 de julio de 1854 con Sunshine through the Clouds.